Empresario militar

La noticia es sorprendente: mientras realizaban una investigación sobre la Caja de Previsión de la Defensa Nacional (Capredena) y sus escándalos, periodistas del Canal 13 descubrieron a un coronel del ejército que tenía un negocio particular.

En sí esto no tiene nada raro (recordemos la subsecretaria de Transportes que vendía frambuesas en el tiempo que le sobraba). El coronel le vendía al Club Hípico heno producido en su parcela. Pero su mayor ventaja eran los bajos costos de transporte, ya que el coronel usaba camiones pertenecientes al Ejército, pintados de civil. En eso también se parecía a la subsecretaria, que usaba autos fiscales para repartir los pedidos de frambuesas. En ambos casos debieron renunciar, aunque en el caso del militar existe una lejana probabilidad de que el sumario que se sigue exija una multa.

Corredores de Hedge Funds y lo criminal

Epicurean Dealmaker es algo gongorino, pero escribe muy bien. Una muestra describiendo el sector financiero (en el que trabaja en un banco de inversión):

I can think of legions of pasty-faced 20-something hedge fund and proprietary traders who would love to style themselves as something as transgressive and oppositional as criminals. Most, much to their unknowing and likely never-to-be-known chagrin, are just nerdy parasites on the monetary surplus of a fat and lazy society.

Gonzalo Lira exagera

Gracias a Nicolás Figuero, por la siguiente referencia:

Gonzalo Lira escribe sobre las AFP y en passant describe el gobierno de Allende:

When the Allende regime won the election of 1970, and began imposing its Maoist-Leninist repressive and terrorist regime—because that’s what it was, repressive and terrorist, regardless of what its defenders might pretend—the situation came to a head.

A este blog le parece una definición exagerada. Un gobierno incompetente, con objetivos equivocados y peligrosos; y con aliados cuyos objetivos eran peores ¿pero terrorista? La definición de terrorista parece estar desvirtuándose tanto como la de genocidio.

Es una lástima, porque las palabras pierden su sentido cuando se las usa en forma tan despreocupada. Recordemos la triste historía de la que fue una utilísima palabra: huevón.

Los peores automóviles de la historia

Una serie en Time. Se recomienda especialmente ver el Ford Pinto de 1971, un verdadero encendedor portátil. De este automóvil se recuerda un famoso memo con el cálculo que compara los costos de indemnizaciones por muertes por incendio con el costo de reforzar la sección trasera para no tener incendios:

Of course the Pinto goes on the Worst list, but not because it was a particularly bad car — not particularly — but because it had a rather volatile nature. The car tended to erupt in flame in rear-end collisions. The Pinto is at the end of one of autodom’s most notorious paper trails, the Ford Pinto memo , which ruthlessly calculates the cost of reinforcing the rear end ($121 million) versus the potential payout to victims ($50 million). Conclusion? Let ‘em burn.

Otro sacerdote con problemas

Ya nos hemos acostumbrado a los escándalos de sacerdotes que abusan de sus feligreses, especialmente menores. La noticia siguiente muestra otro tipo de crimen cometido por un sacerdote: el Padre Chesney era el director de operaciones de una célula del IRA que puso bombas en el pueblito de Claudy. Murieron nueve personas. No fue procesado, en el marco de un acuerdo –en el peor momento de la guerra contra el IRA– entre el gobierno inglés y la iglesia. Hubo una reunión entre el ministro inglés para Irlanda del Norte y el cardenal Conway, jefe de la iglesia católica de Irlanda del Norte. Lo que sigue impresionó a este autor:

According to British government accounts of the meeting the Cardinal indicated “he knew the priest was a very bad man and would see what could be done.”

The Cardinal suggested the priest be moved to a parish across the border in county Donegal, in the Irish Republic, which subsequently happened. Father Chesney died in 1980 without ever having been questioned by police about the atrocity.

El hongo controlador

Es bien conocida la historia del hongo parásito de las hormigas carpintero que las hace comportarse de una manera que le sirve a la reproducción y crecimiento de esta especie de hongos. Las hormigas que caminan por el suelo son invadidas por el hongo parásito, que crece y se multiplica en su interior. Cuando llega al estado de madurez, hace que las hormigas muerdan fuertemente la vena central de una hoja de árbol de manera que quedan colgando. Las hojas elegidas por las hormigas están a una altura intermedia, perfecta para el crecimiento del hongo. Una vez inmovilizadas las hormigas, el hongo prosigue creciendo, mata a la hormiga y esa noche produce una especie de antena que sale por la cabeza de la hormiga, con un cuerpo frutoso en su extremo lleno de esporas. Estas se dispersan y caen al suelo para continuar el proceso de invadir hormigas una vez más.

Ahora bien, las huellas que las hormigas dejan en las hojas son muy distintivas, y se han observado en hojas fósiles de hace 48 millones de años. Durante todo este tiempo, al menos, las hormigas han sido parasitadas por este hongo.

