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El precursor: Cantillon, parte I | febrero 7, 2012

R. Fischer

Cantillon (1680_”1734), fue  un irlandés que pasó la mayor parte de su vida en Paris cxomo un exitoso comerciante, banquero y especulador. Su Ensayo sobre la Naturaleza del Comercio en General tiene un nivel de sofisticación que sobrepasa a todos los economistas anteriores (incluyendo los de otras tradiciones, com chinos e hindúes). Cantillos hizo una fortuna especulando con acciones de la Comoañía del Mississippi de John Law, que luego quebró espectacularmente. Los individuos que perdieron sus riquezas con la quiebra acusaron a Cantillon, quién se mudó a Londres para escapar a los numerosso juicios en su contra.  La hipótesis más convincente es que su muerte se debió a un incendio intencional de su casa, provocado por sus enemigos.

La riqueza de las naciones

Cantillon comienza su ensayo alegando, contra los mercantilistas (o al menos el mercantilismo vulgar) que la riqueza de las naciones proviene de la tierra y del trabajo  y que esta se traduce en bienes para el consumo humano. En su segundo capítulo, asocia la aparición de la sociedad  a la existencia de derechos de propiedad (uno de los motivos de la admiración especial de los Austríacos por Cantillon). Continúa señalando el motivo para que existan pueblos y mercados y asevera que los precios en ellos se producen por el equilibrio entre la oferta de bienes y el dinero que se ofrece por ellos, todo eso en un instante del tiempo.

Capital humano y valor-trabajo/tierra

En el capítulo 7, Cantillon esboza una teoría del capital humano y de su oferta, señalando que el motivo por el que el  valor del trabajo de un campesino es menor que el de un artesano es que el campesino  que cuida el ganado o cava en la tierra casi no necesita entrenamiento y puede procurar su propio sustento desde la edad de 7 a 12 años(!). En cambio, el padre de un aprendiz de artesano no recibe el fruto de su trabajo hasta que este termina su aprendizaje, y además debe mantenerlo y pagar los gastos del aprendiz. Cantillos estima que el plazo de trabajo útil de un hombre es de 10-12 años, por lo que perder siete de ellos como aprendiz antes de ser reconocido como artesano significa que el artesano debe recibir mucho mayor remuneración para que el sacrificio paterno sea aceptable.

El análisis anterior es también una teoría del valor-trabajo, pues permite convertir todo tipo de trabajo especializado al de un trabajador rural. en base al costo (directo y en tiempo laboral perdido) de otros trabajos. Hace una distinción, sin embargo, señalando que los valores considerados son promedios, y que por diversas circunstancias (calidad del trabajo de un artesano) o escasez de un tipo de artesano en la ciudad, pueden elevar los costos del trabajo calificado por encima del promedio.

Cantillon define un mecanismo similar al de Malthus para encontrar el equilibrio en el mercado del trabajo. Según Cantillos, si hay muchos hijos de campesinos en un villorio, algunos tendrán que emigrar, porque si se quedan serán demasiado pobres (por la abundancia de trabajo que hace caer los salarios) como para poder casarse y formar familia.  Si se casan, sus hijos morirán de hambre (da el ejemplo de los campesinos en Francia), lo que hace que la población permanezca constante si no cambian las condiciones tecnológicas de producción. Lo mismo sucede con los artesanos, que no pueden exceder un número que se adapta a las necesidades locales.

Luego, cuando define el valor de un bien, considera que este consiste en el valor del trabajo y la tierra que partiicparon en us producción, donde la tierra que considera es la tierra estandar (tierras más productivas que la tierra tipo valen más y viceversa):

“By these examples and inductions, I believe it will be understood that the price, or intrinsic value of a thing, is the measurement of the quantity of land and of labor entering into its production, having regard to the fertility or productivity of the land, and to the quality of the labor.” (Essay, cap 10).

Cantillon admite que este precio es el de equilibrio de largo plazo, pero que en el corto plazo, numerosas circunstancias pueden hacer que el valor efectivo se desvié de este valor de largo plazo: por ejemplo, si un año los campesinos se equivocan y plantan demasiado trigo, o hay una sequía. Incluso señala que en años normales, la autoridad puede fijar precios sin que esto tenga efectos negativos (pero justamente ahí es cuando no hay demanda por fijar precios).

Cnatillon y la teoría del valor-tierra

El próximo paso de Cantillon es mas sofisticado, pues demuestra que el valor de los bienes se puede reducir a una medida en términos de tierra solamente. Para ello, demuestra que incluso en el caso del trabajo de esclavos, el valor de trabajo debe ser al menos el valor de la cantidad de tierra que se debe asignar para que se alimente y pueda responder a sus necesidades de abrigo y vestido.

Cantillon realiza algunos cálculos truculentos (es deciur, “que sobrecogen o asustan por su morbosidad, exagerada crueldad o dramatismo”. RAE)  para demostrar que dado que también es necesario reproducir el trabajo del esclavo en el tiempo, se debe dedicar más tierra a su sustento familiar de la que necesita el trabajador solo. Dado que la mitad de los nacidos moría antes de los 17 años, se debe dedicar el doble de lo que requiere para la supervivencia del esclavo para poder mantener su trabajo en el tiempo.  El resultado final es que el valor de cualquier bien se puede traducir en cantidades de tierra estándar. Si se considera que toda la tierra es del príncipe, o de lo nobles, ¡todos los demás viven a sus expensas!

Cantillon y el flujo circular en la economía

Cantillon supone que los terratenientes arriendan sus propiedades a campesinos-capitalistas y reciben una renta del arriendo. Estos arrendatarios son los que trabajan las tierras, contratan a los peones y proporcionan la semilla y herramientas para trabajar las tierras. Las herramientas y otros bienes los compra a los artesanos de la ciudad. El propietario de las tierras también compra bienes (suntuarios) a los mercaderes en las ciudades. Estos mercaderes también compran bienes en el exterior. He simplificado un poco la descripción, pero Cantillon tiene un ciclo circular de bienes y servicios entre las distintas clases, como se muestra en la figura:

Cantillon y los empresarios

Cantillon define como empresarios a todos aquellos que perciben un retorno incierto a sus esfuerzos. El campesino-capitalista, que se compromete a pagar un arriendo fijo y a incurrir en el gasto fijo en peones agrícolas para recibir un retorno que depende de las lluvias y heladas, de las pestes y de los precios en el mercado es un empresario. Lo mismo el mercader, que invierte en mercaderías, pero no sabe el precio al que podrá venderlas. Son empresarios los artesanos,  los tenderos, los que trabajan minas, los dueños de restaurants e incluso los que transportan agua del Sena para vender a cambio de unos centavos. También son empresarios para Cantillon los abogados, médicos y otros profesionales que venden su trabajo en un mercado competitivo. Todos estos viven bajo la incertidumbre de perder a sus clientes. De esto concluye Cantillon que en una sociedad, solo los terratenientes son verdaderamente independientes, y que el intercambio y la circulación se deben a los empresarios.

 

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