El precursor: Cantillon, parte I

R. Fischer

Cantillon (1680_»1734), fue  un irlandés que pasó la mayor parte de su vida en Paris cxomo un exitoso comerciante, banquero y especulador. Su Ensayo sobre la Naturaleza del Comercio en General tiene un nivel de sofisticación que sobrepasa a todos los economistas anteriores (incluyendo los de otras tradiciones, com chinos e hindúes). Cantillos hizo una fortuna especulando con acciones de la Comoañía del Mississippi de John Law, que luego quebró espectacularmente. Los individuos que perdieron sus riquezas con la quiebra acusaron a Cantillon, quién se mudó a Londres para escapar a los numerosso juicios en su contra.  La hipótesis más convincente es que su muerte se debió a un incendio intencional de su casa, provocado por sus enemigos.

La riqueza de las naciones

Cantillon comienza su ensayo alegando, contra los mercantilistas (o al menos el mercantilismo vulgar) que la riqueza de las naciones proviene de la tierra y del trabajo  y que esta se traduce en bienes para el consumo humano. En su segundo capítulo, asocia la aparición de la sociedad  a la existencia de derechos de propiedad (uno de los motivos de la admiración especial de los Austríacos por Cantillon). Continúa señalando el motivo para que existan pueblos y mercados y asevera que los precios en ellos se producen por el equilibrio entre la oferta de bienes y el dinero que se ofrece por ellos, todo eso en un instante del tiempo.

Capital humano y valor-trabajo/tierra

En el capítulo 7, Cantillon esboza una teoría del capital humano y de su oferta, señalando que el motivo por el que el  valor del trabajo de un campesino es menor que el de un artesano es que el campesino  que cuida el ganado o cava en la tierra casi no necesita entrenamiento y puede procurar su propio sustento desde la edad de 7 a 12 años(!). En cambio, el padre de un aprendiz de artesano no recibe el fruto de su trabajo hasta que este termina su aprendizaje, y además debe mantenerlo y pagar los gastos del aprendiz. Cantillos estima que el plazo de trabajo útil de un hombre es de 10-12 años, por lo que perder siete de ellos como aprendiz antes de ser reconocido como artesano significa que el artesano debe recibir mucho mayor remuneración para que el sacrificio paterno sea aceptable.

El análisis anterior es también una teoría del valor-trabajo, pues permite convertir todo tipo de trabajo especializado al de un trabajador rural. en base al costo (directo y en tiempo laboral perdido) de otros trabajos. Hace una distinción, sin embargo, señalando que los valores considerados son promedios, y que por diversas circunstancias (calidad del trabajo de un artesano) o escasez de un tipo de artesano en la ciudad, pueden elevar los costos del trabajo calificado por encima del promedio.

Cantillon define un mecanismo similar al de Malthus para encontrar el equilibrio en el mercado del trabajo. Según Cantillos, si hay muchos hijos de campesinos en un villorio, algunos tendrán que emigrar, porque si se quedan serán demasiado pobres (por la abundancia de trabajo que hace caer los salarios) como para poder casarse y formar familia.  Si se casan, sus hijos morirán de hambre (da el ejemplo de los campesinos en Francia), lo que hace que la población permanezca constante si no cambian las condiciones tecnológicas de producción. Lo mismo sucede con los artesanos, que no pueden exceder un número que se adapta a las necesidades locales.

Luego, cuando define el valor de un bien, considera que este consiste en el valor del trabajo y la tierra que partiicparon en us producción, donde la tierra que considera es la tierra estandar (tierras más productivas que la tierra tipo valen más y viceversa):

«By these examples and inductions, I believe it will be understood that the price, or intrinsic value of a thing, is the measurement of the quantity of land and of labor entering into its production, having regard to the fertility or productivity of the land, and to the quality of the labor.» (Essay, cap 10).

Cantillon admite que este precio es el de equilibrio de largo plazo, pero que en el corto plazo, numerosas circunstancias pueden hacer que el valor efectivo se desvié de este valor de largo plazo: por ejemplo, si un año los campesinos se equivocan y plantan demasiado trigo, o hay una sequía. Incluso señala que en años normales, la autoridad puede fijar precios sin que esto tenga efectos negativos (pero justamente ahí es cuando no hay demanda por fijar precios).

