Variacioncompensada's Blog

Dos malas experiencias

julio 11, 2014
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R. Fischer

Hoy fui a una Mesa Redonda en la U. Adolfo Ibañez para discutir el tema de la regulación del gas.1 Como he escrito en una serie antes (aquí, aquí, aquí, y aquí), he llegado a la conclusión de que el gas natural distribuido por la red minorista debe ser regulado.1 Luego de la presentación de los panelistas, incluyendo a J. Quiroz defendiendo a Metrogas, que ya fue bastante conflictiva, le tocó el turno al público. Una persona –ejecutivo de Metrogas, supongo–  se paró e hizo un discurso de una naturaleza extremadamente ofensiva. En otra ocasión describiré en más detalles lo que sucedió,  pero ahora solo haré mención a otras ocasión en que me sucedió algo similar.

A  principios de los 90 vivía en los EEUU, y estaba dedicado a investigar, entre otros temas, economía pesquera usando modelos teóricos. Me invitaron a  dar una charla en el Taller de Ingeniería de Sistemas, organizado por el  Departamento de Ingeniería Industrial de la Chile. Uno de las conclusiones de mi presentación era que había que establecer cuotas globales de captura. Las reacciones del público, casi todos de empresas pesqueras, fueron muy similares a las del señor del público hoy.

¿Que dicen ahora quienes se oponían a las cuotas globales de pesca? ¿Qué dirá en el futuro el mal educado ejecutivo de Metrogas?

 

Notas:

1. Lo que ocurrió en la Mesa Redonda no fue responsabilidad de la  U. Adolfo Ibáñez, sino de personas del público, aparentemente asociadas a Metrogas.

2. Debo aclarar que no todo el gas natural debe ser regulado: las grandes empresas deberían tener la posibilidad de contratar su gas libremente, usando la red de Metrogas para el suministro desde Metrogas u otro proveedor, pagando el costo de tránsito correspondiente, tal como se hace con los clientes libres en el área de concesión de una distribuidora.


¿Cómo regular el Gas Natural?

junio 1, 2014
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R. Fischer

He escrito varias veces durante los últimos días sobre la regulación del gas natural, en las que me he equivocado, he corregido mi error y he seguido intentando entender como pueden coexistir rentas con la eficiencia económica.

He continuado pensando en el problema y creo que por fin entiendo cómo resolver el problema de la existencia de rentas en un caso como este, y donde está la fuente de ineficiencia . La solución es bastante obvia, y nada de original: se trata de usar una tarifa regulada de dos partes.1 El resultado bajo este tipo de regulación es más eficiente que la situación actual, y no hay rentas.2

La solución consiste en que los clientes sean los que paguen por la inversión y que el regulador tarifique la empresa al costo marginal del suministro de gas. En tal caso, la cobertura de la red de gas es eficiente (lo muestro más abajo) y el consumo es eficiente, a diferencia de la situación actual, en que la cobertura es eficiente, pero no así el consumo, que se ve distorsionado por el alto precio, ya que se usa el gas licuado para hace limit pricing. Esto es lo que genera las rentas de la empresa. En resumen, con este mecanismo regulatorio adecuado se traspasan las rentas que se muestran como la zona achurada en la figura , desde productores a consumidores, y se corrigen todas las ineficiencias.

RentaMonopolioGNL3

Al cobrar el costo marginal de expandir la cobertura y el costo marginal del gas natural se obtiene la solución eficiente.

Una tarifa de dos partes eficiente

Supongamos que cada consumidor que desea conectarse a la red de distribución puede hacerlo al costo fijo F, que corresponde al costo marginal de conectarlo para la empresa, tal como en mi análisis anterior. Supongamos que además, se fija el costo del gas natural al precio $c_t$ que corresponde al costo marginal de suministro cada período. En tal caso, la empresa de distribución de gas natural está en equilibrio, sin obtener rentas económicas ni tener pérdidas.

Los clientes de la empresa ahora tienen un consumo eficiente. Los que están conectados, porque enfrentan el costo marginal del gas, y los que no lo están es porque el costo de conectarse no compensa el beneficio del menor costo de acceso a la red. El último cliente conectado es aquél a quién el beneficio del menor costo marginal del gas es exactamente igual al costo de su conexión.

