Una reunión de académicos

R. Fischer

En vista de la situación en la Facultad, el decano convocó a una reunión de académicos. Asistieron sesenta, lo que es un número importante para una reunión de esa naturaleza y muestra la preocupación de la Facultad por el paro.

Como siempre, las opiniones son a favor de terminar el paro, pero las opiniones difieren en cómo lograrlo. Mientras unos quieren que los académicos publiquen una declaración en ese sentido y desean confrontar a los dirigentes estudiantiles, quienes apoyan a los estudiantes están por aceptar cualquier cosa que pidan a cambio de dejar caer el paro. Esa posición algo abyecta me molesta en forma personal, pero hasta el Decano la apoya bajo el argumento de que enfrentar a los estudiantes puede ser peor,

Mientras oía esto se me ocurrió proponer un paro contra los estudiantes, pero tal vez mis colegas pensarían que es una frivolidad….

Una académica joven tuvo un idea que nos pareció buena: ella ha ofrecido a un examen a los estudiantes que lo deseen , y luego hará uno para los que siguen en paro. Así no se perjudica a la minoría que esta a favor de terminar el semestre, pero no se hace obligatorio interrumpir el paro. Decidí adoptar la propuesta en mi curso.

Un último punto: es casi imposible negociar con los dirigentes estudiantiles debido a la estructura de asambleas en que toman decisiones. Por lo tanto, aunque muchos dirigentes desean abandonar un paro si fin (en ambos sentidos), no encuentran como hacerlo. Esto muestra la irresponsabilidad de los dirigentes, que están dispuesto a sacrificar una institución con el fin de movilizarse por movilizarse.

Alguien mencionó el triste rol del Rector (y del Senado) en todo esto. Han enfatizado tanto el rol público de la Universidad de Chile, en desmedro de otros temas, que los estudiantes le toman la palabra pensando que su paro tendrá algún efecto. En esto los estudiantes muestran poca perspectiva –después de todo, casi nadie sabe del paro–.

Otra reunión en la Facultad y el Juego del Ultimátum

R. Fischer

Como escribí el jueves pasado, luego de nuestra reunión de academicos, acordamos reunirnos con estudiantes para una actividad similar a la que habíamos tenido en el DII el jueves pasado: una conversación en la que expusiéramos nuestros puntos de vista, juntando estudiantes y profesores. En realidad, la reunión no tuvo muchas diferencias con la de Industrias, salvo tal vez que las opiniones de los estudiantes de la Facultad son más extremas que las de los estudiantes del Departamento de Ingeniería Industrial.

Me sorprendieron las opiniones de los otros profesores en la reunión, que apoyaban, no el paro, sino que las opiniones más extremas de los estudiantes. Me sentí como en los 60 (que viví de niño, pero que aún recuerdo un poco). Un académico pedía planificar la cantidad de personas que ingresaban a las distintas carreras. Cuando le pregunté en que país hacían eso, no hubo respuesta. También quería que dejáramos de exportar concentrado y que exportáramos cobre refinado. Cuando le pregunté por las emisiones, se dio cuenta de las ificultades. En fin, mi colega desearía que fuéramos como los coreanos en nuestro modelo de desarrollo. Como se sabe, en Corea se sacrificó a una generación con altos impuestos y subsidios al sector exportador, lo que es equivalente a ahorro forzado. ¿Será eso lo que desea mi colega?

Otro tema interesante fue cuando levanté el tema de los incentivos, y otro colega comentó que creía que bastaba la ética, y que no eran necesarios los incentivos. Varios miles de años de historia, más numerosos experimentos sociales en pequeña y gran escala fallidos muestran  que está equivocado.  Muchos estudiantes siguen esta línea, de una especie de “hombre nuevo”, que no funciona como lo ha hecho hasta ahora, sino que en forma intrínsecamente colectiva.

Confieso que varias veces perdí argumentos, lo más espectacular cuando a una estudiante le propuse el Juego del Ultimátum en forma teórica (para estudiar el egoísmo). Ella siempre ofreció la mitad de los montos a dividir. Por supuesto, no había dinero de por medio y si había reputación.

Al respecto, en un experimento en villorrios en India, se estudia bien el problema. En este artículo de 2011 en el American Economic Review se muestra que tal como señalé en la reunión, a medida que los montos a dividir aumentan, la proporción que se le ofrece al segundo jugador cae (aunque el monto  aumenta). En particular, en ese experimento, considerando sumas equivalentes a más de un año de trabajo de los campesinos, la oferta mediana era de 1.500 rupias de un total a repartir de 20.000 rupias. Y solo hubo un rechazo entre 24 ofertas. Esto resultados confirman resultados de Slonim y Roth en Checoslovaquia en os 90.

IndiaVillage1
Un pueblo en India (foto de http://bestofmadhukar.blogspot.com/)

Mi interpretación –que no es original– es que hay dos factores importantes en el juego del ultimatum. Uno es la preferencia por la equidad (en el oferente y en el aceptante)  y la otra es el deseo de tener más. Cuando los montos a repartir son pequeños, tanto para el oferente como el aceptante, vale más la equidad, y se puede castigar al que no da una fracción importante. A medida que los montos aumentan, es más importante el monto a recibir si se acepta la oferta que el deseo de castigar al oferente que ofreció una fracción pequeña. El resultado son fracciones cada vez menores ofrecidas y aceptadas, aunque aumentan sus montos absolutos.1.

Nota:

1. La versión de Wikipedia del Juego del ultimátum parece sesgada en su recopilación de resultados experimentales, con muchos deseos de mostrar que el juego del ultimátum muestra que las personas no son tan egoístas. Pero los experimento que citan para desvirtuar la idea de que es falso que a medida que los montos aumentan el porcentaje ofrecido cae.

“However, many experiments have been performed where the amount offered was substantial: studies by Cameron and Hoffman et al. have found that the higher the stakes are the closer offers approach an even split, even in a 100 USD game played in Indonesia, where average per-capita income for all of 1995 was 670 USD. Rejections are reportedly independent of the stakes at this level, with 30 USD offers being turned down in Indonesia, as in the United States, even though this equates to two week’s wages in Indonesia.[9]

Wikipedia no menciona el experimento de Slonim y Roth (1998), mucho más importante que ambos y que tiene el resultado contrario, ni el más reciente que acabo de citar. Además, la referencia es ¡a unas transparencias! Se sabe que los artículos de Wikipedia pueden ser sesgados, pero ¿Era necesario serlo en un tema técnico?