Variacioncompensada's Blog

La distribución de la inteligencia | febrero 28, 2015

Nota: Este artículo lo escribí en 5/9/2014, pero se me olvidó revisarlo y publicarlo. Esto lo advertí hoy, cuando escribía sobre el mismo tema y quise citar esta nota.

R. Fischer

En mi clase de hoy decidí chocar un poco a los alumnos, y les recordé una frase del Rector Zolezzi de la Universidad de Santiago de hace pocos días. El rector dijo (no tengo la cita precisa) algo así como:

“las políticas que apoyamos en materias de educación están basadas en nuestra firme creencia que la inteligencia está uniformemente distribuida en las distintas capas sociales.”

El punto –le dije a los alumnos– es que no hay ninguna evidencia para la afirmación rectoril, y la ciencia apunta en la dirección opuesta. Zolezzi puede ser un creyente, pero no está pensando este tema como académico.

El error del Rector

El rector se equivoca si consideramos el efecto combinado de los siguientes factores. Primero la heritabilidad de la inteligencia, que es de entre el 45 y el 80%.1 Segundo, que en general, personas más inteligentes tienen mayores ingresos a lo largo de su vida.2 Veamos como funciona el mecanismo.

Supongamos que tenemos una distribución totalmente igualitaria en la generación 0, y que la inteligencia congénita se distribuye según una distribución normal. Esta generación se educa en forma totalmente igualitaria. El resultado del proceso educativo debería ser una amplificación (o al menos no un decrecimiento) de las diferencias de inteligencia congénita. Es decir, los más inteligentes (en promedio, ya que hay varianza debido a suerte, u otras variables que afectan la relación entre inteligencia y nivel educacional) alcanzan mayores niveles educacionales si están sujetos a la misma calidad de la educación. Dado que la educación aumenta los ingresos, la generación 0 se distribuye de manera que los más inteligentes tienen, en promedio, mayores ingresos.

Otro elemento importante en el modelo es el “assortative mating”, es decir que las parejas tienden a tener niveles educacionales similares.3 Por lo tanto, los más ricos, educados e inteligentes se casan entre sí y esto se repite en otros grupos diferenciados por nivel de ingreso.

Y como la inteligencia es parcialmente hereditaria, sus hijos –generación 1– tendrán niveles de inteligencia correlacionados positivamente con los de los padres. Por lo tanto en los grupos de más altos ingresos habrá proporcionalmente más jóvenes de la generación 1 que son inteligentes que en los grupos de menores ingresos.

Recapitulando

Partimos con el caso extremo de individuos con los mismos ingresos pero distintos niveles de inteligencia. Les aplicamos la misma calidad de educación, y el resultado es una diferenciación de ingresos asociados a inteligencia. Dado que la generación 1 hereda la inteligencia de los padres, habrá una proporción mayor de jóvenes de la generación 1 inteligentes en los grupos de mayores ingresos. Solezzi se equivoca.

Esto no significa que no hayan muchísimos jóvenes inteligentes en los grupos de menores ingresos. El análisis es probabilístico y solo dice que si uno se restringe al 10% de mayores ingresos (por ejemplo), la distribución de inteligencia de ese grupo en la generación 1 estará desplazada a la derecha comparada con la misma generación en un grupo de menores ingresos. Pero puede haber mucho traslapo entre ambas distribuciones, y por lo tanto muchas personas brillantes en estos grupos. Uno de los principales desafíos de las políticas educacionales debería ser detectarlos y ayudarlos a aprovechar esos talentos.

Notas:

1. Ejemplos: M Trzaskowski1, J Yang, P M Visscher and R Plomin, Molecular Psychiatry 2014, Davies (y muchos otros) Molecular Psychiatry 2011, B. Devlin, Michael Daniels & Kathryn Roeder, Nature 1997, Deary (y muchos otros), Nature 2012, entre muchos. Ver también el artículo de Wikipedia sobre Heritability of IQ.

2. La evidencia en este tema es bastante más escasa pese a lo intuitivo de la idea. O. Ashenfelter y Rouse (NBER 1999) muestran que los efectos pasan a través de la educación, es decir que si se incluye el nivel educacional (que si impacta en ingreso), la inteligencia no tiene efecto adicional. Pero Watkins, Pu-Wai y Canivez (Intelligence 2007) muestran que la inteligencia impacta positivamente los resultados académicos, así que igual la inteligencia afecta los ingresos futuros. Judge, Hurst y Simon (2009, Journal of Applied Psychology) muestran que la inteleigencia está positivamente asociada al ingreso (y también a tener deudas). Zagorsky (Intelligence 2007) encuentra una relación directa entre inteligencia e ingreso, y también la posibilidad de tener problemas financieros.

3. Ver por ejemplo, Pencavel (1998, American Economic Review) o F. Torche (Demography 2010).

 

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2 comentarios »

  1. Profesor,
    ¿Podría especificar qué es para usted inteligencia? ¿cómo se podría diferenciar de manera objetiva un agente inteligente respecto a otro que no lo es?

    Comentario por Andrés P. — abril 9, 2015 @ 1:18 pm

    • No soy yo quien define la inteligencia. Solo elaboro en base a los artículos, que en general usan el IQ como medida de inteligencia.

      Comentario por variacioncompensada — octubre 20, 2015 @ 4:37 am


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