TariffRegulPunch

Beneficios de la regulación en la Inglaterra victoriana

Implementación en la práctica

Suponiendo, para comenzar, que el costo de conexión es constante, el regulador debe determinar  el valor de F (además de una componente para cubrir el costo fijo de mantención y operación de la red) y el costo marginal de suministro.

Si existen economías de escala importantes en la construcción de la red, ésta se debe tarificar también con los mecanismos usuales: se define una zona de concesión relativamente homogénea, y en ella se calculan los costos totales de inversión, considerando las economías de escala, y luego se obliga a la empresa a conectar a todos los que lo requieren en la zona de concesión al costo medio de conexión en la zona de concesión.

El pago de la conexión (y de la mantención de la red) puede ser un cargo en la cuenta, y el otro elemento de la cuenta sería el consumo, tarificado al costo marginal.

Ventajas

Bajo el sistema actual sin regulación, se obtiene una cobertura eficiente porque el último cliente conectado cumple (aquí p_t^{gl}, c_t,  son el precio del gas licuado, el costo marginal del gas natural y C_t es el consumo del agente z, respectivamente):

\pi({z})= \sum_{t=0}^\infty \frac{(p^{gl}_t-c_t) C_t(p_t^{gl},{z})}{(1+r)^t } -F=0

es decir, que para la empresa, el margen que obtiene al cobrar p_t^{gl} al cliente z cubre exactamente el costo de conectarlo. Por su parte el cliente z está indiferente entre comprar el gas licuado o conectarse a la red y tener acceso al gas natural al mismo costo que el gas licuado.

En el esquema regulado, el último cliente que se conecta paga el costo de conexión F y ahorra

AhorroRegulGNL

que es lo que habría pagado extra si no se conectara, dado que el gas natural tiene un precio dado por su costo marginal. Por lo tanto el último cliente conectado es el mismo. Pero sus consumos son distintos, pues cuando está conectado enfrenta un precio más bajo, y por lo tanto consume más. Esto es eficiente, pues suponemos que el costo marginal del gas natural es su costo para la sociedad (habría que ajustarlo si hay externalidades por emisiones o por cambio climático, pero no afecta el argumento).

CartoonRegul

Conclusión

El esquema sin regulación que tenemos en el gas natural es eficiente en términos de cobertura, pero es ineficiente en términos de consumo. Bajo un esquema regulado con dos componentes de la tarifa, es posible alcanzar el óptimo en las dos dimensiones: consumo  y cobertura eficiente. Mi recomendación original de la necesidad de regular las tarifas en el sector era correcta, pero había equivocado mi análisis al considerar un modelo estático y una tarifa lineal.

Creo haber llegado por fin al análisis correcto. Es una muestra del problema que crea la inmediatez del blog (y de las entrevistas de prensa) : escribir sin haber estudiado cuidadosamente el problema. La solución que encontré no tiene nada de original: es lo que se hace en todos los sectores regulados, y debería haberlo recordado.  Si esto hubiera sido un artículo para una revista académica, habría revisado muchas veces mis resultados –especialmente si eran novedosos–  y los habría presentado en seminarios y conferencias, antes de publicarlos. Ahí habría detectado los errores. Esta es la diferencia con un blog.

Postscript

El esquema regulatorio con un solo precio falla porque intenta corregir dos distorsiones (cobertura y precios)  con un solo instrumento. Usando dos intrumentos: el precio de conexión y el precio del gas natural,  manejados en forma independiente, se obtiene la solución eficiente en forma limpia. Esto es conocido desde los años 50 del siglo pasado (¡Y se me había olvidado!).

 

 Notas:

1. Lo cual me hace sentir bastante tonto por no haberla visto antes.

2. Aquí no estoy considerando las ineficiencias de la regulación por problemas de asimetrías de información. Estoy mirando el problema en abstracto: si existiera un regulador omnisciente, ¿puede éste mejorar la situación existente por sobre la que  analicé en la corrección de mi error? Porque si no se puede hacer esto, ¿para que incurrir en el costo de regular si de partida la solución es ineficente?


Confieso un error

mayo 29, 2014
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R. Fischer

En mi posteo sobre Metrogas y la necesidad de regularlo cometí un serio error.^a En ese posteo propuse regular a Metrogas por su elevada rentabilidad y porque es un monopolio. El error fue considerar un modelo estático, en que no se amplía la oferta de agentes conectados al servicio de distribución de gas. En este posteo explico mi error y analizo (creo) correctamente el problema.

