Variacioncompensada's Blog

Una mesa redonda feminista

julio 1, 2018
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R. Fischer

 

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El Centro de Estudiantes de Ingeniería Industrial (CEIN) organizó una charla en la Facultad sobre Educación no sexista. Pese a que se trata de un tema relevante en una Facultad que pasó demasiadas semanas en paro por este tema, y pese a que varios académicos lo promovieron en clases, la asistencia fue relativamente baja. Proporcionalmente asistieron más académicos que estudiantes.

Lo interesante fueron las dos posiciones.  Kaiser se dedicó con bastante éxito (usando ejemplos, literatura, y estudios científicos) a aportillar buena parte de la lógica feminista, aunque dejando en claro que está a favor de la igualdad de oportunidades y la meritocracia.

Por su parte, Ferretti propuso un feminismo de alcance global, que implica desde crear un nuevo sistema de salud hasta las pensiones y la educación no sexista (aunque de eso muy poco). En su concepción, el feminismo está intímamente relacionado con cambios revolucionarios, porque el sistema neoliberal actual está basado y depende de la explotación de las personas, en particular de las mujeres. No me pareció que se defendía bien de los contraargumentos de Kaiser, que señalaba que eso iba mucho más allá de los derechos de la mujer y se internaba en los antiguos feudos/temáticas de los comunistas de los sesenta.

Otro problema de Ferretti es una cierta ligereza con la evidencia. El caso más claro es cuando señaló que aunque en Chile la pobreza ha disminuido, la desigualdad medida como el Gini ha aumentado. Dado que esto era una parte fundamental de su argumento contra el neoliberalismo, me parece que como mínimo debería haberse informado antes de repetir una frase hecha, más aún si es falsa. La figura siguiente muestra la evolución del Gini en Chile según el Banco Mundial, que recopila estas estadísticas para todos los países.

Evolución de la desigualdad en Chile medida por el Gini (Banco Mundial 2017)

En la figura agregué los valores de la primera observación para 1987, que corresponde a un Gini de 56.2 y la última, un Gini de 47.7. Aún hoy hay mucha desigualdad en los ingresos, pero ha habido una reducción clara y sostenida en la desigualdad en el período “neoliberal”, exactamente al revés de lo que señalaba Ferretti. Si seguimos esta tendencia en el futuro, alcanzaremos los valores europeos en unos 25-30 años.

Un segundo aspecto que me decepcionó en Ferretti fue un análisis pseudo-marxista (o tal vez sub-marxista) de la opresión femenina bajo el capitalismo. Es un tipo de análisis que les escuché también a algunos miembros del CEIN. Según este argumento, el capitalismo había encerrado a la mujer, desde un rol productivo pagado previo, a un rol reproductor (de futuros trabajadores) que el capitalismo recibe gratis, sin que pagar por ellos, porque eso le conviene al capital. Hay una evidente paralelismo con el concepto de plusvalía de Marx (es decir, el valor producido por el trabajo no pagado).

Hay varias razones por las que este argumento es erróneo. Primero, las sociedades antiguas, feudales y los imperios anteriores (romanos, persas, chinos, hindúes) trataron a las mujeres al menos tan mal como el capitalismo. Recordemos lo que Aristóteles opinaba de las mujeres (ver Nota 1), o el concepto de pater familias de los romanos. Por lo tanto, la discriminación contra la mujer comienza mucho antes del capitalismo.

Segundo, el argumento de Ferretti tiene el problema de ser teleológico: el capitalismo no tiene un plan: son personas que actúan y deciden, y el resultado que se obtiene no es parte de un plan para reproducir los trabajadores al menor costo posible, sino lo que resulta de las relaciones de producción, las relaciones sociales y la tecnología de la época, dadas las acciones de individuos independientes.

Por último, supongamos el siguiente gedankenexperiment (experimento mental) que muestra el error de su análisis. Consideremos, como lo hace Ferretti, mujeres que deben hacerse cargo del hogar y los niños sin ser remuneradas, y que el hombre no hace nada en la casa. Supongamos que en cada par de hogares intercambiamos las mujeres, que ahora son empleadas del vecino, se encargan del hogar vecino y de sus niños. Ahora estas mujeres recibirán un salario de mercado (ver Nota 2), por lo que suponemos que el problema de la explotación –feminista, no marxista– desaparece. Pero todas las familias tienen los mismos ingresos de antes, y están más descontentos, porque son mujeres extrañas las que se hacen cargo del hogar y de los hijos. Desde el punto de vista del capitalismo, se produce la misma cantidad de niños (lo que supuestamente es el interés de los dueños del capital), pero ahora las mujeres no están explotadas. ¡Pero nada ha cambiado! Ni los ingresos familiares, ni los salarios que pagan las empresas.

En resumen, una buena iniciativa del CEIN, y deficientes argumentos feministas. Kaiser hizo una buena labor de desinflar sus ponencias, pero me pareció que le faltó vuelo. Fue una labor de demolición, y eso siempre es más fácil que defender una propuesta. Y se habló poco de educación sexista, supuestamente el tema que nos convocaba.

 

 

Notas:

  1. En Política, por ejemplo, señala que el coraje de la mujer se muestra en la obediencia, y cita a un poeta qque escribe: El silencio es la gloria de la mujer (Política, Libro I).

2. El ejemplo resulta aún mejor si todo lo que hacemos es prohibir que las mujeres hagan las tareas del hogar en sus hogares, por lo que deben elegir en el mercado laboral. Hago el supuesto, como lo hacen las feministas, que los hombres no realizan tareas en el hogar.

 

 

 

 

 

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