Cnatillon y la teoría del valor-tierra

El próximo paso de Cantillon es mas sofisticado, pues demuestra que el valor de los bienes se puede reducir a una medida en términos de tierra solamente. Para ello, demuestra que incluso en el caso del trabajo de esclavos, el valor de trabajo debe ser al menos el valor de la cantidad de tierra que se debe asignar para que se alimente y pueda responder a sus necesidades de abrigo y vestido.

Cantillon realiza algunos cálculos truculentos (es deciur, «que sobrecogen o asustan por su morbosidad, exagerada crueldad o dramatismo». RAE)  para demostrar que dado que también es necesario reproducir el trabajo del esclavo en el tiempo, se debe dedicar más tierra a su sustento familiar de la que necesita el trabajador solo. Dado que la mitad de los nacidos moría antes de los 17 años, se debe dedicar el doble de lo que requiere para la supervivencia del esclavo para poder mantener su trabajo en el tiempo.  El resultado final es que el valor de cualquier bien se puede traducir en cantidades de tierra estándar. Si se considera que toda la tierra es del príncipe, o de lo nobles, ¡todos los demás viven a sus expensas!

Cantillon y el flujo circular en la economía

Cantillon supone que los terratenientes arriendan sus propiedades a campesinos-capitalistas y reciben una renta del arriendo. Estos arrendatarios son los que trabajan las tierras, contratan a los peones y proporcionan la semilla y herramientas para trabajar las tierras. Las herramientas y otros bienes los compra a los artesanos de la ciudad. El propietario de las tierras también compra bienes (suntuarios) a los mercaderes en las ciudades. Estos mercaderes también compran bienes en el exterior. He simplificado un poco la descripción, pero Cantillon tiene un ciclo circular de bienes y servicios entre las distintas clases, como se muestra en la figura:

Cantillon y los empresarios

Cantillon define como empresarios a todos aquellos que perciben un retorno incierto a sus esfuerzos. El campesino-capitalista, que se compromete a pagar un arriendo fijo y a incurrir en el gasto fijo en peones agrícolas para recibir un retorno que depende de las lluvias y heladas, de las pestes y de los precios en el mercado es un empresario. Lo mismo el mercader, que invierte en mercaderías, pero no sabe el precio al que podrá venderlas. Son empresarios los artesanos,  los tenderos, los que trabajan minas, los dueños de restaurants e incluso los que transportan agua del Sena para vender a cambio de unos centavos. También son empresarios para Cantillon los abogados, médicos y otros profesionales que venden su trabajo en un mercado competitivo. Todos estos viven bajo la incertidumbre de perder a sus clientes. De esto concluye Cantillon que en una sociedad, solo los terratenientes son verdaderamente independientes, y que el intercambio y la circulación se deben a los empresarios.

 

La historia de Chungungo

R. Fischer

Hoy aparece en El Mercurio la odisea del abastecimiento de agua potable en la caleta de Chungungo, al Norte de La Serena. Se trata de una caleta de pescadores con problemas d abastecimiento de agua. En los 90, académicos de la U. Católica, con fondos aportados por Canadá, instalaron un sistema atrapanieblas que permitía abastecer a Chungungo con 100.000 litros  cada dos días (así aparece en el diario, supongo que serán 50 m3 diarios) lo que permitía resolver todos los problemas de abastecimiento de agua potable de la caleta.

Atraoanieblas en la costa chilena (foto BBC)

El éxito del proyecto llevó a que apareciera en programas de televisión dedicados a la ciencia y tecnología, y que ecologistas lo vieran como una solución amigable con la naturaleza al problema de como abastecer de agua a numerosos pueblos aislados en muchos lugares aislados  en el mundo.

Pero las cosas no son tan bellas como parecen. En el año 2000 el proyecto fue traspasado a los habitantes de la caleta y al gobierno regional, los que no realizaron el mantenimiento necesario, y nadie se hizo cargo. Con el tiempo las instalaciones se deterioraron y el atrapanieblas dejó de funcionar. Los habitantes debieron volver a abastecerse con camiones aljibe provistos por la Municipalidad, lo que es ineficiente y de alto costo.

En 2004 el gobierno central (MOP)  instaló una planta desaladora que costó $650 millones,. Lo hicieron todo mal: la noria de donde se debía extraer el agua salada no tenía agua,  por lo que  conectaron la entrada de agua directamente al mar. Con la turbulencia, el equipo se llenó de arena y las bombas se echaron a perder. Recientemente se han repuesto los equipos deteriorados y se encontró un lugar tranquilo para extraer las aguas, todo esto al costo de otros $330 millones. Tal vez en algunos meses funcione el suministro de agua para la caleta.