 

RentaMonopolioGNL2crop

El corto plazo del GNL

El Error

Para entender mi error consideremos la figura arriba (similar a la del posteo anterior).  La demanda está dada por D, el precio del gas licuado es p^{gl}. La empresa de gas natural no es un monopolio clásico, pues compite con el gas licuado. Por lo tanto, la empresa pone el precio de la competencia (limit pricing) y vende una cantidad q^{gnl}. Dado que su costo medio es más bajo tiene rentas \pi=(p^{gl}-CMe)g^{gnl}. La empresa toma el precio de mercado como dado, por lo que no se comporta como un monopolio. Además este análisis considera que los consumidores son todos iguales.

El punto importante es que el análisis  no considera la expansión de la red de distribución. Para entender esto, estudiemos la decisión de la empresa que evalúa si extender la red de distribución de Metrogas. Para ello debe considerar los flujos futuros que generan los clientes adicionales,contra lo que se debe considerar el costo de inversión y marginal.

Además, como el futuro tiene riesgos, la tasa de descuento r debe considerar esos riesgos: cambios de precios del petroleo, riesgo político, etc. Todo ello está incorporado en el valor de la tasa de  descuento. Asimismo, las diferencias de calidad percibidas por el cliente de los dos servicios están incorporadas en el limit price del gas natural, que es el precio corregido por estos efectos del gas licuado p^{gl}.

 

El modelo correcto

Suponemos muchos consumidores indexados por z \in [0,L], ordenados de mayor a menor ingreso y(z) y con una utilidad de tipo Cobb-Douglas por consumir energía u otros bienes, con parámetro \alpha. La energía se puede consumir en forma de gas licuado o gas natural, pero suponemos que a igual precio, el gas natural es preferido.{\ }^1 Por lo tanto, un agente z con ingreso y(z) destina un gasto \alpha y(z) a energía. El consumo de energía de ese agente es: C(p,z)=\alpha y(z)/p, que es decreciente en el ingreso (y por lo tanto, en z).

Se supone un costo de inversión fijo F por conectar a un nuevo cliente y un costo marginal del gas en el período t de c_t por unidad.  En tal caso, el beneficio que produce conectar al agente {z} es:{\ }^2

\pi({z})= \sum_{t=0}^\infty \frac{(p^{gl}_t-c_t) C_t(p_t^{gl},{z})}{(1+r)^t } -F

  El último consumidor servido \bar{z}, por lo tanto, es aquél para el que se tiene que \pi(\bar{z})=0, es decir, el de menores ingresos para el que la conexión marginal es rentable. Es decir, no hay aprovechamiento monopólico.{\ }^3

RentaMonopolioGNL3

El último agente servido por la empresa.

Notemos que pese a que la empresa no está aprovechando su condición de ser el único proveedor de gas natural, tiene utilidades importantes (el área achurada). Estas son utilidades totales del proyecto hasta t=\infty, y podemos hacernos la pregunta si esta situación es la más eficiente.

El supuesto de que el servicio de GNL es socialmente beneficioso para la sociedad (ver Nota 1) implica que a la sociedad le conviene que se extienda más allá del punto eficiente de la empresa.  Si la externalidad es importante, la sociedad está mejor si se le imponen obligaciones de inversión a la empresa. En  mi opinión, no creo que esto sea un factor decisivo para imponer obligaciones de despliegue de la red a la empresa. Las  externalidades son pequeñas.

Consideremos que esas externalidades no existen, para simplificar el resto del análisis. Si no existieran alternativas al gas natural (como el gas licuado), la sociedad valoraría el beneficio neto como el punto en que se debería dejar de invertir en la red, a diferencia del monopolio privado, que le interesa el valor marginal. Esto porque en el caso sin sustitutos, se perdería el excedente  de los consumidores no servidos. En tal caso se podría obligar a la empresa a invertir hasta que su rentabilidad económica sea cero, es decir, la condición para el último agente servido sería z^{s} que satisface:

ExpresionGasLicuado1

 

Pero en este caso existe un sustituto, el gas licuado, por lo que se debe sopesar el costo para la empresa de perder excedente, contra la pérdida para los agentes de no poder acceder al servicio de distribución, pero disponiendo de gas licuado. Para el comprador marginal (que cumple   \pi(z)=0), la pérdida de no tener acceso al gas natural es cero, porque todas las ventajas privadas del gas natural por sobre el gas licuado se capturan en el precio. Este consumidor no gana nada al pasar de uno a otro combustible.  Por lo tanto, al quitarle utilidades a la empresa no se gana nada a menos que sopesemos más el beneficio de los agentes que  el de la empresa.

