La obsesión con el extractivismo

Como escribí en Modelos de desarrollo y su continuación aquí, muchos convencionales, abogados y (algunos) economistas (en adelante CAAE) tienen una obsesión con el extractivismo de la economía chilena y los males que supuestamente se derivan de este modelo de desarrollo.

Para unos, es un modelo que no conduce al desarrollo sino a la dependencia, además de regalar nuestras riquezas a empresas multinacionales. Lo que los CAAE desean es que el país desarrolle productos con valor agregado, y no que exporte materias primas o productos apenas procesados. Para otros, el problema es más básico: al extraer riquezas de la tierra se estaría cometiendo un pecado contra la madre naturaleza, la Pachamama.  En esta nota mis argumentos se refieren al primer grupo, ya que el segundo corresponde a una visión cuasi-religiosa que asume un mundo incompatible con una sociedad moderna.

Chuquicamata. Fuente: TunnelTalk

Al pensar que las exportaciones de productos naturales impiden el desarrollo, probablemente los CAAE tienen en mente países de América Latina, o los países petroleros del Medio Oriente. Determinar cuál es el motivo para ese fracaso es una pregunta interesante, pero no es mi tema aquí. Lo que me interesa es la pregunta de si es posible desarrollar una economía basada en la exportación de recursos naturales.  

Composición de las exportaciones chilenas

La siguiente figura muestra la composición de los USD 71.1 MMM de exportaciones en 2019. La figura le da la razón a los CAAE: las exportaciones chilenas están basada en recursos naturales, directa o indirectamente.1

Composición de las exportaciones de Chile. Fuente: OEC

Casi todas nuestras exportaciones están relacionadas con recursos naturales en distintas etapas de proceso. Ejemplos de productos con procesamiento son las exportaciones de: vino, filete de pescado, madera aserrada, pulpa de madera y otros similares. Tal vez lo que más sorprende es la enorme variedad de productos que se exportan.

Dado que aparentemente muchos CAAE están pensando adoptar políticas equivalentes a la sustitución de importaciones (aunque no lo digan),2 es interesante revisar su efecto en Chile luego de décadas de esas políticas. En 1969, según Indicadores Económicos y Sociales de Chile 1960-2000, pag 856-57 del Banco Central, el 81.7% de las exportaciones eran minerales, y casi el 63% era cobre. Los sectores agrícolas, frutícolas, forestales, ganaderos y pesqueros representaban apenas un 3.3% de las exportaciones. Lo que se denominaba el sector industrial representaba el 15% del total, e incluía productos que ahora clasificaríamos como procesamiento simple de recursos naturales (celulosa, maderas, vino), más industria metálica básica, que supongo corresponde en su mayoría a la empresa Madeco (Manufacturas de Cobre).  Había producción doméstica de manufacturas, pero solo para el mercado doméstico. Eran productos caros (por la falta de competencia y la protección), y en general de mala calidad, al menos en relación a su precio. Por eso desaparecieron con la apertura comercial.

Madeco y las materias primas con valor agregado

Madeco (Manufacturas de Cobre) fue creada en 1944 para agregar valor a los recursos naturales con un préstamo de CORFO. Esta empresa semiestatal fue luego intervenida en 1971 por el Estado y devuelta a sus dueños originales en 1975. Producía tubos, alambres y otros productos básicos en base a cobre, un metal que recibía a un precio subsidiado.3

PLANTA MADECO DE ANTOFAGASTA (foto 1970) | En 1944 la Compañ… | Flickr
Planta MADECO de Antofagasta, 1970. Fuente: CORFO

No fue una empresa exitosa (si descontamos los subsidios que recibía). Sin subsidios sobrevivió en el mundo privado hasta 2013, cuando cambios tecnológicos en la construcción, además el alto costo de la electricidad la hicieron abandonar las manufacturas de cobre. Vendió su unidad de alambres de cobre y se concentró en la división de envases plásticos de la empresa. Cambió su nombre comercial por el de Tech Pack, una empresa de envases plásticos para el mercado doméstico y de exportación con operaciones en Chile, Argentina, Perú y Colombia. Esta empresa tuvo éxito, pero en 2016 vendió el negocio de envases. Aparentemente está en proceso de liquidación, porque no tienen ingresos de su actividad principal.

Verónica San Juan🖤🖤 on Twitter: "¿Conocen esta placa de cobre de Madeco?  La de la foto tiene unos 50 años y se la regaló un obrero de Madeco a Elba  Cruz, mi
Logo de MADECO. Fuente: Verónica San Juan

El caso de TechPack/Madeco es interesante y amerita un estudio de caso más detallado de lo que puedo hacer aquí. TechPack era una empresa de manufacturas que no estaba basada en un recurso natural doméstico, sino importado. Sus productos se usaban en la industria doméstica y se exportaban.

El desarrollo de una industria que suministra insumos a la industria exportadora (alimento de salmones, explosivos para la minería, bolas para chancadoras envases para la exportación de productos) es aparece en forma natural. Es lo que se denomina encadenamiento hacia atrás. Responde a una demanda real y no una demanda creada por una planificación central. El encadenamiento hacia atrás genera externalidades, porque se requiere una comunidad de productores interesados en resolver los problemas de la industria de exportación. La exportaciones compiten en el mercado global y requieren una industria eficiente, por lo que los suministradores deben ser creativos, eficientes y flexibles.

Los “encadenamientos hacia adelante”, que con otro nombre los CAAE quieren reproducir en el litio, pocas veces generan las externalidades que son el único argumento consistente para subsidiar una industria. ¿O es que creemos que si se instala una planta de baterías de litio, esto ayudará a crear la investigación de baterías en Chile (sin un subsidio adicional)? Será simplemente una planta que la empresa que explota litio considerará parte de su costo de invertir en Chile, reduciendo el pago que hará al Estado (y si es estatal, reducirá su rentabilidad para el Estado).4

En resumen, la sustitución de importaciones fue una política económica que empobreció relativamente a Chile, tal como sigue empobreciendo a la otrora rica Argentina.5 Enfatizar encadenamientos hacia adelante o agregar valor a los productos no son políticas públicas sanas. Además, hay países que les ha ido bien con una estrategia basada en la exportación de recursos naturales (tal como a Chile le ha ido bien).

Los casos de Nueva Zelanda y Australia

Consideremos los casos de Nueva Zelanda y Australia, países ricos en recursos naturales. Nueva Zelanda exportó USD 40.5 MMM en 2019, con la composición de exportaciones de la figura.

Composición de las exportaciones de Nueva Zelanda en 2019. Fuente: OEC

Solo el rectángulo azul –tal vez un 6%– corresponde a lo que llamaríamos exportaciones no basadas en recursos naturales: turbinas, equipos médicos, etc. Todo el resto son recursos naturales, con muy poco procesamiento.

Hoy, Nueva Zelanda es un país rico, al que muchos desearían parecerse. Pero hubo una época en que siguió una política similar a la de sustitución de importaciones. Lo único que consiguió fue empobrecerse paulatinamente, hasta converitrrse, a fines de los 70, en el más pobre de los países desarrollados. En los 80’s el país reformó su política económica (bajo gobiernos laboristas). Se privatizó y desreguló la economía, se  liberalizó el comercio y el país volvió a crecer.

Guía de Auckland | Turismo en Auckland - KAYAK
Auckland, NZ. Fuente: Kayak

Nueva Zelanda es un país que ha basado su desarrollo en la apertura y la exportación de sus recursos naturales. Es un país reconocido por sus buenas prácticas medioambientales y su relación ejemplar con los maoríes. Es un propulsor del TPP11, que los CAAE aborrecen, por profundizar la apertura de las economías.

Australia siguió un camino similar. En el pasado, Australia desarrolló todo tipo de industrias manufactureras usando subsidios, incluyendo una de automóviles para el mercado doméstico (y algo de exportaciones). La economía comenzó a crecer lentamente y finalmente se modificó la política económica por una liberalización orientada al exterior. Australia tuvo dos décadas de crecimiento con baja inflación y bajo desempleo (y eventualmente cerraron las plantas automotoras) . La composición de los USD 248 MMM en exportaciones de Australia tiene parecido con la chilena, con muchos productos de la minería (tal vez más que Chile):

Composición de las exportaciones de Australia. Fuente: OEC

Países que nos parecen dignos de imitar han basado su desarrollo en la apertura y el desarrollo de sus recursos naturales. Nuestros CAAE rechazan ese modelo de desarrollo. Aunque no son claros en sus definiciones, sus propuestas no son demasiado distintas de las que han empobrecido a nuestro país en el pasado. Por otra parte, esquemas de desarrollo como el de los países asiáticos o de países europeos requieren una mayor explotación de los trabajadores-consumidores de la que es políticamente viable. Seguir la políticas de los CAAE traera estagnación, crisis económicas y dependencia de los organismos multilaterales como el FMI.

