Variacioncompensada's Blog

Uber, taxis y Adam Smith

octubre 12, 2016
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R. Fischer

Adam Smith se oponía a los gremios que impedían que las personas pudieran trabajar en lo que deseaban:

La propiedad que cada persona tiene sobre su propio trabajo es el origen de toda otra forma de propiedad y es por lo tanto la propiedad más sagrada e inviolable. El patrimonio de un hombre pobre yace en la fuerza y la destreza de sus manos. Impedirle que emplee su fuerza y destreza en la manera que la parezca adecuada sin daño al prójimo es una violación manifiesta de la más sagrada de las propiedades.

[…] La decisión de quién es apto para ser empleado seguramente debería ser dejada a la discreción de sus empleadores a quienes esto tanto concierne. La fingida preocupación del legislador ante la posibilidad de que podrían emplear a una persona impropia es evidentemente tan impertinente como opresiva.

La institución de largos aprendizajes no da ninguna seguridad de que trabajos de mala calidad no se ofrezcan para la venta al público. (Riqueza…, Libro I, cap X, parte II)

Todo en esta cita se puede trasladar a los argumentos que se han dado para proteger al gremio de los taxistas de la competencia de Uber y Cabify. Impedir que personas aptas para conducir puedan transportar pasajeros bajo el supuesto de que esto sería peligroso para el público, cuando las personas que trabajan en Uber han sido vetadas por ese mismo público (mediante las evaluaciones  que se hacen de éstos) muestra que la intención del legislador es otra. Y las licencias profesionales de conducir no dan ninguna seguridad de que malos conductores no trabajan de taxistas.

taxisuber

Los dueños de licencias a menudo arriendan sus taxis, por lo que el que lo conduce no obtiene los beneficios del monopolio.

Las licencias de taxi se pueden arrendar, y cuando esto ocurre, el conductor del taxi con licencia no recibe ningún beneficio del monopolio. Las rentas del monopolio se las lleva su empleador; el solo se queda con el valor que habría tenido su trabajo de taxista si no existieran licencias. Por lo tanto, ni siquiera es aplicable el equivocado deseo de proteger al taxista y su trabajo.

 

 

 


Sobre Uber y los taxis

octubre 11, 2016
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R. Fischer

El gremio de taxistas presiona por prohibir o regular a Uber de manera que no compita con ellos. Los tacos recientes en la Alameda han sido muestras de poder de un monopolio que tiene pocos contrapesos. El ministro de Transportes (contra todos los principios de un economista) los apoya y está estudiando legislación que impediría que compitan con los taxis.

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Taxis protestando contra Uber

Mucho mejor la decisión de hoy de la 7 Corte de Apelaciones de los Estados Unidos, donde el Juez Posner escribió (lo que sigue es mi traducción):

“Una licencia para operar una tienda de café no autoriza al licenciado a prohibir la apertura de una tienda de té. Cuando la propiedad consiste en la autorización para operar en un mercado de una forma particular, esto no otorga el derecho a no enfrentar competencia en ese mercado. Una patente confiere el derecho exclusivo a producir y vender el producto patentado, pero no da el derecho de prohibir que un competidor invente –sin infringir la patente– un producto sustituto que erosione las ganancias de la patente. Más aún, cuando aparecen nuevas tecnologías o nuevos métodos de hacer negocios, un resultado común es la decadencia o desaparición de los métodos antiguos. Si lo antiguo tuviera el derecho constitucional de prevenir la entrada de lo nuevo en los mercado de lo antiguo, el progreso económico cesaría. En vez de taxis, tendríamos coches de caballos; en vez del teléfono, el telégrafo; en vez de las computadoras, las reglas de cálculo. La obsolescencia sería una fuente de derechos. “

El original:

“A license to operate a coffee shop doesn’t authorize the licensee to enjoin a tea shop from opening. When property consists of a license to operate in a market in a particular way, it does not carry with it a right to be free from competition in that market. A patent confers an exclusive right to make and sell the patented product, but no right to prevent a competitor from inventing a noninfringing substitute product that erodes the patentee’s profits. Indeed when new technologies, or new business methods, appear, a common result is the decline or even disappearance of the old. Were the old deemed to have a constitutional right to preclude the entry of the new into the markets of the old, economic progress might grind to a halt. Instead of taxis we might have horse and buggies; instead of the telephone, the telegraph; instead of computers, slide rules. Obsolescence would equal entitlement.”

 


Un error

enero 12, 2016
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R. Fischer

En mi nota de ayer sobre colusión en supermercados me equivoqué al pensar que el precio de lista que aparece en la presentación de la Fiscalía era el precio mayorista. El precio de lista de los pollos era un precio minorista bajo el cual no se podía vender, lo que en los EEUU se denomina MRSP (Manufacturers Suggested Retail Price), aunque allá usualmente esto no es obligatorio.

Este error no modifica el análisis, salvo que es necesario ajustar los términos. Donde aparece el precio de lista más costos del supermercado, se debe reemplazar por precio de lista (más IVA) solamente. Tal como antes, los márgenes de los supermercados aparecen en el descuento por debajo del precio de lista , pero ahora ese descuento paga los costos de los supermercados además de sus utilidades. Haciendo estos ajustes, lo demás (por ejemplo, que no es eficiente la colusión de supermercados) sigue siendo válido.

