Cantillon 3: Ideas económicas adicionales de Cantillon

R. Fischer

Cantillon fue un precursor en muchas otras áreas, con un análisis sofisticado de la banca y las finanzas, que no incluiré por ahora. Si lo haré con las ideas siguientes:

Caeteris paribus

Cantillon fue uno de los primeros, si no el primero, en usar la típica idea de caeteris paribus tan querida por los economistas y que el escribía como «de manera de no complicar nuestro tema»:

«In order to not complicate my subject, I am considering only a state in its natural and uniform condition.»(Cap 14, «The  Desires, Fashions, and Ways of Life of the Prince, and …», al final)

Costos de transporte

Además, Cantillon le da mucha importancia a los costos de transporte y los usa para explicar muchosaspectos de la economía.  Por ejemplo, cuando habla de la formación de los villorios escribe:

«Otherwise the time spent going to their fields and returning to their houses would consume too much of the day. Hence the necessity for villages widespread in all the countryside and cultivated lands, where there also must be enough blacksmiths and wagon makers for the tools, ploughs, and carts that are needed, especially when the village is far from the towns.»

En el caso de las ciudades:

«In this case, the size of a city is naturally proportioned to the number of property owners living there, or rather to the production of the land which belongs to them, minus the cost of transportation to those whose lands are the furthest away, and the part that they are obliged to give to the king or the government, which is usually consumed in the capital.»

El costo del transporte lo mide en términos de la cantidad de tierra que debe destinarse a alimentar a los animales de tiro usados en el transporte de los productos en cuestión:

«The transport of wine from Burgundy to Paris often costs more than the wine itself costs in Burgundy. Consequently, the land employed for the upkeep of wagon horses, and those who look after them, is more considerable than the land that produces the wine and supports those who have taken part in its production.»

Como hay más demanda en las ciudades capitales los precios de alimentos producidos en tierras vecinas serán más altos que aquellos que provienen de regiones más alejadas, porque los costos de transporte son menores.

«As a result, the price of farm products of equal quality will always be higher in areas that are closer to the capital than in those more distant in proportion to the costs and risks of transport. In addition, areas that are adjacent to seas and rivers flowing into the capital will get a better price for their products relative to those which are distant (other things being equal), because water transport is considerably less expensive than land transport. O n the other hand, there are certain foods and goods that cannot be consumed in the capital because they are not suitable or cannot be sent there on account of their bulk, or because they would be spoiled on the way. These will be infinitely cheaper in the country and distant provinces  than in the capital, because of the much smaller  amount of money in circulation in the distant provinces.» (Cap 5.  On the Inequality of the Circulation of Money in a State)

Deduce de ahí que las tierras cercanas a la capital se usarán para productos perecibles, como hortalizas y frutas, y los más lejanos se usarán para productos no perecibles, como cereales. Implicitamente, esto significa que la tierra es más cara cerca de la ciudad y eso da un argumento alternativo al de fertilidad de la tierra (de Ricardo) para explicar la renta diferencial de las propiedades.

Errores de Cantillon; comercio internacional

Pese a sus virtudes, en ocasiones Cantillon se equivoca. Discutiendo sobre el comercio internacional, considera que un país se beneficia si exporta bienes producidos con trabajo contra bienes agrícolas. La ventaja, según Cantillon, es que alimenta a sus habitantes al costo de los extranjeros.

Considera el ejemplo del intercambio de encajes provenientes de Bruselas por vino de Champaña. Según Cantillon, si las damas de París consumen 100.000 onzas de plata en encajes , Brabante requeriría un cuarto de acre para producir las 150 libras de lino necesarias para producir esa cantidad de encaje, más 2.000 trabajadores laborando durante un año.  Supone que esa cantidad de trabajadores requiere que Brabante dedique 3×2.000=6000 acres al sustento de esos trabajadores.

