Categoría: Distribución de ingresos
Viviendo como haitianos
El Mercurio trae hoy un reportaje sobre algunas de las comunas más pobres de Chile, en la que las condiciones sociales se parecen algo a las de Haití: altas tasas de analfabetismo y de pobreza, con bajo acceso a agua potable y electricidad, y con pocas posibilidades de desplazarse a consultorios y otros servicios del Estado. Este blog ha recorrido algunas de estas comunas: Contulmo y Tirúa y puede confirmar el reportaje. En Tirúa y Contulmo hay casas perdidas en los cerros, con caminos de tierra impasables en invierno, y con muy baja densidad poblacional.
Esto hace muy difícil que lleguen los servicios a ellos, y es comprensible que el Estado prefiera conectar y proveer servicios a localidades menos aisladas, porque cada peso gastado es más efectivo. Una posible solución es hacer que esas familias aisladas migren hacia pueblos o ciudades donde proveer los servicios es más fácil, pero eso podría dejar grandes extensiones del territorio sin población. Otra solución es que, especialmente en el caso de familias que viven cerca de la frontera, el Ejercito asuma el costo de proveer los servicios como parte de una estrategia de ocupación territorial, la que podría ser una medida más efectiva para la defensa del territorio que algunos otros gastos de las Fuerzas Armadas.
AFPs y Social Security
Sebastián Edwards, en la entrevista de hoy en el Mercurio evalúa las desafortunadas opiniones de Krugman sobre los sistemas previsionales de tipo AFP. Este blog comparte la posición de Edwards respecto a las ventajas de los sistemas de AFP sobre los de reparto.
Pero si se entiende de donde proviene la animosidad de Krugman, tal vez su posición sea más comprensible, aún cuando es errónea. Su oposición a las AFP comenzó cuando el gobierno de Bush hijo usó el ejemplo chileno para intentar eliminar el Social Security, promoviendo un sistema de pensiones en que las personas invertirían los recursos acumulados en Social Security en el mercado financiero.
Pero eso fue una mala lectura del sistema AFP, ya que el Social Security actúa como la pensión mínima en Chile, protegiendo a los que no alcanzan a acumular recursos para una pensión suficiente al llegar a la tercera edad. Quienes tienen mayores ingresos pueden ahorrar en múltiples vehículos, incluyendo el fondo para profesores universitarios TIAA-CREF, que debe tener buena parte de los ahorros previsionales de Sebastián Edwards (que además recibirá ingresos de Social Security, por sus contribuciones).
Tampoco en Chile la pensión mínima se deja a los vaivenes del mercado, sino que se paga en base a los impuestos. El gran cambio que ha tenido nuestro sistema de pensiones en los últimos años ha sido justamente expandir la pensión mínima a un mayor número de personas, hasta transformarlo en un beneficio universal. En una dimensión, es incluso más generoso que el Social Security, pues cubrirá incluso a quiénes no han hecho contribuciones al sistema.
Problemas de deuda
Un artículo del Economist sobre la deuda de los países desarrollados, con un enfoque que combina algo de economía austríaca con conceptos convencionales de ahorro y gasto (la revista trae tiene un reporte sobre la deuda más detallado). El artículo discute un tema que este blog (más bien su autor) han pensado hace años: muchos países desarrollados han gastado buena parte del capital acumulado por generaciones en las ultimas décadas, viviendo mucho más allá de sus posibilidades reales. Lo más preocupante es la última parte:
… policymakers need to begin the long task of rebalancing the world economy. It makes sense for Western countries, like workers in their 50s, to save for retirement rather than run up their credit-card bills. But if one lot of people saves, another must borrow. At the moment the developing world is unwilling to run current-account deficits; […] All the same, a shift is in everybody’s long-term interest—and the younger parts of the world should be the borrowers.
Es preocupante porque el mundo en desarrollo no se endeuda por dos razones. Primero, porque algunos países no son sujetos de crédito, y segundo, porque los países que si recibieron crédito han tenido malas experiencias cuando los capitales golondrina abandonaron el país en forma rápida. Acaso si se pudiera separar los créditos de los dos tipos (para inversiones y golondrina), el problema se podría resolver, con los países más jóvenes aceptando la deuda que les ofrecen los países desarrollados.
En el caso chileno, nos estamos transformando rápidamente en un país más viejo, pero si esto no se traduce en una reducción de la población, sino en una población estable, el problema no debería ser grave. Después de todo, con menos niños, se los puede educar mejor, lo que los hace más productivos cuando adultos, compensando su menor número.
Hay dos cosas que se deben notar: las generaciones jóvenes son una inversión de las sociedades, y por lo tanto le cuestan recursos. Aquellas sociedades que dejan de tener niños pueden vivir mejor por un tiempo, ya que no deben incurrir en ese gasto. Pero han hipotecado su futuro, porque nadie pagará las jubilaciones de sus actuales adultos, a menos que el excedente debido a la menor inversión se haya invertido como sociedad en alguna otra alternativa. Pero tal parece que muchos países (este blog siempre piensa en el caso de España, o Italia, con sus bajísimas tasas de natalidad) simplemente han despilfarrado esos recursos que no debieron invertir en los inxistentes niños. Tal vez esto explica el sorprendente alza en la calidad de vida en España en las últimas décadas, sin que a primera vista, hayan debido esforzarse en exceso.
Limitaciones al DFL2
El proyecto que limita los beneficios del DFL2 a dos propiedades por persona
es una buena idea. Actualmente una persona puede percibir un elevados ingresos
por arriendo de departamentos DFL2 sin pagar impuesto a los ingresos, lo cual
introduce una enorme inequidad horizontal, pues por el mismo monto de ingresos
otros pagan una tasa marginal de impuestos de 40%.
