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Economía pre-Adamita: Hume

enero 3, 2012
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R. Fischer

Aunque David Hume  (1711-1776) fue un filósofo y no un economista, tiene notables contribuciones al desarrollo del penamiento económico y tuvo gran influencia sobre Adam Smith. Por ejemplo, su idea del libre comercio.1 Hume escribe que el comercio permite aumentar el poder del Estado, la riqueza de los súbditos, y la cantidad de trabajo bien empleado de la Nación:

“Foreign trade, by its imports, furnishes materials for new manufactures; and by its exports, it produces labour in particular commodities, which could not be consumed at home. In short, a kingdom, that has a large import and export, must abound more with industry, and that employed upon delicacies and luxuries, than a kingdom which rests contented with its native commodities. It is, therefore, more powerful, as well as richer and happier. The individuals reap the benefit of these commodities, so far as they gratify the senses and appetites. And the public is also a gainer, while a greater stock of labour is, by this means, stored up against any public exigency; that is, a greater number of laborious men are maintained, who may be diverted to the public service, without robbing any one of the necessaries, or even the chief conveniencies of life.”

Su argumento en favor del comercio tiene que ver con incentivos: según Hume, el deseo de tener acceso a los bienes y lujos provenientes del extranjero es lo que saca a las personas de la indolencia y los convierte en trabajadores industriosos. Por su parte los mercaderes dedicados al comercio internacional se hacen ricos, comienzan a competir con la antigua nobleza , lo que atrae a otros a su industria. Los productores domésticos mejoran sus productos en competencia con los bienes importados al grado máximo de sus posibilidades. Este punto es importante aún hoy: uno de los beneficios del comercio es que al competir la producción doméstica con la internacional , desaparecen los monopolios domésticos y con ello los productos de mala calidad que no pueden competir.

Hume tiene algunos atisbos humanistas (algunos de los cuales fueron adoptados en la Declaración de laindependencia de los EE.UU.) al sugerir que:

“Every person, if possible, ought to enjoy the fruits of his labour, in a full possession of all the necessaries, and many of the conveniencies of life. No one can doubt, but such an equality is most suitable to human nature, and diminishes much less from the happiness of the rich than it adds to that of the poor.”

Se puede observar que aquí aparece la idea de una utilidad marginal decreciente del consumo. Y continua con una idea de economía política aún relevante: cuando unos pocos tienen toda la riqueza, también tienen todo el poder, e intentarán que todo el costo del Estado lo paguen los impuestos de los pobres, lo que desincentivará el esfuerzo y empobrecerá al país.

Sobre el dinero

En su ensayo sobre El Dinero, Hume tiene claros varios conceptos modernos: para el, el dinero es solo el aceite que hace que las ruedas del comercio giren mejor, pero no es esencial, y no es una de sus ruedas. Y tal vez una de sus ideas económicas más novedosas es una teoría monetarista de los precios:

“If we consider any one kingdom by itself, it is evident, that the greater or less plenty of money is of no consequence; since the prices of commodities are always proportioned to the plenty of money. […] But the greater plenty of money, is very limited in its use, and may even sometimes be a loss to a nation in its commerce with foreigners.”

Aquí aparece por primera vez, aparentemente,  la idea del mecanismo equilibrador de Hume, el famoso price-specie flow mechanism. Y esto acoplado con una explicación de cómo se produce el equilibrio: Si un país adquiere ventajas sobre otro en el comercio, porque tiene más artesanos especializados, porque sus comerciantes, al tener más capital, requieren un retorno menor, el otro país con menos comercio y riqueza, tiene un precio del trabajo más bajo.  Los bajos precios del trabajo atraen las manufacturas desde los países de origen, dejando los países que ya se hicieron ricos, y se van a los países más pobres, los que ahora se enriquecen. ¿No esto lo que pasó con el progresivo traslado de las manufacturas desde Inglaterra en la primera mitad del siglo XIX a Alemania, de ahí a Japón, luego Corea y ahora China? Contra los mercantilistas escribe:

“And, in general, we may observe, that the dearness of every thing, from plenty of money, is a disadvantage, which attends an established commerce, and sets bounds to it in every country, by enabling the poorer states to undersel the richer in all foreign markets.”