Notas:

  1. Salvo tal vez pollos y cerdos, ya que importamos el alimento. Es como Finlandia, donde el 8% de las exportaciones son petróleo, pese a no producirlo.
  2. La alternativa son las políticas usadas por Corea del Sur y Taiwan antes de los 90. Estas políticas no son compatibles con la OMC. Si abandonamos la OMC es casi imposible exportar productos, y el empobrecimiento ahí sí que sería rápido. Respecto a Finlandia, que conozco menos, su proceso de desarrollo parece haber sido similar al europeo del siglos XIX (explotación intensiva del trabajo). Posterormente, siguió el proceso de acumulación de la postguerra común a Europa (incluyendo acuerdos comerciales con Europa). Además, recibió ayuda secreta de los EEUU y, por último, tenía la gran ventaja de ser el único país que tenía acuerdos comerciales con la URSS.
  3. Hallam (2018), en una revisión de la literatura sobre las tendencias en los precios de commodities, observa que los precios de manufacturas simples usando commodities (lo que hacía Madeco) siguen tendencias similares a las de los bienes originales. Por lo tanto, si creyésemos en el argumento de Prebisch-Singer, esas manufacturas no resuelven el problema de la supuesta caída en los precios de commodities.
  4. El ejemplo de la inversión de la planta de Intel en Costa Rica es aleccionador. Cuando Intel decidió invertir en una planta en América Latina, los dos candidatos eran Chile y Costa Rica. el proyecto era mucho más interesante desde el punto de vista de potenciales externalidades que una planta de baterías de litio. Costa Rica ofreció subdsidiar el proyecto y Chile se negó, por lo que Intel se instaló en Costa Rica. La política costarricense no tuvo impacto: Chile creció mucho más rápido que Costa Rica, y algunos años más tarde, Intel abandonó Costa Rica.
  5. En un estudio de la economía chilena desde 1810 a 1995, Luders (1998) muestra que el crecimiento económico durante el periodo de sustitución de importaciones 1946-1970 fue terriblemente malo (solo 1.4% al año), especialmente en comparación al resto del mundo, incluyendo a América Latina.

Delirios Convencionales

Las personas que entienden a leyes y constituciones han perdido toda esperanza en lo que salga del proceso convencional. Esto ha llegado al extremo que en su columna de la semana, Carlos Peña escribe que la razón para que no haya más críticas al funcionamiento de la Convención y a los convencionales es porque nos da vergüenza que los hayamos elegido.

Es que era obvio. Si se permite elegir a cualquiera, y se prohíbe la disciplina que impone la necesidad de disponer de recursos o la pre-selección de candidatos que imponen los partidos, muchos elegidos serán los más vociferantes, los que estén dispuestos a más histrionismo para poder aparecer en los medios. Buena parte de los elegidos no son representativos de la sociedad, sino personas con características especiales, muy alejadas de la capacidad reflexiva necesaria para pensar, concebir y redactar una constitución. Si hubiéramos sido inteligentes y quisieramos un sistema representativo de la sociedad, habríamos usado un sorteo aleatorio, al estilo de los paneles ciudadanos de Dinamarca, que han resultado exitosos en reflejar la preocupación de la ciudadanía real.

Muchos convencionales están muy alejados de representar a los Chilenos. Recordemos a Rodrigo Rojas Vade, que fingió enfermedades para asi tener una plataforma con la que ser elegido y criticar el sistema de Salud, pero no es el único ejemplo.

Distintas facetas de Rodrigo Rojas Vade. Fuente: El Líbero.

Otro sector que se ve favorecido por las condiciones de la elección de convencionales son los grupos organizados para la toma del poder. No requieren muchos recursos, y se dedican en forma disciplinada al control de estas asambleas, en que hay poca organización de los demás convencionales.

Así vemos salir de las Comisiones propuestas que parecen salir del primo borracho en los asados («nos están robando los recursos, nacionalicemos la minería y eliminemos los derechos de aguas»), de la tía solterona con muchos gatos («los animales y la naturaleza también tienen derechos»). Son ideas que no son necesariamente ilegítimas, pero cuyos costos y beneficios hay que discutir cuidadosamente y no aprobar porque suenan como buenos slogans.1

Convencional con guitarra en plena sesión: Fuente:El Informador

Temo que, mientras los convencionales no organizados se entretienen con esas propuestas, grupos más disciplinados planean para el largo plazo. Estos grupos alientan la imaginación de los convencionales menos convencionales, porque es funcional a sus propósitos. Parece ser un objetivo aprobar muchos derechos y principios que entrarán en conflicto.

De ser aprobados,un gran número de decisiones políticas, o de políticas públicas, o simplemente decisiones privadas tendrán un conflicto de derechos. Esta contradicción le da el paso a que una de las partes pueda recurrir a la justicia para que los jueces diriman el conflicto. Como se desea eliminar el Tribunal Constitucional, serán los jueces el árbitro final.

Y entonces, tal como en Hungría, Polonia y otros países autoritarios (China, Venezuela, Nicaragua) o totalitarios (Cuba, Corea del Norte), se debe eliminar la independencia judicial, como lo están intentado algunos grupos en la Convención. Con ello se puede controlar al sociedad sin contrapesos. Puede ser el parlamento que fiscaliza a jueces sin independencia, o mediante una Comisión Judicial, órgano no democrático y poco visible que disciplina a los jueces que se apartan de la orientación deseada.

Notas:

  1. En el caso de los derechos de agua, ellos fueron discutidos y reflexionados por muchos años en el Congreso antes de aprobar en forma unánime la nueva Ley. Se puede discutir si es una buena Ley, pero parece increíblemente arrogante e ignorante que la Comisión del Medio Ambiente, con una discusión mínima (si la hubo) haya aprobado anularla sin mayor análisis.

Desarrollo en países sin (muchos) recursos naturales

Aquellos convencionales, abogados y (algunos) economistas que critican el modelo de desarrollo nacional por considerarlo extractivista, probablemente piensan en un modelo de desarrollo distinto, con productos con más valor agregado, mayor diversificación de las exportaciones y de la producción doméstica.1

Aparentemente desean que nuestra economía evolucione hacia el modelo de los países europeos, o de Japón, Corea del Sur, Taiwán y más recientemente, de China. Son países que no tienen demasiados recursos naturales, por lo que exportan bienes industriales, importando los recursos naturales que requieren. Para llegar a este objetivos nuestros convencionales piensan en esquemas de desarrollo similares a los que fracasaron (y siguen fracasando) en Argentina y en el resto de América Latina. Estos consisten en menor dependencia del comercio internacional y de unos pocos productos de exportación, en agregar valor a los recursos naturales, y otras frases comunes a ese discurso.

No ese ese el tema de esta nota, sino pensar en cómo se desarrolla el proceso de desarrollo en los países pobres en recursos naturales. Pobres en sentido relativo, es decir, que su relación entre población y recursos naturales es menor que en países en que estos abundan. En los primeros, las exportaciones de bienes no pueden sino estar basadas principalmente en productos del capital y del trabajo.2 Dado que supusimos que son países en los que abunda el trabajo, la pregunta es ¿de dónde proviene el capital? Mi tesis –que no es novedosa– es que una acumulación rápida de capital solo puede provenir de la intensa explotación de los trabajadores-consumidores.3 Lo interesante son las distintas formas que puede tomar esta explotación.

Trabajo infantil durante la Revolución Industrial. Fuente: The History of Graphic Design.

Acumulación de capital en Europa

En el caso de Inglaterra, Alemania, Francia y algunos otros países de Europa (y tal vez Japón), la respuesta es el capitalismo salvaje de principios de la era industrial. En general, los sindicatos del siglo XIX eran débiles, los impuestos eran bajos, y el flujo de personas desde el campo a la ciudad debido a la incipiente mecanización de la agricultura proveyó trabajadores no especializados a bajo costo. Incluso en la preguerra, este proceso siguió, y solo se alteró luego de la Primera Guerra Mundial. Fue un periodo de una fuerte tasa de acumulación, porque la riqueza y los ingresos estaban muy concentrados, por lo que la tasa de consumo era baja. Esta es la forma clásica de explotar a los
trabajadores-consumidores, descrita en gran detalle por Marx.

Acumulación en la URSS

El caso de la Unión Soviética es similar, aunque más extremo. En 1928 comienza el primer plan quinquenal, con la idea de acelerar la industrialización, pero en este caso bajo la dirección y propiedad del Estado. Se prohibió el libre movimiento de las personas (para evitar que los campesinos hambrientos pudieran migrar a las ciudades sin permiso), los trabajadores en industrias debían cumplir metas que requerían trabajar jornadas laborales de 16 y más horas, y la inflación debido a emisión inorgánica redujo los salarios reales. Los sindicatos independientes estaban prohibidos.

Poster del primer plan quinquenal: Fuente: The Espresso Stalinist.

Para acelerar la acumulación de capital, se recurrió a los países capitalistas. Maquinarias e incluso plantas industriales completas, como la de tractores de Stalingrado, fueron construidas en los EEUU, desmontadas y trasladadas a la URSS. Firmas alemanas también enviaron maquinaria. Según Wikipedia, las compras de equipos extranjeros fueron por el equivalente a USD 250 Mil millones en moneda actual, una cantidad enorme para un país pobrísimo. Para pagar por estas compras de equipos se vendió oro, se exportaron recursos naturales, se vendieron piezas de museo y se exportaron alimentos. Buena parte de esos alimentos provenían de Ucrania, que había tenido pésimas cosechas y sufría hambrunas feroces. El resultado es que, al final de este primer plan quinquenal, ocurrió la tragedia del Holodomor (1932-1933), la gran hambruna que mató a varios millones de ucranianos (así como otros habitantes de la URSS). Se comprende que en estas condiciones de suma explotación de los trabajadores-consumidores, la acumulación de capital haya sido rápida.

