Más sobre el crecimiento en China, y lo que significa para Chile

R. Fischer

Hace poco escribí un comentario sobre un artículo de Krugman que analizaba los problemas que enfrenta china debido a su exceso de inversión. Según Krugman, en China han comenzado a subir los precios del factor trabajo, por lo que no se puede continuar con la política de promover la inversión y es necesario rebalancear la economía hacia más consumo. Según Krugman,  esto podría ser difícil, y en tal caso el mundo está en problemas.

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Shanghai Tower

En un articulo hoy en el Financial Times, Yukon Huang afirma que Krugman está equivocado, Según el autor, China está siguiendo la estrategia de Japón, Taiwan y Corea para evitar la “Trampa de los Ingresos Medios” que ha afectado a los países latinoamericanos y les ha impedido alcanzar el desarrollo. También esos países asiáticos comprimieron el consumo hasta que alcanzaron altos niveles de ingreso y solo entonces rebalancearon sus economías hacia más consumo.

Dado un rápido crecimiento generado por altas tasas de inversión y ahorro en el trío de países asiáticos, las personas percibían un aumento en su bienestar pese a que solo percibían una fracción pequeña de los frutos del crecimiento, y no estaban descontentas. Solo más tarde se relajaron las restricciones y se permitió que los ciudadanos pudieran recibir una fracción mayor del producto nacional. Es una explicación del desarrollo de esos países que me parece razonable. Sin embargo, me pregunto si el mundo tiene la capacidad de absorber la producción de una China que sigue ahorrando a tasas tan elevadas, ya que China es mucho mayor que Japón.

¿Porqué no podemos usar esta estrategia de crecimiento en América Latina? Creo que la dificultad es que debido a nuestra abundancia de recursos naturales, la distribución de riqueza es mucho más desigual. Por lo mismo, las presiones redistributivas son mayores, y esto significa consumir más y por lo tanto rebalancear nuestras economías demasiado temprano, con lo que la fase de crecimiento rápido se detiene. Es lo que está pasando ahora en Chile.1

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Minera Escondida

¿Y porqué no nacionalizar los recursos naturales para así reducir la desigualdad? Ahí los problemas de incentivos asoman su cabeza: una economía con muchas empresas de recursos naturales estatales –especialmente en democracia– va a ser ineficiente,  por lo tanto también crecerá menos. Nuevamente, no salimos de la trampa de ingresos medios.

DistIngresos
Desigualdad de ingresos

Creo que hay solo dos posibilidades para un país como Chile. La primera es que los líderes políticos del próximo gobierno le mientan a la población y retrasen el proceso redistributivo que han prometido por una media década. Es el tiempo necesario para que Chile alcance el umbral de ingresos de un países desarrollado, a tasas de crecimiento similares a las actuales.

Alternativamente, el gobierno podría usar la misma política, pero siendo sincero: y convenciendo al país que el desarrollo implica una alta tasa de ahorros y que la redistribución solo podrá tener lugar en los mismos cinco años. Prefiero esta alternativa, pero ¿osaría algún gobierno hacerlo? De otra forma, es posible que sigamos en la trampa de ingresos medios por mucho tiempo  con el costo que eso significa para el futuro.

Nota:

1. El FUT, por ejemplo, es un fuerte incentivo al ahorro y la inversión. Eliminarlo significa crecer menos en el largo plazo y por lo tanto contribuye a la Trampa de los Ingresos Medios. Una alternativa es la de A. Velasco: eliminar la distorsión que significa ser un préstamo sin interés del Fisco que tiene el FUT actual, cobrando por el préstamo implícito que contiene. Pero lo que China tiene (y Japón, Corea y Taiwan tenían) son subsidios aún más importantes a la inversión. Es decir si se quiere seguir la estratega de esos países debería mantenerse algo como el FUT –eliminando los trucos por los que el FUT permite consumir sin pagar impuestos–.

