Problemas de la delación compensada

En su presentación sobre la interpretación económica de los efectos de la delación compensada en el TOI 3, Joe Harrington usó un modelo simple de teoría de juegos. Pero antes, contó sobre la experiencia en Estados Unidos y Europa, en que la cantidad de casos subió drásticamente con la introducción de programas de delación compensada de carteles. Incluso, en algunos países, hubo colas para ingresar denuncias antes de la entrada en vigencia de las leyes de delación compensada. Nada de eso courrió en Chile. El modelo de Harrington puede expicarlo.

Supongamos que hay dos firmas cartelizadas que enfrentan un programa de delación compensada. Hay tres parámetros que determinan que va a suceder:

  1. c: el costo extra de la multa por estar cartelizado y no delatar.
  2. d: el costo de estar cartelizado y delatar a la otra firma (incluye posibles castigos en la justicia civil).
  3. p: la probabilidad de detección del cartel si no hay delación.

El juego entre las empresas es el siguiente:
Por ejemplo, si la empresa (o jugador) 1 Delata y la empresa 2 No Delata, la firma 1 recibe un descuento en el costo total que se cobra (paga solo f) y la forma 2 recibe todos los castigos: c+f. Si ambas empresas tratan de Delatar, solo una de ellas es beneficiada, y suponemos que eso ocurre con probabilidad 1/2, por lo que el costo esperado es c/2+f. Por último, si ninguna de las dos Delata, hay una probabilidad p de detección, y en ese caso cada una recibe el castigo total c+f.

El resultado (o equilibrio) de este juego depende del valor de los parámetros. Si p(c+d) > d, el único equilibrio del juego es que ambas empresas Delatan. Esto ocurre porque No Delatar es siempre peor que Delatar. Para que esto suceda, es indispensable que p > d/(c+d), es decir, que la probabilidad de que la Fiscalía descubra en forma independiente el cartel no sea demasiado pequeña.

Por el contrario, si p < d/(c+d), hay dos equilibrios, uno en que ambas empresas se delatan, y otro en que no hay delación. En tal caso el juego se transforma en uno de coordinación. Si las empresas se coordinan en no denunciarse, no hay razón para que una de las dos firmas se desvíe del acuerdo y Delate. Por lo tanto, es posible mantener un cartel, el que solo se puede descubrir mediante una investigación de los organismos antimonopolio.

Si la oficina antimonopolios puede alterar la desigualdad de manera que p > d/(c+d), No Delatar ya no es parte de un equilibrio y las firmas siempre traicionan los acuerdos colusivos, delatándose mutuamente, como ocurre en Europa y los Estados Unidos. Para que se cumpla la desigualdad, la oficina antimonopolio puede actuar en tres dimensiones:

  1. Puede subir la multa c a la empresa que no delata. En Europa las multas de cientos de millones de euros son comunes
  2. Puede reducir el castigo d a la firma que delata, por ejemplo, reduciendo el monto potencial de las demandas civiles.
  3. Puede aumentar la probabilidad de detección de carteles p, mediante la focalización de esfuerzos en sectores en que sea más probable la colusión y donde hayan mejores datos, por ejemplo, en las compras de gobierno.

En Chile, salvo en el caso de las farmacias, no han habido delaciones. Esto es requiere una explicación, ya que el cambio en la Ley antimonopolios es posterior al caso Farmacias. Dado que es improbable que no hayan carteles o acuerdos equivalentes, y por lo tanto seamos el único país en que las firmas siempre compiten a ultranza, el motivo debe ser porque p < d/(c+d). Consideremos las componentes de esta desigualdad.

Las multas c son altas, y pueden alcanzar a varias decenas de millones de dólares. Esto puede no ser suficiente para atemorizar a nuestras empresas más grandes (Lan Cargo pagó del orden de US$ 100 millones sin problemas por participar en un cartel de carga aérea internacional), pero son un fuerte disuasivo para la mayoría de las empresas.