Holodomor - Wikipedia
Holodomor: Campesinos hambrientos en las calles de Kharkov en 1933. Fuente: Wikicommons

Acumulación de capital en Corea y Taiwan

El mecanismo utilizado en Corea del Sur y Taiwán (y Japón de la posguerra) fue algo distinto, aunque también allí hubo represión a los sindicatos en las primeras etapas de su desarrollo entre los 50 y los 70. El mecanismo se basó  sobre todo en limitar el consumo. Se estableció una menú de subsidios a las exportaciones y barreras a las importaciones de bienes de consumo. El efecto de esto es que las empresas exportadoras enfrentaban precios con pocas distorsiones y operaban en forma eficiente (los subsidios dependían del éxito en las exportaciones), lo que facilitaba la acumulación de capital. Los consumidores, por su parte, enfrentaban precios elevados por los bienes de consumo. En el caso de los bienes producidos domésticamente esto elevaba la rentabilidad de las industrias que operaban en el mercado de exportación y también en el mercado doméstico.3 Es decir,en estos países el esquema de acumulación de capital se basaba en limitar el consumo de los trabajadores-consumidores. Por supuesto, las horas de trabajo eran largas y el trabajo intenso, pero lo que caracteriza a Corea del Sur y Taiwán (y Japón antes) durante esta etapa, que llega probablemente hasta fines de los 80, es la represión del consumo. Esto ocurre por la combinación de subsidios a los exportadores y aranceles a los bienes de consumo. Es una estrategia que actualmente no se puede utilizar porque viola las reglas de la OMC, que prohíben los subsidios a las exportaciones.

Inside the Taiwan Miracle-1
Mujeres trabajando en telares, Taiwan 1959. Fuente: Taiwan Today.

El proceso de acumulación en China

El caso más reciente es China, que ha tenido un proceso de crecimiento espectacular desde la época de Deng Xiao Ping . En parte, esto se debe a los bajos salarios iniciales mientras masas de campesinos se dirigían a las ciudades. Éstas se industrializaban rápidamente a comienzos de los 80. Es la forma tradicional de iniciar la acumulación de capital.4 Hubo probablemente también un poco de subsidios a las exportaciones encubiertos y restricciones a los bienes de consumo importados, como se hizo en Taiwan y Corea del Sur. Sin embargo, creo que el mecanismo más usado en China para acelerar la acumulación es a través del ahorro de las personas.

Tradicionalmente, en China son los hijos los que mantienen a los padres, por lo que no era necesario un sistema de pensiones. El problema es que la política de un hijo por familia supone una carga excesiva sobre el único hijo o hija. Al mismo tiempo, si bien recientemente se ha desarrollado un sistema de pensiones, es insuficiente. Los padres, temiendo lo que podría ocurrir en el futuro (y siendo algo más previsores que en Chile), han ahorrado a tasas elevadísimas –llegando al 40%– de los ingresos.

Pero el mercado de capitales chino es cerrado, por lo que las personas no pueden enviar sus ahorros al exterior si la rentabilidad doméstica de los ahorros es baja. Por lo tanto, existen océanos de ahorro que, al no tener acceso al mercado internacional, son recursos baratos para el sistema financiero chino. La consecuencia es que los ahorros de las personas reciben retornos negativos en general. Esto permite que las empresas chinas de mayor tamaño (las importantes y con mejor acceso a crédito, controladas casi todas por el PCCh) dispongan de acceso a crédito de muy bajo costo, lo que les permite invertir a tasas elevadas. Esta virtual expropiación de parte de los ahorros de los futuros pensionados es el mecanismo que acelera la acumulación de capital.

Unfinished apartments in Ordos Kangbashi. These apartments appear built but are not ready to house inhabitants. Image: Carla Hajjar.
La ex-ciudad fantasma china de Ordos-Kangbashi.6 Fuente: Forbes.

Para quienes se vean tentados por esta experiencia, no se debe olvidar que, al impedir la salida de los ahorros, las pensiones futuras de los actuales trabajadores-consumidores serán menores. Además, el consumo durante la vida activa se ve reducido, porque las personas deben ahorrar mucho más que si tuvieran acceso a los mercados financieros internacionales.

Mi conclusión es que este modelo de desarrollo, en sus distintas formas, siempre requiere un sacrificio mucho mayor que lo que es políticamente aceptable en un país como el nuestro. Significa sacrificar una generación por las generaciones futuras. Afortunadamante tenemos otras opciones, porque disponemos de recursos naturales, como lo veremos en el próximo artículo de esta serie.

Notas:

  1. Un grupo menos informado de convencionales quiere terminar con el crecimiento económico, porque para ellos, es responsable de todos los males que afectan al mundo. Tal vez deberían pensar que el mundo que desean solo podrían vivir, tal vez, 100 millones de seres humanos. ¿Y que hacemos con el resto de las personas? Supongamos que la humanidad decide que reducirá su población hasta ese equilibrio sin hecatombes (¿y quién decide quién puede reproducirse? ¿Cómo se limitan los nacimientos en culturas en que tener muchos hijos es el mayor favor divino? Después de todo, se deben respetar esas culturas).

En tal caso el proceso hacia los 100 millones de personas será lento y tomará muchas generaciones. ¿Debemos entonces mantener en la pobreza a los miles de millones de personas que viven en países pobres? Elevar su estándar de vida requiere crecimiento, pero eso va en contra de los principios de quienes piensan así.

Este grupo parece creer que el crecimiento económico ocurre solo mediante la producción de bienes. Pero la mayor parte de las economías desarrolladas está basada en servicios, que tienen menor impacto en el medio ambiente. El crecimiento en los países desarrollados es menos en términos de bienes y más en términos de mejor calidad de servicios, con menos impacto sobre el medio ambiente. Y los nuevos bienes físicos que se producen para esos países son más eficientes, consumen menos energía y contaminan menos.

El rápido crecimiento en bienes físicos es para los países que se están desarrollando, porque las personas desean tener refrigeradores, o aire acondicionado en países tropicales, y se requieren camiones, y caminos, y redes eléctricas para que las personas vivan. ¿Es ese crecimiento el que se desea prohibir?

2. En general, capital aquí incluye capital humano y aquél incorporado en conocimiento e innovaciones. Al considerar la primera etapa de desarrollo de las exportaciones de bienes de un país, el capital relevante es principalmente capital físico.

3. Los denomino trabajadores-consumidores porque más adelante veremos que hay dos formas de acumular capital.

4. Las empresas que exportaban debían ser eficientes (porque enfrentaban precios sin distorsiones por sus insumos y sus productos), y no dejaban de serlo al operar para el mercado doméstico. Esta es la diferencia con la estrategia de sustitución de importaciones, en que las empresas están protegidas, pero no tienen señales de eficiencia, así que pueden ser muy ineficientes, especialmente porque en un mercado pequeño y cerrado, es fácil coludirse.

5. Este tipo de explotación, que daba pie a a idea de Marx de que a los trabajadores solo y siempre se les pagaría su valor-trabajo, fue explicado por Lewis como el efecto de la migración hacia las ciudades desde el campo. A los campesinos no-propietarios tradicionalmente solo se les pagaba su productividad en el campo, que era muy baja y podía aproximar el valor-trabajo. Al caer la demanda de trabajo debido a la mecanización de la agricultura, se produce una migración a las ciudades. Dado este influjo de trabajo barato, el crecimiento y el aumento en la productividad no eleva los salarios de los trabajadores en la ciudad (salvo en aquellos sectores que se sindicalizan). Eventualmente, los campesinos que quedan son más productivos (porque trabajan con máquinas), con lo que la demanda por trabajo campesino se adapta a la oferta y cesa el movimiento hacia la ciudad. A partir de ese punto, crecimientos en la productividad laboral llevan a aumentos en los salarios en la ciudad y en el campo. comienzan a subir. Esto ha pasado en los paísas desarrollados europeos, en Corea, Taiwan, y ahora se está repitiendo en China (incluso en Chile, durante la epoca de rápido crecimiento, los salarios subieron rápidamente en el campo y la ciudad).

6. Las ciudades fantasmas chinas son un reflejo de los retornos negativos en otras inversiones. Los ahorrantes están dispuestos a comprar departamentos como inversión en ciudades como esta, que solo comienza a poblarse 10 años después de concluida. Es decir, se trata de una inversión que no renta nada (más aún, tiene costos y depreciación). Esto podría explicar por qué en China la cantidad de departamentos deshabitados es enorme: incluso en Pekin alcanza un 25%, y en Ordos-Kangbashi, un 80% (Forbes).

Modelos de desarrollo

Varios convencionales han declarado que se debe modificar el sistema económico por ser extractivista. En el código usado por las personas que piensan así, esto significa que no exportamos ni producimos suficientes bienes con valor agregado. Por lo tanto, deberíamos dejar de exportar materias primas, y pasar a producir y exportar productos elaborados con esas materias primas.