Supone luego que los habitantes de Brabante consumen 100.000 onzas de plata en vino de Champaña así que la balanza comercial está equilibrada. Si el valor del barril de vino es  de 60 onzas de plata, y cada acre produce cuatro barriles de vino, se requieren 4.166,5 acres para producir el vino, más unos 2000 acres de pastizales para producir el alimento de los caballos que transportan el vino (el costo de transportar el encaje es minúsculo) . A primera vista esto parecería indicar que se intercambian iguales cantidades de tierra (el sustento de 2000 trabajadores a 3 acres por trabajador en intercambio por los 6.000 acres necesarios para producir vino y alimento de caballos, aunque este cálculo omite el sustento de los campesinos del vino franceses. En todo caso, infiere que Brabante intercambia 16.000 acres franceses por uno propio.

Hay una serie de errores conceptuales en el análisis: por ejemplo, no considera que los trabajadores en encaje están especializados, a diferencia de los campesinos franceses, por lo que el trabajo de los primeros es más valioso. Hay más capital invertido en ellos, algo que menciona en otra parte del Ensayo pero que aquí olvida. Segundo, el objetivo del comercio no es obtener una ventaja en términos de los servicios de la tierra que se importa. Smith y luego Ricardo fueron bastante más claros en esto.

Crecimiento demográfico

Por último, una cita que muestra que Cantillon pensaba como Malthus y que predijo lo que pasaría en América del Norte:

«Men multiply like mice in a barn if they have unlimited means of subsistence. The English in the colonies will become more numerous, in proportion, in three generations than they would in 30 in England, because in the colonies, they cultivate new tracts of land from which they expel the savages.»

Aranceles al maíz

R. Fischer

Debido a la presión del trabajo a comienzos de año, no he sido suficientemente activo en el blog, pero la noticia de que los productores solicitarán un alza en los aranceles del maíz y del pollo me han despertado.

Hoy en el Mercurio («SNA pedirá subir el arancel al maíz y pollo que provienen de Argentina»)  aparece la noticia de que la SNA (recordemos que su antiguo presidente es el actual Ministro de Agricultura) solicitará un arancel a las importaciones de maíz y pollos importados desde Argentina. Según la SNA, las crecientes importaciones de maíz y derivados han puesto en peligro a agricultores y a la cadena productiva que sustentan.

De acuerdo al actual Presidente de la SNA, Patricio Crespo, si no  se hace nada, hay un riesgo de que los maiceros se cambien de cultivo, lo que implicaría que los productores de cebollas, zapallos, sandías, y melones enfrenten menores precios de venta. Por lo tanto, la mayor competencia les generaría perjuicios a estos productores.

En el razonamiento del Sr. Crespo, parecería que cada agricultor se debería dedicar a un cultivo, sin poder cambiarse, y el Estado debería garantizarles su rentabilidad. Me recuerda a los argumentos de los gremios de la Edad Media. Pero el objetivo del Sr. Crespo es otro. Se trata de agregar a otros grupos  de interés a su propuesta de defender el maíz, para tener un impacto político más importante, tal como Iansa acostumbraba hacer con los pequeños productores de remolacha.

Ahora bien, en condiciones normales, Chile no puede competir en la producción de maiz con Argentina, y normalmente deberíamos importar gran parte de nuestro consumo desde ese país, uno de los productores con menores costos del mundo (la super «eficiencia» de los productores nacionales que menciona la gerente de estudios de la SNA en el artículo no es lo que se denomina «eficiencia» en economía, sino que corresponde a la productividad por unidad de terreno).

Pero si se miran las cifras, el maiz doméstico pasó de tener una participación de un 40-48% en el mercado nacional del maíz entre 2006 y 2008, a un 65-70% en el período 2010-2012 (ver el gráfico más abajo, proveniente de ODEPA). El motivo fue la introducción en Argentina de impuestos a las exportaciones de maiz en grano que hicieron muy atractivo el rubro para los agricultores nacionales.

El gobierno argentino impuso esta restricción para reducir el precio interno del maiz cuando el precio externo era elevado lo que se traducía en altos precios internos. Al caer el precio del maíz, cayó el costo de producción de pollos y otras carnes que ahora podían reducir precios en los mercados domésticos y  competir mejor en los mercados externos (ésta fue la causa de las presentaciones que hizo la tristemente famosa Agrupación de Productores de Pollos en favor de restricciones a las importaciones de pollos desde Argentina).

