Un dilema lechero

R. Fischer

Esta nota corresponde a las noticias raras del día. Si tuviera más tiempo la haría una sección permanente.

En un artículo aparecido hoy en El Mercurio, el presidente de FEDELECHE (productores de leche) señaló que Soprole (filial de Fonterra), compra leche desde Nueva Zelanda a un precio de USD350/ton, pese a que el precio promedio del mercado internacional es de USD 500/ton.  Agrega el Sr. Carrasco:

“Por lo tanto, al exportar producción local a más altos precios y obtener valores más bajos desde su filial, el diferencial que genera resulta ser un buen negocio para la compañía, pero también una señal que no favorece la compra de leche fresca en nuestro país.”

En esto hay algo raro. Según el Sr. Carrasco, los neozelandeses venderían a un precio más bajo que el precio mundial para exportar a Chile, y eso sería un buen negocio para Fonterra.  Algo no calza: ¿qué gana Fonterra con perder los USD 150/ton que podría haber obtenido en el mercado mundial al exportar a Chile?

Vacas Neozelandesas meditando sobre la conveniencia de exportar su leche a Chile
Vacas Neozelandesas meditando sobre la conveniencia de exportar su leche a Chile

En el mismo artículo se le pregunta a Odepa sobre el aumento de exportaciones provenientes de Nueva Zelanda. Según ODEPA, los precios de Nueva Zelanda son levemente menores que los de Argentina, por lo que han desplazado las importaciones provenientes de ese país. Tal vez entonces los precios de leche Argentina son bajos, y para competir Fonterra necesita vender a USD 350/ton. Ese argumento tampoco tiene sentido. Fonterra puede vender en el mercado internacional a USD 500/ton, y no tiene obligación de vender a pérdida la mercado chileno. La lógica de la queja de FEDELECHE me escapa.

Problemas chinos

R. Fischer

P. Krugman publicó una columna con razones para temer que China está en graves problemas debido a sus desequilibrios económicos, con demasiada inversión y muy consumo, una situación inusual (en China el consumo es menor que la inversión).

Shanghai01
Shanghai de noche

Krugman usa el antiguo modelo de Lewis en que hay una zona rural con muchos trabajadores que solo producen para la subsistencia. A medida que crecen el sector moderno de la economía, va sacando trabajadores del sector rural, pero por lo mismo no suben los salarios. Esto significa que la acumulación es muy rápida y que hay poco consumo. Para que este esquema funcione, tiene que haber algún sector comprador: los países importadores y el sector inversión.

ChinesePeasant
Campesino chino

Es un tema que ha preocupado a muchos comentaristas (en mi caso aquí, acá y acullá). pero a mayoría de ellos piensa que habrá una evolución natural hacia más consumo y menos inversión, a medida que se reduzca el sector de baja productividad rural, y los salarios comiencen a subir. Krugman teme que esto sea difícil, porque la economía china está demasiado desequilibrada, debido a políticas de gobierno tendientes a mantener el esquema de altas tasas de inversión.

En realidad, es una pregunta abierta si la economía china puede adaptarse rápidamente. Tiendo a pensar que si, pero sin demasiada convicción. Una parte del ajuste es fácil,  porque a medida que aumenten los salarios, los exportadores de bienes de consumo pueden redireccionar sus productos hacia el mercado interno. Es más difícil determinar si la industria de bienes de inversión puede redireccionarse. Por ejemplo, ¿podrá achicarse la industria de la construcción-inmobiliaria (que ha creado ciudades fantasmas y más ciudades fantasmas)? Si esa industria entra en problemas, los bancos siguen. Eso es lo que teme Krugman.

En todo caso, la respuesta se conocerá pronto.

Hay gente que reclama por el IVA en los libros

R. Fischer

En Argentina, de acuerdo a esta nota aparecida en el Financial Times, el gobierno ha decidido proteger a las personas de los riesgos de salud asociados a la lectura de libros. En efecto, citando los riesgos para la salud del plomo en la tinta usada en los libros,  los libros y revistas importados serán revisados por Aduanas para determinar si representan un riesgo para los lectores.

