Variacioncompensada's Blog

Problemas de la delación compensada | diciembre 14, 2010

En su presentación sobre la interpretación económica de los efectos de la delación compensada en el TOI 3, Joe Harrington usó un modelo simple de teoría de juegos. Pero antes, contó sobre la experiencia en Estados Unidos y Europa, en que la cantidad de casos subió drásticamente con la introducción de programas de delación compensada de carteles. Incluso, en algunos países, hubo colas para ingresar denuncias antes de la entrada en vigencia de las leyes de delación compensada. Nada de eso courrió en Chile. El modelo de Harrington puede expicarlo.

Supongamos que hay dos firmas cartelizadas que enfrentan un programa de delación compensada. Hay tres parámetros que determinan que va a suceder:

  1. c: el costo extra de la multa por estar cartelizado y no delatar.
  2. d: el costo de estar cartelizado y delatar a la otra firma (incluye posibles castigos en la justicia civil).
  3. p: la probabilidad de detección del cartel si no hay delación.

El juego entre las empresas es el siguiente:
Por ejemplo, si la empresa (o jugador) 1 Delata y la empresa 2 No Delata, la firma 1 recibe un descuento en el costo total que se cobra (paga solo f) y la forma 2 recibe todos los castigos: c+f. Si ambas empresas tratan de Delatar, solo una de ellas es beneficiada, y suponemos que eso ocurre con probabilidad 1/2, por lo que el costo esperado es c/2+f. Por último, si ninguna de las dos Delata, hay una probabilidad p de detección, y en ese caso cada una recibe el castigo total c+f.

El resultado (o equilibrio) de este juego depende del valor de los parámetros. Si p(c+d) > d, el único equilibrio del juego es que ambas empresas Delatan. Esto ocurre porque No Delatar es siempre peor que Delatar. Para que esto suceda, es indispensable que p > d/(c+d), es decir, que la probabilidad de que la Fiscalía descubra en forma independiente el cartel no sea demasiado pequeña.

Por el contrario, si p < d/(c+d), hay dos equilibrios, uno en que ambas empresas se delatan, y otro en que no hay delación. En tal caso el juego se transforma en uno de coordinación. Si las empresas se coordinan en no denunciarse, no hay razón para que una de las dos firmas se desvíe del acuerdo y Delate. Por lo tanto, es posible mantener un cartel, el que solo se puede descubrir mediante una investigación de los organismos antimonopolio.

Si la oficina antimonopolios puede alterar la desigualdad de manera que p > d/(c+d), No Delatar ya no es parte de un equilibrio y las firmas siempre traicionan los acuerdos colusivos, delatándose mutuamente, como ocurre en Europa y los Estados Unidos. Para que se cumpla la desigualdad, la oficina antimonopolio puede actuar en tres dimensiones:

  1. Puede subir la multa c a la empresa que no delata. En Europa las multas de cientos de millones de euros son comunes
  2. Puede reducir el castigo d a la firma que delata, por ejemplo, reduciendo el monto potencial de las demandas civiles.
  3. Puede aumentar la probabilidad de detección de carteles p, mediante la focalización de esfuerzos en sectores en que sea más probable la colusión y donde hayan mejores datos, por ejemplo, en las compras de gobierno.

En Chile, salvo en el caso de las farmacias, no han habido delaciones. Esto es requiere una explicación, ya que el cambio en la Ley antimonopolios es posterior al caso Farmacias. Dado que es improbable que no hayan carteles o acuerdos equivalentes, y por lo tanto seamos el único país en que las firmas siempre compiten a ultranza, el motivo debe ser porque p < d/(c+d). Consideremos las componentes de esta desigualdad.

Las multas c son altas, y pueden alcanzar a varias decenas de millones de dólares. Esto puede no ser suficiente para atemorizar a nuestras empresas más grandes (Lan Cargo pagó del orden de US$ 100 millones sin problemas por participar en un cartel de carga aérea internacional), pero son un fuerte disuasivo para la mayoría de las empresas.

Por su parte, p ha aumentado, pues la nueva Ley permite que la Fiscalía Nacional Económica intercepte llamadas, utilice detectives y realice allanamientos, todas medidas que deberían aumentar la capacidad de detectar carteles, especialmente si dispone de recursos para contratar personal calificado.

El problema parece estar en que d es demasiado alto. Hay dos motivos para esto. Primero, debido a la concentración de la riqueza, y al pequeño tamaño de nuestra economía. Los empresarios interactúan entre ellos en diversas ocasiones, por lo que el costo de denunciar a un rival puede tener costos sociales, así como en otros sectores económicos en los que participa. Tal vez más importante aún, la Fiscalía penal inteviene en los casos, usando un artículo obsoleto del código y no acepta la delación compensada como un argumento para limitar los castigos. La delación de un cartel lleva automáticamente a una investigación del Fiscal de la Reforma Penal, que usa los antecedentes obtenidos para una investigación criminal de todos los participantes en el cartel. Al aumentar el castigo d para todos, se hace más atractivo No Delatar.

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