En resumen, todo mal, a un tremendo costo. La primera impresión es que una caleta que no es capaz de realizar el mantenimiento en un proyecto que es vital, es un pueblo que no merece sobrevivir. Esta es una reacción emocional y se requiere más reflexión antes de emitir un juicio tan negativo. Es necesario tener más información para asignar culpas. Por ejemplo:

  1. Cuando la PUC y la CONAF traspasaron el proyecto al gobierno regional, ¿formaron algún tipo de organización en la caleta para realizar el mantenimientoy proveyeron el entrenamiento necesario para mantener las instlaaciones? ¿O simplemente les dieron las llaves del proyecto a los habitantes y les dijeron que se hicieran cargo?
  2. Los habitantes de la caleta sostienen que el costo de mantener las instalaciones y operarlas era demasiado elevado parapoder solventarlas. Si esto es verdad, el proyecto no es autosustentable, y a menos que cambie la tecnología a una de menores costos de operación y mantenimiento, no es apropiado promoverla como una solución ecológica.
  3.  El caso de la planta desaladora es asombroso porque muestra un grado de ineficiencia del MOP que es de caricatura. ¿Será menos cara la operación de esta planta –si alguna vez funciona– que la del atrapanieblas?

En resumen, se trata de un caso deprimente que debería ser estudiado por las escuelas de política pública, para no repetir los errores, para determinar responsabilidades y para recomendar mejores prácticas.

PSU contra PAA

R. Fischer

Hace algunos años, junto con Andrea Repetto, escribimos sobre la capacidad predictiva de la PAA en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile. Estos estudiantes pertenecen al 1-2% superior de su cohorte de estudiantes, por lo que los resultados son sugestivos pero no se pueden extrapolar así como así al resto de la población universitaria.

Se me ocurrió que podía volver a usar esos datos para compararlos con los resultados predictivos de la PSU. Hasta ahora solo tengo lops datos para estudiantes en la carrera de Ingeniería Industrial, pero el promedio de puntaje de ingreso de estos alumnos es similar al promedio de la Escuela de Ingeniería, así que tal vez nos puedan decir algo. Existe un sesgo de selección en el análisis, pues solo se considera a los alumnos que ingresaron a la Facultad (y no considera los que quedaron fuera), pero como solo voy a mostrar unos gráficos, el sesgo asociado no debería ser relevante.

Consideremos primero los datos del trabajo del 2002. Graficando las notas promedio de los estudiantes de la Facultad contra su puntaje de ingreso bajo el sistema PAA se tiene lo siguiente:

Consideremos una figura equivalente, restringida a  los estudiantes de Industrial bajo el sistema PSU:Claramente en un caso hay una relación positiva entre puntaje de ingreso y notas y en el otro no se observa nada. Pero tal vez alguien podría pensar que esto es un artefacto  de combinar en una misma figura estudiantes de distintos años. En la siguiente figura se muestra lo mismo que el primer gráfico, pero cada gráfiquito corresponde a un año distinto de ingreso:

Claramente, estudiantes con mejores puntajes tienen mejores promedios. Comparemos esa figura con una equivalente (por año) para la PSU:

En este caso no se observa ninguna tendencia. Esto muestra en forma drámatica la poca capacidad predictiva de la PSU. Me han criticado porque he usado solo un universo restringido de estudiantes de altos puntajes, pero existe una defensa para concentrarse en ellos.

Los lugares para los que existe competencia por ingresar son aquellos que requieren altos puntajes; por el contrario,casi no hay necesidad de competir para entrar en una carrera que requiere solo 550 puntos. Por lo tanto, se requiere que la prueba de ingreso pueda detectar quienes merecen ingresar a una carrera muy demandada y no a quienes merecen ingresar a una carrera de 550 puntos porque si la persona no entra en un lugar, entrará en un lugar equivalente en otra universidad similar. Así que concentrarse en un grupo de élite puede ser apropiado para en este caso (aunque admito argumentos en contra, pues la razón efectiva para el uso de estos datos se debe a que dispongo de ellos).

Una figura que lo dice todo

R. Fischer

He conseguido los datos originales con los que se fabricaron las figuras que mostré en «La PSU no sirve«, así que es de noche y estoy jugando con ellos. Ya casi no trabajo con datos directamente, así que debo abrir los manuales de Stata a cada rato.