Pero los productores argentinos han aprendido a esquivar el impuesto a las exportaciones  exportando maiz partido, es decir que ha tenido una pasada por la chancadora,  y que es considerado un producto procesado. Por supuesto, entre el momento en que se impusieron las reglas argentinas (sus exportaciones cayeron en forma inmediata)  y ahora, las importaciones de Argentina han crecido mucho, pero aún no son importantes.

Ladinamnete, la SNA habla de un aumento de un 639% en las importaciones desde Argentina, pero omite mencionar que esa cifra considera el punto más bajo de las importaciones luego de la imposición de los impuestos. La figura muestra que las importaciones están muy por debajo del nivel tradicional de importaciones de maíz, antes de las brillantes políticas argentinas..

La figura muestra que ni siquiera desde un punto de vista político-económico tiene sentido restringir las importaciones de maiz, porque las importaciones no han crecido ni crecerán sutancialmente este año.  Desde un punto de vista puramente económico tiene menos sentido aún, como lo sabría cualquiera que conozca la teoría y la empírica del comercio internacional.

El único motivo para restringir las importaciones de maiz es mantener elevados los precios del maíz –y como la SNA no quiere dejar en desventaja a los productores de pollos– también el de los pollos. De accederse a las reclamaciones de la SNA,  estaríamos reproduciendo, al revés, las erróneas políticas del gobierno argentino. Los consumidores, que sufren los altos precios de los alimentos debido a la sequía, se verían aún más perjudicados por una política errada que favorece a un grupo de presión pequeño pero bien organizado.

Noticias de Bolivia: rebelión en silla de ruedas

R. Fischer

La protesta de las sillas de ruedas en Bolivia, en la que minusválidos solicitaban una pensión mínima,  tiene algunas de las imágenes más sorprendentes que he visto. Dos ejemplos:

Una marcha de 900 km

Lo que les esperaba en La Paz:

No hay palabras

Gracias a Marginal Revolution.

Una banca regional

R. Fischer

Mi amigo Mauro, con quién comparto vacaciones, es un acérrimo regionalista. Según él, tal vez el mayor problema de las regiones es la pérdida de personas, porque los más inteligentes y ambiciosos parten a Santiago, donde hay mayores oportunidades para avanzar en las empresas (con matrices en Santiago), en las universidades, en el gobierno y en la política, debido a que Chile es un país centralista.

Lanalhue desde mi ventana en la Hostería

Una de sus ideas para atacar este problema es que las empresas  de carácter nacional: cadenas de supermercados, de farmacias, bancos, servicios públicos  etc, deberían cobrar lo mismo en todas las regiones en las que operan o no deberían operar en ellas. Es probable, en tal caso, que las cadenas abandonen las regiones de mayores costos de transporte, porque para mantener los mismos precios, deberían elevar sus precios en las regiones de menores costos. Esto las dejaría vulnerables a la competencia de empresas que se concentren en solo esas regiones y para evitarlo, abandonarían las regiones extremas.

Si eso ocurriera, volverían a aparecer los comercios que murieron en la competencia con las grandes cadenas de supermercados, las farmacias locales y otras instituciones que le darían más vida a las regiones. Así habrían más oportunidades en Regiones para hacer carrera, y habría un mejor equilibrio de los recursos humanos entre Santiago y Regiones.

El problema de la propuesta –sin considerar siquiera si una Ley de ese tipo es constitucional—es que en vez de reducir,  aumentaría las diferencias de costos entre las regiones, porque el pequeño comercio es menos eficientes que las grandes cadenas, y por lo tanto, el comercio local en Aysén, por ejemplo, sería aún más caro que ahora. Por supuesto, el control de los recursos se quedaría en la Región, que es lo que mi amigo desea. Y este es un punto importante, pero parece que se conseguiría a costa de los demás habitantes de la Región, que deberían pagar precios más caros.

Me quedé pensando, sin embargo, en el problema de como mantener el atractivo para que algunas de las personas que actualmente migran a Santiago deseen quedarse en Regiones, Así podrían crearse grupos de poder Regionales independientes del centro.