 

El caso en que el excedente de los consumidores se valora más que el de los productores.

Este es un supuesto bastante común en la literatura y en el pensamiento de los reguladores, aunque no tiene más fundamentos que el de las preferencias sociales. Si las utilidades de la empresa se valoran en menos que el excedente de los consumidores, el bienestar social siempre aumenta al traspasar utilidades uno a uno con los consumidores. Pero esto tampoco permite pensar en establecer obligaciones o regulaciones sobre la empresa, pues si se conecta a un individuo para el que se cumple que \pi(z) < 0, le estamos quitando recursos a la empresa para perderlos en una inversión innecesaria en expansión de la red.

 

 Conclusión

En mi posteo anterior cometí el error de hacer un análisis estático de un problema dinámico de inversión. La conclusión es que la empresa Metrogas no ejerce poder monopólico clásico. A menos que hayan externalidades significativas (beneficios que no son privados) de expandir el acceso al gas natural, no he podido encontrar un argumento para regular el sector.4 La única manera de extraer rentas de la empresa es mediante una licitación competitiva de zonas de extensión de la distribución de gas natural.

Notas:

a. Advertí el problema al hojear un trabajo de A. Galetovic de 2007 sobre regulación de este mercado. Mi enfoque es bastante más simple, sin embargo.

1. A nivel social por la menor contaminación del gas natural o por menores emisiones de carbono, por las menores molestias y congestión producidas por los camiones, etc.

2. La tasa de descuento incluye los riesgos del negocio, incluyendo costos futuros de gas natural, del gas licuado, regulatorios, etc.

3.  Notar además que si aumenta el precio de la competencia de gas licuado porque no es competitivo, a Metrogas conviene extender la red.

4. Pasé varias horas pensando en alternativas que podrían introducir distorsiones al proceso de decisión de la empresa: costos decrecientes, economías de red, menor sustitutabilidad de gas natural y gas licuado, sin poder armar un argumento razonable.

 


Metrogas, de nuevo

mayo 20, 2014
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R. Fischer

En un posteo anterior calculé que Metrogas había tenido una rentabilidad sobre activos de 12% en 2013. Lo que no advertí es que la empresa había revalorizado sus activos fijos en un 14% durante el año. Si se hubiera usado una cifra alternativa, por ejemplo el valor de los activos del año anterior ($ 786 MMM) más la inversión del año ($34 MMM), se tendría una rentabilidad de 13.2%.

La empresa está sujeta a una orden del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia que regula el precio si la rentabilidad es excesiva. Es prudente, por lo tanto, revalorizar los activos para reducir la rentabilidad observada. Esto podría explicar que el valor de los activos de la empresa sean un 50% mayor que la inversión acumulada: hay USD 1.081 MM en inversión acumulada  pero los activos suman USD 1.622 MM.

GasometroMetrogas

El gasometro de Metrogas: uno de los activos que se ha revalorizado.


Regulación de Metrogas

mayo 16, 2014
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R. Fischer

El Ministro de Energía propone estudiar si conviene regular el precio del gas. Hasta ahora la empresa no ha sido regulada, bajo el argumento de que compite con el gas licuado distribuido con camiones, y que requería utilidades sobrenormales para financiar sus inversiones.

Para entender la situación, puede ser útil examinar la figura siguiente. En ella se muestra la Demanda (D) que enfrenta el monopolio en el área que puede servir con su red de distribución de gas. También se muestra su costo marginal (CMg) y su ingreso marginal (IMg). A la empresa le gustaría poner el precio de monopolio p^m, porque con eso maximiza sus utilidades. El problema es que enfrenta competencia de los vendedores de balones de gas licuado, que son supuestamente competitivos y tienen un precio de p^{gl}, lo que limita lo que el monopolio puede elevar los precios.

