Peticiones de las universidades estatales

El Mercurio de hoy resume las peticiones de las universidades estatales al Ministerio de Educación. Las peticiones son:

  1. La posibilidad de endeudamiento de largo plazo
  2. Más recursos del Estado
  3. Menos burocracia
  4. Ayuda a estudiantes
  5. Compartir los gastos de reconstrucción

El análisis que sigue es algo superficial y no exhaustivo, pero permite los siguientes comentarios.

Primero, las universidades reclaman que reciben solo un 25% en promedio de recursos del Estado, y menos en el caso de la U. de Chile. Este blog siempre ha tenido dudas sobre estas cifras, pues le parece que esconden que un porcentaje mucho mayor de los ingresos de las universidades estatales dependen del Estado. Por ejemplo, gran parte de los alumnos reciben becas o préstamos subsidiados por el Estado, la mayor parte del gasto en investigación es financiado por el Estado, y parte importante de los ingresos por consultorías corresponden a proyectos del Estado.

Tal vez lo que quieren decir los rectores es que reciben pocos recursos del Estado que se entregan sin competencia, como aportes directos. Pero una petición de mayores recursos no competitivos es menos defendible, y los rectores no la mencionan de esta forma.

Segundo, aunque la restricción de endeudamiento es una seria restricción a las universidades, a este blog le parece peligroso un endeudamiento de más largo plazo en universidades cuyas decisiones responden, finalmente al voto de sus empleados. La experiencia nos indica que los académicos no son más resistentes al populismo que el resto de los ciudadanos. Por lo tanto puede salir elegido un rector que practica políticas inssotenibles pero populares.

Esto es especialmente cierto porque existe un salvador de última instancia: el Estado, que por razones políticas, tendrá problemas para dejar que quiebren sus universidades, . En consecuencia, es posible se tomen decisiones de financiamiento de largo plazo que son insostenibles, si las universidades tienen demasiada libertad de endeudamiento. Es necesario que las universidades enfrenten un costo para que se comporten en forma prudente. Una posibilidad sería eliminar el estatuto de empleado público en las Ues estatales. Esto haría que funcionarios y académicos sean más sensibles a la situación financiera de la universidad, ya que en caso de default la universidad podría verse obligado a despedir funcionarios y académicos.

Tercero, reducir la burocracia y el control extremo de la Contraloría General es un objetivo razonable. El control de la Contraloría aumenta la inflexibilidad ya existente en un organismo estatal. A esto podría colaborar la propuesta de que los funcionarios y académicos dejen de ser funcionarios públicos. El resultado sería una planta más flexible y ajustada a los ingresos de las universidades, y una menor intromisión de la Contraloría.

Cuarto, la ayuda estatal a los alumnos ya existe, y si se desea aumentarla, ¿no se deberían unir las universidades estatales con las privadas, que en muchos casos atienden a grupos sociales similares? No se ve razón para tratar mejor a un estudiante de bajos ingresos solo porque va a una universidad estatal.

Quinto, Respecto a los daños por el terremoto, parece razonable que el Estado colabore con las universidades. Se podría preguntar por qué no tenían seguros, pero en muchos casos se trata de edificios e instalaciones vetustas, que no son asegurables. Las universidades privadas, que están en proceso de construir su infrastructura, o la tienen recién construida, están en mejores condiciones, por lo que su situación no es comparable.

Sexto, en general, darle más libertad a las universidades requiere que éstas enfrentan más responsabilidades por sus acciones, especialmente ante la posibilidad de fracaso. Esto requiere cambios en la gobernanza de las univversidades estatales y en la estructura del empleo en ellas.

