Madeco y el cobre reciclado de Nolli

Una pregunta que cae de cajón es: ¿cómo no se había dado cuenta Madeco que estaba comprando cobre robado? Por mucho que se blanqueara con facturas falsas, una empresa que compra esos montos de un solo proveedor debe tener sospechas sobre su provenencia. De no ser así, es responsabilidad del directorio por tener una plana ejecutiva tan ignorante de la provenencia de su principal insumo. Y si los ejecutivos lo sabían, el directorio es responsable por tener una plana ejecutiva que aceptaba comprar cobre robado a sabiendas de su origen.

Una última pregunta: ¿porqué las empresas a las que les robaban cobre no contrataron investigadores para averiguar dónde era reducido? ¿Será porque pensaron que en la próxima fijación de las tarifas reguladas podrían incorporar una tasa que compensara el robo de cables de cobre, por lo que les daba lo mismo?

Tamaño de la industria financiera

Hay varios especialistas que piensan que se producen serios desequilibrios cuando una economía como la norteamericana depende tanto de su sector financiero. Recuerden que en algún momento antes de la crisis, un tercio de la utilidades de todos los sectoesde la economía norteamericana correspondñian al sector financiero. En relacion a este tema, puede ser conveniente examinar el siguiente gráfico, que apareció en la página web del Departmento de Finanzas del Stern School of Business:

Tal vez nos diga algo el hecho que el máximo anterior se alcanzó en 1929. Gracias a Marginal Revolution.

Esto no significa que un país pequeño no pueda depender más de las finanzas, porque podría ser un polo financiero de una región mayor. Es el caso de Hong Kong, o Luxemburgo. Pero eso corresponde a ser el centro financiero de una economía mucho mayor, asiática en un caso y europea en el otro, en la que este sector financiero es relativamente pequeño en relación a la economía total.

Energía nuclear en el Financial Times

R. Fischer

Siempre es agradable que nuestras opiniones –especialmente aquellas ortogonales a las ideas recibidas– sean corroboradas por quienes uno respeta. Ayer fue publicado en la página A2 de El Mercurio mi columna sobre la energía nuclear, que había aparecido en este blog la semana pasada. Los comentarios de los lectores no fueron positivos, como era de esperarse.

Lex del Financial Times publica hoy un artículo que coincide con lo que señala la columna de El Mercurio: el accidente de Fukushima no es demasiado grave, ya que nunca puso alcanzar la magnitud de Chernobyl. Incluso Chernobyl no fue tan grave en comparación con desastres naturales (Lex usa un informe más reciente que el de la OMS de 2006 citado en mi columna).

Es interesante leer ese informe, publicado por el United Nations Scientific Committee on the Effects of Atomic Radiation. Incluso entre las 134 personas que tuvieron la mayor exposición a la radiación de Chernobyl, y sufireron una enfermedad aguda por radiación (ARS), solo 28 murieron al poco tiempo. Luego de más de veinte años del accidente, solo han muerto otras 1p personas, pero no hay una clara asociación entre sus muertes y la radiación que recinbieron.

Otras personas sufrieron poco, salvo niños y adolescentes que desarrollaron cancer a la tiroides (tratado exitosamente en el 98.8% de los casos) debido a que tomaron leche contaminada. Esto ocurrió porque la Unión Soviética no avisó a sus habitantes que tomaran precauciones, porque no quería publicitar el accidente. Un párrafo de las conclusiones del trabajo de la UNSCEAR es interesante:

Although it is now one decade after the minimum latent period for solid cancers, no increases in cancer incidence (other than of thyroid cancer) have been observed to date that can be attributed to irradiation from the accident.

La conclusión de Lex es que la reacción de los votantes alemanes, castigando a Merkel por su apoyo (previo) a la energía nuclear, es exagerada, pero que el temor, incluso si es infundado, debe ser tomado en cuenta por los tomadores de decisiones del sector público. Es un buen punto.