No he podido encontrar ninguna relación entre los distintos aspectos considerados en el ingreso (PSU, específicas de ciencias, y notas de enseñanza media) y las notas ponderadas de los estudiantes del  Departamento de Ingeniería Industrial ingresados entre 2003 y 2009. Claro que hasta ahora solo ha sido un análisis exploratorio, pero que reafirma las conclusiones anteriores: la PSU no sirve.

La figura siguiente muestra, para los 722 estudiantes de Industrias que ingresaron entre 2003-2009, la relación entre puntaje de ingreso y las notas. La línea negra es la recta de regresión, y en gris (apenas) se ven lo intervalos de confianza predictivos. ¡No hay ninguna predictibilidad! Entre paréntesis, las mejores notas no corresponden a los más altos puntajes. Estos tienen notas bastante promedio.

¿Será distinto en otros departamentos de la Facultad? ¿En otras escuelas de Ingeniería? ¿En otras carreras? Habrás que seguir mirando los datos.

Malas leyes

R. Fischer

En un artículo apreccido hoy en La Tercera, Axel Bucheister critica, con mucha razón a los parlamentarios que aprobaron unánimemente dos leyes: la que condena a los conductores por haber bebido cantidades ínfimas de alcohol y la que elimina de los registros de deudores impagos perdona a los deudores que acumulan menos de $2.5 millones en deudas.

No siempre estoy de acuerdo con Bucheister, pero en este caso es una vergüenza como los parlamentarios son incapaces de disentir de leyes mal pensadas y populistas (debo aclarar que creo que otras partes de la ley Harboe tienen méritos).

Primero, el tema del alcohol y conducir, un tema que he tratado en el pasado. Las personas que causan accidentes no son las que toman una cerveza y conducen –por eso en la mayoría de los países esto no es impedimento para conducir– sino las personas que toman mucho y conducen. Es el tipo que se toma tres,  cuatro o más tragos en una fiesta y luego conduce imprudentemente el que provoca  muertes y heridos. Al aprobar esta ley, en vez de reducirse el problema de los accidentes relacionados con el alcohol, éstos probablemente van a aumentar –claramente los provocados por el conductor que sin una cerveza habría chocado y ahora tiene el choque con una cerveza encima, va a aparecer como un accidente causado po el alcohol, la que no tiene nada que ver con su accidente—.

Mucho más importante es un segundo efecto de la Ley.  Al haber muchos más detenidos por un delito tonto (manejar con una cerveza), el delito más serio de tomar varios tragos y conducir se desdibuja y la justicia comienza a considerarlo inaplicable. Los jueces se ajustan a las leyes y cuando les parecen tontas, hacen lo posible por no aplicarlas. En tal caso,  la Ley ha perdido su legitimidad. Actualmente a todos les parece legítimo castigar a alguien por conducir bajo la influencia del alcohol, pero cuando se baje el límite esto va a parecer ilegítimo y el público se verá tentado a violar la ley. Esto sin considerar las posibilidades de corrupción que ofrece una Ley poco legitimada por el público.

Al perdonar a los deudores de menos de $2.5 millones, se está convirtiendo en una tradición los perdones de este tipo. Ya se hizo antes una vez, y puede ocurrir que el público se acostumbre a estas amnistías de deudores. Esto eliminaría el acceso al crédito de los pequeños deudores, porque nadie paga si no se castiga el no pago, y si nadie paga, no se dan préstamos.

 

 

 

¿Cómo interpretar la poca predictibilidad de la PSU?

R. Fischer

En mi entrada del martes pasado mostré lo mala que es la PSU para predecir el rendimiento de los estudiantes en Ingeniería Industrial de la U. de Chile. La pregunta es ¿por qué es tan mal predictor?

El problema de la PSU es que el entrenamiento tiene mucho más importancia en el rendimiento que en el caso de pruebas que miden habilidades, como la antigua PAA. Por lo tanto, es posible que un estudiante de habilidades medianas pase por un alumno de talento si recibe suficiente entrenamiento (el que depende en general de sus condiciones socioeconómicas y de su colegio o liceo de origen). Supongamos que al interior de un colegio (un particular subvencionado, por ejemplo) la relación entre rendimiento potencial en Plan Común de Ingeniería   y puntaje de ingreso viene dado por la nube de la figura siguiente. Por lo tanto, al interior de cada colegio, el puntaje de ingreso con PSU ordena a los estudiantes en base a sus habilidades para Plan Común.

