El problema de zonas con poco acceso a aguas

Este posteo continúa la serie sobre el problema de las aguas. Las dificultades de acceso al agua pueden dividirse en dos tipos. Primero están las dificultades en el acceso a agua para el consumo doméstico. Esta es una demanda comparativamente tan pequeña, que como expliqué en el primer capítulo de esta serie, se resuelve con inversión. El segundo problema es el agua en la agricultura, donde los requerimientos son más grandes y proveer agua tiene un costo de inversión a menudo inabordable.

El agua requerida por una persona para vivir relativamente bien es menor a 200 litros por persona (en Europa en 2017, 128 l/día). Es decir, con un litro por segundo permanente se podría abastecer a unas 350 personas, incluso considerando perdidas moderadas (20%) de distribución, ya que un día tiene 86.400 segundos.

¿Cuál es el valor de ese litro de agua permanente? En el sitio de transacciones de derechos de agua, el valor más caro es de $73 MM el litro por segundo en el acuifero de la cuenca del Río Loa. Dado que en la comuna de Antofagasta hay una sobreotorgación de derechos de agua de alrededor de 160%1, es necesario comprar derechos de agua adicionales para asegurar un litro de agua por segundo. Es probable que basten $120MM para comprar los derechos suficientes para 350 personas, es decir, unos $350 mil por persona. Este monto, aunque elevado, se paga una sola vez y es relativamente bajo comparada con los costos de inversión en distribución de agua en comunidades rurales, que son elevador debida a que son poco densas. Y esto es en la zona de mayores valores de derechos de agua, pues compiten con la minería.

Desembocadura Río Loa

La Ley actual faculta al gobierno a comprar derechos de agua para uso doméstico. La falta de agua para uso doméstico en algunas localidades no es un problema de la Ley de Aguas, sino que se debe a un rápido cambio climático, derechos que antes eran suficientes para asegurar el suministro ya no lo son, que hace necesario disponer de más derechos de agua para uso doméstico, así como la inversión necesaria para procesar y distribuir las aguas asociadas a esos derechos.

Asociación de Agua Potable Rural San Antonio de Naltahua

Incluso si no hubieran derechos de agua disponibles en una zona, se puede desalar agua para el consumo humano, y es lo que hacen ciudades del Norte y la minería. Son pequeñas cantidades de agua en relación al beneficio que generan para las personas o para los procesos productivos, por lo que aunque su valor unitario sea relativamente alto, no impacta en forma importante los costos finales para el usuario. Alternativamente, el costo en subsidios necesarios para asegurar un acceso seguro al agua para consumo doméstico es abordable. En Antofagasta la tarifa del agua es de $1.638,40/m3, y en las mejores plantas de desalación del mundo el costo del metro cúbico es de USD 0.7, es decir unos $500. Por lo tanto, Antofagasta no ve limitado su consumo doméstico por la disponibilidad de agua dulce, porque podría aumentar la inversión en desalación, sin que sea necesario alzar las tarifas.

Planta desaladora de Antofagasta

Un argumento que se oye mucho es que el agua es más cara en Antofagasta, lo que sería injusto. Pero esto es un reflejo de los costos de proveer agua en una zona seca. Si redujésemos las tarifas se usaría agua en forma ineficiente, generando un beneficio por mayor consumo menor que el costo para la sociedad de producir el agua adicional. Recordemos que Antofagasta es la región con los sueldos más altos en Chile (tanto en media como mediana), por lo que el efecto del mayor costo del agua, con respecto a Santiago, por ejemplo, se ve compensado sobradamente por los casi $80.000 de diferencia salarial para el trabajador con la mediana de ingresos.

En la industria y la minería, los consumos son relativamente bajos por unidad de valor agregado. En el caso de la industria, una empresa en que el agua es un componente importante de sus costos se instalará en un lugar en que el agua es más abundante. Salvo casos especiales, como una embotelladora de bebidas en el Norte, no deberían instalarse grandes usuarios indistriales de agua en el Norte. Y para esa empresa de bebidas, lo que produce es también para consumo humano, y en cantidades mínimas en relación a la demanda doméstica por persona.

En el caso de la minería, el consumo promedio nacional es de un 3% de la demanda total, pero la localización de la demanda de agua está dada por los yacimientos. Esta es la razón por la que en la Región de Antofagasta la minería es el gran demandante de agua, con el 50% de la demanda, en una Región en que el consumo total excede la disponibilidad sustentable.3 En un capítulo posterior analizaremos el problema del agua para la minería en la zona Norte, porque nos desviaría demasiado del tema de esta sección. Sin embargo, vemos que este es un problema localizado a una Región (la siguiente región minera relevante en el Norte es la I, donde representa un 17% de la demanda total, así que está en otra categoría).

