Educación y paternalismo

R. Fischer

NicolasEyzaguirre
El Ministro de Educación pensando por los padres

Hoy en El Mercurio, Carlos Peña mostró lo paternalista que es el Ministro de Educación con los padres que tienen hijos en colegios con financiamiento compartido (de copago en adelante). Este análisis defectuoso y simplista alimenta las propuestas del gobierno en materia educacional. Son argumentos que repiten los columnistas que apoyan al gobierno. Ayer en La Tercera se lee:1

“El rendimiento en las pruebas Simce no mejora con el nivel de copago (Anand, Mizala y Repetto, 2009), lo que buscan los padres mediante el financiamiento compartido es un mayor status (Raczynski, Salinas, Hernández y Latz, 2010). “

Para mostrar lo equivocado de esa frase,  el mismo trabajo de Raczynski et al  muestra que los padres tienen claro que es  un buen colegio:

“Por lo que me habían dicho no era un buen colegio, por la conducta de los niños, la disciplina. (…) La gente comentaba y uno igual veía en los niños la mala conducta””

“(Una mala escuela) es donde no hubiera control de los niños. Que no se preocuparan de sus entradas y salidas y comportamiento de los chicos, que no se reciba a cualquiera (…) los que andan haciendo maldades, que toman por los parques, con sus mochilas haciendo desorden, a gritos y después viene la patrulla a buscarlos y todos tomados, curados…Una escuela sin control” 

“(Una buena escuela) que se preocupa, y si no están, porque no llegaron, llaman a la casa para saber porque no están si es por enfermedad…esa preocupación”

“Para mí una buena escuela es que tienen que ser buenos profesores, que estén atentos a lo que necesitan y que le avisen a uno esas cosas. “Entonces, para mí un buen colegio es eso, que estén siempre en contacto con los papás” 

Una buena escuela es aquella donde yo veo que mi niña aprende, que es lo principal. Veo que mi niña está aprendiendo”

“Por ser si esta mal en un ramo, la alumna pueda ir a reforzamiento en la tarde, para que superen la nota, la suban más”

Si leemos la monografía de Raczynski  et al, se advierte que las razones para elegir un colegio de copago son perfectamente razonables: i) más disciplina, ii) valores, iii) preocupación del colegio por los padres, iv) mejor enseñanza, y otros motivos semejantes. No es, como comenta el Ministro, por el color de pelo.

Otro error es concluir que, porque los mejores resultados del SIMCE  de colegios con copago se pueden explicar por el status socioeconómico de los padres, no existirían más motivos que la segregación para poner a los hijos en colegios de copago. El SIMCE mide solo algunas variables que los padres consideran importantes en la educación de los hijos y que podrían explicar sus elecciones de colegio. El SIMCE no es la biblia de la calidad de la educación, porque omite la disciplina, el aprendizaje de hábitos de trabajo y estudio, los valores adquiridos en la escuela, acaso el inglés o las actividades extracurriculares.

El problema de la desigualdad de los recursos

Un segundo tema de la reforma es el de la desigualdad de los recursos educacionales. El gobierno pretende eliminar los colegios con copago porque ello aumentarían las diferencias entre los distintos estratos. Pero ese argumento omite a los colegios particulares pagados, que atienden a algo así como un 7% de la población. La pregunta es: ¿eliminar los colegios con copago (haciendo que todos los colegios que reciben subvenciones tengan los mismos recursos) reduce  o aumenta la desigualdad de recursos en los colegios? Un gráfico puede explica mejor el punto que deseo hacer:

VarianzaConySinCopagocrop
Las dos distribuciones de gasto educacional

 

La figura de la izquierda representa la situación actual y la derecha representa el caso en que ya no existen los colegios con copago. No es claro cual de los esquemas tiene mayor desigualdad. Si esta se mide por la varianza del gasto, la única simulación que ensayé –con datos muy simplificados — me dio mayor desigualdad bajo la propuesta del gobierno.2

Ahora bien, no he demostrado que siempre aumente la desigualdad del gasto con la propuesta del gobierno; solo mostré que esto puede ocurrir con valores razonables de los parámetros. No creo que sea un resultado válido en forma general. Para tener más certeza, habría que usar información que posee el ministerio de educación sobre la distribución de cobros de los colegios.

No es válido argumentar que la propuesta del gobierno aumentaría el gasto por estudiante, por lo que en la figura de la derecha es necesario elevar la curva horizontal, reduciendo así la desigualdad. Una alternativa es aumenta el gasto estatal por estudiante al tiempo que se permite el copago, con lo que se volverían a tener los dos casos que muestra la figura. No hay ninguna razón para no elevar el gasto de gobierno y permitir el copago, salvo la ideología, por lo que este argumento no es válido.

