Variacioncompensada's Blog

Los mercantilistas | enero 2, 2012

R. Fischer

El sistema mercantil imperó en Europa entre el siglo XVI al XVIII, aunque sus antecedentes son muy anteriores.1,2 Es un sistema que se caracteriza por supeditar la economía a los intereses superiores del Estado. Para los mercantilistas, el comercio entre países era un juego de suma cero, por lo que había que tratar de explotar a la contraparte. En algún sentido es una concepción similar a la de Hobbes de una sociedad primitiva en que cada persona es un lobo para las demás personas.

Para mejor competir en esa lucha entre naciones, los mercantilistas diseñaron una serie de políticas públicas. Siguiendo la enumeración de Wikipedia, entre ellas se encuentran:

  • Tarifas elevadas, especialmente a la importación de ienes manufacturados (a veces complementadas con aranceles a la exportación de bienes no procesados, como lana bruta, sin teñir en Inglaterra o el litio en Bolivia);
  • Comercio exclusivo con las colonias (como España con América);
  • Exportaciones desde las colonias debían descargar y ofrecer a la venta su carga primero en puertos del país colonial;
  • Prohibición de transportar carga  nacional en naves extranjeros y carga de cabotaje solo en naves nacionales (un resabio d mercantilismo que subsiste en Chile);
  • Prohibición de exportar oro y plata;
  • Promoción de las manufacturas; i.e., industrias con valor agregado,  mediante subsidios;
  • A menudo se establecen  limitaciones a los salarios, especialmente de obreros especializados;
  • Maximizar el uso de recursos nacionales;
  • Uso de barreras no arancelarias para entorpecer las importaciones.

Inglaterra: Thomas Mun

La teoría del mercantilismo comienza en Inglaterra, en la época Isabelina, y su máximo expositor en ese país es Thomas Mun, que en 1630 publica: “England’s treasure by forraign trade, or, The balance of our forraign trade is the rule of our treasure“.3  Thomas Mun era una parte interesada porque, siendo director de la Compañía de Indias Orientales, intentaba defenderla de las acusaciones de que sus  exportaciones de plata al Oriente (para cambiarlas por los bienes que la Compañía importaba, como especies, seda y otros) eran la causa de la escasez de circulante en el reino.
Por este motivo, Mun defiende al comercio, ya que  en su opinión,  el único modo de acrecentar la riqueza de un país. Para ello es necesario tener una balanza comercial favorable:
“…wee must ever observe this rule, to sell more to strangers yearly than wee consume of theirs in value,”
Par ello se requiere, según Mun, a) ser autosuficiente en los bienes que ahora se importan, b) reducir la importaciones de bienes de lujo, c) al exportar se debe tener precios flexibles y aprovechar las oportunidades, d) se deben  promover las importaciones de bienes que luego sirven para exportar, e) no imponer barreras a las exportaciones de oro y plata, y no imponer impuestos a las exportaciones.
Mun adopta el concepto de la Escuela de Salamanca  de que el nivel de precios está dado por la cantidad de circulante, ya que escribe:
 …plenty of mony in a Kingdom doth make the native commodities dearer”
y
…for as plenty of mony makes wares dearer, so dear wares decline their use and consumption….”
y también entiende que la abundancia de dinero eleva el precio de la moneda extranjera. Sin embargo no advierte  la contradicción que existe entre sus balances comerciales superavitarios que implican acumulación de riqueza, y el consecuente mayor valor de la moneda, lo que hace difícil seguir exportando bienes. Hay que esperar a Hume para encontrar la respuesta.

Francia: Colbert

En Francia, el exponente máximo del mercantilismo es el ministro de Hacienda de Luis XIV Colbert, pero esta políticas tienen antecednetes. Ya desde 1539 Francia impone limitaciones a las importaciones de manufacturas de lana provenientes de España y los Países Bajos. En el siglo XVII Colbert creó empresas estatales de manufacturas (Sevres, Gobelinos), reguló procedimientos de producción y creó monopolios en algunas industrias. Trató de atraer artesanos de otros países, prohibía la emigración de los artesanos franceses, y protegía a los inventores. Creó una red de canales y caminos y se plantaron robles para la marina en bosques que aún hoy existen (ver imagen). Durante esta época Francia se convirtió en el poder dominante en Europa, y sus manufacturas crecieron fuertemente, pero no se transformaron en productos exportables: las grandes naciones comerciales siguieron siendo Inglaterra y los Países Bajos.