El problema real del agua está en el uso agrícola en las Regiones al Norte de la XIV. Una hectárea de hortalizas requiere entre 2.000 y 8.000 m3 por ciclo productivo, según el sistema de riego. El ciclo productivo de las lechugas, por ejemplo, es de unos 100 días, así que se pueden tener 3 ciclos anuales. Esto demanda entre 6.000 y 24.000m3 de agua por hectárea. Ese mismo litro de agua por segundo, que podía servir a 350 personas, permite regar solo 1.5-6 há. Por supuesto, otros cultivos tienen menores necesidades de riego que las hortalizas, pero el punto es que la agricultura, a diferencia del consumo doméstico (o indistial o minero), tiene demandas de agua que solo pueden ser satisfechas si el costo del agua es bajo.

Cultivo hortalizas en La Serena

Usar agua desalada para el cultivo de hortalizas, incluso usando las tecnologías más eficientes, tendría un costo anual de USD 4.200=(0.7×6.000) solo en agua. A esto habría que agregar otros costos importantes, porque a diferencia de una planta desaladora instalada en una ciudad costera como Antofagasta, habría que transportar y elevar el agua. Salvo para cultivos muy valiosos o ubicados en condiciones muy especiales, esto es inviable con la tecnología actual.

Emisario de aguas servidas de Antofagasta

Es más factible para la agricultura que las ciudades costeras del Centro y del Norte no descarguen sus aguas servidas al mar, sino que éstas sean tratadas, para luego ser usadas en agricultura. El costo de esta alternativa es menor que la desalación, ya que el costo de tratamiento oscila entre $200-$300/m3, es decir, es aproximadamente un 40-60% del valor del agua desalada, con la ventaja adicional de no evacuar al mar aguas que solo reciben un tratamiento primario.4 En algunas ciudades costeras del Norte y Centro, que actualmente utilizan emisarios para descargar aguas servidas al mar, esto podría permitir el riego de algunas miles de hectáreas.5

Planta tratamiento La Farfana

En resumen, con inversiones moderadas es posible resolver casi completamente el problema de suministro de agua para uso doméstico sin modificar las leyes de agua, e independientemente del cambio climático.6 En ese sentido, la importancia que se le ha dado al tema de las aguas para consumo humano parece artificial. El problema real de las aguas es la demanda agrícola, tema que se analizará por zonas del país en capítulos posteriores de esta serie.

Notas:

1 R. Fischer (2017): “Efectos de la Reforma del Código de Aguas”, no publicado.

2. En La Región de Aysén, el porcentaje del consumo es mayor, alcanzando el 72%, pero eso se debe a que las otras actividades prácticamente no usan agua. La demanda minera total de Aysén es de 2.6 m3/seg, pero esto es un porcentaje insignificante de la escorrentía de más de 10.000m3/seg, sin considerar las aguas subterráneas, que no han sido estimadas por la DGA (ver R. Fischer , op. cit.) La X Región también tiene un consumo relativamente elevado de la minería, pero nuevamente, es porque las demás actividades casi no utilizan agua: la demanda agregada de todos los sectores, incluyendo el agrícola es de solo 6.45 m3/seg, comparado con una disponibilidad de 3.385m3/seg.

3. Según la Dirección de Aguas, y considerando un 20% ecológico de las aguas superficiales, la disponibilidad de aguas sustentables en la Región es de 9.31 m3/seg, comparado con una demanda de 12.54 m3/seg.

4. Este valor proviene del valor del servicio de tratamiento en Santiago (mi cuenta doméstica) y en Araucanía.

5. Por ejemplo, la empresa de aguas de Antofagasta produjo en los cinco años anteriores a 2019 un promedio de 2.3m3/seg de agua potable. Estimado que las pérdidas de transporte y procesamiento de las aguas servidas es de un 50%, los 1.2m3/seg alcanzarían para unas 6.ooo ha de hortalizas, pero por supuesto es necesario estimar si los costos de transporte y elevación permiten que sea viable esta alternativa.

6. La excepción son algunas viviendas muy aisladas, que probablemente requieran suministro mediante pozos domesticos.

Un artículo sobre la crisis de la vivienda

¿Son los superdueños los responsables de la crisis de la vivienda?

Fuente: Foto Ciper: “Los superdueños del Gran Santiago y la crisis de la vivienda en Chile”

Tenía pensado seguir escribiendo sobre temas de aguas, pero acabo de leer un artículo en Ciper Académico que requiere una respuesta. Se trata de “Los superdueños del Gran Santiago y la crisis de la vivienda en Chile“. El artículo resume al menos parte de los resultados del proyecto de investigación Fondecyt 11180569, del investigador responsable Francisco Vergara-Perucich.

