Financiamiento universitario

R. Fischer

En la discusión sobre si la educacin universitaria debería ser gratuita, creo que la mejor respuesta es la de I. Briones y S. Urzúa, aparecida hace una semana en la sección Tribuna de El Mercurio. Contra los que quieren educación superior universal y gratuita financiada con un impuesto específico responden:

“La lógica detrás es miope y técnicamente deficiente. Primero, la propuesta no analiza las consecuencias del impuesto específico en las decisiones de los educandos. ¿Cuál es la externalidad negativa que lo justifica? ¿No aumentará la segregación al promover un éxodo desde la educación superior pública a la privada? Segundo, mezcla universalidad con gratuidad, conceptos completamente distintos. Y tercero -lo que motiva esta columna-, no reconoce que la progresividad de una política depende no solo de quien la pague o beneficie, sino que también a qué otros grupos se podría haber beneficiado con los recursos utilizados.”

El segundo punto es el que me interesa destacar, independientemente de la forma en que se financia el costo de la universidad gratuita. Aún con educación gratuita, no todos querrán educación universitaria: es costoso para ellos destinar años a estudiar cuando preferirían trabajar. Además, obligarlos a estudiar sería un costo inútil para la sociedad, y una imposición a personas que han alcanzado la edad en que pueden decidir por sí mismos que hacer con sus vidas. Por lo tanto, por muy gratuita que sea, la educación universitaria no será para todos –sin considerar los que no han tenido esa oportunidad en el pasado–, y sería injusto que la sociedad pagara los estudios de una parte, especialmente una que terminará con mayores ingresos que el promedio nacional (por mucho que se impusiera un costo a los universitarios, como en la propuesta criticada por los columnistas, hay costos de eficiencia y de mala asignación de los ingresos tributarios, como señalan los columnistas).

En 1997, en el Centro de Economía Aplicada del Depto. Ing. Industrial de la U. de Chile, discutimos el problema de como financiar en forma justa los estudios universitarios. Algunos de nosotros (P. Gonzalez, A. Mizala, P. Romaguera y yo) publicamos una propuesta. No la encontré en mi computador, pero en cambio encontré mi contribución, que adjunto más abajo. Creo que esa propuesta –que se parece  una propuesta de Beyer  en el Congreso– resuelve buena parte de los problemas de financiamiento universitario en el sentido de:   i) permitir que todos los que lo deseen puedan estudiar, ii) reducir el riesgo de los estudios, iii) los que tienen éxito pagan por sus estudios, iv) se subsidian implícitamente carreras con bajos ingresos pero alta valoración social, v) al tener un costo el estudio, la decisión de hacerlo enfrenta los incentivos correctos. Lo que nos faltó fue incorporar fue un mecanismo para limitar el alza de los costos de las carreras, como lo hace otra propuesta de Beyer. En todo caso, tanto la propuesta de Beyer como la nuestra de 1997 son mucho más justas y equitativa que las propuestas de los izquierdistas reaccionarios (o sesentones) que se han tomado la Casa Central, de nuevo.

Anexo: Propuesta de 1997 (Se deben actualizar lso ingresos utilizados en el ejemplo)

Becaprop
Propuesta de 1997 para financiamiento universitario. Se deben actualizar los ingrsos.

¿Nos habremos equivocado?

R. Fischer

Un argumento para reformar la educación en Chile es que la libre elección de los padres sobre el colegio de sus hijos es una elección poco informada. Muchas investigaciones muestran que los resultados de los colegios, una vez filtrados los factores socioeconómicos, no difieren entre ellos. Por ello se sostiene que deberíán eliminarse los colegios subvencionados pagados, pues lo único que hacen es crear segregación. También yo he repetido la primera parte del argumento como un papagayo.1 Pero, ¿Y si estuviperamos equivocados y los padres si saben lo que están haciendo al poner a sus hijos en esos colegios? En tal caso, tendría que cambiar el discurso de políticas públicas en educación (aunque los sesentones no lo harán)2.

Tuve esta duda al conocer los resultados del Simce de inglés. Como se esperaba, los colegios particulares tienen niveles muy superiores a los colegios subvencionados y municipales.  Pero los colegios sibvencionados tienen resultados que más que doblan los de colegios municipales (15% alcanzan un nivel de suficiencia contra 7%).

Estos datos, estoy casi seguro, no han sido utilizados en estudios de calidad de los colegios hasta ahora. Lo que esto sugiere es que tal como el nivel de inglés de un colegio no es percibido por los estudios que comparan la calidad de los colegios, pueden haber otras variables que los investigadores en educacipon no han considerado pese a ser relevantes en la educación de los  hijos. Supongamos por ejemplo que los padres valoran, no solo el inglés que pueden recibir en un colegio subvencionado pagado, sino también  otros aspectos no incrporados por los investigadores, como los deportes, o la disciplina (y no tomarse el colegio), la música o algún otro curso o habilidad. Y supongamos que con razón, los padres advierten que estos factores –especialmente el inglés– serán importantes en el futuro de sus hijos.

Los padres no estarían pagando solamente para segregar a sus hijos, como afirman los expertos en educación (aunque nada impide que también sea un factor), sino para que sus hijos reciban estos beneficios no medidos por los expertos.3  En tal caso debería cambiar el discurso de políticas públicas en educación. Ya no sería a cero costo educativo eliminar los colegios subvencionados pagados. Estaríamos quitándoles a los padres el derecho a conseguir la mejor educación posible  para sus hijos (a diferencia de una elección de colegio que solo serviría  para segregar, sin tener efectos educacionales).

Por lo menos es un tema que se debe discutir más de lo que se ha hecho hasta hora y los expertos en educación deben aclarar si han considerado este factor en sus análisis. No veo como podrían haberlo hecho, sin embargo, pues solo se han hecho dos mediciones del nivel de inglés escolar con un procedimiento estándarizado.

Notas:

1. Nunca estuve de acuerdo con el segundo argumento,  porque la estructura continua que se ha generado desde colegios pagados a subvencionados con pagos cada vez menores hasta desaparecer tal vez reduce la segregaciónn entre los gurpos de altos ingresos y los demas, respecto a una solución en la que solo existen colegios particulares privados y estatales.

2. Estoy pensando apelar como sesentones a todos esos jóvenes que luchan por volver a las políticas públicas de los años 1960, aunque tal vez convendría designarlos como la izquierda reaccionaria.

3. Los expertos estarían en el caso del borrachin que una noche busca las llaves bajo el farol: “¿Que buscas?” “Mis llaves.” “¿Estás seguro que se te cayeron aquí?” “No.” “¿Y porque buscas ahí entonces?” “Porque hay luz”.