Supongamos ahora un gedankenexperiment: los estudiantes de los colegios particulares pagados, privados subvencionados y municipales son idénticos en rendimiento académico en el Plan Común, pero se diferencian por una traslación lineal del puntaje de ingreso. Estas condiciones son una exageración del mundo real, pero sirven para hacer valer el punto. La figura sería como aparece abajo:

En ese caso veríamos, como se muestra en la figura, que hay alumnos con los mismos puntajes de entrada y rendimientos muy diversos. En la figura también se muestra que en principio es posible mejorar la entrada de alumnos, pues muchos alumnos capaces se pierden.

Una alternativa para resolver ese problema sería establecer cuotas por origen de los alumnos, pero ese es un mecanismo muy arbitrario, y que tiende a favorecer a los estudiantes de algunos liceos por sobre otros. El mundo real no es tan simple como el de la figura, pues no sabemos dónde está ubicado cada colegio y si la relación entre puntaje y rendimiento es la misma para distintos colegios. Pero al menos permite explicar la poca capacidad predictiva de la PSU y también sugiere que deberíamos cambiarla por una prueba que le de más peso a las características intrínsecas de los estudiantes.

Estoy esperando a ver si efectivamente se verifica algo similar a lo mostrado en la figura usando los datos reales de los estudiante de Ingeniería Industrial.

La PSU no sirve

R. Fischer

Me he opuesto a la PSU desde sus inicios, ya que la experiencia de otros países con pruebas de ingreso a la universidad que enfatizan los contenidos no han sido buenas. Son pruebas que profundizan las diferencias socioeconómicas, pese a que quienes la propusieron afirmaban lo contrario. Probablemente no lo creían, pero aprovecharon el descontento estudiantil con la desigualdad de acceso a las universidades para introducir una prueba de ingreso a la universidad que midiera contenidos. En mi opinión, su motivación era promover el extenso currículo desarrollado por el Ministerio de Educación, y no mejorar el proceso de selección universitaria. Sus proponentes eran  José Cox, Claudio Manzi y David Bravo, quiénes  afirmaban que la nueva prueba (el SIES, que luego se denominó PSU) no solo reduciría la relación entre resultados en las pruebas de ingreso y clase social, sino que sería un mucho mejor predictor del rendimiento académico.

En Japón, Corea o China existen estas pruebas, y el resultado es que aunque los estudiantes asisten a colegios gratuitos durante la mañana, por la tarde deben asistir a clases adicionales, pagadas, para poder tener alguna chance de ingresar a una buena universidad.  Por supuesto, quienes tienen más ingresos pueden conseguir clases adicionales de mejor calidad  y tener mejores resultados. Al final, pese a los colegios gratuitos, las diferencias socioeconómicas subsisten. Y entre tanto los pobres niños han debido aprender cantidades gigantescas de material inútil que solo sirve para contestar pruebas abstrusas.

El resultado en nuestro país ha sido similar, y la correlación entre puntaje y condición socioeconómica se ha hecho cada vez más fuerte. Es decir, la primera afirmación de Manzi, Cox y Bravo ha demostrado ser falsa. Consideremos su segunda afirmación, según la cual una prueba basada en contenidos sería un mejor predictor del rendimiento académico.

El problema es que la PSU no predice nada. Por ejemplo, no permite suponer que un estudiante que ingresa con 700 puntos es  peor que uno que ingresa con 800 puntos, porque la prueba no funciona. Para mostrar la nula relación entre rendimiento académico y la PSU, se puede usar la siguiente figura que proviene de los alumnos que actualmente están inscritos en Ingeniería Industrial en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile.

La figura muestra el promedio de notas de los alumnos contra su puntaje de ingreso. El puntaje de ingreso incorpora las notas de educación media, así que no se mide solo el puntaje PSU. Dado que el puntaje de ingreso al Plan Común las notas tienen una ponderación de solo un 20%, casi todo el puntaje de ingreso proviene de la PSU.

La línea negra en la figura representa un promedio suavizado. No se observa ninguna tendencia, pese a que la variación de puntajes es de  120 puntos. Algo similar ocurre con el número de cursos que repiten los estudiantes (aunque hay un pequeño efecto, casi imperceptible, en las puntas):

Las palabras sobran, No se si estos resultados se reproducen en niveles inferiores de puntajes, pero lo que nos dicen estos datos es que la PSU tiene el mismo efecto predictivo que si se rifaran los puntajes. No he visto estudios que muestren otros resultados, pese a que los proponentes de la PSU han tenido los datos y el tiempo para demostrar las bondades de su prueba. Debo concluir que no hay evidencia de ello.