Una posibilidad es permitir la aparición de bancos locales.  El SBIF y la Ley establecen requisitos tan extremos –en términos de capital, de requisitos de información y otros, que los bancos solo pueden tener matrices en Santiago, ya que así el volumen de negocios compensa los costos fijos y la cantidad de capital necesaria para tener un banco..

Pero se puede pensar en favorecer la aparición de bancos locales (subregionales), reduciendo el capital mínimo, los requisitos de información y otras condiciones, pero al mismo tiempo limitando tanto las operaciones posibles por los bancos, como su tamaño. Si sobrepasaran un tamaño limitado (por ejemplo, US$ 50 millones en activos) tendrían que regirse por las reglas más estrictas aplicables a bancos nacionales. Estos bancos solo podrían ser constituidos y controlados por habitantes de la ciudad (o provincia), e inicialmente solo podrían ofrecer préstamos comerciales de corto y mediano plazo, además de cuentas corrientes y de ahorro. La gran ventaja es que las decisiones de préstamo se tomarían a nivel local y no central, lo que es una de las grandes quejas de las Regiones.

Estoy pensando en los bancos locales norteamericanos, que son de tamaño pequeño y son parte de la vida de las ciudades pequeñas. Tienen grandes desventajas de costos de operación y de recursos, pero tienen la ventaja de conocer su mercado, y aunque ahora hay menos que hace 50 años (pro también hay menos gente en el campo y menos granjas familiares), todavía sobreviven más de 3.000 de ellos.

Al disponer las ciudades pequeñas y medianas de centros de poder económico  local, habrían más empresas medianas que podrían tener sus matrices en Regiones y más posibilidades de pasar de empresas pequeñas o de microempresas a empresas medianas estando en unaregión. Esto, creo, podría alentar a que más personas ambiciosas se queden en Regiones.

¿Sería esto difícil o peligroso para el sistema de pagos y la estabilidad financiera? Me parece que no, dado el pequeño tamaño de los bancos. La supervisión de muchos bancos esparcidos por el país es más compleja que la de pocos bancos en Santiago, pero por otra parte, la estructura más simple de operaciones que podrían realizar tendería a operar en el sentido contrario.

La pregunta es si esos bancos tendrían espacio para operar y si podrían competir con las filiales de los bancos centralizados. Habría que verlo, pero en todo caso, las reglas actuales impiden realizar el experimento.  Tal vez deberíamos pensar en abrir este espacio, para responder a lasquejas regionalistas.

Algunas impresiones de un viaje a Mozambique

R. Fischer

Escribo esto en el aeropuerto de Johannesburgo, volviendo a Chile. Durante mi estadía en Mozambique (un país que se ubica en el lugar 182 en la lista de países de acuerdo al Índice de Desarrollo Humano o HDI), para un análisis de las PPP en ese país, estuve alojado en un hotel en la zona elegante de la ciudad. EStuve poco tiempo y no conocí los barrios pobres, pero se que el 70% de los habitantes de Maputo no poseen sanidad ni electricidad, que las tasas de infección con HIV son mucho más altas que las estadísticas oficiales y que se estima que más de un millón de niños (al menos) no asiste a las escuela básica. Dado que la población total es de 23 millones, ese número de niños es un porcentaje enorme.

Incluso el barrio elegante no lo parece. El pavimento de las veredas está quebrado, rotas, autos estacionados como se quiera, mucha gente vendiendo cosas para turistas: adaptadores de enchufes, cigarrillos, tarjetas de teléfono (interesante: es bastante más barato que el nuestro, unos 3 centavos de dolar el minuto prepago). No se ven las mujeres bellísimas de Ruanda. La comida es una mezcla de Portugal y Mozambique. Me gustó más la cocina de mozambique (el pescado vermelho grillado es muy bueno), porque la de Portugal, al menos en la versión de Mozambique, es demasiado frita.

