Variacioncompensada's Blog

Licitación de suministro a distribuidores

agosto 7, 2013
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R. Fischer

Eduardo Bitran está muy preocupado por el mal diseño de  las licitaciones de suministro eléctrico de las distribuidoras. Aparentemente la Comisión Nacional de Energía (CNE) ha decidido no continuar con  licitaciones de corto plazo (5 años). Su objetivo era  para salvar el mal rato de nuestro desadaptado sistema eléctrico. La CNE propone volver a licitaciones de largo plazo,, en este caso de once años, con el peregrino argumento de que esto podría aumentar le interés de las empresas por participar en licitaciones, dado que dos primeros llamados han sido declarados desiertos. Pero también les garantiza precios elevadísimos que se mantendrían por un largo período, y como no hay entrada de nuevas firmas con generación convencional,, esto no produce ningún beneficio en términos de inversiones.

Bitran tiene una idea que originalmente me pareció exótica, pero que luego de pensarla más, podría ser razonable. A los precios actuales, las ERNC son competitivas. El problema es que no pueden participar en las licitaciones porque se les pide que garanticen la generación eléctrica en todas las horas. Esto es algo que no pueden entregar: las centrales ERNC eólicas y solares porque no son despachables.  La idea de Bitran es tener licitaciones de suministro en que solo se comprometa energía (y no potencia). Es decir, lo que prometen es que durante  el período de medición van a generar energía, pero no se comprometen hacerlo en forma continua, o según la demanda de los consumidores.

Ralco

Embalse Ralco

Normalmente, esto sería un error, porque dejaría al sistema frágil frente a fallas de potencia. Pero actualmente tenemos potencia excedentaria, debido a las numerosas centrales diésel del SIC. Además, se tienen los embalses de la zona central que también pueden aportar potencia en caso de necesidad. Los estudios muestran que hasta un 10% de energía no despachable la puede absorber el sistema sin que se eleven los costos globales (en el Norte esto no es posible sin una interconexión con el SING). Además, los problemas producidos por las sequías son por fallas de energía (que estaría asegurada con esta licitación) y no de potencia.

PlantaSolar

Primera planta fotovoltaica en Chile

Esto significa que, dado que estas licitaciones de suministro son por alrededor de un 10% de la demanda del SIC,  sería viable tener este tipo de licitaciones. El costo marginal de la energía caería, porque durante las horas que producen estas ERNC, su costo marginal es cero y desplazan la producción de centrales más caras. Esta alternativa tendría efectos negativos sobre la rentabilidad de las empresas de generación convencionales, pero estoy seguro que pocas personas van a lamentarse por ello.

Lo mejor es que las unidades fotovoltaicas se pueden instalar en plazos muy cortos y ya tienen aprobados sus estudios de impacto ambiental. ¡Además, se cumplirían temprano las metas de participación de ERNC!

La CNE debería recapacitar, volver a licitaciones cortas, y pensar en una licitación de suministro de energía y sin potencia.


Los efectos del copyright

agosto 5, 2013
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R. Fischer

No soy favorable a los extremos a los que ha llegado la defensa de la propiedad intelectual  (PI) en las últimas décadas.  Como lo he mencionado antes (aquí, y aquí), existe una opinión con cada vez más apoyo, que muestra que una defensa extrema de la PI tiene efectos nocivos sobre la innovación y reduce el bienestar social.

En el caso de las obras de arte, protegidas por el derecho de autor (a menudo la única forma de propiedad que los artistas respetan), su extensión a una cantidad enorme de años por el Mickey Mouse Act  de 1998 ha tenido efectos exactamente contrarios a lo que aseguran los defensores de esos derechos. A diferencia de lo que alegaban los lobbistas de Disney, los libros bajo copyright desaparecen del mercado, a menos que se transformen en bestsellers perennes (Hemingway, por ejemplo). La siguiente figura, que proviene del trabajo de P. Heald de la U. de illinois lo muestra:

CopyrightFG3

La figura muestra como se distribuyen las 2317 ediciones nuevas aparecidas en Amazon en otoño boreal de 2012. Muestra la década  en la que publicaron los libros, normalizados por la cantidad de libros publicados en cada década en relación a la década de 1990.  Más del 50% de las nuevas ediciones corresponde a libros publicados entre 1900 y 1920. La caída a partir de la década de 1930 ocurre porque el Mickey Mouse Act es aplicable a partir de 1923, No comenzarán a liberarse libros nuevamente hasta que hayan pasado 95(!) años de su publicación, es decir, a partir de 2018.  El resultado del Act  es que el porcentaje de libros publicados en los últimos 80 años que está en prensa es bajísimo.