Links de hoy

  1. Una visión poco optimista de la situación de los EE.UU., en términos generales, y no solo económicos. Algo alarmista, pero señala síntomas reales de decadencia.
  2. Murió Tony Judt. Es una triste noticia.
  3. En Irán no se podrá estudiar música. Así lo decretó Ali Khamenei, y sus órdenes deben obedecerse.
  4. En vista del acuerdo entre Google y Verizon que anula el concepto de neutralidad de red defendido por Google en el pasado, John Gapper propone que debe haber más competencia entre proveedores de internet. Para ello sugiere dar acceso abierto a las redes, como se ha hecho en Europa (y no en los EE.UU., donde hay solo dos proveedores en cada localidad). Se debe recordar que, alentada por las empresas que poseían redes, durante el gobierno pasado Subtel adoptó la posición estadounidense, con resultados similares.
  5. Un lindo ejemplo de la maldición del ganador en la venta de un equipo de beísbol. Y también de los buenos resultados para los acreedores de una buena aplicación de las leyes de quiebra.
  6. Para los que conocen al tristemente fallecido Tony Judt, una colección de ensayos y entrevistas.

Un comentario sobre la URSS de los 60

En un artículo de Francis Spufford sobre su reciente libro Red Plenty, que describe la Unión Soviética de los 60, su gran momento, aparece el siguiente trozo:

Going by the measure of the capitalism of the 30s, which is what the Soviet Union had first set out to beat in terms of living standards, Soviet life was now spectacularly prosperous. The USSR could now feed, dress, house and educate its people better than depression America or Nazi Germany. If capitalism had remained unchanged, the Soviet Union would at this point have looked like a reasonable, if tyrannous and polluted, version of the earthly paradise.

Mission accomplished, materially speaking. Instead, of course, capitalism had unfairly shifted the target by doing some growing of its own. Which was why, even on a generous estimate, the average Soviet income still only amounted to 25% or so of the average American one;

Explica las razones para el optimismo de los dirigentes soviéticos de principios de los 60 (aunque la Rusia Zarista de principios del siglo XX era mucho más industrializada de lo que el autor describe):

They’d bootstrapped an industrial base out of virtually nothing, to produce the steel and cement and machine tools on which any further advance depended. They’d trained a workforce and disciplined it in the rhythms of industrial life. They’d educated a peasant society till it was bristling with science degrees. They’d also killed several million people, and massively out-brutalised the capitalist version of the industrial revolution, all in the name of humanity; but their information was limited, thanks to the paranoically limited bandwidth of the channel through which they viewed the outer world, and the vision of capitalism with which they compared their own record was Marx and Engels’s portrait of Manchester a century earlier as a laissez-faire heart of darkness.

Entonces se llegó a pensar que la Utopía se acercaba:

Atop the steel and cement could grow the pastel pagoda of utopia; Marx’s utopia, that deliberately underdescribed idyll where wonderful machines purred away in the background, allowing the human beings in the foreground to «hunt in the morning, fish in the afternoon, rear cattle in the evening, criticise after dinner, just as I have a mind . . .»

En 1961, Kruschev llegó a prometer la fecha en que se alcanzaría la Utopía en el Congreso Anual del partido, y no como una fecha en el avenir radieux de las sátiras de los opositores al régimen durante la década de los 80:

Nope: as a timed, detailed, schedule of events, with 1980 picked out as the date that the «material-technical» basis for full communism would be complete and the cornucopias would be switched on. The 1961 party congress adopted the imminent end of all scarcity as its official programme, thus making possibly the rashest and most falsifiable promise in the entire politics of the 20th century. An act so foolish can only be explained through idealism: Khrushchev’s own, for he was a man whose troubled relationship with his conscience required a happy ending to give him retrospective absolution, but also the idealism coded despite everything into the structure of the régime.

Y la promesa de utopía de Kruschev no era una promesa vaga, sino muy precisa:

Soon, he told the assembled Cubans and Egyptians and East Germans and Mongolians and Vietnamese, Soviet citizens would enjoy products «considerably higher in quality than the best productions of capitalism». Pause a moment, and consider the promise being made there. Not products that were adequate or sufficient or OK; not products a little bit better than capitalism’s. Better than the best. Considerably better. Ladas quieter than any Rolls-Royce. Zhigulis so creamily powerful they put Porsche to shame. Volgas whose doors clunked shut with a heavy perfection that made Mercedes engineers munch their moustaches in envy.