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Un ejemplo en que no se respeta el MRSP

La teoría económica no es clara respecto a si es conveniente que se respeten los MRSP. Por ejemplo, en Francia, muchos libros tienen un precio impreso y no se pueden vender bajo ese precio. En los EEUU, hasta hace algunos años se prohibía obligar a usar el MRSP, pero hoy la doctrina es más flexible.

La razón de esto es que al dejar un margen para el distribuidor, el MRSP permite que los distribuidores compitan en variables no-precio para atraer a los compradores, y en algunos casos esto mejora el bienestar. En Francia se usa para mantener con vida a pequeñas librerías ineficientes, pero ubicuas. A los franceses les gustan esas librerías de barrio, pese a que significa que los precios de los libros son mayores.

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Los franceses están dispuestos a pagar más por libros, a cambio tener este tipo de librerías en todas partes.

Tengo serias dudas de que el MRSP produzca algún tipo de beneficios en el mercado de los pollos.


¿Colusión en supermercados?

enero 10, 2016
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R. Fischer

La Fiscalía Nacional Económica presentó una denuncia por colusión en el mercado de los pollos contra las principales cadenas de supermercados. A diferencia  de otros casos como el de los pollos, buses interurbanos, asfalto y papel tissue, me parece un caso bastante más dudoso, aunque por supuesto, la Fiscalía puede tener información que no ha revelado aún.

Todas las comunicaciones que revela la acusación son entre empleados de las cadenas y empleados de sus proveedores (es decir, son comunicaciones verticales). La Fiscalía no presenta casos de comunicaciones directas entre empleados de las cadenas (es decir comunicaciones horizontales). Es posible que las relaciones verticales ayuden a mantener un cartel, como en el caso de las farmacias, en que los laboratorios servían como fiscalizadores del acuerdo entre las farmacias. Pero en ese caso había un acuerdo previo entre las farmacias, que aquí no está presente.

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Estructura vertical

El principal problema del caso de la Fiscalía es conceptual y económico. A los supermercados no les conviene coludirse si el mercado de los pollos ya está cartelizado. En la figura se muestran dos etapas de un proceso productivo: un productor (por ejemplo de pollos) y un distribuidor (una cadena de supermercados).  El productor de pollos tiene costos c y vende al precio mayorista p_w; a su vez el distribuidor vende al precio al detalle p.

En el caso en que los productores  de pollos están coludidos, el precio mayorista p_w es un precio colusivo que se determina en parte, por el comportamiento de los distribuidores, que varía según el grado de competencia de las cadenas de supermercados.

Las mayores utilidades del cartel de los  pollos ocurren cuando los supermercados se comportan como si estuvieran en competencia. Mientras menos competitivo sea el mercado de los supermercados, menos utilidades tendrá el sistema conjunto de productores y supermercados. En particular, cuando ambos están coludidos y actúan como monopolios, los precios terminan siendo tan elevados y la demanda cae tanto, que las utilidades conjuntas son mucho menores que con un monopolio en solo una de las etapas. Es la denominada “cadena de monopolios”, que es mala para los coludidos y los consumidores.

Este razonamiento indica que, dado que los productores de pollos estaban coludidos, sería un error de los supermercados coludirse en ese mercado. Es más raro aún cuando las comunicaciones para el supuesto cartel de supermercados son a través de los productores, los más interesados en que haya competencia entre los supermercados.

Una interpretación tentativa

Aparentemente los supermercados colaboraron con el acuerdo colusivo, siendo pasivos ante la falta de competencia entre los productores y rigiéndose por reglas tácitas, tales como no vender a menos que el precio de lista del cartel más el IVA. De esa forma, los supermercados podían participar en las rentas del negocio colusivo de los fabricantes de pollos.

Bajo ese esquema, los supermercados venderían los pollos a precios superiores o iguales al precio de lista (más IVA) de los productores. El precio a los consumidores sería el precio de monopolio de los pollos más los costos de los supermercados. Es como si la etapa de supermercados fuera competitiva.

COLUSIÓN-SUPERMERCADOS

El beneficio para las cadenas de supermercados proviene de participar en las rentas de la colusión de los pollos, y no de formar un cartel entre ellas.

¿Dónde entonces estaban los beneficios de los supermercados? No es creíble que las cadenas compren a precio de lista. Los precios efectivos son producto de una negociación entre las partes, en que las cadenas obtienen descuentos. Pero esos descuentos no se trasladan a los consumidores, pues el precio de venta mínimo es el precio de lista más IVA. Así obtienen parte de las rentas de la colusión de los pollos, y las rentas colusivas son lo más altas posibles porque los supermercados se comportan como si fueran competitivos.

¿Qué hacer?

¿Cómo denominar ese tipo de conductas? Es claro que no favorecen la competencia, pero tampoco representan colusión de supermercados, pues no intentan elevar los precios por sobre el precio colusivo de los pollos más los costos propios de los supermercados.