Por supuesto, el proceso de revisión solo se realiza en un el aeropuerto de Ezeiza, y los lectores de todo el país deben ir a retirarlos a ese lugar, pagando por el servicio de prueba realizado por Aduanas. La medida se aplica especialmente a libros traídos por courier.

Aranceles al maíz

R. Fischer

Debido a la presión del trabajo a comienzos de año, no he sido suficientemente activo en el blog, pero la noticia de que los productores solicitarán un alza en los aranceles del maíz y del pollo me han despertado.

Hoy en el Mercurio (“SNA pedirá subir el arancel al maíz y pollo que provienen de Argentina”)  aparece la noticia de que la SNA (recordemos que su antiguo presidente es el actual Ministro de Agricultura) solicitará un arancel a las importaciones de maíz y pollos importados desde Argentina. Según la SNA, las crecientes importaciones de maíz y derivados han puesto en peligro a agricultores y a la cadena productiva que sustentan.

De acuerdo al actual Presidente de la SNA, Patricio Crespo, si no  se hace nada, hay un riesgo de que los maiceros se cambien de cultivo, lo que implicaría que los productores de cebollas, zapallos, sandías, y melones enfrenten menores precios de venta. Por lo tanto, la mayor competencia les generaría perjuicios a estos productores.

En el razonamiento del Sr. Crespo, parecería que cada agricultor se debería dedicar a un cultivo, sin poder cambiarse, y el Estado debería garantizarles su rentabilidad. Me recuerda a los argumentos de los gremios de la Edad Media. Pero el objetivo del Sr. Crespo es otro. Se trata de agregar a otros grupos  de interés a su propuesta de defender el maíz, para tener un impacto político más importante, tal como Iansa acostumbraba hacer con los pequeños productores de remolacha.

Ahora bien, en condiciones normales, Chile no puede competir en la producción de maiz con Argentina, y normalmente deberíamos importar gran parte de nuestro consumo desde ese país, uno de los productores con menores costos del mundo (la super “eficiencia” de los productores nacionales que menciona la gerente de estudios de la SNA en el artículo no es lo que se denomina “eficiencia” en economía, sino que corresponde a la productividad por unidad de terreno).

Pero si se miran las cifras, el maiz doméstico pasó de tener una participación de un 40-48% en el mercado nacional del maíz entre 2006 y 2008, a un 65-70% en el período 2010-2012 (ver el gráfico más abajo, proveniente de ODEPA). El motivo fue la introducción en Argentina de impuestos a las exportaciones de maiz en grano que hicieron muy atractivo el rubro para los agricultores nacionales.

El gobierno argentino impuso esta restricción para reducir el precio interno del maiz cuando el precio externo era elevado lo que se traducía en altos precios internos. Al caer el precio del maíz, cayó el costo de producción de pollos y otras carnes que ahora podían reducir precios en los mercados domésticos y  competir mejor en los mercados externos (ésta fue la causa de las presentaciones que hizo la tristemente famosa Agrupación de Productores de Pollos en favor de restricciones a las importaciones de pollos desde Argentina).

Pero los productores argentinos han aprendido a esquivar el impuesto a las exportaciones  exportando maiz partido, es decir que ha tenido una pasada por la chancadora,  y que es considerado un producto procesado. Por supuesto, entre el momento en que se impusieron las reglas argentinas (sus exportaciones cayeron en forma inmediata)  y ahora, las importaciones de Argentina han crecido mucho, pero aún no son importantes.

Ladinamnete, la SNA habla de un aumento de un 639% en las importaciones desde Argentina, pero omite mencionar que esa cifra considera el punto más bajo de las importaciones luego de la imposición de los impuestos. La figura muestra que las importaciones están muy por debajo del nivel tradicional de importaciones de maíz, antes de las brillantes políticas argentinas..