La conclusión es que hay que reducir la duración de los derechos de autor y en general, se deben debilitar los derechos de propiedad intelectual.

Gracias, Not Exactly Rocket Science.


Marx: El capitalismo revolucionario y los sesentones

agosto 1, 2013
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R. Fischer

Las sociedades pre-capitalistas eran sociedades en las que las costumbres, la estratificación social, eran casi permanentes, y a menos que ocurrieran circunstancias excepcionales, como guerras, la vida de las personas no cambiaba por generaciones.

El capitalismo destruye todo eso: el dinero destruye la división de casta entre los nobles y las demás clases sociales.  En principio, no importa el origen de las personas sino cuánta riqueza tienen,  y en principio, cualquiera puede llegar a ser rico –pero para ser noble había que haber nacido noble–.1  Las relaciones entre personas no se definen por las costumbres, sino que por el dinero.

Es por eso que a los conservadores, aún hoy, no les gusta el capitalismo y prefieren formas económicas comunitarias. Recordemos que la Democracia Cristiana nace de la Falange una rama semi-fascista desgajada del Partido Conservador, Son un grupo conservador, y siempre han estado a favor de sistemas cooperativos y en contra del capitalismo. Asimismo, la UDI a menudo tiene posiciones inconsistentes, porque  en su interior trata de ser capitalista y conservador, dos posiciones antitéticas.

MarxEngels

Esto explica que en el Manifiesto Comunista, Marx y Engels escriban:

“La burguesía ha desempeñado, en el transcurso de la historia, un papel verdaderamente revolucionario.”

Y que el capitalismo

“Desgarró implacablemente los abigarrados lazos feudales que unían al hombre con sus superiores naturales y no dejó en pie más vínculo que el del interés escueto, el del dinero contante y sonante, que no tiene entrañas”

El capitalismo, para Marx, es un solvente natural de las relaciones sociales rígidas del pasado:

“Las relaciones inconmovibles y mohosas del pasado, con todo su séquito de ideas y creencias viejas y venerables, se derrumban,”

A Marx no le gusta el capitalismo, pero tampoco la sociedad que existía antes y que éste destruyó.

A dónde voy con esto: los sesentones

Una de las cosas que me preocupan de un triunfo del ala izquierda de la Nueva Mayoría (los sesentones o izquierda reaccionaria) es que desean un país  tapizado de corporaciones. En eso se parecen a los conservadores. No les gusta la desigualdad –salvo que existe una clase dominante (formada por quienes tienen el poder político en un caso, por políticos-aristócratas en el otro)  en un caso por motivos morales, en el otro, porque se pueden confundir las clases. Los sesentones están dispuestos a sacrificar movilidad social,  si  a cambio se consigue menos desigualdad.

Por ejemplo, los sindicatos (con afiliación automática y sin reemplazo en huelgas) agrupados en ramas industriales son corporaciones. Ellos negociarían con gremios de empresas agrupadas en ramas, otra corporación. Las decisiones en el mundo que los sesentones desean se toman según ñas fuerzas enfrentadas, o por razones políticas, lealtades a grupos y otras razones no económicas.  La transparencia no tiene espacio, pues las decisiones no se toman basadas en razones que se pueden explicar. Ya no son los méritos de las personas los que deciden lo que reciben de la sociedad, sino sus afiliaciones a estos grupos.2

Santiago60

Santiago de los 60 (3)

Es el Chile de los 50 y 60 o la Italia desde la posguerra, pero especialmente desde el gobierno Berlusconi. Bajo los estándares actuales, el Chile de los 60 era irremediablemente corrupto (aunque no nos dábamos cuenta entonces). Había espacio para serlo, en un país lleno de reglas arbitrarias producto de luchas de poder o transacciones de apoyo entre corporaciones. No lo sabíamos entonces, porque la idea de transparencia no existía. Los senadores manejaban estudios y negocios relacionados con la legislación que aprobaban, las empresas acudían a los políticos para que cambiaran las reglas en su favor, y había muchas reglas.

Era un mundo pre-capitalista de favores, en que el que no estaba conectado –política, social o de otra manera– no solo estaba en desventaja (como ocurre hoy), sino que no tenía ninguna posibilidad. Aunque apenas lo conocí, no es un mundo al que querría volver.

Es por eso que cito a Marx.

Nota:

  1. Claramente esos son los ideales. En el mundo real  es más difícil llegar a ser rico si se parte pobre, y por otro lado, la nobleza era más permeable de lo que se supone.
  2. Nuevamente aquí estoy hablando de ideales en esta sociedad deseada por el ala izquierda, y es relativa a una sociedad capitalista.
  3. Foto de Patricio Guzman Campos. Aparece en su libro Chile en la retina: fotografías 1957-1973.