Una mirada crítica al extractivismo desde el feminismo | La tinta
Fuente: Eleuterio Gabón: Una mirada crítica al extractivismo desde el feminismo

Aunque esta teoría está de moda en ciertos intelectuales, abogados y algunos economistas, es tan moderna como los pantalones pata de elefante, que reviven luego de medio siglo, sin que este largo hiato haya mejorado su aspecto.

En esta teoría, los países que solo exportan productos basados en recursos naturales destruyen el medio ambiente. En estos países la riqueza termina concentrada en unos pocos y nunca pueden desarrollarse. Mucho mejor seguir a Europa y tal vez Asia, con un desarrollo basado en manufacturas y valor agregado en la producción de productos industriales. Como además a estos convencionales, abogados y (algunos) economistas no les gusta el desarrollo basado en el comercio (por razones que me escapan), están en contra de nuevos acuerdos comerciales, y a favor de revisar los existentes.

Thumbnail
Raúl Prebisch. Fuente: Repositorio CEPAL

No queda otra cosa que pensar que su modelo de desarrollo es el de sustitución de importaciones de Prebisch, como en el triste período de los años 40 a los 60 en Chile.1 Es el modelo que han tratado de seguir (con algunas interrupciones), los argentinos, y que los ha llevado desde ser una de las economías más desarrolladas del mundo a principios del siglo XX a ser un país de ingresos medianos, con extrema pobreza, crisis casi permanentes y corrupción extrema. Y esto pese a ser un país repleto de personas educadas y talentosas. Mientras Chile siguió el modelo Prebisch de desarrollo, el ingreso per cápita apenas subía, retrocedimos respecto al resto del mundo y el país terminó exportando solo unos pocos recursos naturales. Irónicamente, terminamos siendo más extractivistas.

Demanda en contra de la Ley de crecimiento económico: conozca los detalles  - YouTube
Fuente: Youtube

Los dos posteos siguientes tendrán un análisis de porqué estas ideas están equivocadas, usando ejemplos de países y explicando las razones por las que son erróneas. Básicamente el argumento es que el desarrollo tipo europeo o asiático requiere una explotación extrema de trabajadores-consumidores por al menos una generación, mientras que los países con recursos naturales tienen la posibilidad de desarrollarse incurriendo menos costos.

¿Y el respeto por la naturaleza? No me parece que China en la actualidad, o Corea del Sur, o Europa en etapas equivalentes de desarrollo, hayan sido menos destructivos de la naturaleza que los países extractivistas. Los países ya desarrollados son los que más pueden darse el lujo de proteger el medio ambiente.2

Notas:

  1. Prebisch desarrolló su teoría basado en un hecho estilizado que ha demostrado ser dudoso. Su idea era que las manufacturas subían de precio en relación a los productos basados en recursos naturales.
Fuente: Hallam, D. (2018): Revisiting Prebisch–Singer: what long–term trends
in commodity prices tell us about the future of CDDCs

Por lo tanto, especializarse en recursos naturales no podía llevar al desarrollo porque estos bajan de precio y en l caso de minerales y similares, eventualmente se agotan. El argumento tiene dos errores. Primero, si bien los precios de los recursos naturales caen, la productividad aumenta y los costos de producción bajan (en realidad, esta es parte de la razón por la que caen), por lo que un país que exporta puede aumentar sus ingresos pese a que los precios relativos caen. Segundo, la calidad de los productos manufacturados sube en el tiempo, y esto es equivalente a una caida en el precio del mismo artículo, pero que no está considerada en los deflactores utilizados en los estudios.

Incluso sin esas consideraciones, Hallam (op. cit.) luego de analizar muchos estudios con distintos resultados (porque importa el año de partida, porque pueden haber quiebres estucturales,etc) concluye que la evidencia para una tendencia secular a la caida de los precios relativos de los bienes producidos con recursos naturales es contradictoria. Hallam también señala que parece haber una caída en los términos de intercambio para las manufacturas producidas por países en desarrollo, lo que indicaría que dedicarse en forma forzada a los productos industriales genéricos no ayuda en nada a resolver el problema de los terminos de intercambio de los recursos naturales, si éste existiera.

2. Alguien podría dar el ejemplo de Costa Rica, que es muy protector de la naturaleza teniendo ingresos medianos. Pero Costa Rica depende de los turistas (que viajan en avión) de los países desarrollados que viene a ver los resultados de esa protección en un país tropical. Lo que viene a ser lo mismo.

Sobre la falta de rigurosidad

Un artículo reciente de Hoyos-Santillan et al (2021) sobre políticas de Chile contra el cambio climático incluye errores que hacen pensar en ideología o en desidia. Estoy de acuerdo con el mensaje general del artículo sobre la necesidad de tomar medidas urgentes contra el cambio climático, pero para ello no es necesario incorporar errores que debilitan el mensaje.

El artículo tiene como objetivo demostrar que la expansión de las plantaciones forestales no puede formar parte de una política contra el cambio climático. Es un objetivo con el que concuerdo. Hay buenas razones para no incluir el fomento de las plantaciones forestales como parte de un programa contra el cambio climático. Su demanda de agua puede ser excesiva en regiones en las ésta no abunda, y su impacto en la biodiversidad es negativo. Pero es erróneo argumentar, como lo hace el artículo, que las plantaciones forestales no capturan CO2, a diferencia de los bosques nativos.

¿Capturan carbono las plantaciones forestales?

En su argumentación, Hoyos-Santillan et al (op. cit.) citan a Altamirano et al (2020): «Natural forests loss and tree plantations: large-scale tree cover loss differentiation in a threatened biodiversity hotspot«. Ese trabajo usa métodos sofisticados de análisis de imágenes satelitales para determinar que cada año se pierden 98 mil ha de bosques artificiales y casi 13 mil ha de bosques nativos.

Uno de los argumentos de Hoyos-Santillan et al (op. cit.) es que, dado que los árboles en plantaciones son talados períodicamente y sus productos son usados para producir bienes de corta vida, las plantaciones forestales no absorben CO2.

«This is because their carbon uptake is cancelled out by the clear-cut harvesting that occurs every 12–18 years for the production of short-lived goods (e.g., pulp), the burning of firewood, slash and burn practices, and wildfires (Johnston and Radeloff, 2019Ministry of the Environment, 2020a). Thus, each additional hectare of industrial plantation, including those in the NDC, does not increase the carbon sink capacity of the LULUCF sector but is instead an additional burden on the carbon sink capacity of native forests, representing a setback in the pathway to carbon neutrality.»

Pero las plantaciones se replantan, por lo que las 98 mil ha anuales taladas en plantaciones se renuevan, y vuelven a su estado original en un ciclo de unos 20 años. Por ello, las plantaciones contienen árboles en distinto estado de maduración. Al sumar ha de plantaciones forestales con bosques nativos, Altamirano et al (op. cit) inducen a un error.1

A diferencia de las plantaciones, los bosques nativos perdidos se convierten en praderas, tierras baldías o matorrales. No vuelven a ser bosques en un plazo relevante para una política contra el cambio climático, a menos que se tomen acciones explícitas que lo promuevan. Casi toda la madera nativa consumida se destina a leña Lara et al (2019) (el consumo de maderas nativas en la industria representa menos de un 5% del consumo de madera nativa, cuadro 3.2 de Lara et al (op.cit.)).

Leña probablemente proveniente de una tala ilegal. Fuente: Soy Puerto Montt

Por lo tanto, el argumento de Hoyos-Santillana (op. cit.) contiene un error lógico. Para ver esto, consideremos el siguiente experimento conceptual que representa el efecto de una nueva plantación forestal. Tomamos un terreno baldío de 1.000 ha, con poca capacidad de captura de carbono. Cada año plantamos en el terreno 50 ha de árboles industriales (pino radiata, eucaliptus, etc), de manera que a los 20 años hemos cubierto todo el terreno con árboles de distintas edades. El año 20 tomamos las primeras 50 ha, con sus árboles de 20 años, y los quemamos, manteniendo el resto tal como está.2 Al año siguiente plantamos las 50 ha que quedaron baldías con los mismos árboles y cortamos y quemamos las 50 ha plantadas en el año 2, y así sucesivamente. ¿Estamos capturando CO2 con este procedimiento?

Plantaciones forestales de distintas edades. Fuente: Codeff

¡Por supuesto que estamos capturando CO2! A partir del año 20 existe una masa forestal permanente de árboles. donde antes casi no había vegetación hay árboles con una edad promedio de poco menos de 10 años, ocupando el  95% de las hectáreas de la plantación. Esa masa forestal representa una captura permanente de CO2.

Si las plantaciones se instalan en un terreno donde antes había bosques nativos, es probable que haya una reducción en la captura permanente de CO2.3 Veremos más abajo que este reemplazo representa menos del 15% de las plantaciones forestales, por lo que en términos de captura de CO2, no afecta las conclusiones.