Fue difícil concertar mis entrevistas con funcionarios, porque todo es secreto (contratos de PPP, contratos mineros, etc), los funcionarios no dan o no tienen opiniones y consideran que todo es secreto. Eso, pese a que las cosas no andan bien en el mundo de las PPP  en Mozambique. En más de una ocasión –y no tienen tantas concesiones– han debido cancelarlas porque el concesionario no ha cumplido con las condiciones del contrato.  Casi no hay cifras, o al menos pocas cifras útiles, y el último anuario estadístico es de 2009.

En Doing Business, Mozambique está mal, algo así como en el lugar 132, contra Ruanda en el lugar 45. Uso Ruanda para comparar, pues tienen ingresos similares, pero Ruanda tiene, a primera vista, mucho peores condiciones naturales. Pero la diferencia es que en Ruanda tienen las ideas claras, tal vez  porque no tienen casi nada, a diferenciade Mozambique que tiene de todo: costa, recursos naturales, baja densidad, cercanía al país más importante del subcontinente.

Al irme en taxi, alguna escenas interesantes, niños pequeños descalzos que evidentemente no yendo al colegio, una joven caminado con un canasto en la cabeza y un celular rojo al oido. El aeropuerto es moderno, posiblemente más cómodo, aunque pequeño, que el nuestro. Los chinos construyen un edificio para ampliarlo al lado, usando sus propios trabajadores. Entiendo que eso moleste a los Mozambiqueños.

Así que todos los proyectos del gobierno incluyen clausulas de contratación del mozambiqueños, de traspaso de know how y de subcontratación de pymes del país. Creo que esas clausulas son erróneas, porque elevan los costos, sin que parezca que ayuden mucho a los mozambiqueños, salvo los que tienen conexiones políticas. Además son buenas para la corrupción.

Tengo un stopover de varias horas en Johannesburgo. Un aeropuerto enorme, moderno y muy bien mantenido. Sorprende la riqueza del país. Tenía la impresión de que su nivel de riqueza era similar al nuestro, pero el aeropuerto está en otra categoría, así como los accesos, con tren, y autopistas elevadas. Muy impresionante.

Mientras espero, veo que a lo lejos se acerca una tormenta, como una cortina en el terreno plano hacia el horizonte. Los árboles y edificios que quedan detras del la cortina de lluvia parece que estuvieran bajo una neblina. Se oyen truenos y comienzan a verse  relámpagos gigantes, que llegan al suelo, sin ramales.El espacio entre el relámpago y los trueno se acorta y comienza a llover a cantaros mientras los aviones despegan y aterrizan entre lo relámpagos. A los diez minutos la lluvia cede y se ven espacios de cielo celeste.  Todavía me quedan un par de horas.e

Una breve interrupción

R. Fischer

Estaré en Mozambique esta semana, porque el International Growth Centre solicitó que viera lo que se podía mejorar en la institucionalidad de PPPs (o concesiones) eneste país, por lo que no podré escribir mucho.

Mozambique es uno de los países más pobres de Africa, aunque ha estado creciendoa tasas casi-chinas los últimos años. Pese ello, su ingreso per capita es de menos de US$ 600 y unos US$ 1.000 en purchasing power parity. Incluso para un chileno,con su moneda apreciada, este no es un país barato, o al menos para el tipo de bienes al que son paraextranjerosy turistas,

A diferencia de Ruanda (visita del año pasado en el mismo programa), que tiene enormes desventajas que pueden explicar su pobreza –lejos del mar y rodeado de vecinos con problemas como guerras civiles o controles ilegales en las carreteras, sin recursos naturales, y con una enorme densidad poblacional– Mozambique es un país con todo más fácil.

Mozambique está en la costa, con playas bellísimas en el Norte y un excelente puerto en Maputo, la capital. Tiene minas de carbón y hierro, así como recientes descubrimientos de gas natural. Como vecino tiene a Sudáfrica, la economía más importante y más sofisticada del continente. Su densidad poblacional es similar a la de Chile, pero con tierras más aptas para el cultivo que la mayor parte de las nuestras, llenasde desiertos y montañas.