El artículo sugiere que la inversión inmobiliaria de superdueños, es decir, particulares que poseen un número importante de viviendas para arriendo, tiene efectos negativos que “[…] salpican toda la industria de la vivienda.” El hecho que los superdueños adquieran estas viviendas para el arriendo es, para los autores, una práctica que “[….] que extrae valor desde clases sociales desposeídas en base a un bien básico —la vivienda—, aprovechando el régimen de propiedad privada y el déficit habitacional.” Según los autores, los superdueños inflan los precios en barrios donde no vivirán y capturan la oferta disponible, magnificando la “[…] escasez cautiva de viviendas disponibles, acaparadas por un grupo específico de la población.” En síntesis, los superdueños serían parte de las causas del déficit de vivienda.

El investigador concluye que la política de vivienda ha sido un fracaso y que el gobierno debería volver a ser un actor activo en la construcción de viviendas, señalando:

“Para ilustrar la ineficacia, según el Observatorio Urbano del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, el déficit cuantitativo de vivienda para el año 1998 era de 497.012 unidades. Diez años después, y tras una inversión en subsidios de casi 500 millones de UF[4], el déficit de vivienda era de 497.615; es decir, aumentó en un 0.12%, pese a que en el mismo período se construyeron 2.659.889 nuevas unidades en la ciudad.”

Todo el análisis me parece equivocado, pero antes de evaluar los argumentos, revisemos las cifras. Es raro que el autor utilice cifras de 2008 (diez años después de 1998), dada la existencia de cifras más recientes disponibles en la página del Observatorio Urbano del Minvu. Este tiene una planilla con el nombre “DD Déficit Habitacional 2002-2017 metodología homologada”, que muestra los cambios en el déficit entre esos años, usando los censos de 2002 y 2017. El déficit era de 522,326 viviendas en 2002 y de 393,613 en 2017, es decir una reducción de un 24%. s.

Figura 1. Fuente: Características de la inmigración internacional en Chile, Censo 2017

Esta reducción se produjo en un período de fuerte aumento en la inmigración, que tiene un efecto exógeno sobre la demanda de viviendas. Según el informe “Características de la inmigración internacional en Chile, Censo 2017” del INE, el porcentaje de inmigrantes creció desde un 1.3% a un 4.4% de la población entre 2002 y 2017, como se muestra en la figura 1.1 Estos casi 600 mil inmigrantes del período 2002-2017 requieren viviendas. Por este solo hecho el déficit debería haber aumentado en unas 150.000 viviendas. Las políticas de vivienda del pasado no consideraban la importancia que tendría la inmigración, que ha sido un fenómeno de aceleración reciente. Por eso, so se puede achacar esa componente del déficit a las políticas de vivienda anteriores a 2017. Omitiendo, por lo tanto, el efecto inmigración al evaluar las políticas de vivienda, tenemos que esas políticas habrían reducido el déficit original a unas 250.000 viviendas en 2017. Esto es una reducción de casi un 50% en el déficit, lo que es una muestra de políticas efectivas, al contrario de lo que señala F. Vergara.

Esto se explica porque la construcción de viviendas en el período 2002-2019 fue en promedio de 138,613 al año, según la planilla “PE Viviendas unidades y superficie según año y comuna 2002 a mar 2021.xlsx” del Observatorio Urbano. Para dimensionar esta cifra, en Inglaterra (población 56 millones) se construyeron 244.000 viviendas en 2019/2020, siendo esta la cifra más alta desde 2006/2007, como se muestra en la figura siguiente.

Fuente: Tackling the under-supply
of housing in England, Briefing Paper 07671, 14 enero 2021, House of Commons Library.

La conclusión es que las cifras no respaldan la conclusión de F. Vergara de que la política habitacional en Chile no surtió efecto. Pensemos ahora en la lógica. La idea de que los superdueños (inversionistas de riqueza mediana) estarían acaparando viviendas no considera el funcionamiento del mercado de la vivienda.

La ecuación que determina si es mejor arrendar o comprar una vivienda es que lo que se paga en arriendos debe ser igual al dividendo de la hipoteca más el costo de mantenimiento de la vivienda propia, menos la apreciación de la vivienda.2 En un equilibrio en que el precio de la vivienda se mantiene estable, el arriendo es igual al dividendo más el costo de mantenimiento y por lo tanto debería ser indiferente para las personas la decisión de arrendar o comprar.3 Dado que los superdueños compran viviendas por su rentabilidad, y no por sus aspectos emocionales (ver nota 3), deben arrendar las propiedades para no tener pérdidas. Por lo tanto, éstas no desaparecen del mercado ni los superdueños contribuyen al déficit de viviendas.

Vergara parece pensar que la capacidad de contrucción de viviendas está limitada, por lo que si se las compran los superdueños, no habrá casas para los demás. Al revés, al elevar la demanda y el precio, la oferta se ajusta en respuesta. Las causas del alto precio de las viviendas no son los superdueños, sino las que describí hace poco en un posteo sobre tomas de terrenos. Es una combinación de caída en las tasas de interés, al que se agrega el IVA a la construcción (que tiene un efecto de contagio ya que eleva el costo de las viviendas de mayor valor), los límites constructivos que imponen las municipalidades y el aumento en la demanda producida por la inmigración, que a mediados de 2020 alcanzaban 1.6 millones de personas, según la ONU.