Forêt de Tronçais, plantado por Colbert para la Marina francesa

Una política tan intervencionista tuvo sus problemas.  Primero, al fijar las calidades por estatuto, éstas no se adaptaban a las necesidades de los consumidores, y la vigilancia necesaria para hacer cumplir las reglas era odiosa e impedía las innovaciones. Mantuvo las corporaciones medievales que hacían imposible que los trabajadores esforzados pudieran surgir. La rigidez de las reglas contribuyó al fracaso de las colonias francesas y de la Compañía Francesa de Indias Orientales que debía servirlas. El proteccionismo francés fue exagerado e impidió el comercio y el desarrollo de una marina mercante, pese a que la fundó. Las guerras de Luis XIV dejaron a Francia más pobre que al inicio del Colbertismo. Finalmente, los robles de Colbert maduraron justo cuando comenzaba la era de los barcos a vapor y los mástiles –el uso principal de los robles de Colbert– dejaron de ser tan importantes.

Austria y otros paises

En Austria, el abogado  Philipp Wilhelm von Hornick, en su libro: Austria sobre todos, si solo ella lo deseara, de 1684, propone un programa mercantilista comprensivo que propone:4
  • Que cada pulgada del territorio nacional sea utilizada en agricultura, minería o manufacturas.
  • Que los recursos naturales del país no se exporten sin procesamiento, ya que los bienes procesados tiene mayor valor que los recursos naturales.
  • Se debería favorecer una población grande de trabajadores.
  • Se debe prohibir la exportación de oro y plata y se debe promover la circulación del dinero (es decir, no se debe atesorar bajo el colchón).
  • Se debería limitar la importación de bienes, en la medida de lo posible.
  • Si es necesario importar bienes, es preferible intercambiarlos por producción doméstica en vez de oro y plata.
  • Las importaciones deberían ser de bienes no procesados, para que puedan ser procesadas en el país.
  • En lo posible se deben vender los excedentes de manufacturas domésticas a cambio de oro y plata.
  • No se deben permitir importaciones de bienes que se producen en cantidades suficientes en el país.
von Hornick tiene el programa mercantilista más extremo, y es claro que su objetivo es acumular reservas de oro y plata. Justamente uno de los problemas lógico-económicos fundamentales del mercantilismo, y por el que pasó a la historia, fue pensar que la riqueza de las naciones provenía de la acumulación de oro y plata. Hume demostró posteriormente el error conceptual de esta idea. En el siglo XIX List adoptó las ideas mercantilistas, pero ya no con la idea de acumular oro y plata, sino de crear una industria doméstica aunque mantuvo la idea del conflicto entre las naciones –lo que un país gana el otro país lo pierde– que caracteriza al mercantilismo.

Evaluación

Uno de los aspectos más característicos del mercantilismo es que corresponde a una época de guerras entre naciones, en las que cada país europeo se veía constantemente en lucha con los demás países. Es por ello que las ideas mercantilistas están casi siempre asociadas al nacionalismo y a gobiernos poco democráticos: más al absolutismo de Luis XIV que al gobierno (algo) más democrático inglés post Revolución Gloriosa en 1688.
Al menos en sus orígenes, el mercantilismo estipulaba que el pueblo debía ser mantenido es su límite de subsistencia, de manera de dejar un mayor excedente para la acumulación de oro y plata. Esto permitía el mayor número de trabajadores dados los recursos existentes.
Otro problema del Mercantilismo, incluso en sus versiones más modernas, es que dado su carácter administrativo, es fácilmente corruptible dado que las decisiones no provienen del mercado, sino de burócratas. Debido a que en los sistemas mercantilistas se limita la competencia, la innovación se ve limitada y  empresas ineficientes pueden seguir subsistiendo.

Notas:

1. Atenas, en su mejor período (la Liga Délica) siguió políticas que se podrían denominar como mercantilistas, aunque tal vez sea mejor llamarlas políticas expoliativas de sus socios de la Liga Délica.

2. Una parte de esta sección proviene del artículo sobre Mercantilismo de Wikipedia.

3. De Tomas Mun por Peter Jensen.

4. Se deben señalar las semejanzas con algunas políticas actuales de Argentina. Aunque ese país va más allá: para poder importar bienes, en muchos casos se exige que la misma empresa exporte bienes de vuelta. Así es que Nissan, para poder exportar automóviles a Argentina debe exportar arroz. No se trata solo de tener una balanza equilibrada global, ni siquiera país a a país, sino firma a firma.

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