Unidades de maldad

R. Fischer

Creo que las Isapres han sido tratadas injustamente los últimos años, dado que han corregido muchas de sus falencias del pasado. Más aún, apremiadas por políticos y el publico, sus últimas propuestas corrigen los problemas que aún restaban. Sin embargo, su imagen es tan mala (en su origen por el mal trato a los clientes, aunque de eso hace mucho, y hoy como un lugar común), que no importa lo que hagan. Seguirán siendo percibidas por muchos –incluso por quienes no son afiliados, y que les encantaría poder serlo– como entes viles y crueles, una encarnación del mal.

Las utilidades del sistema ISAPRE son bajas. Solo fueron $38 MMM el año pasado, una cifra modesta tanto en términos de ventas como por afiliado. La opinión popular cree que son gigantescas, tal vez porque los números más allá de $10 MM son “grandes”, sin ser fácil comparar magnitudes. Es por eso que hace poco, cuando comparé las utilidades de Metrogas con las utilidades de todo el sistema Isapres, la sorpresa fue mayúscula.

CaricaturaIsapres
Una caricatura poco original: opinión del público sobre las Isapres. 

Es por ello que propongo definir una nueva unidad para comparar utilidades entre empresas: Unidades de Maldad (UM) definidas como el valor de las utilidades del sistema ISAPRE de 2013.

Las utilidades de Metrogas son 108/38:  2.84 UM

Las utilidades de Entel 175/38: 4.60UM

Las Utilidades del Banco de Chile 593/38: 15.60UM

Claro que también podríamos haber definido las Unidades de Bondad (UB), es decir, en términos de las las utilidades de Codelco. Es una empresa que no importa si lo hace bien o mal, la opinión del público es siempre positiva. Las utilidades de las empresas anteriores no habrían alcanzado una Unidad de Bondad.

Sobre los directores de Codelco

R. Fischer

La ley es bastante clara en cuanto a los nombramientos de directores de Codelco, El artículo 8 letra c. de la Ley que rige a Codelco ordena que los directores serán elegidos entre ternas:

“Cuatro directores nombrados por el Presidente de la República, a partir de una terna propuesta para cada cargo por el Consejo de Alta Dirección Pública, con el voto favorable de cuatro quintos de sus miembros.”

Artículo 8°.- El directorio estará compuesto de la siguiente forma:

a) Tres directores nombrados por el Presidente de la República.1

Luego en el artículo 8A. señala entre los antecedentes que deben cumplir los directores:

Artículo 8° A.- Sólo podrán ser nombrados directores de CODELCO las personas que cumplan, a lo menos, con los siguientes
requisitos:

“… acreditar una experiencia profesional de a lo menos cinco años, continuos o no, como director,
gerente, administrador o ejecutivo principal en empresas públicas o privadas, o en cargos de primer o segundo nivel jerárquico en servicios públicos.”

Al examinar el cv de Oscar Landerretche, el nuevo Presidente del Directorio de Codelco, no me parece que cumpla, ni de cerca con estos requisitos. Lo más cercano que tiene es ser:

“Director Académico de la Maestría en Políticas Públicas de la Universidad de Chile y coordinador del Programa Conjunto en Políticas Públicas de la Universidad de Chile y la Universidad de Chicago.”

que me parecen lejanos al requisito de acreditar una experiencia profesional de al menos cinco años como director,
gerente, administrador o ejecutivo principal en empresas públicas o privadas. No es que esté impugnando las calificaciones intelectuales y académicas de Oscar, que son respetables, pero creo que sus antecedentes no satisfacen un requisito expreso de la Ley.

Para entender que esto no es una critica a Oscar, creo que ni siquiera Claudio Raddatz, que ha estado en cargos administrativos de mucho mayor jerarquía (y que fue mi alumno), cumple la condiciones de la Ley. Claudio es actualmente Director de la División de Política Financiera del Banco Central y anteriormente fue el jefe de estudios del Banco. En su caso, creo que ambos cargos satisfacen los requisitos de la Ley, pero no su antigüedad en ellos.