 

RentaMonopolioGNLcrop

El monopolio en gas licuado residencial

 

Lo que hace un monopolio en estas condiciones es poner un precio un epsilon más bajo que el del gas licuado. Así se asegura que sus consumidores no comprarán gas licuado y que conra el precio más alto posible por el gas. Sus ventas son q^{gnl},  y su renta es (p^{gl}-CMg) q^{gnl},  el área achurada en la figura.

La empresa justifica estas rentas porque realiza inversiones en extender la red. El símil apropiado es una patente por una innovación, que permite a la empresa obtener rentas monopólicas durante un período, de manera que ese premio incentive el esfuerzo en innovación.

Pero las patentes tienen una duración finita, a diferencia de las rentas obtenidas por un monopolio como el del gas natural residencial. La inversión en extender la red parece haber cesado para todos los efectos prácticos, pues de la memoria del año 2013 de Metrogas se obtiene:

RentabilidadMetrogascrop

Información financiera de la Memoria 2013 de Metrogas

Es decir, la empresa tiene una rentabilidad de 27.6% sobre ventas,  y de 12% sobre activos, y las del año anterior también son muy elevadas. Al mismo tiempo, la inversión es bajísima: invierte aproximadamente un 30% de las utilidades. Es por eso que la red se extendió solo un 0.9% respecto de año anterior. Entre el año 2009 y el año 2013 la empresa solo se ha expandido en un 4.5% en términos de la extensión de la red.

En el mismo período 2009-2013, Metrogas ha obtenido utilidades totales (sumadas sin descontar) de $298 342 MMM. Es decir, en estos años ha obtenido utilidades por USD 541 621MM, contra una inversión acumulada –según la memoria de Metrogas— de USD 1081MM.

Conclusión

La rentabilidad sobrenormal de Metrogas no está financiando inversión en extender las redes de distribución.  Parece razonable evaluar si conviene regular a Metrogas.1

 Postscript:

La corrección a las cifras del período 2009-2013 responden a un error de suma. No cambian el hecho que en cinco años la empresa pagó la mitad de su inversión. Si hubiera considerado el interés sobre las utilidades de los años 2009-2012, el resultado habría sido mejor aún.

 Nota

1. El Ministro de Energía es prudente al sugerir la regulación como una opción. Nuestro sistema regulatorio es deficiente,  y usando la tecnología regulatoria que se usa en otros sectores existe el riesgo de obtener un precio regulado superior al del gas licuado distribuido en balones.

 

 

 


Concesiones reguladas

octubre 20, 2012
1 comentario

R. Fischer

Las primeras concesiones carreteras modernizaron drásticamente la infraestructura vial del país. Como una forma de alentar la participación en una industria nueva en la que los concesionarios deben hundir inversiones enormes, los contratos incluyen muchas clausulas que protegen a los  concesionarios de la potencial expropiación regulatoria por parte del Estado.

El problema es que esa protección se transforma en un estorbo para realizar las modificaciones que requieren concesiones con muchos años en funcionamiento. Estas necesitan ampliaciones, nuevos cruces, accesos u otras alteraciones en su diseño. Para ello, en la mayoría de los casos, se necesita el consentimiento del concesionario. La necesidad de esta aprobación deja al concesionario en una muy buena posición negociadora y puede exigir que las inversiones adicionales tengan una alta rentabilidad, la que puede llegar a límites excesivos. Esta posición negociadora se ve reforzada porque la presión de la opinión pública por las nuevas inversiones debilita la posición negociadora del MOP. En un caso particular, la ruta 68, existe la alternativa de recomprar la carretera como alternativa a la negociación, lo que ha dado lugar a un interesante intercambio de opiniones entre Eduardo Engel y el ministro Golborne en La Tercera.1

Pero ese no es el punto de este artículo. Frente a las dificultades para modificar los contratos (en las concesiones antiguas distintas de la Ruta 68), la Dirección de Concesiones está pensando que tal vez las concesiones antiguas deberían pasar a un sistema de regulación similar al de los servicios de utilidad pública. En tal caso, el regulador podría definir los peajes, exigir ampliaciones para hacer frente a la demanda, otorgándole  tarifas que aseguren la rentabilidad de las inversiones.