Por su parte, p ha aumentado, pues la nueva Ley permite que la Fiscalía Nacional Económica intercepte llamadas, utilice detectives y realice allanamientos, todas medidas que deberían aumentar la capacidad de detectar carteles, especialmente si dispone de recursos para contratar personal calificado.

El problema parece estar en que d es demasiado alto. Hay dos motivos para esto. Primero, debido a la concentración de la riqueza, y al pequeño tamaño de nuestra economía. Los empresarios interactúan entre ellos en diversas ocasiones, por lo que el costo de denunciar a un rival puede tener costos sociales, así como en otros sectores económicos en los que participa. Tal vez más importante aún, la Fiscalía penal inteviene en los casos, usando un artículo obsoleto del código y no acepta la delación compensada como un argumento para limitar los castigos. La delación de un cartel lleva automáticamente a una investigación del Fiscal de la Reforma Penal, que usa los antecedentes obtenidos para una investigación criminal de todos los participantes en el cartel. Al aumentar el castigo d para todos, se hace más atractivo No Delatar.

El TOI

El Taller de Organización Industrial es la principal conferencia en organización industrial de Chile, por lejos, y es una de las más importantes de América Latina. En su tercera versión de este año, vienen, entre otros, Joe Harrington, de Johns Hopkins, y Thomas Ross, de U. of British Columbia.

Esta versión trae una novedad. Antes de la conferencia propiamente tal, que tendrá lugar en el Gran Hotel Zapallar de Isla Seca, se realizó una sesión especial en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas para interesados en políticas de competencia. Además de los investigadores anteriores, participaron Felipe Irarrázaval, Fiscal Nacional, y Julio Peña, del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia. Harrington describió la economía y efectos de las políticas de delación compensada, lso chilenos discutieron sobre las dificultades que enfrenta la política de competencia en Chile y Ross describió los cambios a la Ley canadiense. Hoy, las sesiones son más teóricas y presentan los avances en la teoría.

La próxima entrada describe una reflexión sobre nuestros problemas de competencia a la luz de la sesión especial.

Wikileaks

Difícil agregar algo a todo lo que se ha dicho y escrito sobre Wikileaks. Este blog, sin considerar las revelaciones como importantes, se ha entretenido hoy con las que aparecen en El País sobre lo que opina el gobierno español de los políticos latinoamericanos.

Esperemos que todavía queden muchas cosas parecidas por descubirse. ¿Cómo será la próxima reunión entre la Ministra de Relaciones Exteriores de España y Chávez, luego de haberlo descrito en cables como «un payaso», y «un bestia, pero no un estúpido». Gracias por hoy, Wikileaks.

Informe de la Comisión de Salud III

Están quedando un poco más claras las conclusiones de la Comisión de Salud. La posición mayoritaria consiste en que los cotizantes destinarán un 6% de su ingreso a comprar un plan básico de salud. Estos recursos irán a un fondo común que pagará por las prestaciones del plan básico para todos. El Estado financiará los copagos de los indigentes.

La propuesta alternativa también define un plan básico, pero a diferencia del caso anterior, el cotizante paga por el plan básico su propio costo del plan. El resto de la cotización –que no se reducr– puede utilizarse para comprar beneficios adicionales: mejor hotelería, menores copagos, etc.

En ambas propuestas, no queda claro si el plan básico tiene algún estándar de hotelería. Esto es esencial para poder analizar las alternativas y sus costos.

El problema de la propuesta de la mayoría es que es equivalente a un impuesto para las personas de mayores ingresos (que son las únicas que pagan impuestos a los ingresos). Dado que la obligación de cotizar tiene un límite de algo más de 60UF, es en efecto un impuesto regresivo. Se le extrae al cotizante una parte de la cotización para destinarla al pozo general de recursos, pero el monto de la contribución no varía al aumentar el ingreso, por sobre el límite. Aparece, por lo tanto, como una medida que será extremadamente impopular. Si se desea elevar los impuestos, esto debe hacerse mediante los mecanismos normales y no con instrumentos que persiguen otros objetivos.