Pese a estas ventajas, no es imposible que Ruanda se desarrolle más rápido (salvo, por supuesto, que haya otra guerra étnica). Ruanda tiene un gobierno de ideas más claras y menor corrupción. Pese a sus pobres condiciones en términos de recursos, crece a  una velocidad similar, y podría transformarse en un centro de servicios para el Centrosur de Africa.

Mozambique es distinto. Aunque llevo poco tiempo acá, me han dicho que hay corrupción creciente, que en el gobierno (o más bien entre los funcionarios en los ministerios) se debate entre seguir un enfoque socialista y con modelo planificado o un sistema más moderno, y que esto paraliza al gobierno.

Pero veamos que sucede el resto de la semana. Hoy domingo almorcé un un excelente pescado a la parrilla en un restaurante frente a la playa, con un mar gris y tipos practicando surf con volantines entre las olas (que no se parecen a las nuestras, sino que tienen poco espacio entre si–largo de onda corto–, como en los lagos). Los botes de pescadores son unos veleros de un mástil con una botavara que cuelga en forma diagonal desde cerca de tope del mástil. No recuerdo el nombre técnico.

En las noches, todos los negocios tienen un cuidador sentado en una silla afuera, en algunos casos durmiendo, o en otras con un amigo, conversando, sentado en su propia silla. Está lleno –en una de las calles principales– de hombres que parecen no tener trabajo, así como de vendedores ambulantes, pero eso último tal vez se debe a que hay muchos turistas.

Una carta magnífica

R. Fischer

El tema de la Guerra Civil y la esclavitud todavía es importante en la política norteamericana, pero está un poco lejano a los intereses de este blog, independientemente de su importancia intrínseca. Haré una excepción para la carta de un ex-esclavo a su antiguo propietario, porque es una carta fuera de lo común. Una copia apareció en el New York Tribune de 1865 y es tan buena que hasta podría ser falsa (en ese año, aún en guerra, la propaganda ya existía).

El ex propietario le había escrito al recientemente liberado esclavo ofreciéndole que volviera a su antiguo trabajo. El ex-esclavo, con un buen trabajo en Ohio, le respondió con ironía. Un párrafo:

«Mandy says she would be afraid to go back without some proof that you were disposed to treat us justly and kindly; and we have concluded to test your sincerity by asking you to send us our wages for the time we served you. This will make us forget and forgive old scores, and rely on your justice and friendship in the future. I served you faithfully for thirty-two years, and Mandy twenty years. At twenty-five dollars a month for me, and two dollars a week for Mandy, our earnings would amount to eleven thousand six hundred and eighty dollars. Add to this the interest for the time our wages have been kept back, and deduct what you paid for our clothing, and three doctor’s visits to me, and pulling a tooth for Mandy, and the balance will show what we are in justice entitled to. Please send the money by Adams’s Express, in care of V. Winters, Esq., Dayton, Ohio. If you fail to pay us for faithful labors in the past, we can have little faith in your promises in the future.»

Gracias a Not Exactly Rocket Science.

Cantillon II: Precios y moneda

R, Fischer

Cantillon comienza por mostrar como se forman los precios, por el regateo en los mercados, y que el precio que se consigue depende en parte del número de vendedores y compradores en el mercado y de sus demandas y ofertas.  Con poca competencia, el comerciante podrá discriminar en precios entre compradores  y conseguir un precio más alto que si hay más competidores.

Cantillon señala luego que en algunos países, como Inglaterra, el campesino-capitalista divide su ingreso en tres rentas: una mitad va al propietario, la otra es para pagar sus costos y para su mantenimiento. La última parte es la rentabilidad del capital invertido por el campesino-capitalista.  En otros países, como Milán, el propietario recibe la mitad del ingreso, y propone que en los casos en que la renta del terrateniente es superior al tercio del ingreso agrícola, los campesinos son muy pobres (recodar la  situación de los medieros en Chile). Estima que los propietarios chinos  extraen tres cuartos de los ingreso de la tierra lo que explica la pobreza de los campesinos.