Los incendios y las plantaciones forestales

Hoyos-Santillán et al (op. cit.) citan la figura 1 de Lara et al (2019), quienes mostrarían que los incendios y las talas rasas en los bosques artificiales hacen que las plantaciones sean un emisor neto de CO2. No pude encontrar figura alguna en Lara et al (op.cit) que muestre que las plantaciones no contribuyen a la captura de CO2. Lo que si aparece, en el Recuadro 3.3, es una estimación de la captura de CO2 en los bosques nativos. Esta contribución ha ido creciendo en el tiempo. No se dan cifras para las plantaciones.

Es posible que la referencia a Lara et al (op. cit.) sea un error involuntario, y que exista algún otro artículo que muestre que los bosques artificiales no contribuyen a la captura neta de CO2. Igualmente me parece que esto no sería creíble. A menos que la masa forestal de las plantaciones haya decrecido sistemáticamente en el tiempo, no puede ser válido que los bosques artificiales sean emisores netos de CO2, por las razones dadas en el experimento conceptual de más arriba. Pero citemos nuevamente a Hoyos-Santillana:

Thus, each additional hectare of industrial plantation, including those in the NDC, does not increase the carbon sink capacity of the LULUCF sector but is instead an additional burden on the carbon sink capacity of native forests, representing a setback in the pathway to carbon neutrality. This has become more evident during the last decade as widespread and severe wildfires have impacted larger areas of industrial plantations than native forests (CONAF, 2020). The fire selective preference of industrial plantations over native forests is driven by several factors, including: i) human activities (e.g., anthropogenic ignition) and ii) replacement of heterogeneous less fire-prone native forests with highly flammable, fuel abundant, and homogeneously structured monoculture industrial plantations[…]

Por curiosidad, hace algunas semanas me puse a mirar la tendencia en los incendios forestales en Chile, tomando datos de CONAF. Comencé mirando los datos de los meses de enero y febrero, que son los que tienen más incendios, y para mi sorpresa, no observé una tendencia creciente en el área quemada por incendios. La excepción es un mes que se sale de la escala, con el megaincendio de enero de 2016. Luego miré los datos de otros meses así como los datos anuales, sin observar –salvo enero 2016– una tendencia significativa.

La figura siguiente muestra el área quemada anualmente en incendios forestales desde 1985. El aumento en 2016 solo se debe a lo que ocurrió en enero de 2016. Probé ver si había una tendencia estadística, y usando regresores robustos (que le dan menos importancia a un episodio que ocurre una sola vez, como enero de 2021) no hay una tendencia creciente en el tiempo en las áreas quemadas. Verifiqué esto usando el test no paramétrico de Mann-Whitney para cada mes así como para el año completo, y tampoco aparece una tendencia.5 Lo que parece haber sucedido es que Hoyos-Santillan (op.cit.) y varios otros autores han incorporado cómo válida una observación que tiene toda la apariencia de ser un outlier, lo cual es un error metodológico.6

Serie de áreas quemadas por temporada. Fuente: CONAF

CONAF también tiene una contabilidad del número de incendios por mes y año. La figura siguiente muestra los datos anuales y para enero y febrero. Se observa un crecimiento en los incendios anuales en los últimos años. Sorprendentemente, no hay ninguna tendencia en los meses con mayor número de incendios, enero y febrero:7

Fuente: CONAF

Dado que el cambio climático crea las condiciones para que haya más y mayores incendios, el hecho que esto no se observe parece paradojal. Pero no es una paradoja si se observa que los propietarios de las plantaciones forestales no son observadores desinteresados, sino que desean protegerlas. Por lo tanto, invierten en medidas para evitarlos o reducir su impacto. El Estado también destina recursos importantes a proteger los bosques naturales. Es decir, el calentamiento global no garantiza que el área incendiada aumente, porque el ser humano puede contrarrestar sus efectos.

Avíón atacando incendios forestales Fuente: La Tribuna de Biobio

En resumen, ¿Qué es lo que creo haber demostrado con todos estos meandros en la argumentación? Que es falso afirmar que las plantaciones no capturen CO2, a menos que ocurra una de dos cosas: que hayan reemplazado bosques naturales que capturan más CO2 por unidad de área, o que el área de plantaciones haya caído en el tiempo.

Conclusiones

En su gran mayoría las plantaciones no han reemplazado bosques naturales. Según Hoyos-Santillán (op. cit.), actualmente hay 3.1 millones de ha en plantaciones. Miranda et al (2016) en su trabajo sobre la pérdida de bosque nativo en Chile, muestran que, en la zona de plantaciones entre Valparaíso y la Región de Los Lagos, la pérdida de bosque nativo entre 1973 y 2011 fue de 783 mil ha. Esto representa el 19% del total de bosque nativo de la zona. De ellas, la causa principal (un 45%) fue por la conversión a terrenos de matorrales (probablemente por la corta de árboles para leña). Una cifra algo menor se debió a conversión de bosques naturales a plantaciones forestales.8 Es decir, a lo más un 10-12% de las plantaciones corresponde a reemplazo de bosque nativo. Como el área de plantaciones se ha mantenido relativamente constante desde 2016 (eran 3.04MM ha según CONAF, son ahora 3.1 MM ha), tampoco han ido decreciendo. Concluyo que las plantaciones forestales si han contribuido a la captura de CO2.

Lo que me preocupa en este caso y también en Sobre el impacto de la desalación y en Crítica a una propuesta de Gobernanza es que científicos y científicas respetables olvidan su capacidad crítica y aceptan argumentos sin reflexión porque responden a sus preferencias ideológicas. No veo otra explicación que una razón ideológica para estos errores.

Notas:

  1. En su defensa, ese trabajo distingue entre ambas categorías de bosques, y critica solamente el reemplazo de bosques naturales por bosques artificiales, pero no necesariamente las plantaciones en si mismas.
  2. Quemar el bosque es un caso extremo, pero que hace más evidente la conclusión, sin complicarnos en determinar la vida útil de los bienes producidos con los árboles cortados.
  3. Esto no es evidente, porque la masa biológica promedio en una plantación podría ser mayor que en un bosque natural, debido a la mayor densidad de árboles, Esto puede ocurrir si la cobertura natural de bosques es rala y con especies de árboles pequeños, en cuyo caso un bosque artificial aumentaría la captura de CO2.
  4. Parece extraño omitir que buena parte del problema son los incendios intencionales de plantaciones, y no las plantaciones, en términos de los efectos sobre la captura de CO2. Pensemos en otro experimento mental: supongamos que los autores de los incendios intencionales prefirieran cometerlos en bosques naturales. ¿Escribirían los autores que esto es un motivo para preferir plantaciones forestales, o propondrían medidas para fiscalizar y perseguir mejor a los autores de los incendios?
  5. La idea de usar el test de Mann-Whitney fue de E. Engel.
  6. Es como si un sismólogo comparara la magnitud ponderada de los sismos entre 1940 y 1955 con los producidos entre 1956 y 1964 (que incorpora el gran terremoto de Valdivia) y sostuviera que la intensidad de los terremotos va en aumento. Es solo si hay alguna razón geológica para pensar que el fenómeno va en aumento que podría ser razonable tal conclusión.
  7. En este caso no realicé regresiones ni tests de Mann-Whitney, pero claramente no es necesario para concluir que no hay una tendencia en el número de incendios en los meses de enero y febrero.
  8. A principios de este milenio cesa casi completamente la conversión de bosques nativos a plantaciones. El motivo es el rechazo interno y externo, las dificultades con los organismos ambientales y probablemente el deseo de no tener aún más conflictos con la sociedad civil.

Sobre el impacto de la desalación

En mi posteo «Crítica a una propuesta de gobernanza«, comenté sobre un error en un documento público del CR2 (Center for Climate and Resilience Research), al que pertenece nuestra futura ministra del Medio Ambiente, Maisa Rojas.

El documento en cuestión es la Cápsula climática: ¿Qué pasa si la sal que se extrae del proceso de desalinización se devuelve al mar?, de autoría de Laura Farías. En ella se alerta del peligro de aumentar la concentración de sal en el óceano en el largo plazo:

«Sin embargo, si me preguntan qué ocurriría si retornamos al mar las sales producto de la desalinización, mi respuesta es que se estaría realizando un impacto significativo, porque tenemos menos agua (extraída para el consumo humano, riego o proyectos productivos), pero más sal. Si este proceso es continuo y prolongado, lentamente el océano se puede volver más salado, ya que el ciclo hidrológico opera a un tiempo de recambio de 40.000 años.»

En mi posteo anterior mostré que son tan pequeñas las extracciones de agua involucradas en la desalación, comparadas con el tamaño del óceano que no hay peligro de un aumento significativo en la salinidad del óceano. Para ello realicé cálculos simples.

Concluí que los efectos de la desalación sobre el mar solo pueden ser locales, debido a la concentración de sal en la cercanías de los emisarios de las salmueras que generan el proceso de desalación. Estos efectos se pueden minimizar con un diseño adecuado de los emisarios y una buena ubicación de éstos.1

Plantas desaladoras: Una solución con pros y contras
Planta EWS de Escondida. Fuente: Minería Chilena

Hace poco me di cuenta que realizar esos cálculos fue un error, no porque estuvieran errados, sino porque no eran necesarios. El argumento de la cápsula del CR2, en palabras del físico Wolfgang Pauli, «No solo no es correcto, ni siquiera es erróneo».