La propuesta de minoría también tiene problemas. No se entiende por qué es necesario cotizar más de lo que requiere comprar el plan básico. Lo que se debe hacer es definir una canasta básica de servicios que la sociedad considera que todo ciudadano tiene derecho a exigir, y la hotelería asociada –por ejemplo el J.J. Aguirre en modalidad institucional–. Luego se calcula el costo de este plan para el chileno promedio (considerando que algunos son enfermos o viejos, y que otros son jóvenes y sanos), y esta debería ser la contribución de cada afiliado. Los ciudadanos cuyos ingresos no alcancen serían subsidiados por el Estado.

Si hay ciudadanos que pueden dedicar menos del 7 (o 6%) a comprar este seguro, pueden destinar el remanente a ahorro, a mejorar la hotelería, a comprar seguros complementarios o sencillamente a vivir mejor en el presente. Es decir, todo lo que está por encima del costo del plan básico debería ser voluntario.

Multas de verdad

La oficina antimonopolios de la Unión Europea acaba de imponer una multa de 650 millones de euros a cinco productores de pantallas LCD. Las empresas, cuatro de ellas taiwanesas, fueron acusadas de formar un cartel. Este cartel estaba muy bien organizado, y tenía reuniones mensuales. En las sesenta reuniones, las empresas concordaban precios e intercambiaban información sobre la planificación de producción, factores de utilización de planta y condiciones de mercado. Samsung, el principal productor mundial y que también participó en las reuniones, no fue castigado, porque fue primero en acusar la existencia del cartel y en entregar información. LG, otra empresa coreana, fue multada en 215 millones de euros.

Ha sido un buen año para las multas antimonopolio en Europa. Ya han recolectado 3.1 mil millones de euros, los que sirven para cubrir el presupuesto de la Unión. Entre otras empresas, Lan Cargo tuvo que pagar por formar parte de un cartel en la carga aérea.

Considerando la experiencia europea y norteamericana de los últimos años, en que se han descubierto un gran número de acuerdos colusivos internacionales (que son más difíciles de formar que los nacionales), ¿qué posibilidad existe de que estos acuerdos no sean comunes en Chile?

Pisa en China

Los mejores puntajes en la prueba Pisa de 2009 los obtuvo Shanghai, China. Un artículo del FT Alphaville da más alcances sobre lo que significa. Contra lo que los prejuicios pudieran suponer sobre un aprendizaje por memorización en China, la prueba Pisa mide creatividad y comprensión. Los buenos resultados se deben a recientes reformas en educación, que han elevado los salarios, le han dado más autonomía a los profesores y los han entrenado mejor. Además, los malos profesores son eliminados rápidamente de sistema. Todas estas son medidas que se pretende incorporar con las reformas a nuestro sistema educacional.

El artículo llama también la atención sobre la presión (o las expectativas) que ejercen los padres y sobre el efecto de la cultura en el rendimiento académico. No basta solamente con tener un buen sistema educacional: esto se debe complementar con una sociedad y familias que presionen a los estudiantes para obtener buenos resultados. En esta materia tenemos un problema. Los padres chilenos son demasiado complacientes con sus hijos y la sociedad como un todo no tiene un estándar de exigencia en materias académicas.

Informe de Comisión de Salud: obligación de comprar un plan básico

El informe de la Comisión de Salud tiene como propuesta básica que se cambie la obligación de cotizar un porcentaje del sueldo hacia salud por la obligación de comprar un plan mínimo de salud, con solidaridad (voto de mayoría) o de acuerdo con la cotización (minoría).

La propuesta contempla también modificaciones al sistema de incapacidad laboral. Por ejemplo, que solo se descuenten dos días del salario, que no se requieran 10 días de licencia para evitar el descuento, que no se pague el 100% del salario para reducir el riesgo moral y que haya una contribución del empleador.