Agrega que una ventaja de dejarle un mayor margen al campesino es que es más seguro que pague el arriendo, pues tendrá un capital con el que responder en los años malos, mientras que un campesino sobreexplotado simplemente abandonará el terreno si no puede pagar, con lo que el propietario perderá su renta, al menos ese año.

Circulación del dinero

Según Cantillon, la cantidad de dinero necesaria en una economía depende de la velocidad de circulación: si las rentas a los propietarios (uno de los factores más importantes en la demanda por dinero, ya que corresponde a un tercio del ingreso agrícola) se pagan anualmente, se requiere cuatro veces más moneda que si se paga en forma trimestral. Luego analiza como circula el dinero en el campo y las ciudades, y entre ellas, llegando a la conclusión de que la masa monetaria requerida en un Estado es equivalente a un tercio de las rentas anuales de los propietarios de tierras. Cuando el dinero es más abundante, los arriendos serán más caros así que la proporción entre ingreso de los propietarios y masa monetaria no cambia demasiado.

Cantillon tiene clara la ecuación de velocidad de circulación del dinero MV=PQ. Sigue a Locke en observar que la cantidad de bienes en relación a la cantidad de dinero es el regulador de los precios, y que un aumento en la masa monetaria eleva los precios. Se hace una pregunta que va más allá de Locke, porque lo que importa no es solo la cantidad de dinero, sino también su velocidad de circulación:

«The great difficultyof this question consists in knowing in what way and in what proportion the increase of money raises the price of things.

I have already noted that acceleration or a greater pace in the circulation of money in exchange, is equivalent to, to a certain degree, an increase of actual money.»

Cantillon y los efectos de un aumento en la masa monetaria

Más aún, muestra como un aumento en la cantidad de dinero, por ejemplo porque las minas de oro y plata aumentan su producción, da lugar a un período de expansión económica hasta que los precios suben en respuesta al estímulo.

Durante el período expansivo, van a sufrir todos aquellos que tienen ingresos fijos: los propietarios (hasta que cambien los contratos de arriendo de tierras) y los trabajadores con sueldos fijos.  Los demás agentes económicos elevarán los precios de sus productos y servicios para acomodar la mayor demanda.

Con sus ingresos fijos, el propietario tendrá que despedir sirvientes, y los que se quedan tendrán salarios más altos. Los otros tendrán que emigrar.  Cuando los propietarios puedan subir sus arriendos, los campesinos-capitalistas  tendrán menos ingresos reales y reducirán su consumo. La caída en la demanda de los campesinos –no compensada por los mayores ingresos de los propietarios dados los mayores precios– afectará los precios reales de los artesanos y de todas las demás clases hasta que se alcance un nuevo equilibrio, con precios más altos.

Cantillon, que es sofisticado, admite que no todos los precios se doblen al doblarse la masa monetaria, porque podrían haber efectos de tipo histéresis, por ejemplo, debido a cambios en el patrón de consumo o porque comienzan a importarse bienes del extranjero. En efecto, el aumento de precios domésticos solo puede llevar hasta precios que estos se  igualen a los precios de bienes importados, considerando los costos de transporte:

«But the higher prices caused by this money does not affect all commodities and merchandise equally. Prices do not rise  proportionally to the quantity of money, unless what has been added continues in the same circulation channels as before.»

Es interesante observar que la forma como se ajusta la economía al aumento de masa monetaria tiene alguna características de los modelos de expectativas racionales de R. Lucas.

Cantillon y la «Enfermedad holandesa»

Cantillon imaginó que si el proceso de aumento de la cantidad de oro y plata continúa, los mayores precios cobrados por los artesanos harán conveniente la importación de estos bienes del extranjero, lo que arruinará a los artesanos y productores de manufacturas. En efecto, Cantillon describe la «enfermedad holandesa» unos 250 años antes de que ocurriera. Como ejemplo, usa el caso de España y Portugal y su empobrecimiento posterior al siglo XVII producto de la masiva y continua entrada de oro y plata desde las colonias.

Cantillon distingue ese caso de aquél en que el incremento en la cantidad de dinero se produce debido a un superávit comercial. En ese caso, las consecuencias son distintas, y puede resultar un equilibrio con una economía que exporta manufacturas a cambio de bienes primarios, al retornar al equilibrio de la balanza comercial. Estas ideas vuelven a aparecer en List, y otros proteccionitas.

