Variacioncompensada's Blog

¿Cuál es el problema con las universidades privadas con fines de lucro?

septiembre 29, 2011
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R. Fischer

Ayer pasé por la Universidad San Sebastían en Pío Nono y me sorprendió ver tantos estudiantes salir de los edificios isntitucionales con caras alegres, conversando sobre sus estudios –o lo que sea de lo que conversan los estudiantes–. Al lado, la Escuela de Derecho de la U de Chile desolada, porque sigue en paro.

Y me puse a pensar que era raro que los estudiantes de las universidades del Cruch protesten contra el lucro. El lucro supuestamente perjudicaría a los estudiantes que estudian en universidades que persiguen el lucro, como probablemente los es –a través de algún mecanismo– la Universidad San Sebastían.

Es raro, porque si los estudiantes de la San Sebastían se sintieran perjudicados por el lucro, ¿no deberían ellos estar protestando en conjunto con los estudiantes del Cruch? No es que en esas universidades haya una dictadura que impida las protestas, y sin embargo, no se observan, al menos sobre este tema. Tampoco creo que los estudiantes del Cruch sepan mejor lo que les conviene a los estudiantes de las universidades privadas que los de la San Sebastían, que son los directamente afectados por los vicios del lucro. Pensar así es ser paternalista y suponer que por estar en una universidad del Cruch los estudiantes son superiores a sus colegas de universidades privadas (esto puede ser el caso de las universidades de élite, pero el Cruch incluye universidades que están lejos de serlo).

Llego a la conclusión que, como en la mayoría de los casos en que un grupo de presión dice actuar sacrificadamente en favor de supuestas víctimas (a las que el tema no les importa), la motivación tiene un fin distinto. Ese objetivo puede ser político, o puede ser conseguir más recursos –como en el caso de nuestro rector–, o alguna otra cosa, pero la preocupación por las supuestas víctimas es un artefacto utilizado para disfrazar los objetivos reales ante la opinión pública (ver por ejemplo el caso de la NGA y la U. de Chile.).

Los defensores de los estudiantes me dirán que la población apoya totalmente a las demandas de los estudiantes. Les contesto con una analogía. Supongamos que los estudiantes del Cruch comenzaran una protesta similar por reducir la jornada semanal a 25 horas. La opinión pública los apoyaría, porque ¿quién no desearía trabajar solo 25 horas a la semana? ¿Significa eso que deberíamos implementar las 25 horas porque el público apoya la demanda? Creo que si la opinión pública se diera más tiempo para reflexionar se daría cuenta de los costos de tal medida en un país de ingresos medianos, y castigaría a los políticos que votaran a favor, por muy popular que fuera la idea conceptual.

Mi punto es que el apoyo de la población a menudo es un apoyo al concepto ideal, pero no a su implementación. Por ejemplo, ¿Quién no va estar de acuerdo con mejorar la educación? Pero si hay que cerrar colegios privados subvencionados y se detiene la inversión de las universidades privadas (porque normalmente a los bancos no les gusta prestar a instituciones sin fines de lucro), habrá un enorme costo para los cientos de miles de estudiantes que están actualmente en esas universidades. Y este costo político lo pagarán quiénes obedecieron a la opinión pública sin reflexionar que no era eso lo que quería ésta, sino implementar mejores estándares, recibir más información y mejorar el sistema para pagar por los estudios universitarios.

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Nota: En otras entradas de este blog se analiza el tema de la calidad de la educación con fines de lucro y como se compara con las universidades estatales; el problema de la investigación y el lucro; y otros temas relacionados con la educación. O sea, esta entrada no cubre todos los temas relacionados con el lucro en educación, pero varios de ellos han sido tomados en fechas anteriores en este blog.


Tal vez hay que dejar de leer blogs de biología

septiembre 27, 2011
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R. Fischer

Mejor no abran este enlace, pero sobre todo, no miren los videos. Pobres ranas y sapos.