Otro caso es el de Dante Contreras, nombrado director en Codelco. Dante fue Director Ejecutivo del Banco Mundial entre 2008 y 2010, lo que me parece un cargo que satisface los requerimientos de la Ley, pero la duración es insuficiente, a menos que se considere que dirigir un  proyecto Fondap o ser director de un Diplomado califique en las definiciones anteriores.

Me sorprende y preocupa que personas nombradas en cargos de tanta visibilidad no cumplan con requisitos tan fácilmente verificables,  y que están definidos en la Ley. No es un problema por las personas, sino por lo que dice sobre la forma como opera el gobierno. Tal como la legislación contra conflictos de interés

“no pone[n] en tela de juicio el profesionalismo, la fibra ética ni la honestidad de quienes los tienen. “,

los requisitos para nombrar a un director de Codelco no significan que quién los incumple no es una persona talentosa y acaso pueda ser un excelente presidente del Directorio. Pero si una persona no satisface los requisitos establecidos en la Ley no puede ni debe ser nombrada en el directorio. Supongo que la Contraloría rechazará los nombramientos.

 Postscript

Los cambios se deben a que había leído mal una parte de la Ley. La Presidente puede nombrar tres miembros del directorio por derecho propio. Sin embargo, la parte esencial del artículo, es decir el no cumplimento de los requisitos legales para ser nombrado director, sigue tan válida como antes.

 

Nota:

1. En la versión original del posteo usé la letra c) del Artículo 8.

 

Un dilema lechero

R. Fischer

Esta nota corresponde a las noticias raras del día. Si tuviera más tiempo la haría una sección permanente.

En un artículo aparecido hoy en El Mercurio, el presidente de FEDELECHE (productores de leche) señaló que Soprole (filial de Fonterra), compra leche desde Nueva Zelanda a un precio de USD350/ton, pese a que el precio promedio del mercado internacional es de USD 500/ton.  Agrega el Sr. Carrasco:

“Por lo tanto, al exportar producción local a más altos precios y obtener valores más bajos desde su filial, el diferencial que genera resulta ser un buen negocio para la compañía, pero también una señal que no favorece la compra de leche fresca en nuestro país.”

En esto hay algo raro. Según el Sr. Carrasco, los neozelandeses venderían a un precio más bajo que el precio mundial para exportar a Chile, y eso sería un buen negocio para Fonterra.  Algo no calza: ¿qué gana Fonterra con perder los USD 150/ton que podría haber obtenido en el mercado mundial al exportar a Chile?

Vacas Neozelandesas meditando sobre la conveniencia de exportar su leche a Chile
Vacas Neozelandesas meditando sobre la conveniencia de exportar su leche a Chile

En el mismo artículo se le pregunta a Odepa sobre el aumento de exportaciones provenientes de Nueva Zelanda. Según ODEPA, los precios de Nueva Zelanda son levemente menores que los de Argentina, por lo que han desplazado las importaciones provenientes de ese país. Tal vez entonces los precios de leche Argentina son bajos, y para competir Fonterra necesita vender a USD 350/ton. Ese argumento tampoco tiene sentido. Fonterra puede vender en el mercado internacional a USD 500/ton, y no tiene obligación de vender a pérdida la mercado chileno. La lógica de la queja de FEDELECHE me escapa.

La ideología nos ciega

R. Fischer

Hoy tuve una experiencia sorprendente. Dialogaba con mis estudiantes (5 año de Ingeniería Civil Industrial, curso de Organización Industrial) sobre universidades privadas y el lucro. En algún momento de la discusión les comenté que, si bien no hay universidades destacadas con lucro, no todas las universidades son de excelencia. Que educar bien a un estudiante de inteligencia mediana para una vida profesional es algo valioso,pero que no estaba en el interés de universidades de excelencia –que se interesan por los mejores estudiantes–. Y en tal caso, podía ocurrir que una universidad con fines de lucro fuera tan buena o mejor en el ámbito de educar a estudiantes medianos o malos que una universidad sin fines de lucro. Solo se requería que hubieran estándares de calidad efectivos, para no engañar a los estudiantes.

