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Böhm-Bawerk y su crítica del valor-trabajo de Marx

septiembre 30, 2013
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R. Fischer

Como es bien conocido, Marx basó su análisis económico en la Teoría del valor-trabajo. En El Capital,vol.  I, considera una economía con un solo bien producido. Muchos economistas (también yo, antes de leer a Böhm-Bawerk), piensan que en tal caso el modelo económico, aunque poco realista, no enfrenta demasiados problemas lógicos. Dado que en Capital vol. I hay un solo bien producido, no es un problema tener al mismo tiempo una tasa única de rentabilidad y de plusvalía.

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En una economía más compleja, con sectores productivos que usan distinta proporciones de capital y trabajo, es imposible tener al mismo tiempo una tasa uniforme de rentabilidad y de plusvalía  (el problema de la transformación entre valores y precios).  Este problema es bien conocido y economistas marxistas serios, lo reconocen, y sugieren abandonar el principio del valor-trabajo (John Roemer, en “Analytical Foundations of Marxian Economic Theory“, por ejemplo).

Böhm-Bawerk critica la Teoría de Rodbertus

Böhm-Bawerk (B-W, en adelante) va más allá, y critica incluso el modelo de valor trabajo con un solo bien.  Su crítica a Marx aparece luego de responder a Rodbertus, otro economista alemán que usaba la teoría del valor-trabajo, De Rodbertus critica que su definición de valor-trabajo no  le reconozca un valor al conocimiento, a la dirección de un proyecto o empresa y otras actividades no directamente productivas. Asimismo, que no le asigne valor a los recursos naturales y especialmente que no le asigne valor al tiempo.

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Böhm-Bawer, economista austriaco y Ministro de Hacienda de Austria.

Su ejemplo es el siguiente:  supongamos que un viñatero produce un barril de vino con un valor de $10.  Supongamos que es un viñatero socialista y le paga a sus empleados todo el valor del barril, es decir $10, sin quedarse el con un gramo de plusvalía. Ahora bien, guarda ese barril por dos años, y al cabo de ese tiempo el barril de vino vale $20. De dónde salió ese valor adicional? No puede provenir de la explotación de los trabajadores, pues se les pagó el valor total del vino en el momento de su producción. Sin embargo, ahora el valor del vino es superior al valor pagado a los trabajadores. Es decir, no todo el valor proviene del trabajo.

El argumento lógico de Marx

B-W comienza citando extensamente del Capital vol I, donde Marx “deduce” la teoría del valor-trabajo y el origen de la plusvalía. Parte con los economistas clásicos que usaron la teoría: Smith y Ricardo. Según B-W, la teoría del valor-trabajo en Ricardo era limitada. Ricardo reconoce el valor del tiempo y el de la escasez, pese a que supone que en la mayoría de los casos el valor proviene del trabajo, sin asumir que siempre es así. Una de sus principales excepciones son los procesos productivos que toman tiempo.

Según B-W, cuando Smith se refiere al esfuerzo y molestia del trabajo, como un factor común a todos los humanos, B-W le reprocha que  por mucho que se acumule esfuerzo y molestia de obreros, no se obtendrán las pinturas de un artista talentoso (o de un científico, etc) y que por lo tanto creer que se pueden reducir los distintos tipos de trabajo a un factor común  es un error. En estas definiciones. Smith se dejó llevar por el lenguaje, sin demostrar lo que aseveraba, según B-W. Concluye:

“The result of these considerations may, I think, be summed up as follows. Adam Smith and Ricardo have asserted that labour is the principle of the value of goods simply as an axiom, and without giving any evidence for it. Consequently any one who would maintain this principle must not look to Adam Smith and Ricardo as guaranteeing its truth, but must seek for some other and independent basis of proof.”

B-W señala que autores socialistas o cercanos (Rodbertus, Lasalle, Marx, Sismondi), que critican todo lo que se ha escrito sobre economía, dejan pasar estas ideas de Smith sin examinar su veracidad, simplemente porque se trata de Smith. El razonamiento lógico de Marx, según B-W, se divide en tres pasos:

  1. Al intercambiarse dos bienes, se hacen equivalentes, por lo que deben tener un elemento común, y en este elemento debe residir el principio del valor de intercambio.
  2. El elemento común no puede ser el valor de uso, porque en el intercambio el valor de uso no es considerado.
  3. Si el valor de uso de los bienes se descarta, resta solo un elemento común: el hecho de ser productos del trabajo. Según Marx, un bien sólo tienen valor porque materializa el valor-trabajo.