Volvamos a lo que aparece en la cápsula:

«[…] si retornamos al mar las sales producto de la desalinización, mi respuesta es que se estaría realizando un impacto significativo, porque tenemos menos agua (extraída para el consumo humano, riego o proyectos productivos), pero más sal.»

El ciclo hidrológico como sistema de desalación

Cuando escribi ese posteo, había olvidado que el sistema de desalación más grande del mundo es el ciclo hidrológico. Las aguas del óceano (y de lagos y otras fuentes) se evaporan, lo cual deja un oceáno con menos agua pero más sal. Una fracción de esa agua evaporada cae luego como lluvia desalada sobre los continentes. Parte de esta lluvia se usa para riego, consumo humano o usos productivos. Esto significa que el efecto global del ciclo hidrológico sobre la salinidad del óceano es similar al de una planta desaladora.

Ciclo hidrológico. Fuente: Britannica.

Si seguimos el argumento de la cápsula de CR2, la salinidad del óceano debería haber ido en constante aumento, porque el ciclo hidrológico opera como una planta gigante de desalinización.2 Esto no ocurre porque es un ciclo cerrado, en que la lluvia que riega los campos se evapora nuevamente y cae como lluvia (tal vez en el océano) o ingresa a las napas del subsuelo y vuelve eventualmento al óceano. El agua que se usa para el consumo humano también vuelve, ojalá tratada, a los ríos y luego al mar. Finalmente la que se usa en fines productivos en general también finalmente vuelve al mar, salvo aquella fracción de agua que ingresa en un producto como el cemento.3

Lo que si puede ocurrir es que la desalinización tenga efectos en la vecindad de los emisarios de salmueras, pero ese tipo de efectos también ocurren debido al ciclo hidrológico. Un ejemplo de estos efectos locales es el Mar Rojo. El Mar Rojo era, ya antes de la instalación de plantas desaladoras, más salino que otros mares, debido a que solo tiene una estrecha conexión con el óceano, y está ubicado en una zona desértica de alta insolación. La evaporación hace que la salinidad promedio del Mar Rojo sea un 10-15% mayor que el promedio de los óceanos. Este fenómeno es natural y ha generado una fauna marina exuberante.4 Esto muestra que el sistema hidrológico, visto como una sistema de desalación, puede también provocar excesos locales de salinidad, sin tener efectos sobre la salinidad promedio de los óceanos.

Red Sea topographic map-en.jpg
Mar Rojo. Fuente: Eric Gaba – Wikimedia Commons

La analogía entre el ciclo hidrológico y una planta de desalinización corresponde a la especialidad de la investigadora Laura Farías, autora de la cápsula. Sorprende que haya dejado pasar un error tan grave como el que describo. Sin embargo, parece sintomático en un centro que produce un documento sobre la gobernanza climática de los elementos.

Notas:

  1. Ver por ejemplo, Miller et al (2016), o Ihsanullah et al (2021). Esto no significa que la desalación no tenga consecuencias ecológicas: por ejemplo, el proceso usa mucha energía (lo cual es menos problema si es verde), y en algunos procesos la temperatura de las salmueras puede requerir un enfriamiento previo. El punto es que muchos estudios que muestran efectos nocivos de las salmueras del proceso de desalación concluyen que la industria es nociva, olvidando que es relativamente fácil reducir estos efectos.

2. Aunque la salinidad de los óceanos puede cambiar en el tiempo, esto se debe a fenómenos climatológicos o geológicos de larga duración. Un ejemplo son las eras glaciales, en las que el hielo que cubre los continentes puede alterar la salinidad de los óceanos.

3. El cemento y algún otro producto similar deben ser los únicos en que el agua sale del ciclo hidrológico.

4. Aunque ahora está siendo amplificado por las plantas desalinizadoras, que en un mar semi-aislado pueden tener impacto sobre la ecología.

Crítica a una propuesta de gobernanza

Me ha sorprendido leer que en una propuesta de gobernanza del CR2 (Center for Climate and Resilience Research) aparezca el siguiente diagrama, que me recuerda las visiones Aristotélicas de la composición del universo.

Fuente: Gobernanza Climática de los Elementos, CR2

Tal vez es intencional, dado que se aclara en el paréntesis que los elementos son sistemas socio-ecológicos, pero queda la duda, porque ¿qué sentido tiene escribir que «el fuego es un sistema socio-ecológico»? (ver figura). Para ratificar que esto no es una aberración, en un artículo reciente aparecido en el Mercurio, Maisa Rojas escribe:

Fuente: El Mercurio viernes 22 de octubre 2021.

Aristóteles y los cuatro elementos

Los cuatro elementos clásicos son aparentemente presocráticos. Empedocles les dio su forma clásica, la que fue luego re-elaborada por Aristóteles en una clasificación en que mostraba sus oposiciones y los efectos derivados.

Ensayos: Materiales fantásticos – Derematerialia
Fuente: http://www.derematerialia.com/el-quinto-elemento/

Esta clasificación tuvo una enorme influencia en la edad media y Renacimiento, y se considera como un símbolo de un espíritu pre-ciencia moderna.

Fuente: Wikimedia, de una edición de Lucrecio «de Rerum Natura» publicado en Brescia por Tommaso Ferrando (1472).

Los cuatro elementos en el mundo moderno

En el mundo contemporáneo este forma de concebir el cosmos está asociado con la astrología, la alquimia y otras pseudo-ciencias. Uno de los grandes avances en la concepción científica del mundo moderno fue el reemplazo de la alquimia y los cuatro elementos, por la química con su concepción moderna de los elementos. Ello ocurrió a fines del siglo 17, entre otros con la publicación de «The Skeptical Chymist » de Robert Boyle en 1661. Al desembarazarse de esta construcción errónea, la ciencia comenzó a avanzar rápido.

Por eso me entristece que estos diagramas vuelvan a aparecer, lo que parece reflejar el rechazo de muchos (incluso científicos) a la racionalidad moderna. Parece que la visión ofrecida por el libro «Elemental Philosophy: Earth, Air, Fire, and Water as Environmental Ideas» (2011) de David Macauley es muy popular en ese mundo.1

CR2 y desalación

Con ese enfoque semi-religioso, ya que no racional, de como opera el mundo se puede llegar a absurdos, como el que encontré en otro documento de CR2. En la Cápsula climática: ¿Qué pasa si la sal que se extrae del proceso de desalinización se devuelve al mar?, con asesoría científica de Laura Farías, se deja entender que la desalación es un problema no solo local, sino que puede tener un impacto global en la salinidad del mar:2

«Sin embargo, si me preguntan qué ocurriría si retornamos al mar las sales producto de la desalinización, mi respuesta es que se estaría realizando un impacto significativo, porque tenemos menos agua (extraída para el consumo humano, riego o proyectos productivos), pero más sal. Si este proceso es continuo y prolongado, lentamente el océano se puede volver más salado, ya que el ciclo hidrológico opera a un tiempo de recambio de 40.000 años.»

Veamos si esta preocupación es razonable. Los óceanos tienen una superficie de 361 millones de km2, y un volumen de 1.3 mil millones de kilómetros cúbicos, según Wikipedia. Las aguas del océano circulan a tasas de unos 1.000 años, es decir (al menos como interpreto la literatura) que se produce un mezcla completa en más o menos ese periodo, o menor a éste.3 Como los tiempos que van a resultar de los cálculos son mayores, se puede asegurar una distribución uniforme de las sales que agrega el proceso de desalación.

Todas las plantas de desalación existentes en el mundo a febrero 2020 producían 95,6×106 m3/día, o sea 1.100m3/seg.4 Pero las salmueras son una cantidad mayor, 141×106m3/dia, según Jones et al (2019), o sea 1.600m3/seg.5 Supongamos que esas salmueras, generosamente, tienen una concentración de sal que el doble del agua de mar, de más o menos 34gr/lt. Es decir, cada segundo esaríamos agregando al mar unas 54 toneladas extras de sal (es decir, sin agua que la acompañe). Al año estaríamos agregando 1.7×109 toneladas extra de sal, 1.7 mil millones de toneladas, lo que parece una cifra enorme.

Pero un km3 de agua de mar tiene 3.4×107 toneladas de sal, y por lo tanto los oceanos tienen 4.42×1016 toneladas de sal. Esto significa que cada año aumentaríamos la concentración de sal en 0.0000039%. Según mis cálculos (que pueden errar en un orden de magnitud sin afectar el argumento), las plantas deberían operar por 260 mil años de años para aumentar en un 1% la cantidad de sal del oceáno.5

Port of Santana
Rio Amazonas en Puerto de Santana en Macapa, cerca de la desembocadura. Fuente Wikipedia.