Eso si, las cadenas se benefician del cartel, porque comparten las rentas. La pregunta aparece: si los actores coludidos son condenados a compensar a sus clientes, ¿no alegarían ellos que parte de la compensación la deben realizar los supermercados?

supermercados-colusion-memes-2

Tal vez ahí está la solución a la falta de incentivos de los supermercados para hacer competir a los productores coludidos. Las cadenas podrían ser responsables de compensar a los afectados por la colusión de los pollos en aquella parte de la renta del cartel que recibieron por su colaboración. Esto haría que las cadenas sean contrarias a los acuerdos entre proveedores, y en todo caso, el riesgo de participar en la compensación haría que fueran renuentes a colaborar con estos acuerdos.

Competencia en el sector supermercados

¿Qué hubiera pasado si los supermercados fueran efectivamente competitivos, por ejemplo, con más participantes? De acuerdo al razonamiento anterior, es probable que nada hubiera cambiado desde el punto de vista de los consumidores.

El cartel de los pollos les ofrecería un precio de lista monopólico no negociable, porque los supermercados no tendrían poder de mercado en este escenario de supermercados muy competitivos. A este valor mayorista, los supermercados le agregarían sus costos de distribución y se obtendría el mismo precio al consumidor que en el caso anterior. Los consumidores no observarían nada distinto.  La única diferencia es que en este caso el cartel de los pollos obtendría todas las rentas de su actuación conjunta, no dejando nada para los supermercados.

Otros mercados

La Fiscalía menciona correos del mismo carácter en otros sectores. Si hay mercados competitivos en otros productos, y se usara a los proveedores para coordinar a los supermercados, tal vez habría indicios de comportamiento colusivo entre supermercados. La razón es que, si el mercado de los proveedores es competitivo, ya no es válido el argumento de que las cadenas de supermercados no aumentan sus rentas si se coluden. Con proveedores competitivos, a las cadenas aumentan sus utilidades si se coluden y no son detectados.

El problema de la Fiscalía es que no son convincentes los correos que presentó como evidencia de comportamiento sospechoso en otros mercados. Son exactamente las quejas que tendría una cadena de supermercados que compite, si detecta que un rival tiene precios más bajos. Sería raro que un distribuidor –de cualquier tipo– no esté constantemente revisando los precios de sus rivales e intentando presionar a su proveedor para que le ofrezca iguales o mejores condiciones.

Conclusión

Aparentemente, este no sería un caso de cartel de supermercados, sino de colaboración, al menos tácita, con el cartel de los pollos. Hay argumentos económicos para esta afirmación, y la pregunta que resta es que se debe hacer en estos casos. Una posibilidad es que participen en la indemnización a los consumidores. Esto provee fuertes incentivos a no colaborar con carteles de proveedores.

 

 


Una duda sobre los sindicatos

abril 3, 2015
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R. Fischer

El Mercurio trae hoy la noticia de que el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia ha condenado a 25 ginecólogos de Ñuble por colusión.1 Los condenados se habían agrupado en una agrupación gremial, terminado sus convenios individuales con las ISAPREs, haciendo que los pacientes tuvieran que atenderse en forma particular y definiendo un precio mínimo para sus consultas.

 

CartelGinecologos

 

El resultado es que el valor de las consultas ginecológicas  en la Región aumentaron en un 69% y que el número de consultas cayera a un tercio. Además, la cantidad de partos atendida por un ginecólogo cayo de 93 a 73%.  Claramente el bienestar de las mujeres de Ñuble fue perjudicado por el comportamiento de los ginecólogos. La condena del TDLC aparece como totalmente justificada. El DFL 211,  en su artículo 3 condena:

“Los acuerdos expresos o tácitos entre competidores, o las prácticas concertadas entre ellos, que les confieran poder de mercado y que consistan en fijar precios de venta, de compra u otras condiciones de comercialización”2

Recapitulando, un grupo de médicos que trabajaban para las Isapres se pusieron de acuerdo para elevar el pago que recibían, y eso fue condenado por el TDLC.

Lo que me intrigó es que los ginecólogos de Ñuble se comportaron como un sindicato externo a la empresa. Si hubieran sido empleados (y no contratados externos) por las Isapres, el TDLC no habrían intervenido, y la Dirección del Trabajo habría defendido entusiasta  el derecho a elevar el costo de los servicios ginecológicos de las mujeres de Ñuble.3

DireccionTrabajoApoyaSindicatos

“Dirección del Trabajo logra acuerdo en negociación colectiva de “Las Vacas Gordas””, La Nación 16/9/14

Tenemos un problema conceptual serio en la forma en que nuestra legislación trata a los sindicatos. ¿No es inconsistente que una conducta gremial que produce daños a la sociedad es condenada, y en caso de un sindicato consideramos que una conducta sustancialmente equivalente es digna de apoyo del Estado?

 

Notas:

1. La sentencia.

2. Esto es un reflejo del Código de Justiniano que incorporó el siguiente decreto de Zeno de Bizancio (483 CE):

“Está prohibido que personas se combinen en reuniones ilegales  para acordar que mercaderías no se puedan vender bajo un precio mínimo.”

 

ZenoofBizance

Zeno de Bizancio (425-491CE)

3. Antes del acuerdo colusivo, el 85% de las consultas eran con bonos de las Isapre, lo que se redujo a un 1% después. Los ginecólogos de Ñuble dedicaban un 85% de su tiempo a trabajar para las Isapres.