B-W comenta:

“I have seldom read anything to equal this for bad reasoning and carelessness in drawing conclusions.”

Esto porque el primer paso puede pasar, pero el segundo incurre en un grueso error lógico.  B-W usa el siguiente ejemplo: en un teatro, tres cantantes celebrados: un tenor, un bajo y un barítono reciben el mismo salario de $1,000.  ¿Cuál es la razón por la que sus salarios sean iguales? Siguiendo el razonamiento de Marx, se debería considerar que una buena voz vale tanto como otra, independientemente de si se es tenor, bajo o barítono, siempre que estén en las proporciones correctas, Por lo tanto, según el razonamiento de Marx, cuando consideramos el salario, podemos olvidarnos de la buena voz,  Es decir, una buena voz no es la causa del buen salario. B-W señala que tal como el tipo de voz no importa si es buena, la forma en que aparece el valor de uso (como comida, vestuario, alojamiento o cualquier otra cosa) es un accidente, pero el valor de uso del bien nunca pierde su importancia. Esto es claro del hecho que no hay valor de intercambio cuando no hay valor de uso (algo que Marx se ve forzado a admitir).

El tercer paso lógico  es aún peor. Si descartamos el valor de uso, lo que  queda es el valor trabajo, según Marx, pero a B-W esto no le parece tan obvio. ¿No es también común a los bienes que tienen valor de intercambio el hecho de ser escasos en relación a la demanda? ¿O que son objetos de demanda y de oferta, y que tienen dueños? ¿O que son productos de la naturaleza? B-W se pregunta por qué el principio del valor no surge de una de estas otras características comunes a los bienes intercambiados. ¿Qué pasa con los recursos mineros aún no explotados, o las tierras vírgenes, que a menudo tiene altos valores de intercambio, pese a no incorporar ningún trabajo? Concluye que la deducción lógica que hace Marx es pésima.

La Teoría del valor-trabajo y la experiencia

B-W sugiere que si bien no se puede demostrar lógicamente el principio del valor-trabajo, tal vez la experiencia del mundo real avale el principio. Pero, según él, la experiencia sugiere que el grupo de bienes para los cuales es aplicable el principio del valor trabajo es pequeño, e incluso en ese caso, solo de manera aproximada. Para mostrar que el espacio en que es aplicable una aproximación de la Teoría del valor-trabajo es limitado, examina los caso en los que no se cumple:

1. Todos los bienes escasos o difíciles de reproducir: obras de arte, vinos especiales (estos son ejemplos de Ricardo), a los que deben agregarse bienes más fundamentales como la tierra, los bienes producidos con patentes, copyright y secretos comerciales.

2. Los bienes que requieren trabajo especializado: Marx nos haría creer que el trabajo de un buen carpintero, de un artesano especializado o de un ingeniero puede ser transformado en una cierta cantidad de trabajo de obreros comunes:

 “El trabajo complejo no es mas que el trabajo simple potenciado o, mejor dicho, multiplicado: por donde una pequeña cantidad de trabajo complejo puede equivaler a una cantidad grande de trabajo simple.” El Capital, vol 1.

B-W comenta que aunque en varias dimensiones el valor de un artista puede ser equivalente al de cinco mineros (en valor monetario, por ejemplo), nadie diría que es el equivalente físico a sesenta horas de trabajo del minero.1 Se podría agregar que los obreros podrían trabajar durante las sesenta horas y no conseguirían una obra de arte con un valor de intercambio similar a la del artista. B-W,señala además que la mayor parte de los bienes caen en esta categoría, porque incorporan algo de trabajo especializado, aunque sea solo el del gerente de la empresa.

3. En algunas industrias se paga menos de lo que se pagaría normalmente, y a menudo bajo el nivel de subsistencia: es el caso (en aquella época) de las costureras, bordadoras. A menudo, una costurera recibía un salario de dos tercios del de un obrero. Su producción no se intercambiaría según la regla del valor-trabajo.

