Parasitoide

Las costumbres de las avispas no sociales son asombrosas. Estas avispas son normalmente parasitoides, lo que significa que utilizan alguna larva de otro insecto para incubar sus huevos. La idea da escalofríos, porque las larvas parasitadas son comidas por dentro por las larvas de la avispa, tal como en Alien. Ed Jong describe una especie de avispa que tiene una conducta, por decirlo así, incluso peor.

La avispa Glyptapanteles pone hasta ochenta huevos en la oruga Thyrinteina leucocerae. Los huevos se convierten en larvas que se alimentan de la oruga por dos semanas, luego perforan la piel de la oruga y salen. La oruga ya no se mueve del lugar pero no ha muerto. Las larvas se quedan cerca de la ramita donde quedó la oruga, y forman pupas, para luego de un tiempo, salir como insectos adultos. Hasta aquí, todo relativamente normal en el mundo de los parasitoides. Lo que tiene de especial este caso es que si hay movimiento cerca de la oruga, esta levanta el cuerpo y comienza a mover la cabeza en forma violenta. Esto atemoriza a insectos que podrían atacar a las pupas y las protege. Es decir, la oruga parasitada se transforma en una protectora de sus parásitos. Luego de la partida de las jóvenes avispas, la oruga muere.

Si se retira la oruga (por el científico) la supervivencia de las pupas es la mitad,lo que muestra que la oruga es efectiva en su papel de espantapájaros. Una sorpresa más: al disecar las orugas luega de la salida de los parásitos, se descubrió que uno o dos parásitos se quedaron en la oruga. Probablemente para manipularla para que se convierta en guardaespaldas de las demás. Estas larvas que se quedan mueren, sacrificándose por las demás.

Burbujas en hongos

Casi cuatrocientos años después de la Manía de los tulipanes en Holanda, la primera burbuja de activos conocida, en China se incuba otra similar, pero en callampas. De acuerdo al Financial Times, los especuladores han comenzado a acumular cantidades de la callampa (u hongo) de la oruga del Tibet. Es un hongo que desde hace siglos se utiliza como un afrodisíaco, o viagra asiático.

El precio ha subido tanto que actualmente un gramo del hongo vale el doble de su peso en oro –que también ha subido mucho–. La ventaja de esta burbuja, comparada con la de los tulipanes, es que una vez que se produzca la deblacle que sigue a una burbuja, los especuladores podrán gozar usando los inventarios. No podrían hacer los mismo si hubieran acumulado oro.

Comisionitis

Uno de los aspectos interesantes del diseño de política pública reciente es el fenómeno de las Comisiones. Los gobiernos (el anterior y éste) han descubierto que es posible encargar un trabajo serio de estudio de reformas endistintos sectores a comisiones de expertos. Estas comisiones están formadas en parte o totalmente por personalidades del mundo académico o por técnicos con interés en las políticas públicas. Sus miembros pueden tener distintos colores políticos, lo que le da aceptabilidad a los resultados de las comisiones. A partir de sus informes, los dos gobiernos han propuesto reformas y cambios legales.

Una de las ventajas de estos cuerpos, cuando están conformados solo por técnicos, es que es fácil llegar a consensos y obtener resultados a nivel bastante detallado. Por supuesto, la visión técnica es más limitada que la visión política, por lo que en muchos casos es necesaria la participación en las comisiones (de educación, por ejemplo) de personeros que no son técnicos.

Lo notable es la cantidad de temas complejos, y con potencial riesgo político que se traspasan a estas comisiones. Hay Comisiones de Salario Mínimo, de impulso competitivo (10 de ellas), otras en el sector financiero, de quiebras, salud, educación, innovación, etc. No deja de ser un sistema ingenioso para ahorrar esfuerzo político en temas país, y resuelve en alguna forma las deficiencias de la asesoría parlamentaria. Además, tienen un bajo costo, pues la participación es sin pago. La remuneración es virtual: se puede decir que se es miembro de una Comisión. En efecto, actualmente los académicos en ciertas áreas (y de cierta edad) que no están en Comisiones, están out y existe un snobismo comisional, con algunas personas participando en dos o tres de ellas.