Regulación e inversiones hundidas

julio 22, 2014
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R. Fischer

Uno de los temas que me ha preocupado desde hace tiempo es cómo incorporar algunos tipos de inversiones de empresas reguladas en el proceso de regulación de tarifas.  El problema son las inversiones literalmente hundidas, tales como la red de gas, sanitaria y otras que deben ser soterradaspor motivos estéticos. Se pueden separar en dos categorías: inversiones de la red propiamente tal e inversiones que hace una empresa en el período pre-regulatorio para competir con otros medios de provisión del servicio.

Inversiones en red

Normalmente la empresa regulada hace estas inversiones durante la etapa de desarrollo inmobiliario, antes de la pavimentación, mientras los costos son bajos. Sin embargo, nuestro proceso regulatorio toma el valor que tendría, para una empresa modelo que parte de cero, hacer  estas inversiones una vez que la pavimentación está hecha. Esto se debe a que la empresa modelo que se usa para estimar costos parte de cero en el instante de regular. Dado que la empresa modelo debe tener una rentabilidad normal, ajustada por riesgo, y el modelo le asigna un valor mucho mayor a la inversión de la empresa modelo de la que tuvo para la empresa real, esto haría excesivamente rentable a la empresa real.1

InversionGas

Inversión de bajo costo al no romper pavimentos. Metrogas en Santiago.

 

Este es un problema intrínseco del mecanismo de empresa modelo en su concepción original. Por otra parte, y en la dirección contraria, una empresa modelo puede ser mucho más eficiente que la empresa real, lo que llevaría a la quiebra de la empresa regulada. En la práctica regulatoria se hace una especie de negociación ritualizada basados en modelos creados por cada parte en el proceso. Además, como  lo mencioné en un posteo anterior, Di Tella y Dick muestran que  los costos reales de la empresa afectan los resultados del proceso regulatorio, algo que no debería ocurrir bajo el esquema de empresa modelo, y que muestra que no se aplica en forma químicamente pura.

Tal vez ahora que se está estudiando cómo regular a la compañía de distribución de gas se podrían hacer algunas modificaciones al concepto de empresa modelo. Un posibilidad es manejar mejor el tema de las inversiones hundidas. Es un error regulatorio que la empresa luego de realizar una inversión hundida pueda rentar sobre ella como si hubiera invertido una vez pavimentado encima. La empresa puede usar contabilidad IFRS para darle ese valor a sus activos, pero la sociedad no tiene por qué premiar al monopolio (pues no hay competencia una vez instalada la red) con esa valoración.

La forma apropiada de considerar las inversiones hundidas es a un valor que refleja la inversión original, pero que a medida que se acerca el fin de su vida útil, la valora al costo de reponer la inversión una vez construido encima. Creo que algo así se hace para algunas inversiones del sector sanitario.

Se puede hacer una combinación lineal de los dos valores, del tipo

C_t=C_i\left(\frac{t}{T}\right)+C_r\left(\frac{(T-t)}{t}\right),

donde :

C_t es el costo que se usa para valorar una determinada inversión en el instante t,

C_i es el costo de inversión real,

C_r es el costo de reposición,

T es la vida útil definida por la autoridad para ese tipo de inversión.2

El problema desde el punto de vista práctico es que las inversiones soterradas deben ser fechadas, y eso complica el procedimiento de valoración de la empresa modelo la primera vez que se regula la empresa. Sin embargo, tal vez puedan establecerse rangos de la inversión anual que son subterráneas, y establecer vida útiles estimadas para las inversiones hechas, con lo cual podría calcularse una aproximación al valor de los activos regulatorios de la empresa. Para las nuevas inversiones,cuando la empresa ya es regulada, el regulador debería establecer vidas útiles eficientes, las que se usarían para definir $\latex T$ para distintos tipos de de inversiones hundidas.

El resto del procedimiento regulatorio, dada la red, debería manejarse bajo el concepto de empresa eficiente: salarios, software, mantenimiento, etc, deberían seguir patrones comunes a todos los sectores regulados.

 

Inversiones por competencia

El segundo tipo de inversión se refiere a las instalaciones que ha hecho la empresa de distribución de gas, por ejemplo, para convencer a una inmobiliaria a que su edificio o condominio use gas natural distribuido y no gas licuado. Estas inversiones estarían fuera del área de concesión de la empresa regulada, ya que son inversiones al interior de la propiedad, y después del medidor.

 

InverionCompetitiva

Por competencia, Metrogas ha realizado obras internas, pese a no ser parte de su área de concesión.

 

Estas inversiones ya no son propiedad de la empresa regulada, pero destinó recursos a a ellas.3 Mientras las empresa no está regulada y no cobra cargos fijos, la empresa de gas está dispuesta a invertir recursos en atraer a un cliente $ latex z$ a la izquierda de \bar{z}, hasta el monto de la diferencia entre la curva y F. Esto se muestra como el tramo vertical grueso en la figura siguiente:

RentaMonopolioGNL5crop

Utilidades generadas por cliente z, sin regulación.

La pregunta es:¿Cómo debe tratar el regulador las inversiones por competencia con otros medios? La empresa realizó estas inversiones bajo el supuesto que no sería regulada, porque al ser regulado el consumo al costo marginal, no tendrá las  rentas que la indujeron a regalar esas inversiones a los clientes. Por lo tanto, me parece razonable que se consideren (siempre y cuando el punto anterior sobre como valorar inversiones hundidas se implemente), al costo efectivamente incurrido, y depreciándose con la vida útil real de ese tipo de activos.