4. Aquellos bienes que, sujetándose  al principio del valor-trabajo, no lo hacen permanentemente, sino que se ven afectados por la oferta y la demanda. Los proponentes de la teoría sostienen que esto son solo variaciones temporales y los precios tienden hacia el indicado por el valor-trabajo, en el caso de estos bienes. Ante esto, B-W se pregunta si no es válido este principio también para los bienes en las categorías anteriores, y si en tal caso no habrá un principio más fundamental (que el valor-trabajo) en la determinación del valor de intercambio.

5. En el quinto grupo están los bienes que, como Ricardo (pero no Marx) lo reconocía, incorporan el tiempo. En esos caso el valor de intercambio difiere de lo que corresponde al valor-trabajo, pese a que puedan ser producidos solamente con trabajo común. Un roble de cien años tiene un valor de intercambio mucho mayor que el minuto del trabajador que plantó su semilla.

B-W concluye que la experiencia demuestra que los bienes que se transan de acuerdo al valor-trabajo representan un conjunto muy escaso de bienes, y que incluso en aquellos caso, la teoría no se cumple en forma exacta. Aunque B-W admite que el trabajo es un componente importante en la mayoría de los bienes, y afecta su valor, no es la causa última del valor. Esta causa última debe ser común  todos los bienes, y el valor-trabajo no lo es.

B-W comenta que pese a lo débil del principio, quienes adhieren a la Teoría de la Explotación (los socialistas de la época), la usan para atacar como injustas, o no ajustadas al derecho todas aquellas formas de valor que no coinciden con la Teoría del valor -trabajo y demandar su abolición. Es decir, primero omiten las excepciones para aseverar que la teoría del valor-trabajo es universal, y luego la usan para llamar la atención a todos aquellos casos en que no se cumple.

Volviendo a Marx, B-W critica en él todos los errores que comete Rodbertus al usar la Teoría del valor-trabajo, en especial olvidar el valor del tiempo., y que en un proceso que demora tiempo, el trabajador no puede reclamar el valor final del producto. Luego se refiere a la división del capital en capital variable y capital constante, y al supuesto de Marx de que solo el capital variable genera valor, mostrando que el el excedente depende del capital total y no de su división en categorías (aquí aparecen los problemas de transformación mencionados antes, que Marx no pudo resolver). Finalmente, B-W vuelve al ejemplo del vino y se pregunta ¿A qué que hora del día laboral el trabajador produce la plusvalía correspondiente a bodegaje del barril entre el año quinto y el décimo? ¿O si es un robo que el campesino que plantó la bellota del roble no reciba los $20 que valdrá el árbol en 100 años?

Bohm Bawerk y el problema de la transformación

En el libro Karl Marx and the Close of his System, de 1896, Böhm-Bawerk plantea así el problema de la transformación:

“His theory demands that capitals of equal amount, but of dissimilar organic composition, should exhibit different profits. The real world, however, most plainly shows that it is governed by the law that capitals of equal amount, without regard to possible differences of organic composition, yield equal profits.”2

Pero señala que:

“The real world, however, most plainly shows that it is governed by the law that capitals of equal amount, without regard to possible differences of organic composition, yield equal profits. We will let Marx explain this contradiction in his own words.”

Luego coment que pese a que en el volumen primero se asegura que los bienes se intercambian a su valor trabajo,

“And now in the third volume we are told briefly and drily that what, according to the teaching of the first volume must be, is not and never can be; that individual commodities do and must exchange with each other in a proportion different from that of the labour incorporated in them, and this not accidentally and temporarily, but of necessity and permanently.”,

y que por lo tanto, el tercer volumen de El Capital contradice totalmente al primero. Marx trata de evitar este dilema con los siguientes recursos argumentales, según B-W:

  1. Si bien los bienes individuales se intercambian a valores que difieren del valor-trabajo, estas diferencias se cancelan en la economía como un todo,y la suma de los precios de producción (“total of the prices of production”) es igual  a la suma de sus valores (“equal to the sum of their values”).
  2. La Ley del valor-trabajo gobierna los movimientos de precios, dado que aumentos o reducciones en la jornada laboral hacen  bajar o subir los precios.
  3. La ley del valor-trabajo funciona sin problemas, según Marx, en las etapas primarias del proceso capitalista.
  4. En un sistema económico complejo, la ley del valor-trabajo determina los precios de producción indirectamente, en última instancia.