Crimen y desigualdad

R. Fischer

La relación entre crimen y pobreza o una distribución del ingreso regresiva parece evidente, pero no lo esa tanto cuando se miran los datos de los países desarrollados. He mencionado antes que el crimen ha caído en los EE.UU. a niveles de principios de los 60, pese  a la mayor pobreza y una desigualdad similar a la de los años 20. Lo mismo ha sucedido en todo el mundo desarrollado, pero es particularmente evidente en el Reino Unido. Por ejemplo veamos la evolución del Gini:

GiniUK2

Salvo el año 2010/2011, el Gini ha subido dramáticamente desde principios de los 80, y según el diario Independent, ha alcanzado los mayores valores desde los años 30.1 Han habido muchas explicaciones para este fenómeno, que se repite en (casi) todos los países desarrollados.2 Algunas explicaciones acusan al cambio tecnológico, otras a la reducción de impuestos de los 80, a la mayor importacia del sector financiero, al comercio con los países abundantes en trabajo (esta me parece clara), u otras.

La pobreza también ha aumentado. La figura siguiente muestra  el número de personas que vive con menos de un porcentaje del ingreso mediana del país. Los que má suben son los que no alcanzan el 40% del ingreso mediana:

Poverty
Proviene de http://www.poverty.org.uk/reports/mpse%202010%20findings.pdf

¿Y que ha pasado con el crimen? Según el Financial Times, el crimen ha caído en todo el mundo desarrollado, pero especialmente en el Reino Unido. El número de crímenes del año pasado cayó en un 8%, según la policía (5% según la Oficina Nacional de Estadísticas). La figura muestra la caída en el número y por categorías de crímenes.

CrimeUK
Cifra de crímenes proveniente del artículo del FT citado antes

Se puede concluir que no existe una relación clara entre pobreza/desigualdad y crimen, pese a lo intuitivo que resulta creer en una relación de ese tipo.  La explicación puede ser que no hay relación entre pobreza/desigualdad y crimen, o que si la hay, pero hay otros factores que oscurecen la relación. Por ejemplo, porque hay demasiados criminales presos, o porque las edades de la pobreza en Europa son edades en las que no se cometen crímenes (ancianos y niños). Pero estas son hipótesis, y hasta que se tenga mejor información, no se puede establecer una relación clara entre el crimen y la desigual distribución de ingresos.

Notas:

1. En http://www.poverty.org.uk/summary/uk.htm, la figura muestra un Gini que llega a 0.40.

2. En Chile, por el contrario, ha caído, aunque poco, de 0.54 a 0.51.

Inmigración temporal

R. Fischer

El Ministro de Agricultura pretende aprobar un proyecto de Ley que facilitará la entrada de temporeros extranjeros en la agricultura. Según el Ministro, hacen falta 40.000 personas para trabajar en la recolección, y para ello nada mejor que importar trabajadores del extranjero en forma temporal.

Primero que nada, es necesario reconocer que la vida de los agricultores no es fácil debido al bajo precio del dólar y el alza en no transables, como el salario de los trabajadores agrícolas. Por lo tanto es comprensible que se piense en mecanismos para reducir el costo laboral y hacer más competitiva a la economía. El problema es que los trabajadores extranjeros empujarán hacia abajo los salarios de los temporeros nacionales. Este efecto se traspasaría a los salarios de trabajadores no calificados del resto de la economía. Esto no es lo que desea un país con una mala distribución de los ingresos.1

¿Que alternativas se les pueden ofrecer a los agricultores? Tal vez como en Francia, se podría popularizar la idea de que estudiantes universitarios participen en la recolección, los que luego podrían financiar el resto de sus vacaciones con las remuneraciones (además, entiendo que es entretenido para ellos, con la misma sensación de comunidad  juvenil que en los trabajos voluntarios  de verano).   Esto aumentaría la oferta de trabajo en la etapa crítica del año.