Conclusiones

En posteos anteriores he mostrado que es necesaria la regulación en el sector de distribución de gas. Aquí muestro que para evitar que la empresa obtenga rentas sobrenormales, las inversiones hundidas no se deben valorar al costo de reposición, sino que se deben acercar gradualmente a ese valor, a medida que se acerca el momento efectivo en que se debe reponer la inversión.4 Creo haber mostrado,  además,  que en el caso de las inversiones que la empresa hizo para competir con alternativas de suministro energético, la empresa debería recibir un retorno asociado al costo efectivo y verificado de esas inversiones, por un tiempo limitado a la vida  de esas inversiones.

Solo me parece que resta un problema conceptual, al que pienso dedicar un posteo futuro: el tema del costo de suministro de gas. Si se puede determinar el valor apropiado a usar, se puede pensar en un modelo regulatorio en que la empresa cobra por el servicio de transporte de gas, así como el costo de suministro de gas (tal como ocurre en el sector eléctrico). Esto abre el espacio para un desarrollo de  mercado para servir a grandes clientes, que podrían contratar con otros proveedores de gas, y que pagarían una tarifa regulada por el transporte.

 

Notas

1. Estoy simplificando. Naturalmente el regulador hace  todo tipo de ajustes para tratar de no entregarle tanta rentabilidad a la empresa.

2. Otra alternativa sería una interpolación de tipo log-lineal: C_t=C_i^\alpha C_r^{(1-\alpha)},  donde \alpha =t/T.

3. Dado los costos del gas que tendría la empresa regulada, es dudoso que el problema se presente en el futuro, ya que los clientes no aceptarían pagar el mayor costo del gas que no proviene de la red, por lo que un edificio con ese tipo de suministro sería poco atractivo para los compradores.

4. Una vez hecha la primera reposición, se debería valorar siempre al costo de reposición, pues ya no habrán más rentas producto de la revalorización de activos hundidos en la etapa de desarrollo inmobiliario.


Contabilidad pre-regulatoria

julio 11, 2014
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R. Fischer

Durante la Mesa Redonda en la U. Adolfo Ibañez de hoy (aquí), tanto J. Quiroz, el señor mal educado del público, y otros cuestionaron que haya dudado de la contabilidad de Metrogas. Es bien sabido, sin embargo, que la contabilidad de las empresas reguladas (o que temen serán reguladas) tiene características especiales.

CreativeAccounting

En el caso eléctrico chileno, esto ha sido documentado en un artículo de Rafael Di Tella y Alexander Dick, de las Universidades de Harvard y Toronto respectivamente: “Cost Reductions, Cost Padding, and Stock Market Prices: The Chilean Experience with Price-Cap Regulation“. De las conclusiones:1

“We also find evidence consistent with strategic behavior by firms. The time profile of cost reductions within the four-year period between regulatory reviews is U-shaped, with most of the cost reductions taking place early in the process. We also find that cost reductions are reversed during the last year of each review period. A natural hypothesis is that firms are trying to influence the regulator. Although caps are supposed to ignore information from specific firms and reflect the costs of an ideal efficient company, as in the yardstick models, the regulator has a limited number of firms from which to draw the information in practice.”

Los datos usados en el trabajo de Di Tella y Dyck provienen de los estados financieros de las empresas de distribución eléctrica.

 

Nota:

1.En ese trabajo aparece una cita magnífica de Alejandro Jadresic, quién me invitó a la Mesa Redonda: “Every four years, you feel you are going to war.”


¿Cómo regular el Gas Natural?

junio 1, 2014
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R. Fischer

He escrito varias veces durante los últimos días sobre la regulación del gas natural, en las que me he equivocado, he corregido mi error y he seguido intentando entender como pueden coexistir rentas con la eficiencia económica.

He continuado pensando en el problema y creo que por fin entiendo cómo resolver el problema de la existencia de rentas en un caso como este, y donde está la fuente de ineficiencia . La solución es bastante obvia, y nada de original: se trata de usar una tarifa regulada de dos partes.1 El resultado bajo este tipo de regulación es más eficiente que la situación actual, y no hay rentas.2

La solución consiste en que los clientes sean los que paguen por la inversión y que el regulador tarifique la empresa al costo marginal del suministro de gas. En tal caso, la cobertura de la red de gas es eficiente (lo muestro más abajo) y el consumo es eficiente, a diferencia de la situación actual, en que la cobertura es eficiente, pero no así el consumo, que se ve distorsionado por el alto precio, ya que se usa el gas licuado para hace limit pricing. Esto es lo que genera las rentas de la empresa. En resumen, con este mecanismo regulatorio adecuado se traspasan las rentas que se muestran como la zona achurada en la figura , desde productores a consumidores, y se corrigen todas las ineficiencias.

RentaMonopolioGNL3

Al cobrar el costo marginal de expandir la cobertura y el costo marginal del gas natural se obtiene la solución eficiente.