A continuación, B-W demuele estos argumentos, uno por uno. El primero porque no deja nada de la teoría del valor-trabajo, que supuestamente definía las razones a las que se intercambian bienes individuales. El segundo porque nadie niega que una alza en los costos laborales afecta los precios de los bienes, sin necesidad de una teoría del valor-trabajo.

El tercero porque no es razonable que, aunque los trabajadores sean dueños de los medios de producción ( el supuesto de la etapa primaria de Marx), el trabajador en una industria que requiere mucho capital acumulado (es decir trabajo previo, no remunerado) lo intercambie a una tasa en la que solo el trabajo final se remunere. El cuarto, porque no parece tener  sentido: ¿qué significa en última instancia? Se sabe que el factor trabajo afecta los términos de intercambio, pero, ¿satisface eso ser “la última instancia”? Cómo desprobar tal afirmación, y cómo se relaciona ésta con la Teoría del valor-trabajo original, del volumen 1? B-W concluye que:

“This is to evade the admission of the contradiction; it is not to escape from the contradiction itself.”

Conclusión

La crítica de B-W a la Teoría del valor-trabajo me parece convincente, y eso sin necesidad de llegar al problema de transformación, que es más conocido como una de las debilidades de la Teoría. Es interesante observar que las dificultades de la reducción del trabajo a un trabajo simple son aún más graves (a mi entender) que las críticas de Robinson al uso de capital agregado durante las controversias de Cambridge.

Notas:

1. ¡Una jornada laboral minera de 12 horas!

2. La composición orgánica del capital es la razón entre el capital no salarial  (c) y capital destinado a pagar salarios.


Teoría del Valor en Smith

marzo 20, 2012
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R, Fischer

Valor en uso y valor de intercambio

Smith tuvo distintas visiones sobre el concepto de valor en distintas partes de su libro, La Riqueza de las Naciones (LRN, usamos la edición de  E Cannan). En una parte (Capítulo IV, p53) considera el valor en uso y el valor de escasez: el agua y el aire son más útiles que el oro y los diamantes, pero debido a su abundancia, y a que no son apropiables, su valor es cero (salvo donde el agua es escasa, como en un desierto). En cambio las personas están dispuestas a intercambiar muchos bienes por diamantes u oro, es decir, son bienes que tienen mucho valor de intercambio –no de uso–.

El trabajo es la fuente original del valor

Según Smith (Capítulo V, primer párrafo, LRN), las personas son ricas o pobres de acuerdo al grado en que pueden gozar de las necesidades, lujos  y placeres de la vida humana. Pero en un mundo en que la división del trabajo existe, casi todas esas necesidades, lujos y placeres debe obtenerlos del trabajo de los demás, porque su propio trabajo no es capaz de producir esa variedad de bienes y servicios.  Una persona es rica o pobre, por lo tanto, según la cantidad de trabajo que puede comprar. El valor de cualquier bien para la persona que lo posee, es igual a la cantidad de trabajo que le permite comprar. el trabajo, sugiere aquí, es la medida real del valor de intercambio de los bienes.La riqueza por lo tanto, es el poder de comprar trabajo.  Cuando compramos un bien usando dinero o bienes, en realidad estamos comprando con el trabajo que costó conseguir ese dinero. En particular, el dinero contiene una cierta cantidad de trabajo, el que corresponde al trabajo que fue necesario usar para conseguir ese dinero:

“Labour was the first price, the original purchase-money that was paid for all things. It was not by gold or by silver, but by labour, that all the wealth of the world was originally purchased; and its value, to those who possess it, and who want to exchange it for some new productions, is precisely equal to the quantity of labour which it can enable them to purchase or command.”

Pero Smith admite complicaciones de esta medida, porque no todos los trabajos son iguales. Se debe considerar el riesgo o la molestia de un trabajo particular, o el esfuerzo que hace la persona en su trabajo, o la inversión en el capital humano en una industria particular. Por lo tanto, de acuerdo a Smith, al intercambiar diferentes cantidades de trabajo la medida del trabajo debe ser ajustada, con el “regateo del mercado”. En realidad, Smith aquí es más inconsistente que Cantillon por ejemplo, que consideró el costo de la inversión en capital humano de un artesano en forma explícita.

