Competencia en telecomunicaciones

R. Fischer

Nadie podría decir que el Financial Times es un periódico socialista, y sin embargo, ha criticado ácidamente, tanto en Lex como en una reciente columna de John Gapper la fusión de la empresa dominante ATT y T-Mobile, la cuarta empresa de telefonía móvil en los EE.UU.

Como lo señala el FT, las cuentas de un usuario promedio en los EE.UU. son mucho más altas que en Europa, a pesar de que nominalmente hay más comptenecia en los EE.UU:

La razón serían los errores de los reguladores de los EE.UU. Primero, no han convergido a una sola tecnología (poseen GSM y CDMA). Segundo, no se las obliga a las empresas a compartir la infraestructura (las torres), por lo que es casi imposible desplazar de su posición dominante a una empresa grande. Por ese motivo, Verizon y ATT comparten el 80% de las ganancias del mercado y las demás empresas se deben contentar con el resto. Por último, señalan que la rentabilidad neta de ATT es de un 40%, lo que es otra muestra de poca competencia. Pero no sólo en la telefonía móvil hay problemas: el acceso a internet en los EE.YUU es lento y caro. El responsable es la estrategia de no compartir infraestructura (como en los EE.UU.), prefiriendo la fracasada estrategia de competencia de redes.

¿Y en Chile?

La pregunta es: en que ¿situación nos hallamos en Chile? Me parece que nos parecemos más a los EE.UU. que a Europa. En telefonía móvil tenemos dos grandes y un tercero (Claro) con un 16% del mercado (similar a Sprint en los EE.UU.). Es posible que pronto entren dos otras empresas, Nextel y VTR, pero tendrán pequeñas fracciones de mercado. La rentabilidad de Entel es tan elevada que no parece un mercado competitivo.

Pero acá tampoco se comparte infraestructura y aún no hay portabilidad numérica, la que poseen países mucho menos desarrollados. En internet, nuestra cobertura ya no es mayor que los otros países de similares ingresos de América Latina, producto de una estrategia de competencia en redes, tal como en los EE.UU. Pese a que, respecto a nuestros vecinos, somos cada vez más ricos, esa diferencia no se percibe en telecomunicaciones, a diferencia del pasado, que siendo más pobres, teníamos una clara ventaja sobre ellos.

Es como si nuestra estrategia regulatoria hubiera abdicado su deber de promover la competencia, la cobertura y la introducción de nuevas tecnologías. Y en el intertanto, los oligopolios obtienen buenas rentabilidades.