De ahí pasa a la idea de que no es conveniente aumentar la masa monetaria imprimiendo moneda, ya que sus efectos son pasajeros. Aumenta la masa monetaria por sobre su proporción natural de trabajo y bienes creando con eso un aumento de precios para el comerciante y las industrias.2 Sin embargo, Hume es lo bastante realista para darse cuenta de que un aumento en la masa monetaria tiene efectos transitorios beneficiosos:

“Accordingly we find, that, in every kingdom, into which money begins to flow in greater abundance than formerly, every thing takes a new face: labour and industry gain life; the merchant becomes more enterprising, the manufacturer more diligent and skilful, and even the farmer follows his plough with greater alacrity and attention.”

Hume observa  que esto parece raro porque significa que el público consumidor debe pagar más de esas “piezas doradas o plateadas” por las cosas que se compran, lo que no debería tener un efecto productivo, y peor aún, debería tener un efecto negativo sobre las exportaciones. Para explicarlo sugiere que los efectos transitorios sobre la actividad se deben a que algunos precios suben más rápido que otros, y algunas personas reciben el dinero adicional antes que otras y lo utilizan para su ventaja, contratando más personas al mismo precio. Los nuevos trabajadores contratados compran más cosas, y así se activa la economía, hasta que el precio del trabajo y los demás precios se elevan (es una idea que recuerda al modelo de Lucas de los efectos de la inflación).  Para evitar este problema propone que la cantidad de dinero aumente lentamente (como en la regla del 3% del Friedman). Por el contrario, si la cantidad de dinero se reduce, las consecuencias son el debilitamiento de la nación, según Hume, debido a la consecuente alza del desempleo. Hume nota también que el dinero almacenado bajo el colchón, y que no circula,  es equivalente a dinero inexistente para los efectos de la actividad económica.

El Interés

En su ensayo sobre El Interés, Hume observa, contra lo que cree la mayoría, que no es la abundancia de dinero lo que reduce la tasa de interés, porque el único efecto de esta abundancia es elevar los precios (si la masa monetaria es elevada pero fija). Hume se da cuenta que multiplicar el valor nominal de la moneda (por ejemplo, haciendo que las monedas de un chelín valgan una libra y todas las demás monedas aumenten en la misma proporción)  no tendrá efecto alguno: es una forma de neutralidad del dinero.

Habiendo demostrado lo anterior, Hume señala que hay tres circunstancias que elevan la tasa de interés:  i) una alta demanda por préstamos, ii) la escasa riqueza para responder a la demanda de crédito y iii) las grandes utilidades que se obtienen del comercio. Según Hume, las tres condiciones son propias de sociedades con escaso desarrollo económico.En un país poco desarrollado hay muchos proyectos productivos que son rentables , por lo que hay una demanda por crédito proveniente de ese sector. Dado que es una sociedad poco desarrollada, no existen las grandes acumulaciones de riqeza para prestar, por lo que la tasa de interés es elevada.

Del Equilibrio Comercial

Hume hace notar que imponer prohibiciones a las exportaciones de bienes es un error y que Francia, que prohibía la exportación de trigo, era un país en que las hambrunas eran corrientes, mucho más que en Inglaterra, que si permitía la exportación de granos (aunque normalmente los importaba). Lo mismo se aplica a las prohibiciones a las exportaciones de oro y plata sin observar que al impedirlas, sube el tipo de cambio y es más difícil exportar otros bienes.

Luego Hume analiza que es lo que sucede con un país con un déficit de balanza comercial.  La influencia mercantilista hacía temer las consecuencias de la salida de metales preciosos del país.  Hume muestra el error de estas ideas al señalar que si 4/5 del oro y la plata de Inglaterra desapareciera, los precios del trabajo, tierra y bienes caerían violentamente, con lo que ningún país podría competir con las exportaciones de Inglaterra.  Con las nuevas exportaciones (y sin importaciones debido a que sus precios serían demasiado elevados para los ingleses), el oro y la plata volverían al país.  Esto elevaría los precios internos, hasta que se equilibraran con los internacionales, en cuyo momento el superávit cesaría. Este es el famoso price-specie flow mechanism. 