Velo islámico

Hace poco, a una niña que portaba el velo islámico se le prohibió usarlo en un colegio particular pagado. La intervención del Ministerio de Educación hizo que la medida se retirara y permitió que la niña siga asistiendo con velo. El tema es importante y debería haberse reflexionado más sobre sus implicancias de lo que parece haber hecho el Ministerio.

Los gobiernos europeos, para los que la inmigración de países islámicos es importante, han adoptado dos actitudes. La primera consiste en aceptar la diversidad, como ocurre en Ingalterra, en que el velo islámico no es un problema. La segunda es la opción francesa, en que las personas son consideradas como iguales en su posición frente al mundo oficial, por lo que no se permite el uso del velo u otras medidas que establezcan diferencias en colegios públicos. Ambas posiciones tienen buenos argumentos.

La diversidad puede reducir tensiones al permitir que cada identidad pueda expresarse libremente, pero también causa problemas, pues es fácil terminar con reglas distintas para los distintos grupos. Por ejemplo, ¿debería permitirse que las familias árabes sacrifiquen animales en las tinas de su casa para cumplir un ritual religioso? Si no se prohibe, ¿no se están haciendo excepciones a reglas generales en beneficio de una religión?

En el caso de la niña que asiste a un colegio particular pagado (o sea, en el que el Estado no aporta nada) que tal vez tenga un código de uniforme, previo a la entrada de la niña en cuestión, parece extraño hacer una excepción de este tipo. Justamente porque se trata de una decisión de un organismo privado, la intervención del Estado parece poco justificada, a menos que derechos esenciales estén siendo conculcados. ¿Pero lo fueron efectivamente? Después de todo, los padres de la niña deben haber leído y firmado el código de vestimenta del colegio cuando la matricularon (sin embargo, si el colegio no tenía código, no lo puede imponer ex post facto).

Por otro lado los colegios estatales, de acuerdo a la actual doctrina del Ministerio de Educación, aceptarían el velo islámico, por lo que no se está excluyendo a la niña de la educación. Alternativamente, se podrían formar colegios que acepten explícitamente símbolos religiosos.

Que pena tu vida

Este blog no acostumbra criticar películas, pero hará una excepción. Uno de los problemas del cine chileno es la inhabilidad de los guionistas de realizar un film que no se desinfle a la mitad. Qué pena tu vida se salva –aunque por poco– de ese destino. Como en muchas otras comedias, el resultado final se puede descubrir desde el comienzo.

Así y todo es una película que vale la pena ver. Primero, porque pese a ser un tema bastante repetido en películas de Hollywood e incluso francesas, está bien hecha. La cinta está llena de ideas ingeniosa, usa mucho las nuevas tecnologías, y tiene bastante humor. Los actores lo hacen bien, tanto el héroe como las muchas mujeres en su vida. Lo mismo corre para el grupo de personajes secundarios, como el barman.

Pero la verdadera razón para ir a ver la película es por lo que muestra de Santiago. Podemos ver la belleza de esta gran ciudad desde muchos ángulos (aunque claro, no vemos las poblaciones perífericas con casas calcadas por miles). Santiago ha cambiado mucho en los últimos 20 años, convirtiéndose en una de las ciudades más atractivas de Sudamérica. Probablemente solo Buenos Aires y Sao Paulo (y acaso Rio, pero más por la belleza del paisaje) están en su categoría. Una de las cosas que distingue a las grandes ciudades es el ritmo frenético de sus habitantes. Una visita a Montevideo (una ciudad agradable, por lo demás, pero no una gran ciudad) muestra la diferencia.

Tal como a los personajes de la película, a este blog le encanta Santiago.

Discriminación de precios sofisticada

Marginal Revolution estudia las tasas de interés cobradas por préstamos para comprar automóviles en los Estadoos Unidos y llega al sorprendente resultado de que la tasa ofrecida depende del navegador de internet utilizado en la consulta.

La tasa si se busca con Internet Explorer:

La tasa si se busca con Chrome (utilizado `por el autor de este blog):

¿Cuál podría ser la explicación? MR ofrece la posibilidad de que los usuarios de Chrome son más sofisticados y tienen más tiempo para buscar. Según uno de los comentaristas, la explicación es que los gupos que analizan las estadísticas de web (en base a las cuales se ponen los precios), utilizan toda la información que recolectan a partir de las búsquedas, incluyendo el tipo de navegador. Según el comentarista, es probable que las estadísticas muestren que los usuarios de IE tienen tasas de default más altas, por lo que se les debe cobrar más.