EscuelaIngenieriaUCh2
Escuela de Ingenieria de la Universidad de Chile

Ante eso, una estudiante preguntó, algo escandalizada,  si eso no significaba que habrían profesionales de primera y de segunda. Respondí que si, pero que claramente un estudiante mediano no podría sobrevivir el primer año en nuestra Facultad, que recluta del 2-3% superior de la cohorte y les hace dura la vida. Probablemente, agregué, ustedes tendrán una educación más ambiciosa y una trayectoria profesional más interesante y mejor pagada.

 

RentabilidadIngIndustrial
Rentabilidad de la carrera de Ingeniería Industrial, distintas universidades, 2012.

Varios estudiantes me miraron algo escandalizados, así que les pregunté si no creían que ellos eran más inteligentes –en el sentido de capacidad en ciencias y matemáticas– que los estudiantes de ingeniería de universidades que acogen a alumnos menos selectos.1 Mis estudiantes buscaron todo tipo de excusas para evadir una respuesta afirmativa. Que ellos eran más trabajadores, pero no necesariamente más inteligentes, que habían distintas formas de inteligencias, y otras formas de evadir responder a la pregunta.

Pregunté entonces si no creían que habían personas más inteligentes que otras en el área científica. Nuevas evasiones. ¿Creerían que hay diferencias en capacidad deportiva, por ejemplo, imposibles de superar con entrenamiento? Y si hay diferencias en capacidades física ¿por qué no habrán diferencias en habilidades mentales? Pese a estos argumentos, varios no quisieron admitir la posibilidad de diferencias en inteligencia natural.

Conclusión: la ideología ciega.

 

Postcript:

Tal vez no quedó claro a que ideología me refiero. Se trata de la ideología de la equidad llevada al extremo. Ésta se traduce, por ejemplo, en exigir que un liceo emblemático como el Instituto Nacional deje de seleccionar a sus estudiantes.

 

Nota

1. La PSU es tan mala como sistema de selección que los puntajes ya no tienen la clara relación con la inteligencia pura  (del tipo matemático-científico) que tenía en el pasado, al menos por sobre los 720 puntos. Pese a esto, cuesta creer que una universidad que admite estudiantes con un puntaje promedio de 650 puntos tenga estudiantes de una inteligencia equivalente los que obtienen de 750 promedio, como nuestra Facultad.

Sobre la Reforma Tributaria

R. Fischer   Escribir sobre la reforma tributaria es una osadía, dado lo poco que conozco en materia impositiva. Sin embargo, tal vez la opinión de un observador que no es experto tributario, pero si microeconomista, tenga algún valor. Creo que en la reforma hay tres aspectos  claramente distinguibles:

  1. ¿Deben subir los impuestos pagados por los sectores de mayores ingresos?
  2. ¿Cómo deben subir los impuestos para no provocar daños económicos?
  3. ¿Qué hacer con los nuevos recursos?

BacheletImpuestos

¿Deben subir los impuestos?

Me parece razonable que suban, aunque no me queda claro si debe ser tanto como lo desean los que proponen el alza impositiva. Existe un segmento del grupos de mayores ingresos –especialmente entre los de muy altos ingresos– que paga mucho menos de lo que debería, mientras otros con ingresos menores  pagan una proporción mayor de sus ingresos. La inequidad horizontal en un sistema de impuestos reduce su aceptabilidad social. En principio sería posible aumentar lo que paga el segmento de más altos ingresos sin aumentar las tasas, permitiendo satisfacer la presión por un aumento del gasto social. En nuestro actual esquema impositivo hay mucha elusión y evasión mediante mecanismos que distorsionan la asignación de recursos. Estas características no son particulares de Chile: también en países desarrollados existe una multitud de trucos similares. Por otra parte, una parte de lo que los proponentes del aumento consideran elusión es simplemente un traspaso de ingresos de un momento del tiempo a otro, es decir, una forma de ahorro que no debería ser penalizada. Por lo tanto las cifras de elusión que se muestran exageran la importancia de  ésta.

¿Cómo subir los impuestos?