Fernando Villegas

El autor de este blog no es fanático de Fernando Villegas, porque estima que Villegas no tiene una estructura conceptual que le permita analizar en forma consistente muchos de los temas de los que habla o escribe. Por lo tanto, sus opiniones son a menudo contradictorias, sin que, aparentemente, se de cuenta. Sin embargo, el blog admira su facilidad para hablar y sus aspectos gongorinos. De vez en cuando, sus columnas tienen buenos párrafos. Para muestra, dos párrafos de su columna del sábado 21 en la Tercera sobre Tribus Urbanas:

De un fulano como yo, con edad suficiente para recibir descuentos en las farmacias y
criado en la atmósfera de orden, disciplina y prolijidad espartana que reinaba -en esos años- en un hogar de clase media con ancestros europeos, no puede esperarse un instintivo sentimiento de
simpatía por los «alternativos» en ninguno de sus sabores. Y por lo mismo, cuando veo fotos o videos de los locales donde residen los «okupa», se revela en mí, quizás injustamente, ese pequeño-burgués amante de una vivienda tersa, limpia, en orden y con habitantes que se den al menos una ducha diaria.

Advierto que no hablo de «pequeño-burgués» en tono peyorativo. Pese a sus numerosos defectos, el pequeño-burgués representa una figura antropológica muy por encima de los energúmenos y los reventados en todas sus variedades. Es medio cobardón, acomodaticio, oportunista y tiene por lo general ese espíritu mediocre en virtud del cual los intelectuales decimonónicos solían llamarlos, con un rictus de asco, «filisteos», pero a pesar de eso y en verdad por eso mismo son siempre los pilares de la sociedad, los que trabajan las ocho las ocho horas, pagan impuestos, observan las leyes y a veces las obedecen y roban sólo el mínimo absolutamente necesario.

El problema es que el resto del artículo es muy inferior, tanto en estilo como análisis. Una lástima.

La guerra contra los cerebros

Algo raro está pasando con una parte importante de la derecha más conservadora en los EE.UU.: una guerra contra las ideas que alcanza límites risibles. Todos sabemos de la oposición a la idea del calentamiento global, que al menos tiene una pequeña –muy pequeña– posibilidad de tener razón, aunque la evidencia y la física juegan a favor del calentamiento. También estamos acostumbrados a la oposición a la teoría de la evolución: porque es una teoría y porque la biblia supuestamente dice que el mundo se creó hace unos 5760 años y que los animales ahora existentes navegaron en el Arca de Noé (los fósiles corresponden a especies que no alcanzaron a subirse).

Pero una vez que se aceptan las anti-ideas, es difícil parar. Por ejemplo, ahora se empieza a rechazar la Teoría de la Relatividad, porque hace que se piense que todo es relativo y que no existen verdades absolutas. Además, las personas que trabajan en esta teoría no leen la biblia…

Pero hay cosas más raras, como la idea de que la separación de la Iglesia y del Estado es anticonstitucional, pese a que aparece claramente en la tercera enmienda (Congress shall make no law respecting an establishment of religion, or prohibiting the free exercise thereof), aprobada al mismo tiempo que la Constitución de los EE.UU. Rachel Maddow discute el tema en su programa.

Links de hoy

  1. En este artículo, PZ Myers de Pharingula ataca al famoso empresario-científico Ray Kurtzweil, conocido por sus avances en reconocimiento óptico de caracteres, música compuesta por computadores y otros avances. En el intertanto, se ha hecho rico estableciendo empresas y luego vendiéndolas.

    Myers lo critica, y con lo que a este blog le parece con razón, porque Kurtzweil supone que en pocas décadas se podrá reproducir el pensamiento humano en un computador a partir de la información contenida en el DNA. Myers no tiene problemas con la idea de un computador pensante, pero estima que saber el código genético del cerebro es insuficiente para ello. Lo que se requiere para reproducir un cerebro humano en software es modelar las múltiples interacciones entre enzimas y proteínas en el cerebro, así como entender como todo ese catálogo de interacciones reacciona al ambiente de células especializadas del cerebro.

  2. ¿Cuál es el único número de 10 dígitos tal que si se toman los primeros N dígitos 1…10, el número resultante es divisible por N? El análisis está en Built on Facts.
  3. Falto menos de un año para que Neptuno vuelva por primera vez a la posición original donde fue descubierto hace 164 años. La historia de su descubrimiento y como sirvió para verificar las leyes de Newton por primera vez con un objeto planetario que no se conocía desde la antigüedad es fascinante.
  4. Un encuentro desafortunado en el mundo de las cuncunas (Gracias nuevamente a PZ Myers):
  5. La foto siguiente es ¿atractiva o algo repelente? A este blog le cuesta decidir. Gracias a Scicurious.

  6. Las estatuas de la antigüedad griega y romana estaban pintadas, y para peor, nos parecerían bastante vulgares. La reconstrucción usa tecnologías sofisticadas.