Al artículo está lleno de pequeñas gemas, como ésta que describe por qué las relaciones de mercado con su carácter impersonal, son tanto mejores que las de la URSS:

The smooth impersonality of money-exchange in our society is so embedded that we take it absolutely for granted. If you’ve got the cash, you can have the thing. In the Soviet Union, having the cash was the mere beginning of the campaign to acquire the thing. Every transaction became personal, and not in a warm and fuzzy way. Since the scarce goods weren’t rationed out by ability to pay, they were doled out in proportion to clout, influence, connections, ruthless calculations of mutual advantage. Soviet society was a tangled web of bullying, sycophancy, arm-twisting, back-scratching and emotional blackmail. Everyone made life as difficult as possible for those they dealt with, in order to be able to trade the easing of the difficulty for something else. You want a restaurant table, a dress, your phone repaired? Then find me some roofing felt, a Black Sea holiday, a private tutor for my son. Instead of post-capitalist freedom and sophistication, the Soviet Union offered pre-capitalist barter, with a large helping of robber baron-hood on the side.

Como lo señaló Hayek, las ineficiencias del sistema soviético provenían de que no se producía el flujo de información transmitido por los precios. Pero la solución de tratar de modelar la economía enfrentó un problema mucho mayor: la información tiene un carácter estratégico cuando es asimétrica:

All of the perversities in the Soviet economy that I’ve described above are the classic consequences of running a system without the flow of information provided by market exchange; and it was clear at the beginning of the 60s that for the system to move on up to the plenty promised so insanely for 1980, there would have to be informational fixes for each deficiency. Hence the emphasis on cybernetics, which had gone in a handful of years from being condemned as a «bourgeois pseudo-science» to being an official panacea.

The USSR’s pioneering computer scientists were heavily involved, and so was the authentic genius Leonid Kantorovich, nearest Soviet counterpart to John Von Neumann and later to be the only ever Soviet winner of the Nobel prize for economics. Their thinking drew on the uncorrupted traditions of Soviet mathematics. While parts of it merely smuggled elements of rational pricing into the Soviet context, other parts were truly directed at outdoing market processes. The effort failed, of course, for reasons which are an irony-laminated comedy in themselves. The sumps of the command economy were dark and deep and not accessible to academics; Stalinist industrialisation had welded a set of incentives into place which clever software could not touch; the system was administered by rent-seeking gangsters; the mathematicians were relying (at two removes) on conventional neoclassical economics to characterise the market processes they were trying to simulate, and the neoclassicists may just be wrong about how capitalism works.

Vale la pena leer el artículo, y es tentador comprar el libro.

Links de hoy

  • El Financial Times predice que los precios de los commodities, incluyendo el cobre caerán en el futuro próximo.
  • La neutralidad de red está en el centro de las noticias, como lo muestra este editorial del FT. Pese a los desmentidos aparecidos ayer en este blog, algo acordaron Google y Verizon.
  • Una columna muy buena en el FT sobre la crisis de respeto que enfrenta la Corte Suprema de los Estados Unidos. Su politización la está destruyendo, especialmente las decisiones divididas 5-4, que normalmente traducen directamente las políticas de sus miembros, y no el derecho. El FT tiene razón al afirmar que en casos en que están divididos de esa forma, respecto a la legalidad de leyes, sus decisiones deberían ser mucho más ambiguas y respetar las decisiones del Congreso.
  • Un artículo fascinante que devuelve el optimismo a los seres humanos después de la derrota en ajedrez frente a computadores: los jugadores de Foldit, un juego que para encontrar la estructura espacial de proteínas, le ganan por cancha, tiro y lado a los programas computacionales usados hasta ahora por los científicos para la modelación. En diez proteínas, hubo empate en tres casos y los 57.000 humanos ganaron en los otras siete proteínas. El problema va a ser incorporar a todos los coautores de los artículos.

Links de hoy

  • Un personaje algo oscuro: el Secretario del Senado, de acuerdo a El Mostrador.
  • Tim Hartford, autor del Undercover Economist, confiesa que cometió errores de apreciación en los preliminares de la crisis de 2008. Tiene algunos puntos buenos. No menciona que un síntoma de que algo se preparaba antes de la crisis es que los mercados financieros, meros auxiliares del proceso productivo, recibían un tercio de las utilidades totales de la economía norteamericana.
  • Comentarios de James Fallows al discurso de Bloomberg apoyando la construcción de una mezquita cerca de la Torres Gemelas. Como lo dice Fallows, este discurso representa lo mejor de los Estados Unidos.