Publicado en Temas raros

José Miguel Varas

septiembre 26, 2011
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R. Fischer

Durante los primeros años de mi vuelta a Chile después de más de una década en el extranjero, había un diario llamado La Época. Había sido un periódico opositor durante el gobierno militar, pero se había vuelto gobiernista al llegar la Concertación al poder (una de las causas de su muerte, aparentemente). En ese diario aparecía, cada domingo, una crónica de un autor que desconocía, pero que al poco tiempo se transformó en el motivo para comprar el diario. Las crónicas –todas de una página– tenían un estilo simple y cristalino, describían temas de la vida común de personas, y estaban llenos de un raro sentido de humor. Me impresionaba la capacidad del autor para crear nuevas historias de tal calidad todas las semanas.

Se acabó La Época y las crónicas, pero algunos años más tarde, descubrí que mi madre conocía al autor, y que podría invitarme a conocerlo en una cena. Así conocía a José Miguel Varas y a la Sra. Iris (así como al pintor Pancho Rodriguez, que es colección de historias para otro día). A lo largo de loa años, Danielle y yo los encontramos muchas veces en el departamento de mi madre, en reuniones, cumpleaños y cenas.

José Miguel contaba historias entretenidas, siempre con ese humor un poco inglés (fino, diría mi madre) y con ese barítono perfecto de locutor veterano. Recuerdo una anécdota que siempre me impactó, sobre un pequeña operación a un pié en un hospital de la Unión Soviética que terminó en una pulmonía casi fatal y una estadía hospitalaria de varios meses. Luego del tratamiento inicial, al servicio médico se le ocurrió ls brillante idea llevarlo en camilla de un lado al otro del inmenso hospital, a través de una plaza central descubierta al invierno de Moscú.

Normalmente, al terminar la cena los llevábamos de vuelta a su departamento de Ñuñoa (los primeros años luego de dejar a Pancho Rodriguez, que vivía, encumbrado en un lado del Cerro San Crístobal). Conversábamos los cuatro — o más bien escuchábamos Danielle y yo– lo que nos contaba la Sra. Iris y José Miguel, y al llegar al departamento estirábamos la despedida por algunos minutos.

Por mi madre supe algunas anécdotas, como los problemas que tuvo con el libro “Los sueños del pintor”, porque luego de meses de entrevistas con el pintor Julio Escámez, éste no aprobó el libro que resultó, y fue todo un problema publicarlo sin su consentimiento. Vale la pena leerlo. Entre otras cosas tiene una escena fantástica de la comilona con Pablo de Rokha en Concepción. Pero lo mejor de José Miguel Varas son los cuentos, y seguramente las Crónicas, que están a punto de ser publicadas. Recuerdo lo felices que estábamos cuando recibió el Premio Nacional, que nos parecía tan bien otorgado.

La noticia de su muerte repentina me entristeció y me apena la Sra. Iris, ya que siempre los vi juntos. Es triste pensar que no podré oír sus historias y anécdotas. Al menos tenía muchos proyectos simultáneos, que no estarán terminados como el habría querido, pero que permitirán seguir conociendo y apreciando a José Miguel Varas por mucho tiempo. Es uno de los mejores escritores que hemos tenido y estoy orgulloso de haberlo conocido.


Publicado en Temas raros

La NGA y la U. de Chile

septiembre 23, 2011
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R. Fischer

Es interesante examinar el trasfondo del caso de los campos clínicos y la expulsión de los estudiantes de medicina de la U. de Chile de los hospitales estatales.

El origen del problema es que en los últimos años ha habido una fuerte expansión de la carrera de medicina. Esto es una necesidad, ya que Chile es un país con un bajo número de médicos por habitante. En Argentina el número de médicos por mil habitantes es tres veces mayor, y hasta Bolivia nos supera, de acuerdo a las estadísticas. Los países de la OECD tienen valores en general superiores a Argentina, aunque hay excepciones (Canadá tiene solo un 80% más que el índice para Chile). Las cifras están en mucho lugares de la Web.

La escasez de médicos parece ser una herencia de nuestro antiguo sistema universitario, ya que hasta hace poco las universidades privadas, así como muchas públicas, no ofrecían la carrera. Las universidades que la ofrecían tradicionalmente no habían hecho nada por expandir el número de estudiantes en la carrera, para gran contento de los médicos, que por su escasez se benefician de ingresos elevados. Las universidades que tradicionalmente ofrecían la carrera tuvieron décadas de respiro hasta que las primeras privadas abrieron medicina, y podrían haber aprovechado el tiempo para aumentar la entrada a sus programas y no dejarles espacio a las nuevas oferentes.