Según Hume, esta es la razón por la que el oro de España terminó en otras naciones. España sufrió una especie de enfermedad holandesa con la llegada de los metales preciosos de las colonias (que hizo que sus otras industrias sufrieran y se empobrecieran, nota mía). Hume observa que al viajar por Europa, los precios son similares, pese a las políticas proteccionistas de los países, porque hay una tendencia natural a la nivelación de los precios cuando estos son distintos –por causas artificiales– en dos lugares.

Es interesante que después de haber presentado tantas ideas que un economista convencional apreciaría,  Hume señale las ventajas del proteccionismo:

“All taxes, however, upon foreign commodities, are not to be regarded as prejudicial or useless, but those only which are founded on the jealousy above-mentioned. A tax on German linen encourages home manufactures, and thereby multiplies our people and industry. A tax on brandy encreases the sale of rum, and supports our southern colonies. And as it is necessary, that imposts should be levied, for the support of government, it may be thought more convenient to lay them on foreign commodities, which can easily be intercepted at the port, and subjected to the impost.”

aunque señala que los aranceles aplicados por Inglaterra eran demasiado altos, y por lo tanto poco productivos en ingresos para el gobierno, además de elevar demasiado el precio de los bienes importados para el consumo de las personas. La conclusión es poco intervencionista en materias monetarias, pero si en temas de manufacturas:

“In short, a government has great reason to preserve with care its people and its manufactures. Its money, it may safely trust to the course of human affairs, without fear or jealousy. Or if it ever give attention to this latter circumstance, it ought only to be so far as it affects the former.

Envidia comercial

Un aspecto interesante de este ensayo de Hume es que muestra que los países no compiten unos con otros, a la manera Hobbesiana–en el estado de la naturaleza–. Hume señala, por el contrario, que el aumento de riqueza en un país beneficia a los otros países, contra todo lo que pensaban los mercantilistas. Más aún, un país no puede hacer crecer su comercio si los oros países están hundidos en la pobreza, la flojera y la barbarie.

Los beneficios de la mayor riqueza de las contrapartes comerciales provienen en parte de la adopción de mejores tecnologías y de innovaciones productivas, las que se usan para producir bienes domésticos cada vez mejores, para luego comenzar a exportarlos. Además, mientras más rico un país, más demanda bienes desde el resto del mundo, tanto por el deseo de variedad, así como porque los bienes del extranjero son relativamente baratos por lo que no hay que temer que si nuestra contraparte se hace rico, dejará de comprarnos bienes.

Hume se pregunta que pasa con un país que tienen una exportación principal (lana en Inglaterra, cobre para nosotros) y en otros países la lana es procesada. ¿No significa esto que el país pierde? Hume  responde que, si el país produce ese commodity es porque tiene una ventaja productiva en él, y si pese a ello no hay manufacturas con ese bien, no se debería culpar a los importadores, sino al país exportador. Además el otro país debería aumentar sus importaciones al hacerse más rico, y si dejara de comprar nuestro país puede dedicar más recursos a producir otros bienes.  Prosigue:

“The emulation among rival nations serves rather to keep industry alive in all of them: And any people is happier who possess a variety of manufactures, than if they enjoyed one single great manufacture, in which they are all employed. Their situation is less precarious; and they will feel less sensibly those revolutions and uncertainties, to which every particular branch of commerce will always be exposed.”

En resumen, sin ser un economista, Hume tiene algunas ideas que lo pondrían en un lugar muy alto entre los creadores de grandes ideas económicas. Tiene otros capítulos sobre Impuestos y sobre el Crédito Público (es decir la confianza en la capacidad de endeudarse del gobierno), pero aunque son interesantes, no revelan ideas tan importantes como las de las secciones anteriores, y contienen más errores de análisis económico.

Notas:

1. Ensayos Morales, Politicos y literarios.

2. El banquero John Law tenía la propuesta de aumentar la masa monetaria para mejorar permanentemente la economía de Francia.


Economía pre-Adamita: Petty

enero 3, 2012
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R. Fischer

En esta sección se tratan las ideas de los principales economistas clásicos anteriores a Smith: Petty, Cantiillon y el filósofo Hume en entradas separadas. Los fisiocrátas tiene una sección aparte.