Pensamientos varios

  1. A este blog le parece que en el largo plazo la situación de Israel es precaria si no resuelve el problema de los ultraortodoxos. Su alta tasa de natalidad y su renuencia a trabajar, prefiriendo recibir ayuda del gobierno, es un lastre para la sociedad. Debido a su voto estratégico y a la estructura super-proporcional del parlamento Israelí, han conseguido aumentar estas ayudas. Mientras, los cuadros más capacitados de la sociedad comienzan a emigrar de un país en que la religión conservadora es cada vez más influyente. Recordemos que gran parte de los fundadores de Israel eran laicos. En esto el blog concuerda plenamente con el artículo aparecido en el Financial Times de hoy sobre el tema.

    Es interesante, pero completamente razonable la observación de que el problema de los Árabe-israelíes es relativamente simple de resolver, requiriendo eliminar la discriminación y mejorar la educación, algo en que existe experiencia en muchos países. El problema político que crean los ultraortodoxos tiene consecuencias mucho más graves y no se ve solución en el futuro, salvo un cambio constitucional hacia un parlamento menos proporcional que reduzca el poder político ultraortodoxo.

  2. Marginal Revolution menciona este artículo cuyo autor describe las desventajas del modelo de financiamiento del arte americano: los precios son demasiado altos, comparados con lso del el Reino Unido, donde las artes reciben subsidios. Pero algo debe estar mal con el análisis del crítico, ya que el miosmo artículo señala que en New York hay: 36 teatros de Broadway, 370 teatros sin fines de lucro, 95 orquestas, 330 compañías de danza y más de mil galerías y museos. Algún público deben tener, ya que no dependen de subsidios estatales.
  3. Google y Verizon llegaron a un acuerdo que parece poner fin a la neutralidad de red. A cambio de un pago, las empresas tendrán prioridad en la red. Ese es un tema interesante porque puede modificar totalmente la foirma como funciona internet y representa un cambio radical en la posición anterior de Google en esta materia. Tal vez irónicamente, en Chile se acaba de aprobar una ley de neutralidad en red, justamente lo contrario.

    El problema es que la no-neutralidad de la red le da mucho poder sobre el contenido a los operadores de red: pueden retrasar el contenido que no paga un monto adicional (por ejemplo la información subida por el público) y en general parecería hacer menos democrática la red. Acaso, si existiera competencia casi-perfecta entre proveedores esto no sería un problema, pero con proveedores oligopólicos la tentación a discriminar entre contenidos existec.

    Última hora: Google y Verizon niegan que la noticia de tal acuerdo sea cierta: en realidad iría contra lo que se conoce de la posición de Google en esta materia, ya que la deja a merced de los proveedores de internet.

  4. Habría que hacer un catálogo de las peticiones a gobiernos que buscan el
    interés propio escondido como bien general. Luego se debería premiar los casos más egregios. Un ejemplo son los camioneros del Biobío, pero existen muchos otros. Por ejemplo, el mayor trader de granos del mundo, Glencore, aparentemente en problemas por el alza en el precio del trigo, solicita una prohibición temporal de las exportaciones de grano de Rusia, porque así se pueden romper los contratos, por razones de fuerza mayor:

    The government should set a temporary ban on grain exports immediately,” Demyanov said by e-mail late yesterday. “It should set a ban rather than an export duty because a duty doesn’t qualify as force majeure for exporters,” he said, referring to a legal clause that allows a company to cancel contracts because of circumstances beyond its control.

    ¿Duda alguien de a quién le conviene no estar obligado por los contratos?