La figura muestra que ni siquiera desde un punto de vista político-económico tiene sentido restringir las importaciones de maiz, porque las importaciones no han crecido ni crecerán sutancialmente este año.  Desde un punto de vista puramente económico tiene menos sentido aún, como lo sabría cualquiera que conozca la teoría y la empírica del comercio internacional.

El único motivo para restringir las importaciones de maiz es mantener elevados los precios del maíz –y como la SNA no quiere dejar en desventaja a los productores de pollos– también el de los pollos. De accederse a las reclamaciones de la SNA,  estaríamos reproduciendo, al revés, las erróneas políticas del gobierno argentino. Los consumidores, que sufren los altos precios de los alimentos debido a la sequía, se verían aún más perjudicados por una política errada que favorece a un grupo de presión pequeño pero bien organizado.

Cabotaje

R. Fischer

Una de las propuestas del Ministerio de Economía bajo Fontaine era liberar el cabotaje marítimo nacional. El cabotaje nacional es el transporte de carga entre distintos puertos del país. Desde hace décadas se reclama la liberalización del cabotaje, ya que la mayor competencia en transporte contribuiría a reducir los costos de transporte internos, lo que ayudaría principalmente a las regiones extremas. El lobby naviero (tanto empresas como sindicatos) se opone, citando los clásicos argumentos proteccionistas. Veámoslos:

  1. No es un buen negocio, y nadie estaría interesado en el, ya que hay mucha competencia y los precios son bajos.  Pero entonces es raro entonces que haya tanta oposición a la apertura del cabotaje de parte de las empresas navieras. ya que no pierden nada con la apertura, y de todas formas ninguna firma extranjera ingresaría. Por el mismo motivo, tampoco debería importarles a los sindicatos.
  2. En tal caso, el país perdería su flota mercante, la que usaría bandera panameña, ya que es menos costosa que navegar bajo bandera chilena (se pueden usar tripulantes filipinos más baratos y no se pagan impuestos). La respuesta es que las empresas chilenas tienen registrados casi todas sus naves bajo bandera panameña (o similares), y que  es fácil pasar de un registro a otro. Por lo tanto, ¿que significa tener una marina mercante nacional? Absolutamente nada y por lo tanto perderla, dado que las empresas siguen siendo empresas chilenas, tampoco tiene costo.
  3. El mismo argumento , en una forma distinta es que la marina mercante nacional es la única forma de adquirir personal calificado de marina mercante, y que perderíamos nuestro valioso stock de marineros (ya que no encontrarían empleo) si las naves cambian de registro al liberarse el cabotaje nacional. El argumento es que debemos sacrificar a las regiones para mantener un stock de marineros mercantes. Si nos parece importante para la defensa nacional (no me parece que haya otro motivo para disponer de una marina mercante), ¿no deberíamos hacer que sean las fuerzas armadas las que financien el subsidio requerido para mantener nuestra marina mercante? Es decir, se podría pensar en un subsidio de las fuerzas armadas que permita mantener la marina mercante en competencia con las empresas navieras internacionales.
  4. Chile perdería los impuestos que actualmente pagan las empresas dedicadas al cabotaje. Este es otro clásico argumento proteccionista, pero se puede mostrar fácilmente (incluso con un gráfico) que el impuesto pagado es menor que las ganancias que obtienen los usuarios (las regiones) al eliminar la restricción a la entrada de naves extranjeras al cabotaje doméstico.

Si se piensa bien, se podría haber hecho la misma argumentación en 1975, cuando comienza el proceso de apertura chileno. Y sabemos que eso fue bueno para el país y explica las últimas dos décadas de crecimiento que han permitido que Chile pase a ser uno de los países de más alto ingreso (y más alto HDI) entre los emergentes.

Pese a que la contra-argumentación de los puntos 1-4 destruye lo argumentos proteccionistas, parece difícil que se elimine la restricción al cabotaje. El nuevo Ministro de Economía tiene una visión táctica en temas económicos y sabe que en el corto plazo es una medida de alto costo político, pese a sus beneficios en el más largo plazo, especialmente para las regiones extremas.  Tal como en el caso de las licitaciones  de cuotas de pesca, intentará que no se avance nada en esta materia. Hay grupos de presión muy poderosos involucrados en ambos temas y para un político eso puede ser más importante que el bienestar de las regiones.