Petty (1623-1687)

Petty es un pensador económico y estadístico que está en el comienzo del enfoque moderno en esta áreas, aunque aún con ideas incipientes y no totalmente claras.1

En economía, al describir porqué el transporte de los holandeses es más barato escribe:

“as Cloth must be cheaper made, when one Cards, another Spins, another Weaves, another Draws, an- other Dresses, another Presses and Packs; than when all the Operations above-mentioned, were clumsily performed by the same hand;[…] And this I take to be the chief of several Reasons, why the Hollanders can go at less Freight than their Neighbours, viz, because they can afford a particular sort of Vessels for each particular Trade.”

Aquí está la idea de la división del trabajo que será tan importante bajo Adam Smith. En el mismo libro Political Arithmetick  escribe sobre la importancia de los derechos de propiedad seguros, cuando sugiere que Inglaterra adopte los los Registros de propiedades comunes a Holanda ya que no tener seguridad en la propiedad desincentiva el esfuerzo:

 “…·for there can be no incouragement to Industry, where there is no assurance of what shall be gotten by it; and where by fraud and corruption, one Man may take away with ease and by a trick, and in a moment what another has gotten by many Years’ extreme labour and pains.”

Para comparar los trabajadores utiliza como unidad de comparación algo que ya hizo Aristóteles: los compara en base al valor-trabajo:

“If a man can bring to London an ounce of Silver out of the Earth in Peru, in the same time that he can produce a Bushel of Corn, then one is the natural price of the other; now if by reason of new and more easier Mines a man can get two ounces of Silver as easily as formerly he did one, then Corn will be as cheap at ten shillings the Bushel, as it was before five shillings, caeteris paribus.” (citado en Marx, Teorías de Plusvalía)

Para Marx, Petty es uno de los fundadores de la economía, porque inventa algo que Marx considera la primera versión de la plusvalía que el usará tan efectivamente:

“Suppose a man could with his own hands plant a certain scope of Land with Corn, that is, could Digg, or Plough; Harrow, Weed, Reap, Carry home, Thresh, and Winnow so much as the Husbandry of this Land requires; and had withal Seed wherewith to sow the same.  I say, that when this man hath subducted his seed out of the proceed of His Harvest” (that is, in the first place deducted from the product an amount equivalent to the constant capital), ||1349| “and also what himself bath both eaten and given to others in exchange for Clothes, and other Natural necessaries; that the Remainder of Corn, is the natural and true Rant of the Land for that year; and the medium of seven years, or rather of so many years as makes up the Cycle,within which Dearth and Plenties make their revolution, doth give the ordinary Rent of the Land in Corn” (pp. 23-24).”

Marz comenta con aprobación que esto significa que Petty entendió de donde salía la plusvalía que da origen a la renta de la tierra: no de la tierra, sino del trabajo del labrador.  El tema de la usura es tratado por Petty de una forma inteligente pues escribe:

“Wherefore when a man giveth out his money upon condition that he may not demand it back until a certain time to come, whatsoever his own necessities shall be in the mean time, he certainly may take a compensation for this inconvenience which he admits against himself: And this allowance is that we commonly call Usury.”

Incluso más interesante es su idea para definir los valores que debería tener la tasa de interés natural (pero como veremos cae en un error):

” Wherefore when a man giveth out his money upon condition that he may not demand it back until a certain time to come, whatsoever his own necessities shall be in the mean time, he certainly may take a compensation for this inconvenience which he admits against himself: And this allowance is that we commonly call Usury.”

Suponiendo que la renta de una hectárea que vale £100 es £5 anuales, entonces la tasa de interés mínima debería ser de 5%. Si además hay algún riesgo la tasa de interés cobrada debería subir para cubrir el mayor riesgo. El problema de Petty es que se olvidó que la renta de la tierra está definida por la tasa de interés del capital, así que su razonamento es circular. Esto es raro, pues el mismo menciona –en otra parte–que en Holanda, donde la tasa de interés en 3%, la tierra vale el doble que en Inglaterra con su tasa de interés de 6%, y cuatro veces más que en Portugal, con su tasa del 12%. Marx hace el comentarios (en Teorías de la Plusvalía) que Petty ha resuelto el problema de la circularidad al definir la renta como la plusvalía de la tierra (que está basada en la unidad básica, el trabajo.