Creo que los autores intelectuales de la PSU deben pedir disculpas públicas a los padres y estudiantes que han sufrido con una prueba que no sirve y que aumenta la discriminación socioeconómica. Además, deben pedir disculpas al país en general por el costo social causado por su  prueba. Ha restringido la libertad educacional (todos deben ajustarse a un currículo inmenso e inútil), ha asignado mal los puestos en las universidades y se  han malgastado enormes recursos en preuniversitarios para subir el puntaje en una prueba que no sirve.

Un mal uso del tiempo

R. Fischer

Después de unas semanas algo agotadoras (incluyendo un viaje a Chicago para entrevistar a 45 candidatos para cargos en el grupo de economía y el grupo de finanzas de mi departamento), lo que explica la poca actividad en este blog, he pasado algún tiempo leyendo noticias científicas. Además de interesantes temasen astrofísica –evidencia para la materia negra, etc– un artículo de biología que hay que ver por el video que contiene: un caracol marino atacando y comiéndose un pez.

Gracias a Not Exactly Rocket Science.

Economía pre-Adamita: Hume

R. Fischer

Aunque David Hume  (1711-1776) fue un filósofo y no un economista, tiene notables contribuciones al desarrollo del penamiento económico y tuvo gran influencia sobre Adam Smith. Por ejemplo, su idea del libre comercio.1 Hume escribe que el comercio permite aumentar el poder del Estado, la riqueza de los súbditos, y la cantidad de trabajo bien empleado de la Nación:

«Foreign trade, by its imports, furnishes materials for new manufactures; and by its exports, it produces labour in particular commodities, which could not be consumed at home. In short, a kingdom, that has a large import and export, must abound more with industry, and that employed upon delicacies and luxuries, than a kingdom which rests contented with its native commodities. It is, therefore, more powerful, as well as richer and happier. The individuals reap the benefit of these commodities, so far as they gratify the senses and appetites. And the public is also a gainer, while a greater stock of labour is, by this means, stored up against any public exigency; that is, a greater number of laborious men are maintained, who may be diverted to the public service, without robbing any one of the necessaries, or even the chief conveniencies of life.»

Su argumento en favor del comercio tiene que ver con incentivos: según Hume, el deseo de tener acceso a los bienes y lujos provenientes del extranjero es lo que saca a las personas de la indolencia y los convierte en trabajadores industriosos. Por su parte los mercaderes dedicados al comercio internacional se hacen ricos, comienzan a competir con la antigua nobleza , lo que atrae a otros a su industria. Los productores domésticos mejoran sus productos en competencia con los bienes importados al grado máximo de sus posibilidades. Este punto es importante aún hoy: uno de los beneficios del comercio es que al competir la producción doméstica con la internacional , desaparecen los monopolios domésticos y con ello los productos de mala calidad que no pueden competir.

Hume tiene algunos atisbos humanistas (algunos de los cuales fueron adoptados en la Declaración de laindependencia de los EE.UU.) al sugerir que:

«Every person, if possible, ought to enjoy the fruits of his labour, in a full possession of all the necessaries, and many of the conveniencies of life. No one can doubt, but such an equality is most suitable to human nature, and diminishes much less from the happiness of the rich than it adds to that of the poor.»

Se puede observar que aquí aparece la idea de una utilidad marginal decreciente del consumo. Y continua con una idea de economía política aún relevante: cuando unos pocos tienen toda la riqueza, también tienen todo el poder, e intentarán que todo el costo del Estado lo paguen los impuestos de los pobres, lo que desincentivará el esfuerzo y empobrecerá al país.

Sobre el dinero

En su ensayo sobre El Dinero, Hume tiene claros varios conceptos modernos: para el, el dinero es solo el aceite que hace que las ruedas del comercio giren mejor, pero no es esencial, y no es una de sus ruedas. Y tal vez una de sus ideas económicas más novedosas es una teoría monetarista de los precios:

«If we consider any one kingdom by itself, it is evident, that the greater or less plenty of money is of no consequence; since the prices of commodities are always proportioned to the plenty of money. […] But the greater plenty of money, is very limited in its use, and may even sometimes be a loss to a nation in its commerce with foreigners.»