Metales raros

No es ningún secreto que los lántanidos o tierras raras (rare earths) no son tan escasos ni extraños, pero si son difíciles de extraer, produciendo muchos contaminantes en el proceso. En el pasado, la producción estaba dispersa entre Australia, Estados Unidos, Canadá y otros países, casi todos desarrollados. Con el tiempo, aumentaron los estándares ambientales, y los costos de producción y refinación de lantánidos en los países avanzados se elevaron.

Esa fue la oportunidad de los chinos, que producen tierras raras sin exigir estándares estrictos, lo que les dió una gran ventaja de costos a sus productores. Al poder vender a bajos precios, se cerró la producción en el resto del mundo, y actualmente los chinos tienen el 97% de la producción mundial. Asimismo, empresas chinas han intentado comprar las empresas que producen o podrían producir estos materiales en el resto del mundo.

Las tierras raras son esenciales en la producción de muchos productos sofisticados, como circuitos electrónicos, baterías avanzadas, etc. Por lo tanto, la dependencia de China tiene también consecuencias estratégicas. Los Estados Unidos poseen una reserva estratégica de estos materiales, así que no tienen problemas, y hasta hace poco no se habían preocupado de la concentración de la producción de tierras raras en China.

Pero China ha comenzado a hacer uso estratégico de los lantánidos: luego de un conflicto entre un pesquero chino que entró en aguas territoriales japonesas, los chinos bloquearon la exportación de estos materiales a Japón, cuyas industrias lo requieren. El temor a que China siga usando estratégicamente su monopolio en la producción ha llevado a los precios de los lantánidos a valores insólitos.

Por lo mismo, hay proyectos para recomenzar la producción en el resto del mundo mediante contratos de largo plazo (existe un gran riesgo para la empresa minera de que al reabr¡rse las minas cerradas, los chinos vuelvan a bajar los precios). En Australia, la minera Lynas suscribió un contrato por ocho años con una empresa japonesa para exportar 8000 toneladas de tierras raras. Asimismo, los países están poniendo trabas a la inversión china en el sector, como lo muestra el artículo anterior. La compra del 51.6% de Lynas por los chinos fue bloqueada por el Comité de Revisión de Inversión Extranjera australiano.

Es un área en que la teoría usual del comercio internacional no aplica, evidentemente, porque las motivaciones son estratégicas, acaso también la búsqueda de un monopolio mundial, y a su vez, generan respuestas mercantilistas.

Lan y los carteles

Lan ha sido multada en másde US$11 millones por la Comisión de Competencia Europea por participar en un cartel de carga aérea (las multas totales en el caso suman más de US$ mil millones). Esto se suma a un multas por un monto agregado similar en los EE.UU., en cuyo caso la multa a Lan (más TAM) fue de US$ 109 millones. Lan está apelando la decisión europea, pero parece que más hacia la galería (o sus accionistas) que porque realmente tenga posibilidades. Ya pagó su multa en los Estados Unidos.

Lo interesante del caso es que se puede pensar que los afectados por el cartel incluyen a muchas empresa chilenas que usaban a Lan para exportar a los mercados norteamericanos y europeos. Estos exportadores fueron perjudicados por los mayores precios. En el mercado norteamericano, podrían solicitar un monto hasta tres veces el monto de los daños, lo que no debe ser tan difícil de calcular. Es decir, puede ser muy conveniente litigar en la justicia civil norteamericana contra Lan, dado que el caso por el cartel está finalizado. Y sin embargo no lo hacen. ¿Por qué?

Porqué los chinos exportan tanto.