Es cierto que la desalacion podría aumentar, y multiplicarse por, digamos doscientas veces, llegando a ser similar a los 209.000m3/seg del flujo del río Amazonas (tres veces mayor que el flujo del segundo río, el Congo, y 50 veces el Mississippi), pero eso solo significa que el tiempo se reduce a 1.300 años. Para dimensionar estas magnitudes, recordemos que todo el proceso de industrialización comienza hace 200 años, y que 1.300 años es el tiempo que media entre Carlomagno y nosotros. Ese es el tiempo que tendrían que operar desaladoras con capacidad agregada cercana a la descarga al óceano del río Amazonas, para elevar la concentración del agua de mar en un 1%, una variación a la que las especies marinas pueden adaptarse en ese periodo.6

Conclusión

Tal vez me he desviado un poco con todos estos cálculos. Lo que pretenden mostrar es que la alerta de la Capsula citada se presta a confusión porque mezcla temas que legítimamente pueden preocupar, con otros que son irrelevantes, sin explicar sus diferencias. Es importante señalar que se debe tener cuidado con la disposición de salmueras para no producir excesiva salinidad local, pero es absurdo mencionar al mismo tiempo el aumento en la salinidad de los océanos producto de las plantas desalinizadoras. Supongo que no es un error intencional, sino producto del mismo ánimo que considera legítimo hablar de los cuatro elementos de los griegos en un centro ciéntifico, sin aclarar qué se trata de metáforas. Además, se trata de metáforas que se refieren a conceptos nebulosos, como lo es definir el fuego como un sistema socio-ecológico.

Notas:

  1. Para mostrar como este enfoque del mundo mira hacia un pasado pre-mundo moderno, podemos ver esta evaluación del libro: “After industrialization, knowledge became fragmented and people lost touch with the material realities of the places in which they lived. David Macauley blends ancient Greek precepts with twenty-first century circumstances: earth, air, fire, and water call upon us from across the millennia to reanimate humanity’s connection to our home planet.” — David Spanagel, Worcester Polytechnic Institute.
  2. Pueden existir efectos locales, si por ejemplo las salmueras que resultan del proceso de desalinización se depositan cerca de la costa, en un solo punto sin corrientes marinas. Pero es relativamente fácil (especialmente en un país como Chile, con todo el Pacífico al frente y sus corrientes) dispersarlos si la descarga se realiza en varios puntos, por una tubería que no está asentada en el fondo submarino, y a cierta distancia de la costa, para asegurar que las salmueras se dispersan antes de asentarse en el fondo marino.
  3. Matsumoto, G. (2007): «Radiocarbon-based circulation age of the world oceans», JOURNAL OF GEOPHYSICAL RESEARCH, VOL. 112, C09004.
  4. Eke, J, Yusuf, A., Giwa, A., Sodiq A. (2020): «The global status of desalination: An assessment of current desalination technologies, plants and capacity», Desalination 495, December 114633.
  5. Edward Jones, Manzoor Qadir, Michelle T.H. van Vliet, Vladimir Smakhtin, Seong-mu Kang, (2019): «The state of desalination and brine production: A global outlook», Science of The Total Environment,657, March 2019, p1343-1356.
  6. Para observar que un flujo como este está en el límite de lo que podría interesar a la humanidad, el Amazonas drena una cuenca de 9 millones de kilómetros cuadrados, con lluvias promedio de 2.200mm/año. Estimo que esto podría irrigar al menos unas 45millones de km2, a una tasa equivalente de 400mm de lluvia por año. Eso sería como irrigar toda Rusia más casi toda Africa.

Defensa de la meritocracia

Aunque no soy un experto en el tema, acabo de leer una reseña sobre la meritocracia que me dejó pensando sobre el tema de los sistemas de gobierno.1 Los griegos definieron diversos sistemas de gobierno: monarquía, democracia constitucional, democracia directa, aristocracia, oligarquía y tiranía.2 Existen muchos motivos para preferir la democracia constitucional a los otros esquemas, aunque una monarquía constitucional no difiere en lo sustantivo de una democracia.

Las democracias se pueden dividir por la forma es que se distribuye el poder en la sociedad. Hay plutocracias o gobiernos oligárquicos, en que el poder político lo ejercen las grandes fortunas que pueden manejar elecciones. En una plutocracia, el control político beneficia y preserva las grandes fortunas. En cleptocracias, el poder político lo poseen políticos cuyo objetivo es explotar el Estado. En un esquema meritocrático, el control de la sociedad – en sus múltiples dimensiones–, queda en manos de las personas más capacitadas seleccionadas mediante procesos competitivos. En general, la meritocracia ha sido la aspiración de democracias o monarquía constritucionales.3

A la meritocracia se la critica por dos motivos. Primero, porque provee una justificación para las diferencias en las recompensas que reciben los distintos individuos en la sociedad. Así, la desigualdad no se debe a un sistema injusto, como ocurre en todos los otros sistemas, sino que es la recompensa al talento y al esfuerzo. Esto es descorazonador para los menos aventajados. Sería, como señala una cita del artículo de Collini, una “narrativa neoliberal de la justicia”.

La segunda critica es que el sistema meritocrático tiende a autoperpetuarse, porque quienes son más inteligentes y reciben las recompensas de un sistema meritocrático tienen los recursos para educar mejor a sus hijos, darle valores de estudio y trabajo que les dan ventajas en la lucha por el acceso a las mejores universidades y trabajos. Esto desvirtuaría la existencia de una meritocracia, ya que sería la herencia y no la meritocracia lo que explica la posición en la estructura social de los descendientes. Las cifras muestran que efectivamente hay una tendencia al a reproducción de la meritocracia.

Esto se debe a que la inteligencia es en parte heredable, así que estadísticamente debemos esperar que la siguiente generación esté sobrerrepresentada en la meritocracia, si ser inteligente es un atributo de la meritocracia. Otro factor que tiende a dar ventajas a los descendientes es la componente informal de la educación, en valores y hábitos de trabajo adquiridos al interior de la familia que favorecen la permanencia de los hijos en la parte alta de la meritocracia.4 Por último, se debe al gasto en mejores colegios (o como en los EEUU, en vivir en distritos con mejores colegios), en redes sociales, a gasto en tutores y otras formas de darle ventaja a la descendencia.


Una visión crítica de la meritocracia, Josh Lyman, Octubre 29, 2010

Esta crítica omite que la reproducción de las clases dominantes se produce en forma aún más extrema bajo los otros sistemas. Esto es obvio en sistemas aristocráticos o monarquías no constitucionales, pero también en sistemas oligárquicos y despóticos. Esos sistemas dejan poco espacio para ingresar al grupo privilegiado para quienes no pertenecen a ellas, algo que si permite la meritocracia,que es más permeable. En países comunistas era (o es) común que los descendientes de la nomenklatura también pertenezcan a ella, salvo que hayan sido purgados. El líder chino Xi Jinping, por ejemplo, es hijo de un importante miembro del Comité Central del Partido Comunista Chino (perseguido durante la Revolución cultural). En Corea del Norte el líder actual es hijo y nieto del líder anterior.

En comparación a esos sistemas la meritocracia tiene menos persistencia y es más abierta. Primero, porque pese a las desventajas que enfrentan, los talentosos que no poseen privilegios tienen espacio para ingresar a las clases dominantes (el Instituto Nacional y otros liceos de excelencia cumplían este rol en el pasado) y segundo, porque la transmisibilidad de una generación a la otra está limitada a capital humano, y en su forma pura, no incluye herencias materiales.

La única forma de evitar la reproducción, incluso parcial de las clases dominantes (excluyendo las purgas a lo Stalin) es usar el azar en la elección de los grupos dominantes.5 Por ejemplo, loterías podrían decidir quiénes acceden a los mejores colegios, y luego a las carreras más selectivas en las universidades más prestigiosas. Eso eliminaría buena parte de la transmisibilidad generacional de la clase dominante. Claro que esto no eliminaría los otros factores de transmisión intergeneracional, como la inteligencia heredada o la educación informal en el hogar.

Es interesante observar que quienes critican la meritocracia, como Mr. Collini, no proponen aplicar mecanismos como el azar a la admisión a los mejores talleres de actuación, o las mejores escuelas de danza, o los conservatorios de música, o a los cupos en los mejores equipos de futbol –u otros deportes–juveniles e infantiles.

Es que en este caso se vería más claramente lo perverso e injusto de la idea. Supongamos que todos quienes desean estudiar música o ser jugadores profesionales tienen la misma posibilidad, independiente de su talento, de ser entrenados por los mejores profesores, en los mejores institutos, con los mejores medios. Las artes y los deportes serían menos atractivos, y sería evidente el error y la injusticia de la idea. Es malo para la sociedad porque tendríamos peores actores, peores jugadores de fútbol y la música sería más disonante. Es injusto porque no permite que quienes tiene más aptitudes las puedan desarrollar. Es por eso que Mr. Collini no lo propone. Pero esos mismos argumentos se aplican a los méritos asociados a la inteligencia y al esfuerzo.

Para concluir, algo que omiten los que critican el mérito como mecanismo de selección es que la sociedad se beneficia por tener a los mejores talentos en los cargos de responsabilidad en las profesiones, el gobierno y las industrias. Es tal vez más injusto que un sistema de selección al azar pero, parafraseando a Churchill, es una injusticia que es mejor que las alternativas.