Límite de edad para votar

Los cardenales jubilan a los 75 80 años, y ya no pueden elegir papas. Los obispos y arzobispos deben dejar sus cargos a la misma edad (con la notable excepción del Obispo de Roma). En la justicia, los miembros de la Corte Suprema deben abandonarla a los 75 años, y los demás jueces deben hacerlo cuando más jóvenes.

En universidades como la de Chile, se jubila a los 65 años (aunque algunos, aprovechando deficiencias en el estatuto, pretenden seguir en sus puestos por más tiempo). En el caso de los profesores que siguen prestando buenos servicios, se los recontrata a cargo de su Departamento original, pero sin las obligaciones contractuales de un cargo de planta en la Universidad.

Estos ejemplos nos indican que por diversos motivos, los organismos estiman que la edad puede transformarse en un factor que afecta la calidad de los servicios que proveen esas personas. En la universidad, donde la creación y la capacidad de adquirir nuevos conocimientos es esencial, el límite de edad es más bajo que en los cargos en que se toman decisiones, por lo que la experiencia es importante (en el caso de jueces y autoridades eclesiásticas).

Por el contrario, en el caso de las votaciones no existe un límite de edad para votar, sin que exista ninguna razón para pensar que el votante promedio de más de 75 años mantiene mejor sus capacidades intelectuales que obispos, jueces o profesores universitarios de esa edad. Más bien ocurre lo contrario, debido a que no ha tenido el ejercicio intelectual de personas que han estado en los cargos anteriores. Es común que un anciano mantenga ideas anquilosadas y egoístas que benefician a su grupo de edad a costa del resto de la sociedad, especialmente los más jóvenes. En muchos casos, su percepción del mundo bordea la paranoia.

Los ancianos aumentan su participación en la población debido a los avances médicos, por lo que cada vez más las decisiones políticas se toman en función de sus intereses. Dado el mayor tiempo libre y la falta de otras actividades, su tasa de participación es más alta que en otras cohortes. Esto es especialmente válido en Chile, con su sistema de inscripción voluntaria y votación obligatoria. El resultado es que nuestra tasa de pobreza es mayor entre los jóvenes que en los ancianos.

La propuesta de este blog es simple: tal como en el caso de los conductores, que a medida que envejecen deben tomar exámenes médicos más frecuentes para ser autorizados a conducir, los votantes después de los 75 años solo deberían poder votar luego de un examen psicológico bianual que demuestre que tienen una percepción balanceada del mundo, y que no sufren de ninguna de las patologías mentales comunes a esa edad. Debo hacer notar que el autor de este blog se acerca peligrosamente a las edades que límite, por lo que no es una propuesta que le convenga.

¿Campesinos o recolectores?

En Overcoming Bias, Robin Hanson tiene una interesante idea: en el mundo moderno las sociedades más ricas tienen comportameintos de cazadores-recolectores, mientras que las sociedades más pobres se comportan más como campesinos. Todo esto en el contexto de la lucha ancestral entre campesions y cazadores-recolectores.

Según el, la riqueza de la sociedad moderna ha permitido que reaparezcan las características de comportamiento de los cazadores-recolectores, a diferencia de la escasez que genera hábitos de tipo campesino, más comunes en sociedades pobres.

Los cazadores-recolectores comen una dieta más variada, viajan más, aman la naturaleza, trabajan menos horas pero en trabajos más mentalmente demandantes.Tienen menos niños, son más liberales en materias sexuales y tienen más confianza en los demás y son más honestos y valoran la generosidad. Todo lo contrario de los campesinos. Interesante.

Una curiosidad: el hotel con el «rayo de la muerte»

En Las Vegas, el hotel MGM Mirage Vdara tiene un pequeño problema: su forma cóncava concentra los rayos solares de tal manera que los huéspedes se asan. Se les quema el pelo, la piel se pone roja y las bolsas de polietileno se derriten en un área de unos cinco metros cuadrados en la zona de la piscina. Es difícil de advertirle a los clientes, porque la zona quemante se traslada a medida que el sol cambia de posición a lo largo del día (o más bien, la tierra rota, con el mismo efecto).

Gracias a Naked Capitalism.