Asimismo, existen tecnologías que reducen la demanda de mano de obra durante la cosecha y recolección, las que deberían comenzar a usarse, porque los agricultores tendrán que acostumbrarse a la idea que el valor de la mano de obra ha dejado de ser una ventaja competitiva.  El gobierno también podría ayudar, intentando reducir la presión del gasto público, que eleva el precio de los no transables, aunque eso siempre es difícil en años electorales.

Notas:

1. Por supuesto, se podría decir que los inmigrantes estarían mejor que si no pudieran venir temporalmente. Me parece que no hemos llegado aún al grado de desarrollo ni de ingresos de los trabajadores no calificados tal que podamos practicar ese tipo de solidaridad internacional. ¡Además, es un tipo de solidaridad financiada por los trabajadores de menores ingresos!

Hume y la distribución de ingresos

R. Fischer

Estoy preparando un curso nuevo sobre Historia del Pensamiento Económico, y tenido que leer o releer a muchos escritores clásicos. Una de las cosas interesantes es encontrar pasajes como el siguiente, en los Ensayos Morales,  Políticos y Literarios de Hume (1777):

“It will not, I hope, be considered as a superfluous digression, if I here observe, that, as the multitude of mechanical arts is advantageous, so is the great number of persons to whose share the productions of these arts fall. A too great disproportion among the citizens weakens any state. Every person, if possible, ought to enjoy the fruits of his labour, in a full possession of all the necessaries, and many of the conveniencies of life. No one can doubt, but such an equality is most suitable to human nature, and diminishes much less from thehappiness of the rich than it adds to that of the poor. It also augments the power of the state, and makes any extraordinary taxes or impositions be paid with more chearfulness. Where the riches are engrossed° by a few, these must contribute very largely to the supplying of the public necessities. But when the riches are dispersed among multitudes, the burthen feels light on every shoulder, and the taxes make not a very sensible difference on any one’s way of living.”

“Add to this, that, where the riches are in few hands, these must enjoy all the power, and will readily conspire to lay the whole burthen on the poor, and oppress them still farther, to the discouragement of all industry.”

“In this circumstance consists the great advantage of England above any nation at present in the world, or that appears in the records of any story. It is true, the English feel some disadvantages in foreign trade by the high price of labour, which is in part the effect of the riches of their artisans, as well as of the plenty of money: But as foreign trade is not the most material circumstance, it is not to be put in competition with the happiness of so many millions.”

Es interesante porque Hume muestra las ventajas para un país de tener una distribución de imgresos más equitativa, no en términos de justicia social, sino en una dirección totalmente nueva (para mi):  mayor equidad fortalece a la Nación, dado que cualquier necesidad adicional provocada por una emergencia puede obtenerse más fácilmente cuando su costo se divide equitativamente que cuando ésta necesidad debe ser solventada por unos pocos que concentran la riqueza.  Además, la desigualdad de riqueza se traduce en desigualdad de poder político y esto a su vez se traduce en que los ricos traspasan la carga del Estado a los de menores ingresos, lo cual destruye a las empresas emergentes y debilita la Nación.

Hume responde a los que se quejan del costo para los exportadores de los altos salarios pagados en Inglaterra, señalando que la felicidad de los trabajadores compensa el costo para los exportadores. Tal vez el gobierno debería leer a Hume cuando estudia la posibilidad de permitir inmigración en el sector agrícola para reducir sus costos (a diferencia de la inmigración en el sector de profesionales, que tiende a reducir las desigualdades de ingresos).

Hume también utiliza un argumento más convencional para explicar por que son más felices los países con menores diferencias de ingreso: al traspasar recursos de una persona rica a una de menores ingresos, el aumento de la utilidad del segundo es mayor que la caída en la utilidad del primero. Este es el argumento utilizado por D. Bernoulli para resolver la paradoja de San Petersburgo en 1738.