Notas

  1. Stefan Collini: Snakes and Ladders, London Review of Books 43(7), p15-22, 1 abril 2021.
  2. Aristóteles, Política, Libro IV. Según Aristótelesw, solo los tres primeros son legítimos.
  3. Existen meritocracias no democráticas, como China y tal vez Singapur.
  4. B. Sacerdote (Quarterly Journal of Economics 2007) muestra que existen efectos permanentes sobre el desempeño futuro en adoptados norcoreanos por familias de distintos estratos socioeconómicos, tales como desempeño universitario y hábitos como ingesta de alcohol y fumar (gracias a N. Figueroa).
  5. En Atenas, muchos cargos administrativos eran elegidos por sorteo. Los resultados de la democracia directa ateniense no han sido evaluados favorablemente por la historia.

El problema de zonas con poco acceso a aguas

Este posteo continúa la serie sobre el problema de las aguas. Las dificultades de acceso al agua pueden dividirse en dos tipos. Primero están las dificultades en el acceso a agua para el consumo doméstico. Esta es una demanda comparativamente tan pequeña, que como expliqué en el primer capítulo de esta serie, se resuelve con inversión. El segundo problema es el agua en la agricultura, donde los requerimientos son más grandes y proveer agua tiene un costo de inversión a menudo inabordable.

El agua requerida por una persona para vivir relativamente bien es menor a 200 litros por persona (en Europa en 2017, 128 l/día). Es decir, con un litro por segundo permanente se podría abastecer a unas 350 personas, incluso considerando perdidas moderadas (20%) de distribución, ya que un día tiene 86.400 segundos.

¿Cuál es el valor de ese litro de agua permanente? En el sitio de transacciones de derechos de agua, el valor más caro es de $73 MM el litro por segundo en el acuifero de la cuenca del Río Loa. Dado que en la comuna de Antofagasta hay una sobreotorgación de derechos de agua de alrededor de 160%1, es necesario comprar derechos de agua adicionales para asegurar un litro de agua por segundo. Es probable que basten $120MM para comprar los derechos suficientes para 350 personas, es decir, unos $350 mil por persona. Este monto, aunque elevado, se paga una sola vez y es relativamente bajo comparada con los costos de inversión en distribución de agua en comunidades rurales, que son elevador debida a que son poco densas. Y esto es en la zona de mayores valores de derechos de agua, pues compiten con la minería.

Desembocadura Río Loa

La Ley actual faculta al gobierno a comprar derechos de agua para uso doméstico. La falta de agua para uso doméstico en algunas localidades no es un problema de la Ley de Aguas, sino que se debe a un rápido cambio climático, derechos que antes eran suficientes para asegurar el suministro ya no lo son, que hace necesario disponer de más derechos de agua para uso doméstico, así como la inversión necesaria para procesar y distribuir las aguas asociadas a esos derechos.

Asociación de Agua Potable Rural San Antonio de Naltahua

Incluso si no hubieran derechos de agua disponibles en una zona, se puede desalar agua para el consumo humano, y es lo que hacen ciudades del Norte y la minería. Son pequeñas cantidades de agua en relación al beneficio que generan para las personas o para los procesos productivos, por lo que aunque su valor unitario sea relativamente alto, no impacta en forma importante los costos finales para el usuario. Alternativamente, el costo en subsidios necesarios para asegurar un acceso seguro al agua para consumo doméstico es abordable. En Antofagasta la tarifa del agua es de $1.638,40/m3, y en las mejores plantas de desalación del mundo el costo del metro cúbico es de USD 0.7, es decir unos $500. Por lo tanto, Antofagasta no ve limitado su consumo doméstico por la disponibilidad de agua dulce, porque podría aumentar la inversión en desalación, sin que sea necesario alzar las tarifas.

Planta desaladora de Antofagasta

Un argumento que se oye mucho es que el agua es más cara en Antofagasta, lo que sería injusto. Pero esto es un reflejo de los costos de proveer agua en una zona seca. Si redujésemos las tarifas se usaría agua en forma ineficiente, generando un beneficio por mayor consumo menor que el costo para la sociedad de producir el agua adicional. Recordemos que Antofagasta es la región con los sueldos más altos en Chile (tanto en media como mediana), por lo que el efecto del mayor costo del agua, con respecto a Santiago, por ejemplo, se ve compensado sobradamente por los casi $80.000 de diferencia salarial para el trabajador con la mediana de ingresos.

En la industria y la minería, los consumos son relativamente bajos por unidad de valor agregado. En el caso de la industria, una empresa en que el agua es un componente importante de sus costos se instalará en un lugar en que el agua es más abundante. Salvo casos especiales, como una embotelladora de bebidas en el Norte, no deberían instalarse grandes usuarios indistriales de agua en el Norte. Y para esa empresa de bebidas, lo que produce es también para consumo humano, y en cantidades mínimas en relación a la demanda doméstica por persona.

En el caso de la minería, el consumo promedio nacional es de un 3% de la demanda total, pero la localización de la demanda de agua está dada por los yacimientos. Esta es la razón por la que en la Región de Antofagasta la minería es el gran demandante de agua, con el 50% de la demanda, en una Región en que el consumo total excede la disponibilidad sustentable.3 En un capítulo posterior analizaremos el problema del agua para la minería en la zona Norte, porque nos desviaría demasiado del tema de esta sección. Sin embargo, vemos que este es un problema localizado a una Región (la siguiente región minera relevante en el Norte es la I, donde representa un 17% de la demanda total, así que está en otra categoría).

El problema real del agua está en el uso agrícola en las Regiones al Norte de la XIV. Una hectárea de hortalizas requiere entre 2.000 y 8.000 m3 por ciclo productivo, según el sistema de riego. El ciclo productivo de las lechugas, por ejemplo, es de unos 100 días, así que se pueden tener 3 ciclos anuales. Esto demanda entre 6.000 y 24.000m3 de agua por hectárea. Ese mismo litro de agua por segundo, que podía servir a 350 personas, permite regar solo 1.5-6 há. Por supuesto, otros cultivos tienen menores necesidades de riego que las hortalizas, pero el punto es que la agricultura, a diferencia del consumo doméstico (o indistial o minero), tiene demandas de agua que solo pueden ser satisfechas si el costo del agua es bajo.

Cultivo hortalizas en La Serena

Usar agua desalada para el cultivo de hortalizas, incluso usando las tecnologías más eficientes, tendría un costo anual de USD 4.200=(0.7×6.000) solo en agua. A esto habría que agregar otros costos importantes, porque a diferencia de una planta desaladora instalada en una ciudad costera como Antofagasta, habría que transportar y elevar el agua. Salvo para cultivos muy valiosos o ubicados en condiciones muy especiales, esto es inviable con la tecnología actual.

Emisario de aguas servidas de Antofagasta

Es más factible para la agricultura que las ciudades costeras del Centro y del Norte no descarguen sus aguas servidas al mar, sino que éstas sean tratadas, para luego ser usadas en agricultura. El costo de esta alternativa es menor que la desalación, ya que el costo de tratamiento oscila entre $200-$300/m3, es decir, es aproximadamente un 40-60% del valor del agua desalada, con la ventaja adicional de no evacuar al mar aguas que solo reciben un tratamiento primario.4 En algunas ciudades costeras del Norte y Centro, que actualmente utilizan emisarios para descargar aguas servidas al mar, esto podría permitir el riego de algunas miles de hectáreas.5

Planta tratamiento La Farfana

En resumen, con inversiones moderadas es posible resolver casi completamente el problema de suministro de agua para uso doméstico sin modificar las leyes de agua, e independientemente del cambio climático.6 En ese sentido, la importancia que se le ha dado al tema de las aguas para consumo humano parece artificial. El problema real de las aguas es la demanda agrícola, tema que se analizará por zonas del país en capítulos posteriores de esta serie.

Notas:

1 R. Fischer (2017): «Efectos de la Reforma del Código de Aguas», no publicado.

2. En La Región de Aysén, el porcentaje del consumo es mayor, alcanzando el 72%, pero eso se debe a que las otras actividades prácticamente no usan agua. La demanda minera total de Aysén es de 2.6 m3/seg, pero esto es un porcentaje insignificante de la escorrentía de más de 10.000m3/seg, sin considerar las aguas subterráneas, que no han sido estimadas por la DGA (ver R. Fischer , op. cit.) La X Región también tiene un consumo relativamente elevado de la minería, pero nuevamente, es porque las demás actividades casi no utilizan agua: la demanda agregada de todos los sectores, incluyendo el agrícola es de solo 6.45 m3/seg, comparado con una disponibilidad de 3.385m3/seg.

3. Según la Dirección de Aguas, y considerando un 20% ecológico de las aguas superficiales, la disponibilidad de aguas sustentables en la Región es de 9.31 m3/seg, comparado con una demanda de 12.54 m3/seg.

4. Este valor proviene del valor del servicio de tratamiento en Santiago (mi cuenta doméstica) y en Araucanía.

5. Por ejemplo, la empresa de aguas de Antofagasta produjo en los cinco años anteriores a 2019 un promedio de 2.3m3/seg de agua potable. Estimado que las pérdidas de transporte y procesamiento de las aguas servidas es de un 50%, los 1.2m3/seg alcanzarían para unas 6.ooo ha de hortalizas, pero por supuesto es necesario estimar si los costos de transporte y elevación permiten que sea viable esta alternativa.

6. La excepción son algunas viviendas muy aisladas, que probablemente requieran suministro mediante pozos domesticos.