Viviendas sociales en Concepción, Diario Concepción. Fotografía: Raphael Sierra P.

Por último, la pandemia a contribuido a aumentar la demanda por viviendas. En viviendas con hacinamiento, el confinamiento puede hacer la vida muy difícil, y hace urgente vivir con más espacio. Esto contribuye (como ha ocurrido en los EEUU y el Reino Unido, y tal vez otros países) a elevar los precios de la viviendas.

Omitir estos hechos al analizar problemas tales como el alza de los costos de la vivienda y las dificultades para acceder a una vivienda muestra deficiencias que son incompatibles con un proyecto científico. Usar esos argumentos para luego criticar las políticas de vivienda muestra una parcialidad abismante. Estas políticas tienen muchos problemas, pero no los que señala Vergara.4 Considerando la escasez de proyectos Fondecyt (este año se han aprobado proyectos Fondecyt sin financiamiento), porque el país no dispone de los recursos que se requieren para financiar proyectos de alta calidad, me sorprende y desilusiona que este proyecto haya sido aprobado.

Notas:

  1. Este porcentaje puede estar subestimado, porque los inmigrantes ilegales pueden desconfiar del censo, como ocurre en otros países.
  2. Esto simplifica un poco las expresiones, porque el propietario eventualmente deja de pagar, pero por otro lado las viviendas tienen una vida útil finita. El supuesto para esta formulación sencilla es que la duración de la vivienda es infinita, y que el costo de capital no se paga nunca (es un consol). Se resta la apreciación de la vivienda, porque esta es una ganancia para el propietario.
  3. Existen otros motivos por lo que comprar podría ser más atractivo que arrendar, por ejemplo, como una forma de ahorro forzoso, o por un aspecto emocional. Pero esto tendría el efecto de inclinar la balanza hacia arriendos más baratos.
  4. Por ejemplo, la localización de las viviendas ofrecidas, lejanas a los lugares de trabajo, la ausencia de coordinación para el desarrollo de infraestructura habilitante con los ministerios de transporte, obras públicas y otros al desarollar proyectos, problemas de calidad y tamaño de las viviendas, etc. Tampoco parece haber coordinación con los municipios para relajar y adecuar los limites constructivos que permitan el desarrollo de viviendas de bajo costo en zonas concentradas. Pero no se puede criticar las cifras de viviendas construidas.

Uber, taxis y Adam Smith

R. Fischer

Adam Smith se oponía a los gremios que impedían que las personas pudieran trabajar en lo que deseaban:

La propiedad que cada persona tiene sobre su propio trabajo es el origen de toda otra forma de propiedad y es por lo tanto la propiedad más sagrada e inviolable. El patrimonio de un hombre pobre yace en la fuerza y la destreza de sus manos. Impedirle que emplee su fuerza y destreza en la manera que la parezca adecuada sin daño al prójimo es una violación manifiesta de la más sagrada de las propiedades.

[…] La decisión de quién es apto para ser empleado seguramente debería ser dejada a la discreción de sus empleadores a quienes esto tanto concierne. La fingida preocupación del legislador ante la posibilidad de que podrían emplear a una persona impropia es evidentemente tan impertinente como opresiva.

La institución de largos aprendizajes no da ninguna seguridad de que trabajos de mala calidad no se ofrezcan para la venta al público. (Riqueza…, Libro I, cap X, parte II)

Todo en esta cita se puede trasladar a los argumentos que se han dado para proteger al gremio de los taxistas de la competencia de Uber y Cabify. Impedir que personas aptas para conducir puedan transportar pasajeros bajo el supuesto de que esto sería peligroso para el público, cuando las personas que trabajan en Uber han sido vetadas por ese mismo público (mediante las evaluaciones  que se hacen de éstos) muestra que la intención del legislador es otra. Y las licencias profesionales de conducir no dan ninguna seguridad de que malos conductores no trabajan de taxistas.

taxisuber
Los dueños de licencias a menudo arriendan sus taxis, por lo que el que lo conduce no obtiene los beneficios del monopolio.

Las licencias de taxi se pueden arrendar, y cuando esto ocurre, el conductor del taxi con licencia no recibe ningún beneficio del monopolio. Las rentas del monopolio se las lleva su empleador; el solo se queda con el valor que habría tenido su trabajo de taxista si no existieran licencias. Por lo tanto, ni siquiera es aplicable el equivocado deseo de proteger al taxista y su trabajo.