En un sector que se expandía, uno de los recursos escasos es el acceso a hospitales publicos, por dos motivos: allí se encuentran casos clínicos más complejos, y es más fácil que los pacientes consientan a ser examinados por estudiantes de medicina. El acceso a este recurso es codiciado, pero no existían mecanismos formales para asignar este recurso. En algunos casos el acceso era por contactos (especialmente en el caso de las oferentes tradicionales) y en otros era contra un pago por alumno. Es importante observar que no solo las universidades privadas deseaban acceso a los campos clínicos, sino también aquellas universidades estatales que recién comenzaban a ofrecer la carrera. En todo caso, el proceso de asignación era informal y poco transparente.

La Norma General Administrativa (NGA) es una herramienta específicamente diseñada para transparentar el proceso de asignación de campos clínicos, de manera que sea eficiente. Recordemos que al final, lo que interesa es producir más profesionales de la salud de alta calidad y no proteger los privilegios de la U. de Chile, o de otras instituciones. En el diseño de la NGA participaron los decanos de medicina de las universidades (especialmente la U. de Chile), el Colegio Médico, y representantes del Ministerio de Salud, pero no los directivos de los hospitales que debían implementar la medida.

Esto último parece haber sido un error, que tal vez explicaría la forma poco diplomática en que los estudiantes de la U. de Chile fueron conminados a abandonar uno de los hospitales, lo que al final fue el problema que llevó al abandono de la NGA, para volver al statu quo anterior. En efecto, la Escuela de Medicina de la U. de Chile aprovechó el revuelo para convencer a un Ministro de Salud mal informado (y dado a decisiones arbitrarias y poco reflexionadas) de eliminar la NGA y volver al sistema anterior. Es un caso clásico de aprovechamiento por un grupo de presión de una situación particular para eliminar una medida que aunque no era perfecta, mejoraba la situación anterior, pero que los perjudicaba.

En discusiones con académicos que apoyan la postura de Medicina, me han dicho que no es justo que los hospitales del Estado sean usados por escuelas privadas de medicina. Hay dos materias que se deben considerar al evaluar este argumento.

Primero, que hay universidades estatales que también deseaban contar con campos clínicos y que habian sido excluidas. Segundo, y más al fondo del tema, el objetivo fundamental es aumentar el número de profesionales de la salud para alcanzar los estándares de países de nuestro nivel de desarrollo. Dado que los tradicionales oferentes no han satisfecho esta necesidad (los monopolios y carteles no producen la cantidad eficiente), es natural que se abran escuelas alternativas, y que estas puedan tener acceso a los únicos lugares en los que se puede hacer buenas prácticas médicas.

Nota: He aprendido de este tema porque, por coincidencia, uno de mis alumnos trabaja en un estudio de caso sobre la NGA, además de trabajar en el sector de Salud.


John Kay y los lobbies

septiembre 21, 2011
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R. Fischer

El un artículo aparecido hoy en el Financial Times, John Kay muestra el poder de los lobbies. Menciona algunas de sus hazañas, como por ejemplo, que la Comisión Europea haya decidido alargar el plazo del copyright de las grabaciones sonoras de 50 a 70 años, no de aquí en adelante, sino que a obras ya existentes.

Esta medida no favorece al público ni a los creadores de obras –que no viven tanto–, sino aparentemente solo al sello Emi. Lo interesante del tema es que Emi consiguió que los artistas apoyaran la medida, al darles una pequeña comisión sobre las ganancias que obtuviera. Esto también es característico de los lobbies: es importante conseguir el al apoyo de un grupo de interés que tiene buena imagen del público, para que así los intereses del lobby queden disfrazados tras la compasión del público no informado por el grupo de interés.

Los ejemplos abundan. Un caso –un poco menos importante ahora que los precios del azúcar son tan elevados– son los pequeños campesinos a los que Iansa contrata para producir remolacha. Aparentemente, es poco eficiente para Iansa comprarles, pero cuando Iansa requiere apoyo político para imponer barreras a las importaciones de azúcar barata, consigue que salgan a la calle estos pequeños agricultores a protestar en su favor. Lo mismo pasa cuando en la pesca se forma un solo grupo de todos los pescadores que no son industriales en la mal llamada categoría de lso los “aretesanales”. Con este nombre queda la impresión de que se trata de los pescadores de caleta, pese a que este grupo es solo un componente menor e irrelevante en la pesca artesanal, dominada por pesqueras semi-industriales que depredan los recursos.