El DFL2 genera dos distorsiones al menos: primero, elimina un tamaño de
propiedades. Como los beneficios solo alcanzan a casas o departamentos de
menos de 140 m2, no conviene tener un departamento entre los 140 y los 180 o
200 metros, pues en ese rango de tamaños los beneficios del mayor tamaño no
compensan el no estar acogido a la Ley. En tamaños más grandes, la distorsión
desaparece, pues para una persona que, por ejemplo, desea comprar una casa de
250 metros, es difícil pensar que estaría dispuesta a encogerse en una de
140m2 para ahorrarse impuestos. Esta distorsión, sin embargo, empalidece
en comparación con la distorsión que causa el DFL2 al atraer recursos hacia
propiedades que podrían haber tenido un mejor uso en otros sector no bonificados
con el subsidio. Nuestra economía tiene más inversión en casas y
departamentos de las que debería, debido al excesivo incentivo del DFL2.
Esta distorsión también tiene otros beneficiarios, además de los propietarios: los
arrendatarios se benefician de alquileres más baratos que los que se habrían
tenido sin el exceso de construcción generado por el DFL2. Pese a ello, es
una distorsión económica en un mercado que no necesita esa corrección, por lo
que los beneficios tienen que ser menores que los costos de la distorsión y
el país haría bien en eliminar este DFL.
El problema es como eliminar el DFL2 a más de dos viviendas. Sus defensores
proclaman que es un contrato-Ley, supuestamente más protector que una Ley, y
que al eliminarlo para las viviendas existentes se cometería una expropiación
sin compensación, lo que sería rechazado por el Tribunal Constitucional
cuando el caso se le presentase. El argumento tiene cierta plausibilidad,
hasta que se recuerda que las empresas mineras también enfrentaban impuestos
que no los discriminarían, por lo que se inventó la peregrina idea de que el
royalty no era un impuesto, dejando con ello contento a los abogados.
Una manera de reducir la oposición a la medida es eliminando gradualmente
el beneficio para los actuales propietarios, en diez años, por ejemplo. Esto
solución intermedia podría ser más aceptable que la eliminación inmediata
del subsidio para las propiedades en exceso de dos por persona.
Edad de jubilación de las mujeres
Es interesante que muchas ideas que se pensaron para ayudar a las mujeres han tenido un efecto adverso. Por ejemplo, al establecer una edad de jubilación de las mujeres a los 60 años, comparado con los 65 años para los hombres, el sistema de retiro ha dado una muy mala señal a las mujeres. No es imposible continuar trabajando después de los 60 años, pero la señal está: paralas mujeres, es adecuado jubilarse a los 60 años.
Esto no considera que con un sistema de previsional ahorro previo, las personas reciben su jubilación a partir de sus ahorros previsionales (salvo por las pensiones mínimas subsidiadas por el Estado en lo que falta para llegar al mínimo). Dado que la esperanza de vida de las mujeres es bastante mayor que la de los hombres, y que se jubilan más temprano, sus ahorros previsionales deben ser repartidos entre más años y naturalmente, resultan ser jubilaciones más pequeñas que las de hombres con el mismo sueldo al jubilar. Pero esto no es injusto, después de todo tienen más años para gozar esa jubilación, aunque sea más pequeña.
Lo correcto sería recomendar Continuar leyendo «Edad de jubilación de las mujeres»
El 7% de salud de los ancianos
La eliminación del pago del 7% de los ingresos de los ancianos destinado a salud será una medida popular, pero ciertamente no es una buena medida. No existe razón para suponer que esta es la forma apropiada de ayudar a las personas de menores ingresos. Primero, porque lo que se debe hacer es ayudar a estas personas identificando a las que tienen menores ingresos, muchas de las cuales no pertenecerán al segmento de la tercera edad. Sin embargo, se discrimina entre una anciano con un ingreso en el primer quintil y una persona más joven perteneciente al mismo quintil. Es posible incluso que la persona en la tercera edad, con su casa propia y sin deuda, y sin familia que mantener, tenga más ingresos libres que una persona más joven. Se trata de una medida populista, apoyada por todo el espectro político.
Además es una medida peligrosa, pues rompe la disciplina de considerar a las personas, a la hora de los subsidios, solo por las características relevantes desde el punto de vista de sus necesidades (exceptúo el caso de los pueblos originarios, a los que ya se los favorece en forma discriminatoria), y no por características como la edad, que no son relevantes a este efecto.
Es decir, ¿por qué el Estado establece diferencias entre dos tipos de ciudadanos en base a esta característica? Seguramente porque los ancianos votan, y porque cada vez aumenta más su peso relativo en las elecciones.
Distribución del ingreso en países anglosajones
La distribución del ingreso en los países anglosajones muestra un aumento en la desigualdad desde los años 1970 (espectacular para los EE.UU.), con la mayor parte de los beneficios yendo hacia el 0.1% o más arriba en la distribución de ingresos. En The Distribution of Top Incomes in Five Anglo-Saxon Countries over the Twentieth Century, Atkinson y Leigh estudian esta evoliución desde los años 20. La siguiente figura muestra lo que ha pasado en el período a los ingresos de los más ricos:

Este resultado no se debe a que haya aumentado el valor de la educación, porque entonces el efecto se extendería a un grupo mayor al 0.1% o al 1% superior. Pero el ingreso del 4% siguiente al primer 1% del ingreso tiene la evolución de la figura siguiente:

Los autores atribuyen el efecto a la reducción en las tasas marginales de impuestos.