En mi opinión esto es una mala idea. La razón para usar  concesiones es que permiten reproducir resultados similares –en términos de rentabilidad– al que se habría obtenido bajo competencia, pese que se entrega un monopolio (la frase que describe una licitación competitiva es  es “competir por la cancha y no en la cancha“). Quiénes han trabajado en sectores regulados conocen las dificultades que tiene la fijación de tarifas, su costo, y los malos resultados que se obtienen, razones que hicieron preferible concesionar  las carreteras y otra obras de infraestructura. La figura siguiente, proveniente de un trabajo conjunto con E. Engel y A. Galetovic, muestra como debe ser el proceso de decisión. Se observa que la opción de regular solo es apropiada cuando las otras alternativas no son aplicables, lo cual no es éste caso.

Lo que debe hacer el MOP es seguir tratando de modificar las concesiones en una forma que no aumente las rentas del concesionario. Si esto es imposible, debe repetir lo que se hizo en el caso de los contratos del Transantiago con troncales y alimentadores: se aprueba una ley que permita modificar los contratos antiguos (los contratos firmados luego de la reforma de la Ley de Concesiones son algo mejores que los antiguos) o alternativamente permita la recompra de los contratos a un precio justo. El gobierno puede luego, tal como lo puede hacer con la Ruta 68, relicitar los contratos bajo las nuevas condiciones, incluyendo las ampliaciones necesarias y así recuperar los recursos destinados a recomprar los contratos.

Nota: 1. Debido a que la página web de La Tercera no permite las búsquedas a menos que uno este inscrito, y por algún motivo no me permite hacerlo pese a tener una suscripción, no puedo hacer un enlace con las columnas. Muy mal.


El problema de los expertos

septiembre 28, 2012
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R. Fischer

Uno de los problemas de las sociedades modernas es que son complejas, por lo que muchos de sus problemas, por ejemplo en políticas públicas, requieren conocimientos especializados. Aunque se pueden diseñar políticas públicas generales para un sector, como el de la construcción, por ejemplo, sin tener demasiada  experiencia en él, es otra cosa cuando se ingresa al área chica, como los estándares de  construcción. En esa situación, los únicos que pueden tener un rol útil en el diseño de los estándares son quénes trabajan en el sector.

El problema entonces es que las personas pueden ser acusadas de servir intereses privados. Pienso, por ejemplo, en lo que ocurre en muchos nombramientos de personeros de nivel medio durante este y otros gobiernos recientes. El subsecretario de telecomunicaciones, los superintendentes, etc. normalmente es una persona perteneciente al sector, y por lo tanto puede ser acusado de tener conflictos de intereses. Puede ser un consultor, y en tal caso ha trabajado para las empresas o para el regulador. Puede ser  ejecutivo en una empresa del sector, o acaso ha sido empleado de la Superintendencia o la subsecretaría.

En los pocos caso en que se incorporan en estos cargos sectoriales a políticos sin conocimiento del tema –y por lo tanto sin conflicto de intereses, el sector normalmente queda paralizado, pues el personero no es capaz de comprender el sector y de diseñar reformas apropiadas y consistentes.

En algunos casos se puede recurrir a académicos. El problema es que si conocen el sector a fondo, es porque han hecho consultorías para alguna de las partes, y por lo tanto se aplican las mismas reservas a que a personas que son miembros permanentes del sector.

No me parece que se pueda prescindir de los expertos sectoriales en esos cargos técnicos, pese a  que casi siempre van a enfrentar conflictos de interés en las relaciones con sus antiguos empleadores o contratantes. Tal vez la única solución es la que se usa actualmente: el personero debe anunciar sus conflictos de interés, y en los casos en que el conflicto sea importante, debería abstenerse, siendo subrogado en la materia por otra persona.

Aclaración: He estado en esa situación, tanto como miembro del Panel de Expertos, como ahora que soy miembro del Panel Técnico, o en diversas Comisiones Presidenciales en el pasado. Creo que pueden ser útiles las Comisiones de Ciudadanos que se usan en algunos países europeos para evaluar políticas públicas, pero no en su diseño de políticas (que deberían ser hechas por expertos). En general estas Comisiones de Ciudadanos deberían analizar políticas generales y no específicas. Por ejemplo, no usaría un Panel ciudadano para definir un estándar técnico, pero si para evaluar una propuesta de política ambiental.