Pero me desvío del tema, ya que Kay prosigue analizando el caso de la extensión del copyright y escribe:

The proposal has been beaten off several times by a small group of disinterested people – mainly academics. But they are under-resourced, and have other things to do. The lobbyists, in contrast, are over-resourced and have nothing else to do. Wherever the proposal is rejected, its advocates revive it in another forum at another time. Eventually they get their way. The lobbyists never go away.

Este párrafo me hace recordar la carta de un grupo de economistas académicos –entre los que me cuento– en favor de la licitación de las cuotas de pesca, y a no entregarlas en forma gratuita a sus actuales tenedores. Es posible que la carta retrase un poco la licitación de las cuotas de pesca, pero como escribe Kay, los lobbies son más persistentes que los académicos, que a fin de cuentas, tienen otros temas en los que trabajar mientra los lobbies tienen un solo tema en vista.


Carta abierta

septiembre 16, 2011
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R. Fischer

Envié hoy esta carta a los académicos de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, en relación al paro que mantienen los estudiantes:

Carta abierta a los académicos de la Facultad

Mi propósito en esta carta es expresar mi opinión sobre lo que sucede en la Facultad. Hasta ahora, como supongo muchos otros académicos que no apoyan la forma que ha tomado el movimiento estudiantil, no he opinado en forma pública. Mi error fue temer que escribir lo que pienso podría radicalizar a los estudiantes, instándolos a adoptar medidas que perjudicarían aún más a la Facultad.

Pero este paro interminable, así como los favores para comprar el apoyo estudiantil con el fin de terminar el primer semestre no son aceptables. Mi etapa de moderación se acabó después de los insólitos cambios de fecha de exámenes para la comodidad de los pocos estudiantes que los solicitan. Además, me ofende que algunos académicos azucen a los estudiantes, calificando como insolentes a quienes cuestionan estos cambios de fecha.

En resumen, creo que la Facultad se verá perjudicada por el paro. No solo en el corto plazo, con una caída en la calidad de los estudiantes entrantes el próximo año, sino también en el futuro más largo, cuando potenciales alumnos brillantes sopesen que en promedio pasarán tres meses de sus estudios en paro.

No hay excusas para no volver a clases. Las explicaciones de los dirigentes estudiantiles para no bajarse del paro ya no tienen validez, y continuar el paro no ayuda a conseguir más de lo que ya han obtenido. El país dejó de prestar atención al tema y me parece que no volverá a hacerlo por algún tiempo. Esto se observa en la seguridad con la que el Ministro de Educación desechó las condiciones para la Mesa de Dialogo exigidas por los estudiantes.

Los estudiantes han conseguido muchos de los objetivos que perseguían –con algunos de los cuales no estoy de acuerdo, pero eso es otro cuento— tales como más fondos basales, desmunicipalización (sin control central, menos mal), más fondos para becas, menores tasas de los créditos, y muchos otros. Exigir más para bajar el paro es una muestra de infantilismo revolucionario. Algunos dirigentes estudiantiles parecen no entender que en democracia, a diferencia de una dictadura, es necesario transar, porque no todos están de acuerdo con los cambios que proponen, por muy razonables que les parezcan a ellos.

Algunas de mis opiniones sobre el tema educacional aparecen en mi blog, https://variacioncompensada.wordpress.com/, y no quiero repetirlas aquí. Sin embargo, puedo señalar que se debe reflexionar con mucho más cuidado del que se ha hecho hasta ahora sobre este tópico. Un ejemplo es la queja de que el lucro en la educación ha hecho que surjan universidades que no hacen investigación y que solo ofrecen docencia de mala calidad.