Cantillon y la tasa de interés

Cuando analiza la tasa de interés, Cantillon parece diferenciar la tasa de largo plazo de la de corto plazo. Primeo, sostiene que la tasa depende de la demanda y oferta de crédito y no de la cantidad de dinero (es decir, supone que la velocidad de circulación del dinero puede cambiar). La abundancia o escasez de dinero hace cambiar los precios pero no tiene efectos sobre la tasa de interés. Otro factor que afecta la tasa de interés es el riesgo al prestar.

Cantillon se opone a la regulación de tasas de interés (salvo que sea en la tasa de equilibrio, en cuyo caso no es efectiva), porque:

«[…]the law will be useless because entrepreneurs are obedient to the forces of competition, or the current price as settled by the proportion of lenders to borrowers, and as a result, they will resort to secret deals. This legal constraint will only hamper trade and raise the interest rate, instead of fixing it.»

Finalmente, Cantillon muestra que el precio de la tierra está relacionado con la tasa de interés, porque el retorno promedio de la tierra es equivalente (salvo por aspectos como los derechos políticos y el prestigio asociado a la tenencia de tierras) al interés sobre el capital  –i.e., el valor– de la tierra. Si la tasa de interés es de un 4% anual, la tierra debería tener un valor un poco mayor a 25 veces la renta anual que paga el campesino-capitalista por arrendar la tierra. Por ese motivo, en el siglo XVII y XVIII se decía que las tierras valían «xxx years purchase», es decir el número de años en que pagaba el valor de compra.

Una novedad en concesiones

R. Fischer

El diario Pulso de hoy, en su página 17 tiene una noticia con el título «Mejoras viales en Lampa requerirán US$ 10 millones» (no puedo hacer el enlace especifico a la noticia, pues la página web no lo permite, o al menos no se cómo hacerlo). Lo interesante de la noticia, desde el punto de vista de la concesiones, es que se agrega un nudo vial a la ruta 5 –Ruta del Aconcagua– que será financiado por una empresa inmobiliaria.

La inmobiliaria consigue un mejor acceso a su proyecto inmobiliario lo que elevará el valor del proyecto. Por su parte, el concesionario aumenta el flujo por la concesión, y acaso consigue un pago por permitir la construcción del nudo vial. A primera vista parece un acuerdo en que todas las partes ese benefician y un ejemplo de una transacción difícil bajo un esquema en  que el Estado es propietario y controlador de la Ruta 5. ¿Coase en acción?

El problema es un poco más complicado de lo que aparece en la noticia, porque el concesionario controla la Ruta 5, pero no es su propietario, y tendrá que pedir una autorización para realizar el proyecto. Y es bueno que así sea. La Ruta 5 es una ruta estructurante, vital para el país, y la congestión en la Ruta 5 ya es un problema. Con el nuevo peaje habrá un aumento en el uso de la vía concesionada:  los nuevos habitantes de los terrenos de la inmobiliaria podrían usarla para  viajes cortos que antes habrían realizado por caminos alternativos o por la vía gratuita ubicada al lado de la Ruta 5, cuando no tenían un acceso fácil a la ruta concesionada.

Es decir, en esta transacción ninguna de las partes directamente involucradas tiene considerado el interés de los demás usuarios de la ruta concesionada. Si hubieran alternativas equivalentes a la Ruta 5, esto no sería un problema, pero las rutas concesionadas tienen un carácter monopólico, incluso cuando existen alternativas, porque son de menor calidad.

Es por ello que se requiere de una Autoridad que evalúe si el enlace contribuye a aumentar el bienestar social antes de autorizarlo . Esta función –de planificación de redes– es el motivo por el que otorgan concesiones de vías estructurantes y no se las privatiza. La ventaja de tener un concesionario privado es que éste  busca negocios para aumentar la demanda por su carretera (este efecto es menor bajo VPI), pero algunos de estos negocios pueden reducir el bienestar global.