 

 

 

Sobre Uber y los taxis


R. Fischer

El gremio de taxistas presiona por prohibir o regular a Uber de manera que no compita con ellos. Los tacos recientes en la Alameda han sido muestras de poder de un monopolio que tiene pocos contrapesos. El ministro de Transportes (contra todos los principios de un economista) los apoya y está estudiando legislación que impediría que compitan con los taxis.

taxisvsuber
Taxis protestando contra Uber

Mucho mejor la decisión de hoy de la 7 Corte de Apelaciones de los Estados Unidos, donde el Juez Posner escribió (lo que sigue es mi traducción):

“Una licencia para operar una tienda de café no autoriza al licenciado a prohibir la apertura de una tienda de té. Cuando la propiedad consiste en la autorización para operar en un mercado de una forma particular, esto no otorga el derecho a no enfrentar competencia en ese mercado. Una patente confiere el derecho exclusivo a producir y vender el producto patentado, pero no da el derecho de prohibir que un competidor invente –sin infringir la patente– un producto sustituto que erosione las ganancias de la patente. Más aún, cuando aparecen nuevas tecnologías o nuevos métodos de hacer negocios, un resultado común es la decadencia o desaparición de los métodos antiguos. Si lo antiguo tuviera el derecho constitucional de prevenir la entrada de lo nuevo en los mercado de lo antiguo, el progreso económico cesaría. En vez de taxis, tendríamos coches de caballos; en vez del teléfono, el telégrafo; en vez de las computadoras, las reglas de cálculo. La obsolescencia sería una fuente de derechos. “

El original:

“A license to operate a coffee shop doesn’t authorize the licensee to enjoin a tea shop from opening. When property consists of a license to operate in a market in a particular way, it does not carry with it a right to be free from competition in that market. A patent confers an exclusive right to make and sell the patented product, but no right to prevent a competitor from inventing a noninfringing substitute product that erodes the patentee’s profits. Indeed when new technologies, or new business methods, appear, a common result is the decline or even disappearance of the old. Were the old deemed to have a constitutional right to preclude the entry of the new into the markets of the old, economic progress might grind to a halt. Instead of taxis we might have horse and buggies; instead of the telephone, the telegraph; instead of computers, slide rules. Obsolescence would equal entitlement.”

 

El edificio del Sindicato del BancoEstado

R. Fischer

Al volver a mi oficina luego de un seminario en la Facultad de Economía y Negocios, pasé frente a un enorme edificio nuevo en calle Tarapacá, de al menos 9 pisos. Era el nuevo edificio del Sindicato de BancoEstado, construido con recursos de alguien.

El sindicato alegará que son las cuotas de los miembros: mi impresión es que la negociación sindical con el BancoEstado incluye las cuotas en el convenio. En tal caso, los chilenos pagamos el nuevo edificio del sindicato. Además de los seis balnearios (Lo Guillaves, Los Queñes, Campo Deportivo Chillán, Puerto Montt, Recinto Lechagua  y San Juan), el Estadio en Santiago, así como la reciente alza salarial que se comió las utilidades de un trimestre y le costó el cargo a Guillermo Larraín.

No me hubiera importado que una empresa privada tratara con tanta bondad al sindicato: después de todo, los accionistas deberían reclamar. En el caso de este edificio, son recursos nuestros los que permiten este despliegue.

SindicatoBcoEstado
Lo que pude fotografiar del edificio, que ocupa toda la cuadra de Tarapacá entre Arturo Prat y Serrano.

 

 

 

Revueltas estudiantiles

R. Fischer

El paro de los estudiantes de la Escuela de Ingeniería de la U. de Chile que acaba de finalizar tuvo algunas características extrañas. Hubo una rara mezcla de peticiones que iban desde más limpieza en los baños hasta la democracia en la Universidad. Esta yuxtaposición de ítemes de distinto ámbito es sorprendente y me parecía que era una búsqueda de motivos para el paro, más que razones que dieron origen al paro. Además, el comportamiento de los dirigentes estudiantiles  –en términos del uso de slogans, no escuchar razones ni evaluar las consecuencias de las peticiones, y pese a ello, estar convencido de tener la razón– me recordaba lo que he leído de los guardias rojos durante la Revolución Cultural China.

YoungRedGuards
Jóvenes guardias rojos marchando con el Pequeño Libro Rojo.

Tal vez para ayudarme a entender lo que sucedía, hace poco Roberto Cominetti me envío una copia de un libro que John R. Searle1 escribió en 1971 describiendo las revueltas estudiantiles de los 60 en los EE.UU (el lo recibió a su vez de nuestro ex colega Nicolás Figueroa). El libro se llama the Campus War, A Sympathetic Look at the University in Agony, y solo he leído su capítulo 1 (The Anatomy of Student Revolts) hasta ahora.

Protestas60s
Protestas , EE.UU., 1969 SDS.

Lo que es sorprendente es lo similar que es el actual movimiento estudiantil, tanto en términos de tácticas como de tipo de objetivos, con la de un movimiento de hace medio siglo. Mientras leía, llegué a pensar que los dirigentes estudiantiles habían leído el libro. Y claro, da risa que lo que nuestros dirigentes estudiantiles consideran novedoso, repite lo que hicieron aquellos jóvenes de hace cincuenta años, hoy jubilados.