El NYT tiene una cita del economista del Asian Development Bank Willem Thorbecke, que describe porqué los chinos pueden exportar tanto. Según el, los subsidios encubiertos a las exportaciones son enormes y explican por qué los consumidores chinos solo reciben el 35% del producto, menos que lo que se invierte anualmente. Se trata de una enorme transferencia de recursos hacia las empresas:

In recent years, M.N.C.s in Asia have relocated more and more production to industrial clusters in China. This is because production costs in China are artificially low. For instance, restrictions on labor migration suppress wage rates; controls on interest rates lower the cost of borrowing; and inadequate enforcement of environmental laws enables firms to ignore social costs of production. Artificially low costs mean that Chinese export prices are lower and that China can sell more abroad.

The Chinese exchange rate has also been kept low relative to the dollar. This has further reduced the dollar costs of processed goods produced in China for export to the United States. It has also caused other Asian countries that compete with China in third markets to intervene and keep their exchange rates low relative to the dollar. This reduces the dollar cost of parts and components that are produced in other Asian countries and shipped to China for assembly and re-export to the United States. These low exchange rates thus reduce the dollar prices of processed exports and allow China to sell more to the United States.

As many Chinese economists have noted, artificially low wage rates and interest rates and inadequate enforcement of environmental regulations imply a huge transfer of wealth from Chinese households to businesses. Artificially low exchange rates also represent a transfer from consumers to producers because weaker exchange rates limit the amount of imports that Asian consumers can purchase from the rest of the world.

China runs enormous surpluses with the United States largely because consumers in China provide subsidies to producers. These subsidies cause consumption in China to equal only 35 percent of gross domestic product., a very low level for a country at China’s level of development. The Chinese government is committed to adopting more consumer-friendly policies in the medium run. As it does, China’s surplus with the United States should decrease also.

Gracias, Marginal Revolution.

Problemas europeos

Wolfgang Munchau es pesimista sobre Europa. El crecimiento alemán, según él, es a costa de otros países de Europa, con los que tiene un superávit comercial. Alemania puede exportar en forma masiva porque tiene ventajas de eficiencia respecto a los otros países de Europa que no se disipan, porque el mercado europeo no está suficientemente integrado.

Por ejemplo, según Munchau, los precios de los supermercados en Alemania son mucho menores que en el resto de Europa, pero que a pesar de eso no se ha desarrollado un mercado cross-border de bienes de consumo. Su efecto sería una tendencia a elevar los precios en Alemania y reducir los del resto de Europa (con lo que los salarios, ajustados por productividad tenderían a converger la ventaja alemana sobre el resto de Europa):

The reason for the lack of demand-side adjustment is that Europe’s internal market is not fully functioning, certainly not at the consumer level. I spoke to an executive of one of Germany’s mail order companies and asked him why people in Belgium, where I live, cannot buy his extremely cheap products. He told me that national tastes were so different as to preclude a European-wide mail order service. My response was that the Belgians, and the Italians, probably share the Germans’ taste for low prices, and would probably shop if only given an opportunity. Despite some recent improvements it remains surprisingly hard to shop cross-border.

Munchau estima que la inmovilidad es mayor en el mercado laboral, por lo que los desajustes se pueden mantener por mucho tiempo:

While adjustment of the product side is prevented by an imperfect single market, adjustment on the labour market side is prevented by a complete absence of market integration. You would expect German workers to seek higher wages outside the country. But this is not happening, as the European labour market remains almost perfectly fragmented. That means German wage moderation can persist uncorrected for a long time. Nominal wages are effectively frozen, and are set to rise by only small percentages in the next few years.

Se ven mal las cosas en Europa. Esperemos que Munchau sea excesivamente pesimista.

El renacer del proteccionismo

Pese a que Rusia está en conversaciones para ingresar a la OMC, Putin acaba de anunciar que Rusia impondría aranceles adicionales a las importaciones de automóviles. Su objeto es promover que firmas automotrices de otros países inviertan en Rusia. Si se confirmara la medida, Rusia no podría ingresar a la OMC, o al menos si entrada se retrasaría mucho. El proteccionismo avanza en el iundo.