Una tarifa de dos partes eficiente

Supongamos que cada consumidor que desea conectarse a la red de distribución puede hacerlo al costo fijo F, que corresponde al costo marginal de conectarlo para la empresa, tal como en mi análisis anterior. Supongamos que además, se fija el costo del gas natural al precio $c_t$ que corresponde al costo marginal de suministro cada período. En tal caso, la empresa de distribución de gas natural está en equilibrio, sin obtener rentas económicas ni tener pérdidas.

Los clientes de la empresa ahora tienen un consumo eficiente. Los que están conectados, porque enfrentan el costo marginal del gas, y los que no lo están es porque el costo de conectarse no compensa el beneficio del menor costo de acceso a la red. El último cliente conectado es aquél a quién el beneficio del menor costo marginal del gas es exactamente igual al costo de su conexión.

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Beneficios de la regulación en la Inglaterra victoriana

Implementación en la práctica

Suponiendo, para comenzar, que el costo de conexión es constante, el regulador debe determinar  el valor de F (además de una componente para cubrir el costo fijo de mantención y operación de la red) y el costo marginal de suministro.

Si existen economías de escala importantes en la construcción de la red, ésta se debe tarificar también con los mecanismos usuales: se define una zona de concesión relativamente homogénea, y en ella se calculan los costos totales de inversión, considerando las economías de escala, y luego se obliga a la empresa a conectar a todos los que lo requieren en la zona de concesión al costo medio de conexión en la zona de concesión.

El pago de la conexión (y de la mantención de la red) puede ser un cargo en la cuenta, y el otro elemento de la cuenta sería el consumo, tarificado al costo marginal.

Ventajas

Bajo el sistema actual sin regulación, se obtiene una cobertura eficiente porque el último cliente conectado cumple (aquí p_t^{gl}, c_t,  son el precio del gas licuado, el costo marginal del gas natural y C_t es el consumo del agente z, respectivamente):

\pi({z})= \sum_{t=0}^\infty \frac{(p^{gl}_t-c_t) C_t(p_t^{gl},{z})}{(1+r)^t } -F=0

es decir, que para la empresa, el margen que obtiene al cobrar p_t^{gl} al cliente z cubre exactamente el costo de conectarlo. Por su parte el cliente z está indiferente entre comprar el gas licuado o conectarse a la red y tener acceso al gas natural al mismo costo que el gas licuado.

En el esquema regulado, el último cliente que se conecta paga el costo de conexión F y ahorra

AhorroRegulGNL

que es lo que habría pagado extra si no se conectara, dado que el gas natural tiene un precio dado por su costo marginal. Por lo tanto el último cliente conectado es el mismo. Pero sus consumos son distintos, pues cuando está conectado enfrenta un precio más bajo, y por lo tanto consume más. Esto es eficiente, pues suponemos que el costo marginal del gas natural es su costo para la sociedad (habría que ajustarlo si hay externalidades por emisiones o por cambio climático, pero no afecta el argumento).

CartoonRegul

Conclusión

El esquema sin regulación que tenemos en el gas natural es eficiente en términos de cobertura, pero es ineficiente en términos de consumo. Bajo un esquema regulado con dos componentes de la tarifa, es posible alcanzar el óptimo en las dos dimensiones: consumo  y cobertura eficiente. Mi recomendación original de la necesidad de regular las tarifas en el sector era correcta, pero había equivocado mi análisis al considerar un modelo estático y una tarifa lineal.

Creo haber llegado por fin al análisis correcto. Es una muestra del problema que crea la inmediatez del blog (y de las entrevistas de prensa) : escribir sin haber estudiado cuidadosamente el problema. La solución que encontré no tiene nada de original: es lo que se hace en todos los sectores regulados, y debería haberlo recordado.  Si esto hubiera sido un artículo para una revista académica, habría revisado muchas veces mis resultados –especialmente si eran novedosos–  y los habría presentado en seminarios y conferencias, antes de publicarlos. Ahí habría detectado los errores. Esta es la diferencia con un blog.

Postscript

El esquema regulatorio con un solo precio falla porque intenta corregir dos distorsiones (cobertura y precios)  con un solo instrumento. Usando dos intrumentos: el precio de conexión y el precio del gas natural,  manejados en forma independiente, se obtiene la solución eficiente en forma limpia. Esto es conocido desde los años 50 del siglo pasado (¡Y se me había olvidado!).

 

 Notas:

1. Lo cual me hace sentir bastante tonto por no haberla visto antes.

2. Aquí no estoy considerando las ineficiencias de la regulación por problemas de asimetrías de información. Estoy mirando el problema en abstracto: si existiera un regulador omnisciente, ¿puede éste mejorar la situación existente por sobre la que  analicé en la corrección de mi error? Porque si no se puede hacer esto, ¿para que incurrir en el costo de regular si de partida la solución es ineficente?


Dudas sobre el gas natural

mayo 30, 2014
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R. Fischer

En mi posteo anterior describí el error que cometí al evaluar la necesidad de regular el gas natural: usé un punto de vista estática en vez de dinámico. Usando la metodología apropiada, no fui capaz de encontrar distorsiones que requirieran intervención de la Autoridad. Intenté con economías y deseconomías de escala, imperfecta sustitutabilidad entre gas natural y licuado y otras potenciales fuentes de problemas, sin éxito. Pero sigo teniendo dudas, por dos razones.

¿Por qué no se disipan las rentas?