Aquí aparece por primera vez, aparentemente,  la idea del mecanismo equilibrador de Hume, el famoso price-specie flow mechanism. Y esto acoplado con una explicación de cómo se produce el equilibrio: Si un país adquiere ventajas sobre otro en el comercio, porque tiene más artesanos especializados, porque sus comerciantes, al tener más capital, requieren un retorno menor, el otro país con menos comercio y riqueza, tiene un precio del trabajo más bajo.  Los bajos precios del trabajo atraen las manufacturas desde los países de origen, dejando los países que ya se hicieron ricos, y se van a los países más pobres, los que ahora se enriquecen. ¿No esto lo que pasó con el progresivo traslado de las manufacturas desde Inglaterra en la primera mitad del siglo XIX a Alemania, de ahí a Japón, luego Corea y ahora China? Contra los mercantilistas escribe:

«And, in general, we may observe, that the dearness of every thing, from plenty of money, is a disadvantage, which attends an established commerce, and sets bounds to it in every country, by enabling the poorer states to undersel the richer in all foreign markets.»

De ahí pasa a la idea de que no es conveniente aumentar la masa monetaria imprimiendo moneda, ya que sus efectos son pasajeros. Aumenta la masa monetaria por sobre su proporción natural de trabajo y bienes creando con eso un aumento de precios para el comerciante y las industrias.2 Sin embargo, Hume es lo bastante realista para darse cuenta de que un aumento en la masa monetaria tiene efectos transitorios beneficiosos:

«Accordingly we find, that, in every kingdom, into which money begins to flow in greater abundance than formerly, every thing takes a new face: labour and industry gain life; the merchant becomes more enterprising, the manufacturer more diligent and skilful, and even the farmer follows his plough with greater alacrity and attention.»

Hume observa  que esto parece raro porque significa que el público consumidor debe pagar más de esas «piezas doradas o plateadas» por las cosas que se compran, lo que no debería tener un efecto productivo, y peor aún, debería tener un efecto negativo sobre las exportaciones. Para explicarlo sugiere que los efectos transitorios sobre la actividad se deben a que algunos precios suben más rápido que otros, y algunas personas reciben el dinero adicional antes que otras y lo utilizan para su ventaja, contratando más personas al mismo precio. Los nuevos trabajadores contratados compran más cosas, y así se activa la economía, hasta que el precio del trabajo y los demás precios se elevan (es una idea que recuerda al modelo de Lucas de los efectos de la inflación).  Para evitar este problema propone que la cantidad de dinero aumente lentamente (como en la regla del 3% del Friedman). Por el contrario, si la cantidad de dinero se reduce, las consecuencias son el debilitamiento de la nación, según Hume, debido a la consecuente alza del desempleo. Hume nota también que el dinero almacenado bajo el colchón, y que no circula,  es equivalente a dinero inexistente para los efectos de la actividad económica.

El Interés

En su ensayo sobre El Interés, Hume observa, contra lo que cree la mayoría, que no es la abundancia de dinero lo que reduce la tasa de interés, porque el único efecto de esta abundancia es elevar los precios (si la masa monetaria es elevada pero fija). Hume se da cuenta que multiplicar el valor nominal de la moneda (por ejemplo, haciendo que las monedas de un chelín valgan una libra y todas las demás monedas aumenten en la misma proporción)  no tendrá efecto alguno: es una forma de neutralidad del dinero.

Habiendo demostrado lo anterior, Hume señala que hay tres circunstancias que elevan la tasa de interés:  i) una alta demanda por préstamos, ii) la escasa riqueza para responder a la demanda de crédito y iii) las grandes utilidades que se obtienen del comercio. Según Hume, las tres condiciones son propias de sociedades con escaso desarrollo económico.En un país poco desarrollado hay muchos proyectos productivos que son rentables , por lo que hay una demanda por crédito proveniente de ese sector. Dado que es una sociedad poco desarrollada, no existen las grandes acumulaciones de riqeza para prestar, por lo que la tasa de interés es elevada.

Del Equilibrio Comercial

Hume hace notar que imponer prohibiciones a las exportaciones de bienes es un error y que Francia, que prohibía la exportación de trigo, era un país en que las hambrunas eran corrientes, mucho más que en Inglaterra, que si permitía la exportación de granos (aunque normalmente los importaba). Lo mismo se aplica a las prohibiciones a las exportaciones de oro y plata sin observar que al impedirlas, sube el tipo de cambio y es más difícil exportar otros bienes.