Smith admite que los valores de intercambio pueden variar, en términos de dinero, por ejemplo. Esto significa que el trabajo tiene un valor real y uno nominal. Su valor nominal es la cantidad de dinero necesaria para adquirirlo, su valor real es la cantidad de necesidades y  lujo que puede comprar. El trabajador es rico o pobre de acuerdo al valor real de su trabajo.

Las componentes del valor: salario, renta de la tierra y utilidad sobre el capital

En el capítulo VI de LRN  Smith considera el valor de un bien a partir de sus componentes. Comienza señalando que en una etapa primitiva, la única medida con la que se podían intercambiar dos bienes es la cantidad de trabajo que requerían. Si en un pueblo cazador, tarda dos horas cazar un ciervo y una hora cazar un castor, es natural intercambiar un ciervo por dos castores, es decir, de acuerdo a las horas de trabajo que requiere “producir” cada uno. En ese estado de la naturaleza, todo el producto del trabajo pertenece al trabajador-cazador, por lo que la cantidad de trabajo usualmente requerida para producir un bien es la medida de su valor de intercambio.

A medida que algunas personas acumulan capital, lo usarán para contratar trabajadores (pagar sus alimentos y herramientas), recibiendo a cambio una utilidad al producirse la venta de la producción. En este caso, el valor que el trabajador integra al producto debe ser dividido en dos partes, una que va al trabajador y otra que va al capitalista. Esa utilidad debe existir, porque el empresario no desea simplemente recuperar lo que prestó (en tal caso, ¿para qué arriesgarlo en el negocio?). Esta utilidad debe ser creciente en el capital invertido o si no, ¿porqué invertir más que menos?

Smith dstingue la rentabilidad del capital del pago por los servicios de supervisión y dirección en una empresa. Las labores de supervisión pueden ser delegadas a un gerente bien pagado, pero el capitalista que se queda descansando todavía espera un rentabilidad de su capital pese a que no trabaja.

Smith considera luego un mundo en que las tierras agrícolas son propiedad privada y que los terratenientes, como todas las personas, aman cosechar donde no han sembrado. Por ello, exigen una renta incluso por el producto natural de la tierra (lo que crece en forma natural, como la leña de los bosques, el pasto del campo) que solo requiere el esfuerzo de recogerlos. El precio que cobra el terrateniente por los servicios de la tierra es la renta de la tierra y es el tercer componente del valor de la mayor parte de los bienes.

El interés, según este análisis, es la remuneración que recibe el que presta una suma por el costo de oportunidad de no utilizar esos recursos  en otros negocios rentables (LRN, Cap V, p71).

El precio del trigo se puede dividir en aquella parte  que paga la renta de la tierra, la que paga la utilidad del capital y la que paga el salario o el sustento de los trabajadores. Asimismo, todos los bienes se pueden considerar como divisibles en estas componentes.

Precio natural y precio de mercado

Según Smith, en cada sociedad hay una tasa natural (o promedio) de salarios, utilidad del capital y de las rentas sobre la tierra, y cuando el precio de un bien es suficiente para remunerar cada uno de estas tasas naturales, estamos en lo que Smith denomina el precio natural, en que cada bien se vende por lo que efectivamente cuesta. Este no es el precio de mercado, que puede desviarse mucho del precio natural. Estas variaciones pueden deberse a fluctuaciones en la demanda y la oferta y al estado global de la economía.

Comentarios

La mayor dificultad que enfrenta Smith en su definición de precios y valores es explicar las causas que determina la tasa natural de salarios, rentas de la tierra y utilidad del capital. No hay nada en su esquema que determine de dónde salen estas tasas naturales (aunque dedica los capítulos VIII-X a analizar los factores que influyen sobre estas tasas naturales). Pero si no se sabe que fija esas tasas, no hay posibilidad de determinarlos precios naturales.

Además, no queda claro la conexión entre e valor-trabajo y el valor en base a la descomposición en sus componentes. Esto debe esperar a Ricardo, que resuelve el problema en un modelo simple.