La primera duda aparece porque el modelo genera una renta económica que no se disipa, ni hay mecanismos para que esto ocurra. Esto  es inusual. En la mayoría de los casos, las rentas económicas se disipan, o por entrada de nuevos participantes o por competencia previa. Por ejemplo, la rentabilidad de las invenciones que dan origen a patentes u otras innovaciones se disipan en la competencia previa por la patente. La rentabilidad de los acuerdos colusivos tiende a disiparse por nueva entrada o por competencia en otras dimensiones, como publicidad, o mejoras en la calidad. Pero ninguna de estas posibilidades puede actuar en este caso.

RentaMonopolioGNL3

Rentas permanentes a pesar de no existir distorsiones ni limitaciones legales a la entrada.

 

Estas rentas se podrían haber eliminar si se hubiera licitado la provisión de servicio. O se podrían extraer mediante impuestos a suma alzada, que no afectan las decisiones de la empresa.1 Otra alternativa sería separar la red de la comercialización del gas, como se hace en Inglaterra con el suministro eléctrico. Pero no veo un mecanismo natural para eliminarlas, que es algo que me preocupa del análisis.

¿No es este razonamiento aplicable a otros servicios regulados?

La segunda duda tiene que ver con el fundamento de la regulación tarifaria más generalmente. Tal como el gas se puede distribuir por medio de una red de distribución o de camiones con balones de gas, el agua se puede distribuir mediante  la red de distribución sanitaria o usando camiones aljibe. ¿Deberíamos eliminar la regulación del agua potable y dejar que el precio se determine por competencia con el agua transportada por camión aljibe?2

Acaso se pueda argumentar que este caso es distinto por la existencia de externalidades. Primero, porque la evacuación de aguas servidas y el tratamiento de aguas, servicios con externalidades, están asociadas a la distribución en red del agua potable. Dado que el uso de los dos primeros servicios no puede medirse fácilmente y genera externalidades sanitarias –son servicios que no pueden proveerse sin redes en zonas densamente pobladas–. Como necesitan un mecanismo de cobro , el agua consumida serviría para esto, y permitiría regular los otros dos servicios, que no enfrentan competencia. La alternativa de camiones aljibe solo es competencia, en tal caso, donde no existe alcantarillado. Segundo, habrían externalidades de congestión si esos servicios se brindaran usando camiones en una ciudad densamente poblada.

La pregunta es si eso es el motivo real para regular el precio del agua potable servido por red o si hay otro factor que no he considerado. Acaso ese motivo también sea aplicable al gas natural. Es decir, aún tengo esperanzas de descubrir alguna razón técnicamente aceptable para regular la industria del gas natural.

 

Continuará…

 

Notas:

1. No me parece que esto sea expropiatorio, porque la empresa estaría recibiendo un retorno normal a sus inversiones y al riesgo que enfrenta.Recordemos que en el artículo anterior la tasa r incorporaba todos los riesgos que la empresa imaginaba posibles, por lo que la zona achurada son rentas económicas puras en valor presente.

2. Se que existen áreas de concesión en que el servicio está regulado, pero estoy mirando esto como un problema regulatorio, es decir, estoy buscando las razones técnicas para que se use el mecanismo de áreas de concesión.

El argumento según el que el costo de proveer el servicio en zonas más alejadas es lo que permite la aparición camiones aljibe y que ellos no son competencia en zonas más cercanas significa considerar un caso en que el costo fijo de conexión F es creciente en el gráfico de más arriba. Y eso no cambia  el análisis que rechaza la regulación.


Confieso un error

mayo 29, 2014
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R. Fischer

En mi posteo sobre Metrogas y la necesidad de regularlo cometí un serio error.^a En ese posteo propuse regular a Metrogas por su elevada rentabilidad y porque es un monopolio. El error fue considerar un modelo estático, en que no se amplía la oferta de agentes conectados al servicio de distribución de gas. En este posteo explico mi error y analizo (creo) correctamente el problema.

 

RentaMonopolioGNL2crop

El corto plazo del GNL

El Error

Para entender mi error consideremos la figura arriba (similar a la del posteo anterior).  La demanda está dada por D, el precio del gas licuado es p^{gl}. La empresa de gas natural no es un monopolio clásico, pues compite con el gas licuado. Por lo tanto, la empresa pone el precio de la competencia (limit pricing) y vende una cantidad q^{gnl}. Dado que su costo medio es más bajo tiene rentas \pi=(p^{gl}-CMe)g^{gnl}. La empresa toma el precio de mercado como dado, por lo que no se comporta como un monopolio. Además este análisis considera que los consumidores son todos iguales.

El punto importante es que el análisis  no considera la expansión de la red de distribución. Para entender esto, estudiemos la decisión de la empresa que evalúa si extender la red de distribución de Metrogas. Para ello debe considerar los flujos futuros que generan los clientes adicionales,contra lo que se debe considerar el costo de inversión y marginal.

Además, como el futuro tiene riesgos, la tasa de descuento r debe considerar esos riesgos: cambios de precios del petroleo, riesgo político, etc. Todo ello está incorporado en el valor de la tasa de  descuento. Asimismo, las diferencias de calidad percibidas por el cliente de los dos servicios están incorporadas en el limit price del gas natural, que es el precio corregido por estos efectos del gas licuado p^{gl}.