Pensamientos varios

  1. Es interesante observar que el Estado simúltaneamente subsidia las energías no convencionales, con el objetivo (principal) de reducir las emisiones de carbono,, y por otro lado subsidiamos los combustibles fósiles mediante los fondos de estabilización (que estabilizan en una sola dirección).
  2. El artículo de Luce citado ayer en este blog ha tenido una respuesta de Scott Winship, que detecta algunos errores. Como lo indica un comentarista, los errores no son suficientes para dar vuelta las deprimentes conclusiones generales de Luce. En particular, Scott usa ingresos promedios y no medianas para mostrar el crecimiento de los ingresos familiares, un error elemental si la distribución de ingresos empeora, lo que efectivamente ha ocurrido.
  3. Hay quienes dudan del calentamiento global. En este blog, un gerente de un hedge fund explica la evidencia a favor del calentamiento global en cinco minutos. Básicamente dice que: i) hay razones físicas para esperar un efecto invernadero al aumentar la concentración de CO2 en la atmósfera, ii) la concentración ha aumentado, iii) la temperatura global a ha aumentado, iv) todos los otros efectos que podrían explicar el calentamiento son menores o ocurren en tiempos demasiado largos, v) el costo tiene colas con costos enormes. A este blog le parece muy convincente.
  4. En la investigación de los operadores de bolsa Montaner y Guzmán, acusados de aprovechar información privilegiada, y de su corredora FIT por uso indebido de títulos en custodia, la conclusión de la Comisión de Autorregulación de la Bolsa, es que necesita disponer de más atribuciones. Aunque respeto a los miembros del Comité, es algo cómico (aunque natural) que la conclusión más importante que obtienen de uno de los grandes escándalos del año sea que necesitan más poderes.

Plan básico de salud

El Ministro de Salud está estudiando modificar completamente el sistema de salud, eliminnado la obligación de pagar un 7% del salario para destinarlo a Fonasa e Isapres. Las modificaciones son similares a las principales propuestas aparecidas en un artículo publicado en la Revista de Análisis Económico por Pablo Serra y el autor de este blog en el año 1996.

Las propuestas principales consisten en eliminar la cotización de salud del 7% y reemplazarla por la oblicación de pagar un plan básico de Salud, dirigido fundamentalmente a enfermedades catastróficas. Nuestra idea en aquél entonces era que el plan básico de salud fuera realmente muy básico, con una hotelería similar a la que ofrecería Fonasa, asociada a un paquete de prestaciones de tipo Auge. De esa forma, la obligación legal sería limitada, pero permitiría que todos los chilenos tuvieran derechos básicos de salud. En nuestra propuesta el seguro básico estaba acoplado a mecanismos para mantenerse la movilidad de los cotizantes entre distintas Isapres, o con Fonasa. Probablemente es más simple realizar un pooling de riesgo del seguro que con cáracter obligatorio entre instituciones, como se propone ahora.

Los cotizantes podrían pagar más por tener un plan que les diera acceso a una mejor hotelería hospitalaria, o por disponer de servicios médicos rutinarios, pero éstos ya no estarían incorporados en la obligación legal de cotización, y tendrían un carácter de seguros complementarios de salud, con menos regulaciones.

Por lo tanto, este blog concuerda plenamente con la propuesta del Ministro y solo discrepa en el listado de prestaciones que estaría incorporado en el plan básico obligatorio. Si este listado es demasiado amplio, como lo propone el Ministro, el costo será demasiado elevado como para obtener las ventajas del plan básico. Asimismo, si cubre demasiadas prestaciones rutinarias, se mantiene la tendencia a elevar el precio de la medicina, al eliminar los incentivos a limitar los costos médicos.

Por otro lado, este blog entiende que hay una razón de economía política para mantener algunas prestaciones rutinarias en el plan básico (algo no considerado en nuesto artículo). Si el plan básico solo contiene enfermedades catastróficas, que la mayor parte de la gente no sufre, la percepción es que se paga la cotización a cambio de nada. En el sistema actual, los cotizantes reciben beneficios permanentemente a cambio de su cotización, pero con un plan obligatorio excesivamente básico solo se beneficiarían aquellos que tienen enfermedades catastróficas, es decir una fracción pequeña de la población. Esto podría ser impopular, a pesar de ser la opción correcta desde un punto de vista económico y lógico.