En mi inexperta opinión, un sistema impositivo conceptualmente limpio y elegante tiene ventajas sobre un sistema que incluso en su inicio requiere ajustes para no provocar excesivas distorsiones  económicas, en particular sobre la inversión. Es más fácil corregir un sistema con un fundamento lógico: solo se requiere voluntad política. Durante el gobierno anterior hubo un intento –sin demasiado entusiasmo– por cerrar algunos de los forados que tiene el FUT, pero enfrentó a un lobby de abogados tributaristas y contadores. Como tenía poco apoyo del gobierno, al poco tiempo se abandonó el intento. El actual gobierno tiene los votos y la voluntad para cerrar esos y otros resquicios en el sistema impositivo actual, con lo que se habría obtenido el mejor de los mundos: las ventajas de un sistema bien concebido, habiendo corregido sus problemas.

PineraImpuestos
De la época en que Piñera pensaba en aumentar impuestos

Desde ese punto de vista el sistema con base devengada (y sin FUT, en consecuencia) me parece peor. Esto se advierte al observar el tipo de ajustes que hay que hacerle para reducir su impacto sobre la inversión. Pese a ello, los problemas del nuevo sistema no siempre tienen respuesta. Son intrínsecos a este sistema impositivo. Veamos:

  1. Es necesaria la depreciación acelerada para no castigaren exceso la inversión. En principio no me gusta la depreciación acelerada (es una distorsión pro inversión), pero en el sistema antiguo no era una necesidad, sino un agregado que se podía eliminar sin efectos graves. Ahora en cambio, esto es absolutamente necesario. Además, tenemos el problema que las empresas con poco capital (de servicios o de innovación), no van a poder hacer esos descuentos. Y en ese grupo debe estar la mayoría de las empresas.
  2. En las sociedades con participación de minoritarios, esto tendrán que pagar impuestos aun sobre dividendos no distribuidos. Si no se corrige (y no se me ocurre como hacerlo), habrá una mayor concentración de la propiedad accionaria. Nota posterior: Debo corregir este punto, porque me han explicado que el impuesto sobre los dividendos no distribuidos lo paga la empresa, por lo que el problema que menciono no ocurre (aquí se advierte mi incompetencia en el tema)..
  3. En el caso de las AFP, el problema es que incluso los trabajadores de bajos ingresos pagarán el 35% sobre las utilidades devengadas de las inversiones en empresas chilenas. Las inversiones en fondos mutuos tendrán el mismo problema.
  4. Una parte importante de los recursos acumulados en las sociedades bajo el FUT corresponden a ahorros para la vejez de profesionales. El que no paguen impuestos ahora se corregirá cuando jubilen y retiren esos recursos para vivir mejor cuando ancianos. Bajo el nuevo esquema estas personas no podrán ahorrar sin pagar los impuestos del momento en que ganaban más en sus vidas. Esto genera inequidad horizontal en el tiempo.
  5.  Las empresas deberán acudir más frecuentemente a los bancos porque tendrán menos financiamiento a partir de utilidades acumuladas. Los bancos son caros y no  siempre otorgan crédito en buenas condiciones a las Pymes.
  6. Las empresas tendrán una estructura cargada hacia deudas en vez de patrimonio. Esto debería traducirse en una economía menos robusta y más sensible a cambios en las condiciones externas.

Deben haber muchos otros problemas que aparecerán con el tiempo. El tema es que todas estas complicaciones son inherentes al nuevo sistema impositivo, y para corregirlas /si se puede) habrá que hacerle ajustes. Y con eso tendremos un esquema tributario complejo, lleno de regla raras que se aplican en algunos casos y sin un principio rector claro. Y al final, es probable que haya más formas de elusión que bajo el sistema actual. Es lo que sucede en los países con este tipo de sistemas impositivos.

¿Qué hacer con los nuevos recursos?

Si el lector revisa este blog, sabrá que la gratuidad me parece un serio error. Perjudicará a la sociedad (por una mala asignación de los recursos educativos); a las universidades del Estado, ya que lo importante será el apoyo del gobierno para conseguir recursos y no la calidad académica;, y a la equidad, pues recibirán universidad gratuita quienes podían pagar por ella.