En lo que sigue haré un pequeño resumen del primer capítulo del libro, interrumpiendo la continuidad del relato para mostrar paralelos con nuestro propio movimiento estudiantil.

 

1. La anatomía de una revuelta estudiantil según Searle

Lo primero que observa Searle es que el movimiento estudiantil es un movimiento cuasi-religioso. Es parte de la búsqueda de lo sagrado de los jóvenes, y que les da una sensación de comunidad, de estar realizando algo trascendente. Es, según Searle, la razón por la que observadores desinformados creen que son idealistas y románticos.

La búsqueda de la verdad, y el sentimiento de comunidad requieren un adversario. No son aceptables los compromisos con el enemigo, generalmente alguien en una posición de autoridad. En nuestro caso, los estudiantes han atacado a nuestro Decano (no al Rector, que aprueba lo que hacen). En todo caso, para describir el proceso, Searle recurre al examen de la evolución de una revuelta estudiantil estilizada.

 

Etapa 1, creando el conflicto

En esta etapa se crea un conflicto por algún motivo local. En nuestro caso, los estudiantes tenían inicialmente ideas generales, pero posteriormente a alguno se le ocurrió acoplar una serie de peticiones locales. Entre ellas se incluyen: a) más sillas en el CEC, b) regulación de los regadores del patio, c) remodelación de la “Pajarera” (una sala de estudio). Si se considera la calidad de las instalaciones de la Facultad, en comparación con otras del país, se observa que el tono agresivo del petitorio no se condice con la realidad.

EstudiantesFCFMprevioParored
Estudiantes FCFM antes del paro

A esto se acoplan demandas que son difíciles de cumplir, o porque representan una pérdida de autoridad de la administración o porque están impedidos de hacerla por razones legales o presupuestarias. En el caso nuestro, eran peticiones tales como: a) eliminar la subcontratación de personal, b) acabar con el límite de UD (un medida del máximo de cursos que puede tomar un estudiante, límite establecido por la experiencia), c) orientación y supervisión pública de los temas de investigación y d) cuatro puestos en el Consejo de Facultad, una forma de triestamentalidad. El Decano respondió cuidadosamente, explicando que podía y no podía hacerse. Los dirigentes enviaron un contra-petitorio, reafirmando sus demandas y rechazando que el Decano no haya aprobado todas sus propuestas.

Estas demandas –y son siempre demandas, nunca solicitudes– se acoplan a un Tema Sagrado, algún tema externo al campus. En nuestro caso originalmente era la lucha contra el lucro en la educación y por la gratuidad, pero eso ya lo consiguieron.2 Ahora los Temas Sagrados son los nuevos Estatutos de la U.,  una nueva Constitución para el país y la supervisión de los temas que investigan los académicos.

Searle escribe que aunque los jóvenes son idealistas y les interesa la justicia, es fácil advertir que solo se concentran en unos pocos temas de injusticia asociados a su Tema Sagrado, omitiendo todos los demás, aunque éstos sean objetivamente más importantes. Un ejemplo es la gratuidad universitaria, que olvida que lo que se necesita mejorar es la educación básica y media. O el apoyo de la dirigencia estudiantil a las demandas de los profesores por no ser evaluados. Nuevamente, esta medida perjudica a los estudiantes de escuelas y liceos al no poder eliminar profesores malos o premiar a los buenos.

FlowerPowerVietnam
Imagen icónica de un movimiento con un Tema Sagrado

Searle concluye  que en esta etapa de la revuelta estudiantil el interés de los dirigentes es maximizar la relación adversarial con las autoridades de la universidad. En nuestro caso, podemos recordar aquél alumno que insultó al decano a través de una página de la Facultad, y cuya actuación fue defendida como una expresión de libertad de expresión.

 

2. Segunda Etapa: Creación de un ambiente retórico

 

TomaFacArquitec
¿Quiénes son los que luchan contra la educación? ¿O son todos bienvenidos?

En nuestra Universidad, la segunda etapa de Searle parece haber ocurrido en forma casi simultanea con la primera etapa. Los dirigentes y quienes los apoyan en el estudiantado creen estar luchando por el país al apoyar una larga toma de la Casa Central o de varias Facultades.

Su único efecto real es empeorar la imagen  de la Universidad e imponer costos a los estudiantes que no apoyan a la dirigencia o que son neutrales, sin ningún resultado positivo, porque que el público ya no se impresiona con estas acciones. Searle señala que es difícil para un observador externo comprender como un estudiante inteligente puede creer que estas acciones ayudarán a su objetivo. En la época del libro de Searle, lo que se intentaba era detener la guerra de Vietnam. En nuestro país, el objetivo es que la educación pública tenga liderazgo y calidad.