 

El modelo correcto

Suponemos muchos consumidores indexados por z \in [0,L], ordenados de mayor a menor ingreso y(z) y con una utilidad de tipo Cobb-Douglas por consumir energía u otros bienes, con parámetro \alpha. La energía se puede consumir en forma de gas licuado o gas natural, pero suponemos que a igual precio, el gas natural es preferido.{\ }^1 Por lo tanto, un agente z con ingreso y(z) destina un gasto \alpha y(z) a energía. El consumo de energía de ese agente es: C(p,z)=\alpha y(z)/p, que es decreciente en el ingreso (y por lo tanto, en z).

Se supone un costo de inversión fijo F por conectar a un nuevo cliente y un costo marginal del gas en el período t de c_t por unidad.  En tal caso, el beneficio que produce conectar al agente {z} es:{\ }^2

\pi({z})= \sum_{t=0}^\infty \frac{(p^{gl}_t-c_t) C_t(p_t^{gl},{z})}{(1+r)^t } -F

  El último consumidor servido \bar{z}, por lo tanto, es aquél para el que se tiene que \pi(\bar{z})=0, es decir, el de menores ingresos para el que la conexión marginal es rentable. Es decir, no hay aprovechamiento monopólico.{\ }^3

RentaMonopolioGNL3

El último agente servido por la empresa.

Notemos que pese a que la empresa no está aprovechando su condición de ser el único proveedor de gas natural, tiene utilidades importantes (el área achurada). Estas son utilidades totales del proyecto hasta t=\infty, y podemos hacernos la pregunta si esta situación es la más eficiente.

El supuesto de que el servicio de GNL es socialmente beneficioso para la sociedad (ver Nota 1) implica que a la sociedad le conviene que se extienda más allá del punto eficiente de la empresa.  Si la externalidad es importante, la sociedad está mejor si se le imponen obligaciones de inversión a la empresa. En  mi opinión, no creo que esto sea un factor decisivo para imponer obligaciones de despliegue de la red a la empresa. Las  externalidades son pequeñas.

Consideremos que esas externalidades no existen, para simplificar el resto del análisis. Si no existieran alternativas al gas natural (como el gas licuado), la sociedad valoraría el beneficio neto como el punto en que se debería dejar de invertir en la red, a diferencia del monopolio privado, que le interesa el valor marginal. Esto porque en el caso sin sustitutos, se perdería el excedente  de los consumidores no servidos. En tal caso se podría obligar a la empresa a invertir hasta que su rentabilidad económica sea cero, es decir, la condición para el último agente servido sería z^{s} que satisface:

ExpresionGasLicuado1

 

Pero en este caso existe un sustituto, el gas licuado, por lo que se debe sopesar el costo para la empresa de perder excedente, contra la pérdida para los agentes de no poder acceder al servicio de distribución, pero disponiendo de gas licuado. Para el comprador marginal (que cumple   \pi(z)=0), la pérdida de no tener acceso al gas natural es cero, porque todas las ventajas privadas del gas natural por sobre el gas licuado se capturan en el precio. Este consumidor no gana nada al pasar de uno a otro combustible.  Por lo tanto, al quitarle utilidades a la empresa no se gana nada a menos que sopesemos más el beneficio de los agentes que  el de la empresa.

 

El caso en que el excedente de los consumidores se valora más que el de los productores.

Este es un supuesto bastante común en la literatura y en el pensamiento de los reguladores, aunque no tiene más fundamentos que el de las preferencias sociales. Si las utilidades de la empresa se valoran en menos que el excedente de los consumidores, el bienestar social siempre aumenta al traspasar utilidades uno a uno con los consumidores. Pero esto tampoco permite pensar en establecer obligaciones o regulaciones sobre la empresa, pues si se conecta a un individuo para el que se cumple que \pi(z) < 0, le estamos quitando recursos a la empresa para perderlos en una inversión innecesaria en expansión de la red.

 

 Conclusión

En mi posteo anterior cometí el error de hacer un análisis estático de un problema dinámico de inversión. La conclusión es que la empresa Metrogas no ejerce poder monopólico clásico. A menos que hayan externalidades significativas (beneficios que no son privados) de expandir el acceso al gas natural, no he podido encontrar un argumento para regular el sector.4 La única manera de extraer rentas de la empresa es mediante una licitación competitiva de zonas de extensión de la distribución de gas natural.

Notas:

a. Advertí el problema al hojear un trabajo de A. Galetovic de 2007 sobre regulación de este mercado. Mi enfoque es bastante más simple, sin embargo.

1. A nivel social por la menor contaminación del gas natural o por menores emisiones de carbono, por las menores molestias y congestión producidas por los camiones, etc.

2. La tasa de descuento incluye los riesgos del negocio, incluyendo costos futuros de gas natural, del gas licuado, regulatorios, etc.

3.  Notar además que si aumenta el precio de la competencia de gas licuado porque no es competitivo, a Metrogas conviene extender la red.

4. Pasé varias horas pensando en alternativas que podrían introducir distorsiones al proceso de decisión de la empresa: costos decrecientes, economías de red, menor sustitutabilidad de gas natural y gas licuado, sin poder armar un argumento razonable.

 


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