ContraReforma
Un volante de la UDI contra la reforma

Es una transferencia importante desde la sociedad a los más ricos. Después de todo, casi todos los jóvenes del último quintil van a la universidad, por lo que se verán beneficiados. Es difícil de creer que un número similar perteneciente a los otros quintiles asista a la universidad. Además, en la actualidad, los jóvenes de segmentos más desventajados tienen acceso a subsidios para costear sus estudios. Por lo tanto los jóvenes del 20% más rico –o sus familias– serán los más beneficiados. Si de mi dependiera, usaría los recursos para aumentar el gasto en educación preescolar y escolar en forma inteligente.

Mentiras y medias verdades

R. Fischer

No habría vuelto a escribir sobre el caso del Ministro de Hacienda y su actitud hacia la verdad, si no fuera porque un colega muy respetable me escribió criticando mi análisis. Según el, durante  el gobierno de Piñera se hacía algo similar, y más dañino que la nimiedad de esconder un dato, como lo hizo el Ministro en esta ocasión:

ArenasDatos

Creo que en esa respuesta hay cierto errores, sin considerar el hecho que responder que un conducta reprobable es aceptable porque otros hicieron lo mismo.

Quienes han seguido la trayectoria de Piñera saben que no está dispuesto a investigar demasiado la veracidad de una noticia o dato favorable. Siempre estuvo dispuesto a repetir cifras que le convenían, pese a que su fuentes no eran sólidas y en algunos casos se demostró eran falsas. Por ejemplo,  es probable que los porcentajes de tareas cumplidas en el caso de  la reconstrucción después del terremoto del 2010 eran exagerados, independientemente de que todo indica que el proceso funcionó bien, mejor de lo que podría haberse esperado.

Lo dos casos que mi colega enrostra a Piñera son importantes, pero me parece que no están en la categoría de esconder datos de estadísticas internacionales de nuestro actual Ministro. Primero, el caso de las mediciones de pobreza de la Casen, que fueron la causa que finalmente CEPAL se retirara del proceso (entre paréntesis, la participación de CEPAL en este tema es tema para otra nota).

PiñeraCasen
La caída en la pobreza que no era efectiva.

Piñera se jactaba de la caída en la tasa de  pobreza durante su gobierno, sin mencionar que lo que tenía era una estimación puntual que no incorporaba el margen de error. Al incorporarlo, la diferencia en las tasa de pobreza no era significativa. Creo que esto cae claramente en la categoría de “trampitas” que hacía Piñera. El dato que citaba era correcto en el sentido de ser la estimación puntual, y era más baja que la del gobierno anterior. Lo que no decía era que la diferencia era lo suficientemente pequeña para que, desde el punto de vista estadístico, no había evidencia de que la cifra fuera efectivamente menor (aunque con una probabilidad de más de un 50% así lo fuera). Además, eran cifras provistas por el Ministro de Mideplan del momento, que también tenía una tendencia a ese tipo de juegos. Pero claro, Piñera, que es un doctor en economía, debería haber preguntado por la significancia del dato. Sin embargo, pienso que esta “media verdad” es distinta de simplemente hacer desaparecer un dato proveniente de fuentes internacionales porque no conviene: esa es una mentira.

El otro caso importante de Piñera tiene que ver con el Censo. Aquí me parece que Piñer tuvo meno culpa que en el caso anterior y la responsabilidad directa recae sobre el Director del INE (el Presidente es el último responsable, pero eso solo desde el punto de vista jurídico). Este director cambió a última hora el sistema del censo, por lo que no hubo espacio para prepararlo adecuadamente. Labbé debe haber convencido a Piñera de que era una buena idea el cambio, probablemente convenciéndolos de que era lo que hacían países desarrollados (algo Piñera aspiraba a imitar durante su gobierno).

PiñeraCenso
Labbé, Piñera y el censo

Cuando comenzó a aparecer evidencia de que el censo falló, creo que Piñera se encontró con un problema complejo. Por un lado, con su imprudencia habitual había anunciado las ventajas de la nueva metodología, y ahora debía explicar que tenía problemas. Además, el Director del INE aseguraba que los datos recogidos eran buenos (pese a que “inventaba” algunos de ellos). Se entiende que en ese dilema, haya tardado en reconocer los problemas. Pero luego el gobierno solicitó un informe independiente de expertos nacionales y el Director del INE debió renunciar.

