Un comentario sobre la elección

R. Fischer

Además de los candidatos que no obtuvieron los resultados que deseaban, los grandes derrotados son los dirigentes estudiantiles radicaizados. Ellos eran los que descartaban las elecciones como medio de expresión de la voluntad popular –prefieren el asambleísmo, que pueden controlar– y trataron de estorbarlas con tomas de lugares de votación.

Hasta ahora hay contabilizados casi 2.9 millones de votos válidos de un universo potencial de 12 millones de electores, lo que significa que votó más del 23% de los votantes potenciales. Para una primaria voluntaria es una cifra muy elevada. En vez de despreciar el mecanismo eleccionario, los chilenos han votado porque confían en el sistema.

Ejemplos:

“Para Fielbaum, las propuestas de Bachelet dicen relación a que “lo que ella quiere es hacerle un guiño al grupo que es más reacio a su candidatura, que somos los estudiantes”.  (Bachelet obtiene 73% de los votos en la primaria)

“Vela agregó que “el llamado es a levantar los brazos y que los cambios van a depender de la movilización y no de un candidato”.

La conclusión es que al grueso del público las opiniones de los dirigentes les interesan poco.