Luego Hume analiza que es lo que sucede con un país con un déficit de balanza comercial.  La influencia mercantilista hacía temer las consecuencias de la salida de metales preciosos del país.  Hume muestra el error de estas ideas al señalar que si 4/5 del oro y la plata de Inglaterra desapareciera, los precios del trabajo, tierra y bienes caerían violentamente, con lo que ningún país podría competir con las exportaciones de Inglaterra.  Con las nuevas exportaciones (y sin importaciones debido a que sus precios serían demasiado elevados para los ingleses), el oro y la plata volverían al país.  Esto elevaría los precios internos, hasta que se equilibraran con los internacionales, en cuyo momento el superávit cesaría. Este es el famoso price-specie flow mechanism. 

Según Hume, esta es la razón por la que el oro de España terminó en otras naciones. España sufrió una especie de enfermedad holandesa con la llegada de los metales preciosos de las colonias (que hizo que sus otras industrias sufrieran y se empobrecieran, nota mía). Hume observa que al viajar por Europa, los precios son similares, pese a las políticas proteccionistas de los países, porque hay una tendencia natural a la nivelación de los precios cuando estos son distintos –por causas artificiales– en dos lugares.

Es interesante que después de haber presentado tantas ideas que un economista convencional apreciaría,  Hume señale las ventajas del proteccionismo:

«All taxes, however, upon foreign commodities, are not to be regarded as prejudicial or useless, but those only which are founded on the jealousy above-mentioned. A tax on German linen encourages home manufactures, and thereby multiplies our people and industry. A tax on brandy encreases the sale of rum, and supports our southern colonies. And as it is necessary, that imposts should be levied, for the support of government, it may be thought more convenient to lay them on foreign commodities, which can easily be intercepted at the port, and subjected to the impost.»

aunque señala que los aranceles aplicados por Inglaterra eran demasiado altos, y por lo tanto poco productivos en ingresos para el gobierno, además de elevar demasiado el precio de los bienes importados para el consumo de las personas. La conclusión es poco intervencionista en materias monetarias, pero si en temas de manufacturas:

«In short, a government has great reason to preserve with care its people and its manufactures. Its money, it may safely trust to the course of human affairs, without fear or jealousy. Or if it ever give attention to this latter circumstance, it ought only to be so far as it affects the former.

Envidia comercial

Un aspecto interesante de este ensayo de Hume es que muestra que los países no compiten unos con otros, a la manera Hobbesiana–en el estado de la naturaleza–. Hume señala, por el contrario, que el aumento de riqueza en un país beneficia a los otros países, contra todo lo que pensaban los mercantilistas. Más aún, un país no puede hacer crecer su comercio si los oros países están hundidos en la pobreza, la flojera y la barbarie.

Los beneficios de la mayor riqueza de las contrapartes comerciales provienen en parte de la adopción de mejores tecnologías y de innovaciones productivas, las que se usan para producir bienes domésticos cada vez mejores, para luego comenzar a exportarlos. Además, mientras más rico un país, más demanda bienes desde el resto del mundo, tanto por el deseo de variedad, así como porque los bienes del extranjero son relativamente baratos por lo que no hay que temer que si nuestra contraparte se hace rico, dejará de comprarnos bienes.

Hume se pregunta que pasa con un país que tienen una exportación principal (lana en Inglaterra, cobre para nosotros) y en otros países la lana es procesada. ¿No significa esto que el país pierde? Hume  responde que, si el país produce ese commodity es porque tiene una ventaja productiva en él, y si pese a ello no hay manufacturas con ese bien, no se debería culpar a los importadores, sino al país exportador. Además el otro país debería aumentar sus importaciones al hacerse más rico, y si dejara de comprar nuestro país puede dedicar más recursos a producir otros bienes.  Prosigue:

«The emulation among rival nations serves rather to keep industry alive in all of them: And any people is happier who possess a variety of manufactures, than if they enjoyed one single great manufacture, in which they are all employed. Their situation is less precarious; and they will feel less sensibly those revolutions and uncertainties, to which every particular branch of commerce will always be exposed.»

En resumen, sin ser un economista, Hume tiene algunas ideas que lo pondrían en un lugar muy alto entre los creadores de grandes ideas económicas. Tiene otros capítulos sobre Impuestos y sobre el Crédito Público (es decir la confianza en la capacidad de endeudarse del gobierno), pero aunque son interesantes, no revelan ideas tan importantes como las de las secciones anteriores, y contienen más errores de análisis económico.

Notas:

1. Ensayos Morales, Politicos y literarios.

2. El banquero John Law tenía la propuesta de aumentar la masa monetaria para mejorar permanentemente la economía de Francia.