Marx comenta que Petty también definió un tipo de renta diferencial de la tierra (una de las contribuciones importantes de Ricardo) en base al distinto valor de la tierra según su cercanía a las ciudades. Marx también señala que Petty explica mejor la renta diferencial basada en la calidad de la tierra que Smith, al escribir:

 “The goodness or badness, or the value of Land depends upon the greater or lesser share of the product given for it in proportion to the simple labour bestowed to raise the said Product “

Petty propone impuestos al consumo y no a los bienes de capital, algo que parece una idea moderna, pero aquí su razonamiento es confuso, porque valora sobre todo el oro y la plata, como bienes de valor permanente que por lo tanto deberían enfrentar las menores tasas de impuesto.  Tiene una noción aproximada de la ecuación de la monetarista Mv=pq, cuando escribe que con £ 6 millones en moneda circulante bastaría para las necesidades del país:

 “If there be six Millions of Souls in England, and that each spendeth 7 l. per annum, then the whole expence is forty two Millions, or about eight hundred thousand pound per week; and consequently, if every Man did pay his expence weekly, and that the Money could circulate within the compass of a Week, then less than one Million would answer the ends proposed. But forasmuch as the Rents of the Lands in England (which are paid half yearly) are eight Millions per annum, there must be four Millions to pay them. And forasmuch as the Rent of the Housing of England, paid quarterly, are worth about four Millions per ann. there needs but one Million to pay the said Rents; wherefore six Millions being enough to make good the three sorts of Circulations above mentioned, I conceive what was proposed, is competently proved, at least until something better be held forth to the contrary.”

Petty realiza los primeros intentos de crear cuentas nacionales, considerando las rentas de la propiedad agrícola, y el valor de la producción de los  trabajadores. Intenta valorar la riqueza total de un país, sumando el valor de las tierras, más el del capital (en naves, edificios, capital móvil, dinero circulante) más el valor de los trabajadores (£70 cada uno).

Promueve impuestos proporcionales al ingreso, de manera que nadie se vea perjudicado en forma relativa. Supone que la magnitud de los impuestos no importa, porque aún si se elevan, finalmente volverán –cuando el príncipe los gaste- a las personas que los pagaron. Incluso si el príncipe gasta la recaudación de impuestos en bienes suntuarios, finalmente volverán estos bienes a la circulación general.2 Esta idea es errada, porque al aumentar el gasto del príncipe necesariamente el control del gasto pasa a sus manos, y los individuos pierden la utilidad de su consumo, algo que no considera. Por lo tanto, hay efectos de negativos sobre los incentivos y sobre el bienestar al no poder los ciudadanos disponer de sus ingresos.

También sugiere pagar impuestos en bienes producidos, sin pensar en las complicaciones prácticas, tales como las dificultades de valoración y de flexibilidad. En realidad, esto es volver atrás, a las rentas feudales en huvos, gallinas y frutos de la tierra. En materia de impuestos Petty combina ideas inteligentes con serios errores. Pese a ellom es interesante señalar que la idea de que los impuestos vuelven a lo productores prefigura las ideas de flujo circular de Cantillon y el Tablaeu Economique de Quesnay.

Petty discute sobre las prohibiciones al comercio y la utilidad de los impuestos a las exportaciones de bienes no manufacturados o de los royalties a los recursos naturales. Aunque está a favor de ellos en principio,considera que es tan fácil el contrabando y sus efectos tan nocivos (por ejemplo, muestra que la prohibición de exportar lana es costosa para el país) que prefiere una política de libre comercios. Propone, en reemplazo de los aranceles, un impuesto al tonelaje de las naves (independiente de su carga) para pagar por la defensa del comercio. Concluye que es mejor el  laissez faire:

“We must consider in general, that as wiser Physicians tamper not excessively with their Patients, rather observing and complying with the motions of nature, then contradicting it with vehement Administrations of their own; so in Politicks and Oconomicks the same must be used; for  Naturam expellas furcalicet usque recurrit.”3

Petty fue un brillante precursor de la economía clásica, pero aún tiene confusiones, muchas de las cuales serían resueltas por Cantillon. Es interesante que es admirado tanto por los austríacos –por darle importancia a la propiedad, por proponer el laissez faire, y el libre comerciocomo por Marx, que aprueba su noción de valor basado en el trabajo, el comienzo de la idea de plusvalía y su definición de renta diferencial..

Notas:

1. En Political Arithmetick.

2. En A Treatise of Taxes & Contributions.

3. Traducido como: Se puede expulsar a la naturaleza con una horquilla, pero ella va a retornar.