TomaCasaCentral
Toma 2015 de la Casa Central. El lienzo, pese a que se queja de la crisis en la educación, no  menciona la palabra calidad.

Searle describe las acusaciones de estudiantes a los académicos que habían sido consultores del Departamento de Defensa, como si eso fuera un crimen. En una línea de acusación similar, el petitorio de los estudiantes de Ingeniería critica que:

“Actualmente la mayoría de los cursos y la investigación de la facultad están orientados a cómo podemos aumentar la eficiencia de los procesos industriales, siendo funcionales al mercado.”

A juicio de nuestros dirigentes, una tarea fundamental de cualquier ingeniero –aumentar la eficiencia de los procesos industriales– no tiene legitimidad, porque es “funcional al mercado”. Una petición tan vacua me recordó cuando estudiantes de ingeniería industrial, que tienen muchos cursos dedicados a estudiar las empresas, iban a las marchas bajo la bandera de “abajo la educación empresarial”.

20130612_160835
Ironías de la falta de reflexión: ingenieros industriales contra la educación sobre empresas.

3. El rol de la televisión y los académicos

En esta etapa, según Searle, ingresan dos nuevos actores: los académicos y la televisión. La televisión observa dirigentes jóvenes con un discurso simplista, pero que “suena bien”, y que aparecen como luchando por la justicia. La lucha estudiantil, con lemas simples y de bajo contenido intelectual, es perfecta para ese medio. La televisión se concentra en los rostros más atractivos, que luego transforman esa popularidad en votos para el Congreso.

Segundo premio
La opinión pública tiene una pésima percepción de la diputada Vallejo, a diferencia de cuando era dirigente estudiantil

La buena imagen televisiva crea apoyo para los estudiantes en la población, y así hoy son considerados entre los grupos más confiables por el público (¡supieran!). Una de las ventajas de los dirigentes es la corta duración de sus cargos, que los mantiene siempre frescos y así no se conocen sus deficiencias. Si pasan al congreso, es más difícil mantener esa popularidad.

En cuanto a los académicos, hay dos tipos de académicos que participan en la etapa segunda: los mediadores con la administración universitaria y los aliados de los estudiantes. Según Searle, es esencial para los dirigentes estudiantiles que haya académicos que apoyen sus objetivos, aunque no apoyen directamente los actos de violencia. Leer esta sección da entre pena y risa, pues el argumento retórico de esos académicos es similar a los que se escuchan en nuestra Facultad. Parafraseando:

“Aunque no apoyamos la interrupción de clases, la toma de la Facultad, u otras medidas de violencia, no se puede negar que los estudiantes están luchando por objetivos valiosos. ¿Quién podría estar en contra de más igualdad, democracia, o de la felicidad”.

El apoyo de algunos profesores es vital para los dirigentes, pues según Searle sus convicciones son frágiles y cuando se alejan de la multitud, es fácil convencerlos de los errores en sus propuestas y necesitan el refuerzo de sus aliados. Para dar un ejemplo, me ha ocurrido convencer con argumentos a un dirigente estudiantil, pero al poco rato vuelve al redil con sus propuestas originales.

Searle señala algo que vemos todos los días: mucha gente mayor de izquierda apoya estos movimientos estudiantiles porque  se sienten culpables por los compromisos burgueses que han debido adoptar, característicos de la vida adulta.

SenadoUniversitarioMarchando
Senado universitario marchando en apoyo de la lucha estudiantil en 2011.

El otro grupo de académicos son los mediadores, que tratan de interceder entre la autoridad universitaria y los dirigentes estudiantiles. Como los estudiantes no aceptan compromisos, su rol se traduce en intentar convencer a las autoridades de aceptar las peticiones de los dirigentes. El único resultado es debilitar a la autoridad y hacerle el juego a los dirigentes estudiantiles, que se aprovechan de ellos. Searle escribe que las declaraciones y propuestas de estos mediadores son de tal carácter que uno tendría que tener un corazón de piedra para no reir a carcajadas (parafraseando a Wilde).

 

Conclusión

Según Searle, la última etapa es el colapso de la Autoridad. En nuestro caso, la situación es algo distinta. El Rector simpatiza y es un aliado de los estudiantes, y ha dejado abandonado a los decanos a los que debía apoyar. Más aún, el Rector ha firmado un compromiso con los dirigentes estudiantiles  en el que hace promesas que no tiene atribuciones para otorgar. Nuestro Rector se ha saltado toda la estructura estatutaria de la universidad, o así al menos lo interpreto yo, y aparentemente también nuestro Decano, que ha comunicado que en la próxima reunión del Consejo Universitario:

“solicitaré aclaraciones sobre el contenido de este documento. Al leerlo, quedo con la impresión que de hecho se está instalando una forma de gobierno tri-estamental en la Universidad, al margen de los procedimientos que la propia Universidad se ha dado para implementar cambios de esa envergadura.”