El autor de este blog –aunque sin alegar originalidad– se siente complacido con la propuesta básica del nuevo sistema, pues junto a Pablo Serra propuso cambios similares hace casi 15 años (Revista de Análisis Económico, Vol. 11, Nº2, pp. 187-217, Noviembre 1996). Primero, la obligación de compra de un plan básico como el requisito fundamental del sistema. Nuestra propuesta era menos audaz que la de la Comisión de Salud, que propone solidaridad, y se parece más a la de la posición minoritaria. Segundo, para enfrentar el problema de los afiliados cautivos, proponíamos que los afiliados con preexistencias tuvieran una «mochila». Esta mochila consistía en un monto equivalente al costo adicional esperado del afiliado respecto al promedio de los afiliados que sería traspasada a la Isapre que lo recibiera. De esta manera, si el afiliado deseara cambiarse de institución de salud, la empresa que lo recibiera no se vería perjudicada. Así no tendría incentivos a rechazarlo y el afiliado ya no sería cautivo de su Isapre original (esta idea era una adaptación de una propuesta de J. Cochrane de 1995). Una idea similar ha sido adoptada por la Comisión de Salud.

Informe de la Comisión de Salud

El informe recién emitido por la Comisión de Salud representa un cambio brutal en la forma como se administra la salud en Chile. Aunque no son claros aún todos los detalles, el plan tiene el siguiente cambio fundamental: se establece la obligación de contratar un plan básico de salud, con un precio único.

Es un sistema solidario en que los jóvenes pagarán por los ancianos, y en que el Estado contribuirá a pagar por los indigentes. Se trata de un cambio fundamental a la actual estructura de salud. Los planes los podrán ofrecer los hospitales y Fonasa o las nuevas Empresas de la Seguridad Social en Salud (ESSS), que reemplazarán a las ISAPREs en el sector privado. Existirá un sistema de compensaciones por riesgo entre instituciones que asegura que los costos de servir a clientes no son un factor para rechazar afiliados.

La parte que no es demasiado clara del sistema propuesto es la hotelería. Dado que el sistema es solidario, las personas de altos ingresos que deseen contratar un plan similar al que poseen actualmente tendrán que pagar bastante mas que hoy, pues el plan solo asegura (probablemente) el estándar de un hospital estatal. Es posible que al ser un plan universal y con compensación de riesgos, muchos aspectos administrativos y se reduzca el riesgo de los afiliados individuales, lo que podría tender a reducir los costos y reducir el impacto anterior.

Es aún demasiado temprano para tener una evaluación en profundidad de la propuesta, para saber si tiene problemas en su concepción que harían dificil su implementación. Independiente de estos potenciales problemas, hay que felicitar a la Comisión por la audacia de su propuesta.

Una minoría de los integrantes deseaban un plan de carácter no solidario, en que existiera la obligación de comprar la canasta, pero con los recursos del porcentaje de salud de cada uno. Esto reduciría el problema de hotelería diferenciada, pero posiblemente causaba otras dificultades debido al aumento de costos con la edad o la accidentabilidad. La Comisión también propone modificaciones al sistema de licencias médicas, pero de uan índole menos revolucionarioy que son una mejora evidente sobre lasituación actual.

Este blog seguirá monitoreando la propuesta a medida que se conozca más de ella.

Campaña del SIDA

La anodina campaña del SIDA representa bien las tensiones en el gobierno. En el gobierno de Bachelet, si bien no habían muchas convicciones económicas, si había una cierta tendencia ideológica liberal en temas morales. Este gobierno tiene un presidente que puede ser liberal en su fuero interno, pero parece no considerarlo un tema de suficiente importancia como para gastar sus cartuchos, ante la fuerte oposición del partido mayoritario en su coalición.

Pero si no se cuida, el tema moral (o inmoral, depende de la perspectiva) puede transformarse en un aspecto clave en las elecciones presidenciales, no porque a la mayor parte de los votantes les interese, sino porque puede inclinar al centro. Es decir, aquellos que por primera vez votaron por la Alianza y no por la Concertación por la que habían votado históricamente.

Piñera puede necesitar los votos conservadores para aprobar las leyes que le interesan, pero debe ser cuidadoso en no ser demasiado obsecuente con ellos en materias morales.