Primero, es bueno que algunas universidades se dediquen solo a la docencia –aunque claramente es necesario fiscalizar mejor la calidad de lo que se ofrece– porque no tiene sentido dividir nuestros escasos recursos de investigación entre muchas instituciones. Segundo, el hecho de ser una universidad pública no garantiza la calidad de la educación, porque hay pocos incentivos para esforzarse en esas instituciones y eso se nota en los resultados de muchas de ellas. Tercero, no a todas las personas les interesan los temas que son vitales para la élite que asiste a nuestra Facultad y que pide una universidad de tipo Academia Platónica. Incluso en nuestra Facultad, a muchos estudiantes solo les interesa titularse lo antes posible, lo que es un deseo respetable.

Por último, quiero recordarles que los últimos diez años han sido los mejores para nuestra Facultad, probablemente en su historia. Cuando era alumno, la universidad era casi gratuita, pero nadie se preocupaba por los alumnos, la calidad de la enseñanza era en promedio mala, las clases comenzaban tarde o se cancelaban, la tasa de repitencia era altísima, y casi no había investigación ni recursos.

El progreso desde entonces se debe en parte al crecimiento económico, que permite destinar mayores recursos a la investigación; otra parte se debe al esfuerzo y dedicación de los académicos, pero también se debe a que la competencia por los mejores estudiantes nos ha hecho esforzarnos por mejorar en todas las dimensiones. Cuando criticamos el modelo actual de universidades, olvidamos las deficiencias del pasado.


El Simce individual

septiembre 16, 2011
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R. Fischer

Hoy tuve que firmar el informe que envía la municipalidad sobre el Simce del colegio de mi hija. El informe, muy bien diseñado, muestra los resultados de los distintos colegios de la comuna, y da una serie de indiciaciones para interpretarlo. Pero no entrega ninguna información individual, como por ejemplo, cuál fue el resultado de mi hija y como se comparaba con el promedio de sus curso.

¿Cuál podría se el motivo para no entregar los resultados individuales? Después de todo, los padres reciben un informe con las notas de sus ihjos, ¿porque entonces no pueden recibir un resultado que les permite comparar no solo con otros colegios, sino también al interior del colegio?

Es incomprensible. Se podría, como se hace en Bolivia, enviar los resultados individuales a los padres por correo, evitando cualquier efecto social si los resultados del estudiante se entregaran en el colegio. En Bolivia el informe también indica las áreas en que el hijo/a está débil, en base al diagnóstico que da la prueba.

Si se entregaran los simces individuales, los padres tendrían una idea mucho mejor sobre los resultados del niño en relación al curso y del curso en relación a otros cursos o a otros colegios. Es información úitl que se puede usar para ponerle exigencias a los profesores y a los colegios. La otra ventaja de la entrega de los resultados individuales es que, los niños mayores, que saben que el Simce no tiene valor como nota, no se lo toman en serios. Pero si el resultado les llegara a los padres, tal vez la reacción sería menos liviana y el simce en este grupo etáreo sería más fiable.

No entiendo porque no se realiza una medida tan sencilla como esa. Quizás hayan explicaciones, pero me temo que son espurias.


Algunos temas en educación: Tema 3. El lucro y la educación técnica

septiembre 14, 2011
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R. Fischer

Me parece que la idea de eliminar el lucro en la educación enfrenta un problema evidente: ¿qué se hace con la educación técnica? La educación técnica se ofrece por innumerables institutos de buena y mala calidad –ahí hay un serio problema de información que debería subsanarse–, además de alguna instituciones sin fines de lucro, como DUOC e INACAP. Recordemos que el DUOC es una fuente de recursos para la P. Universidad Católica, y se maneja con criterios de lucro.

La alternativa es que la educación técnica la ofrezca el Estado, pero esto debe ser la peor solución posible, porque justamente se desea que haya un estrecho contacto entre los institutos técnicos y la industria, y que las destrezas que se aprenden se adapten a las necesidades del sector privado. Esto es muy difícil para una institución estatal, que no dispone de la agilidad ni de los incentivos necesarios.

Es difícil que la demanda por educación técnica se pueda satisfacer con instituciones sin fines de lucro –aunque éstas podrían aumentar–. Es un sector que no despierta interés en los donantes, porque no tiene la brillantez de otros destinos de las donaciones. Por ello, las instituciones con fines de lucro son imprescindibles en el sector.