No necesitamos que los policías entren al campus de la Universidad para desalojar a los estudiantes, como ocurría en los EEUU de los 60. El Rector no lo solicita y llega a acuerdos con quienes se toman la Casa Central. Nuestro futuro se ve negro.

BelloEncapuchado
Andrés Bello con máscara antigas y encapuchado. Como lo dice el rayado en la base, el lumpen se organiza.

 

 Notas

1. Searle había sido un dirigente estudiantil en la lucha anti McCarthy.

2.  Este objetivo (gratuidad) tiene un componente egoísta.

Un anécdota sobre la burocracia

R. Fischer

Estamos acostumbrados a pensar que la burocracia solo puede ser estatal, pero la empresa privada puede al menos igualarla en burocracia. Un ejemplo es lo que me pasó hoy. Mi microempresa de consultoría recibió, como pago por un servicio, un vale vista virtual en un banco. Cuando fui a retirarlo, con poderes actualizados, en el Banco me dijeron que necesitaba una autorización para poder hacerlo. Por lo tanto, tuve que ir a una Notaría para notarizar un documento en que yo mismo autorizo a mi mismo a retirar el vale vista. Debe ser una de las cosas más tontas que he tenido que hacer en mi vida.

 

CopiaAutorizacionValeVista
Documento notarial, firmado por R. Fischer, quien autoriza a R. Fischer a retirar un vale vista.

 

 

 

Contabilidad pre-regulatoria

R. Fischer

Durante la Mesa Redonda en la U. Adolfo Ibañez de hoy (aquí), tanto J. Quiroz, el señor mal educado del público, y otros cuestionaron que haya dudado de la contabilidad de Metrogas. Es bien sabido, sin embargo, que la contabilidad de las empresas reguladas (o que temen serán reguladas) tiene características especiales.

CreativeAccounting

En el caso eléctrico chileno, esto ha sido documentado en un artículo de Rafael Di Tella y Alexander Dick, de las Universidades de Harvard y Toronto respectivamente: “Cost Reductions, Cost Padding, and Stock Market Prices: The Chilean Experience with Price-Cap Regulation“. De las conclusiones:1

“We also find evidence consistent with strategic behavior by firms. The time profile of cost reductions within the four-year period between regulatory reviews is U-shaped, with most of the cost reductions taking place early in the process. We also find that cost reductions are reversed during the last year of each review period. A natural hypothesis is that firms are trying to influence the regulator. Although caps are supposed to ignore information from specific firms and reflect the costs of an ideal efficient company, as in the yardstick models, the regulator has a limited number of firms from which to draw the information in practice.”

Los datos usados en el trabajo de Di Tella y Dyck provienen de los estados financieros de las empresas de distribución eléctrica.

 

Nota:

1.En ese trabajo aparece una cita magnífica de Alejandro Jadresic, quién me invitó a la Mesa Redonda: “Every four years, you feel you are going to war.”

Dos malas experiencias

R. Fischer

Hoy fui a una Mesa Redonda en la U. Adolfo Ibañez para discutir el tema de la regulación del gas.1 Como he escrito en una serie antes (aquí, aquí, aquí, y aquí), he llegado a la conclusión de que el gas natural distribuido por la red minorista debe ser regulado.1 Luego de la presentación de los panelistas, incluyendo a J. Quiroz defendiendo a Metrogas, que ya fue bastante conflictiva, le tocó el turno al público. Una persona –ejecutivo de Metrogas, supongo–  se paró e hizo un discurso de una naturaleza extremadamente ofensiva. En otra ocasión describiré en más detalles lo que sucedió,  pero ahora solo haré mención a otras ocasión en que me sucedió algo similar.

A  principios de los 90 vivía en los EEUU, y estaba dedicado a investigar, entre otros temas, economía pesquera usando modelos teóricos. Me invitaron a  dar una charla en el Taller de Ingeniería de Sistemas, organizado por el  Departamento de Ingeniería Industrial de la Chile. Uno de las conclusiones de mi presentación era que había que establecer cuotas globales de captura. Las reacciones del público, casi todos de empresas pesqueras, fueron muy similares a las del señor del público hoy.

¿Que dicen ahora quienes se oponían a las cuotas globales de pesca? ¿Qué dirá en el futuro el mal educado ejecutivo de Metrogas?

 

Notas:

1. Lo que ocurrió en la Mesa Redonda no fue responsabilidad de la  U. Adolfo Ibáñez, sino de personas del público, aparentemente asociadas a Metrogas.

2. Debo aclarar que no todo el gas natural debe ser regulado: las grandes empresas deberían tener la posibilidad de contratar su gas libremente, usando la red de Metrogas para el suministro desde Metrogas u otro proveedor, pagando el costo de tránsito correspondiente, tal como se hace con los clientes libres en el área de concesión de una distribuidora.