Algo más sobre Beyer, el SII y los estudiantes

R. Fischer

Creo que el Senado faltó a sus obligaciones como jurado en el caso Beyer, tal como lo piensan muchas personas. Destituimos sin motivos a un excelente Ministro (probablemente el mejor en décadas) porque buena parte del congreso se somete vergonzosamente a la dictadura de los dirigentes estudiantiles.1  Fue una muestra de los peores aspectos de la política.

Pero mi tema es otro. No puedo entender porque Harald Beyer fue defenestrado por no verificar que las Universidades eran sin fines de lucro. Habría pensado que la responsabilidad por esta verificación recae en el Servicio de Impuestos Internos. En mi esquema, el SII, luego de un examen de los libros de las universidades, denunciaría la existencia de lucro (encubierto) al Ministerio de Educación, que habría tenido que tomar medidas ante una información creíble y proveniente de una fuente oficial.

Mi escasa experiencia en una corporación académica sin fines de lucro es que las revisiones del SII son exigentes. El SII impone todo tipo de restricciones a lo que se puede hacer con los recursos recibidos (en particular, los contratos con partes relacionadas son sometido a un estricto examen para que los recursos no escapen por ahí). ¿Por qué no estaban las universidades, en esta materia, supervisadas  SII? Que conste que esto es una pregunta aplicable a los directores del SII de los últimos 20 años, al menos.

Una segunda dificultad con el lucro en educación es la siguiente. Supongamos que una persona iluminada tiene un proyecto novedoso de universidad (sin fines de lucro). Dado que require recursos, acude a un banco para conseguir financiamiento. Supongamos que –milagrosamente– el banco le ofrece un crédito para construir las instalaciones, pero le pide una tasa elevada para compensar por el riesgo de este proyecto. En tal caso, el pago del crédito sería completamente razonable y la alta tasa de interés no indicaría que hay lucro.

Supongamos ahora que el banco rechaza financiar el proyecto porque es muy riesgoso. Un amigo del iluminado se compadece de su situación y accede prestarle los recursos que necesita, pero le pide que se los devuelva con el interés correspondiente, incluyendo el pago por el riesgo del negocio (igual que el banco en el caso de más arriba). Para ello, establecen un contrato entre la universidad y el generoso amigo.

De acuerdo a los parámetros usados para identificar lucro, ¿sería esto un contrato aceptable? Porque si no lo es, será imposible crear nuevas universidades.  Si los dirigentes estudiantiles consiguen su propósito de eliminar el lucro en toda la educación, este criterio impediría crear nuevos colegios y jardines infantiles. ¿Es esa limitación al derecho a una educación libre lo que desean los estudiantes? ¿O es que la igualdad-homogeneidad es más importante que la libertad?

Mi conclusión es que los dirigentes estudiantiles aprovechan estos slogans (“abajo el lucro”) por su atractivo superficial, sin reflexionar  más profundamente sobre sus consecuencias. Me recuerdan a Boouvard y Pecuchet y sus frases hechas.

1.  Los estudiantes probablemente no van a ir a votar (y si lo hicieran votarían por esos mismos  candidatos, independientemente de su votación por Beyer).

Algunas preguntas sobre el escándalo INE

R. Fischer

Los problemas del INE me hacen volver a escribir después de algún tiempo sin hacerlo, por la presión del tiempo y dos cursos. Como se sabe, los problemas fueron destapados por una empresa financiera que tuvo dudas sobre el INE y contrató a un consultor para ver si había un problema. Éste ncontró problemas en el cálculo del IPC en el sector vestuario, a los que luego se sumaron electrónicos, arriendos y servicio doméstico.

Peor aún, hay problemas con el Censo, ya que aparentemente la nueva metodología censalno fue bien implementada y un número excesivo de hogares no fueron encuestados. El problema es que el Director del INE no quiso reconocerlo, mintiendo al público. Es lo que se deduce de la entrevista en CIPER a una de sus (renunciadas) funcionarias de confianza, Mariana Alcérreca. El Sr. Labbé, aparentemente más casado con la imagen de sus censo que con la institución, no quiso nunca reconocer los errores. Todos sus intentos para reparar los problemas tuvieron peores efectos, como lo muestra la  entrevista. Es probable que el censo tendrá por lo menos que ser reprocesado para devolver la confianza en su sresultados.

En cuanto al IPC, en una interesante entrevista aparecida hoy en El Mercurio, Eduardo Engel explica los errores de la metodología del INE. Engel declara que el error podría subestimar el INE en hasta más de un 1% anual, es decir, ¡tal vez un 80-100% de su valor anual!, y agrega que esto podria explicar algunos fenómenos  macroecónomicos inexplicables , como el  rápido crecimiento sin presión sobre los precios. Las consecuencias en un país con tantos contratos indexados al INE es importante. Y ahí vienen mis interrogantes:

  1. El Banco Central tiene la responsabilidad de supervisar el funcionamiento macroeconómico y debería haber sospechado que algo pasaba. Me preocupa que el BC no haya detectado estas deficiencias del INE antes, porque ellas afectan sus políticas.  Se requiere una explicación del BC. No es satisfactoria que el Banco se escude en la división de responsabilidades y su confíanza en el INE para todas las cifras de inflación. El BC tiene los recursos para poder analizar inconsistencias en las cifras que recibe y para contratar estudios para verificar las cifras (como lo hizo la empresa del sector financiero). O si no, ¿para que tenemos departamentos de estudios en el Banco Central ? Al menos hay responsabilidad de los Jefes de la División de Estudios del BC desde el 2009. A los que advertían de burbujas inmobiliarias tal vez hay que creerles más.
  2. La recomendación de Eduardo Engel de crear un INE independiente y con recursos, siendo necesaria, no es suficiente. Es imprescindible que la entidad tenga obligaciones de transparencia positiva sobre su metodología, para que no vuelva a ocurrir que existe poco conocimiento de los procedimientos, metodologías  y datos que usa el INE. El secretismo del INE debe desaparecer, para que no vuelvan a ocurrir estos problemas: si Labbé hubiera temido que sus procedimientos podrían ser revisados por el público, no habría osado ser tan (digamos) flexible con sus cifras y anuncios.