Conclusión

Personas inteligentes están convencidas que los padres y madres eligen colegios  por esnobismo, sin advertir que existen causas válidas que los motivan.  Tampoco es evidente que la desigualdad de recursos caiga al eliminar los colegios de copago. Esto muestra el extremo de ideologización en que hemos caído.

Nota

1. En ánimo de transparencia, Eduardo Engel es mi coautor y una persona a quién admiro. No es un especialista en educación, lo que podría explicar la frase citada.

2. Supuse que un 38% de los jóvenes iba a colegio municipal con un gasto por estudiante de $60.000/mes, un 55% iba a colegio municipalizado, con gasto por alumno uniforme entre $70.000 y $160.000/mes y que el 7% restante iba a colegios particulares pagados, con un gasto por alumno uniforme entre $200.000 y $500.000/mes. La alternativa es un gasto uniforme de $60.000/mes para todos, salvo los que asisten colegios particulares pagados. En este caso, la varianza aumentó al pasar del sistema actual al propuesto.

¿Nos habremos equivocado?

R. Fischer

Un argumento para reformar la educación en Chile es que la libre elección de los padres sobre el colegio de sus hijos es una elección poco informada. Muchas investigaciones muestran que los resultados de los colegios, una vez filtrados los factores socioeconómicos, no difieren entre ellos. Por ello se sostiene que deberíán eliminarse los colegios subvencionados pagados, pues lo único que hacen es crear segregación. También yo he repetido la primera parte del argumento como un papagayo.1 Pero, ¿Y si estuviperamos equivocados y los padres si saben lo que están haciendo al poner a sus hijos en esos colegios? En tal caso, tendría que cambiar el discurso de políticas públicas en educación (aunque los sesentones no lo harán)2.

Tuve esta duda al conocer los resultados del Simce de inglés. Como se esperaba, los colegios particulares tienen niveles muy superiores a los colegios subvencionados y municipales.  Pero los colegios sibvencionados tienen resultados que más que doblan los de colegios municipales (15% alcanzan un nivel de suficiencia contra 7%).

Estos datos, estoy casi seguro, no han sido utilizados en estudios de calidad de los colegios hasta ahora. Lo que esto sugiere es que tal como el nivel de inglés de un colegio no es percibido por los estudios que comparan la calidad de los colegios, pueden haber otras variables que los investigadores en educacipon no han considerado pese a ser relevantes en la educación de los  hijos. Supongamos por ejemplo que los padres valoran, no solo el inglés que pueden recibir en un colegio subvencionado pagado, sino también  otros aspectos no incrporados por los investigadores, como los deportes, o la disciplina (y no tomarse el colegio), la música o algún otro curso o habilidad. Y supongamos que con razón, los padres advierten que estos factores –especialmente el inglés– serán importantes en el futuro de sus hijos.

Los padres no estarían pagando solamente para segregar a sus hijos, como afirman los expertos en educación (aunque nada impide que también sea un factor), sino para que sus hijos reciban estos beneficios no medidos por los expertos.3  En tal caso debería cambiar el discurso de políticas públicas en educación. Ya no sería a cero costo educativo eliminar los colegios subvencionados pagados. Estaríamos quitándoles a los padres el derecho a conseguir la mejor educación posible  para sus hijos (a diferencia de una elección de colegio que solo serviría  para segregar, sin tener efectos educacionales).

Por lo menos es un tema que se debe discutir más de lo que se ha hecho hasta hora y los expertos en educación deben aclarar si han considerado este factor en sus análisis. No veo como podrían haberlo hecho, sin embargo, pues solo se han hecho dos mediciones del nivel de inglés escolar con un procedimiento estándarizado.

Notas:

1. Nunca estuve de acuerdo con el segundo argumento,  porque la estructura continua que se ha generado desde colegios pagados a subvencionados con pagos cada vez menores hasta desaparecer tal vez reduce la segregaciónn entre los gurpos de altos ingresos y los demas, respecto a una solución en la que solo existen colegios particulares privados y estatales.

2. Estoy pensando apelar como sesentones a todos esos jóvenes que luchan por volver a las políticas públicas de los años 1960, aunque tal vez convendría designarlos como la izquierda reaccionaria.

3. Los expertos estarían en el caso del borrachin que una noche busca las llaves bajo el farol: “¿Que buscas?” “Mis llaves.” “¿Estás seguro que se te cayeron aquí?” “No.” “¿Y porque buscas ahí entonces?” “Porque hay luz”.