Es interesante una historia que me contaron hoy (sin haberla verificado): la razón por la que las universidades no tienen fines de lucro es porque cuando se hizo la ley, se trato de favorecer las inversiones en institutos técnicos, que si podían tener lucro. Sorprendente.


Algunos temas en educación: Tema 2. Una pésima idea

septiembre 14, 2011
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R. Fischer

En el Mercurio de hoy aparece la noticia de que, según una encuesta de la Fundación Jaime Guzmán, a un 74% de los encuestados les gusta la idea de poder descontar los gastos en educación de los impuestos. Pocas veces ha visto una peor propuesta, tanto desde el punto de vista distributivo como desde el punto de vista económico. ¿Será que la Fundación ha perdido a su mejor gente, que se ha ido al gobierno?

Es una medida regresiva, porque dado que los impuestos en Chile son progresivos, el beneficio es mucho mayor para una persona de los estratos más altos de ingresos. Un individuo con menos de $500.000/mes no paga impuestos a la renta (o son minúsculos), por lo que no se beneficiaría, y una familia con un ingreso tal que queda en la categoría más alta, recibe un 40% de descuento en sus impuestos por el gasto en educación.

Segundo, uno de los efectos es aumentar la cantidad de dinero que la familias pueden destinar a educación, y en general esto se reflejará en un alza en el valor de los colegios más demandados, por lo que el efecto sobre los ingresos netos familiares puede ser casi nulo. Se beneficiarían los propietarios de los colegios, si tienen fines de lucro (los sin fines de lucro van a obtener nuevos laboratorios e infraestructura). Los mejores profesores también se verán favorecidos, ya que ante la mayor demanda por sus servicios, podrán exigir mayores salarios por el mismo esfuerzo. Todo esto tendrá un gran costo para el fisco, y en vez de simplificar el sistema impositivo, lo complicará.

Los resultados de la encuesta solo reflejan qu la mayoría de las personas no tiene tiempo ni deseos de examinar temas complejos y responden al sonido de la frase “reducción de impuestos”, sin pensar en las consecuencias. Por eso no es bueno gobernar por reeferendum y es preferible la democracia representativa.

Una vergüenza, Fundación Jaime Guzmán.


Algunos temas en educación: Tema 1. Acreditación y discrecionalidad

septiembre 14, 2011
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R. Fischer

En el lanzamiento del libro de Patricio Meller hace pocos días, los presentadores discutieron las debilidades de nuestro sistema de acreditación de las universidades. Se describieron trucos como contratar doctores, no para hacer clases, sino para otras labores, pero con eso la universidad sube en el indice de doctores con jornada completa. Así como éste hay muchos trucos que puee usar una universidad de mala calidad para aparecer mejor y ser acreditada.

El problema, como siempre, son nuestros métodos, basados siempre en reglas rígidas, como herencia de nuestro sistema de derecho romano. En ese sistema, el juez sigue reglas que le dicen que hacer en cada situación, sin necesidad de usar el juicio y el criterio –al menos en teoría–. Tememos que de otra forma el sistema sea fácilmente corruptible.

Lo mismo hacemos con el sistema de acreditación, esperando que la universidad, carrera o departamento cumpla ciertos objetivos. Aunque hay examinadores externos, estos deben justificar –para eso nada mejor para nosotros que números o criterios prefijados– sus decisiones, o de otra forma podrían ser cuestionadas. Pero son justamente las determinaciones de calidad aquellas en que la disrecionalidad y el criterio experto, sin una justificación formal imposible, son necesarias. Aquí lo que debería contar para el experto que toma las decisiones es su reputación, que está en juego.

Un académico de buen nivel puede determinar rápidamente si un departamento académico es de buen nivel, nivel intermedio o pésimo, sin necesidad de ver estadísticas de egresados, número de doctores trabajando y otras cifras inútiles que se usan actualmente. Determinar si una universidad está en alguna de esas categorías es algo más complejo, porque las universidades tienen muchas componentes, pero tampoco es un problema insoluble para un experto que solo debe clasificar la institución en categorías gruesas de calidad.

Pero se ve imposible que confiemos en un sistema de este tipo, que funcionaría tanto mejor que el actual sistema, pero que es tan ajeno a nuestra cultura.


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