En este caso, aparte del error de haber elegido al Director del INE, y haber tardado en reconocer lo que había pasado, no hay una mentira activa de Piñera, en el sentido que si lo tiene la presentación del actual Mnistro de Hacienda.

En el mundo político aprovechar las medias verdades es algo acostumbrado. Admiro y apoyo a Andrés Velasco, por ejemplo, pero tengo dudas de la veracidad de las cifras del déficit estructural en el último año de Bachelet I. Mi impresión, bastante ignorante del tema, por lo demás, es que se maquillaron las cifras  hasta donde se pudo para obtener el resultado deseado.

Nuevamente, esto es una media verdad, no una mentira. Creo que la diferencia importa. Las medias verdades son malas porque socavan la confianza en lo que dicen los políticos y miembros del gobierno. Las mentiras la destruyen.

 

 

 

 

La confianza en el Estado

R. Fischer

Tal vez la razón por la que una mayoría de la población confía en el Estado es que en Chile el Estado ha tenido poco espacio durante los últimos 30 años. En nuestro país el Estado subsidiario tiene un ámbito limitado de acción. Es un espacio en que lo hace relativamente bien. Por el contrario, las empresas privadas, que cubren muchas actividades que en otros países realiza el Estado, tienen una mala reputación.  En esos otros países, es el Estado el que mete la pata, y por lo tanto no se tiene tanta confianza en él. En todo caso, nada parecido a la idea que parece haberse instalado en Chile.

PasarelaManquehue
La colapsada pasarela de Manquehue, una obra del Estado (para ser más preciso, de la municipalidad).

El Ministro Arenas y los datos

R. Fischer

Hoy vi una noticia en el Mercurio que me dejó una pésima impresión. El Ministro de Hacienda realizó una presentación ante la Comisión de Hacienda de la Cámara usando datos adulterados. Puedo entender que, si un Ministro debe realizar una presentación y se topa con dos estudios similares que llegan a conclusiones distintas, elija mencionar el que le conviene y omitir el otro.  Eso está dentro de las reglas del juego político, aunque sería inaceptable en un académico.

Pero acá se trata de algo mucho peor: el Ministro o alguien de su entorno (en cuyo caso el Ministro debería dar las explicaciones y despedir a la persona) borró cifras que contradecían el argumento que estaba haciendo ante parlamentarios. Es decir, se trataría de una mentira activa. ¿Cómo creerle en el futuro a un Ministro que altera datos en una presentación ante el Congreso?

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En la presentación se usó el gráfico de la izquierda, eliminando en forma burda el dato que corresponde a 2010. El dato correspondiente a 2010 mostraría claramente que la máxima carga tributaria se alcanzó en 2000. Los ingresos siguieron subiendo pese a que la carga tributaria cayó.
Me parece que este caso, así como las críticas de la Ministro de Salud a los hospitales concesionados (uno puede criticar legítimamente la idea de hospitales concesionados, pero la manipulación de las cifras o el uso de datos no validados para argumentar no cabe en esa categoría) muestra un dogmatismo preocupante. Este parece ser un gobierno formado por personas que están dispuestas a alterar la verdad para poder llevar a cabo su programa. Veo mal el futuro cuando el Ministro de Hacienda es un símbolo de esas prácticas.

Otero y la inteligencia

R. Fischer

Me pareció extraña la reacción de la opinión pública ante el comentario de M. Otero (quien no es uno de mis favoritos) al declarar que los hijos de madres solteras tendrían peores resultados en las pruebas de inteligencia. En particular, me parece rara las críticas provenientes de gente de izquierda, que por consistencia deberían apoyar el planteamiento.

M_Otero

Digo esto porque en el debate sobre si la genética o el entorno (nature vs nurtture) es el factor más importante, la izquierda le ha dado más peso al entorno. Es por eso que hay programas para ayudar a los niños en condiciones vulnerables, por ejemplo, de manera de que su rendimiento escolar no se vea afectado por condiciones del entorno. Y justamente uno de los factores que se considera en la definición de vulnerabilidad es si la familia tiene como jefe de hogar a una madre soltera.

Muchos estudios muestran que el entorno afecta los resultados en pruebas de inteligencia. Por ejemplo, un Review de Nature:

“Variations in intelligence and brain structure are heritable, but are also influenced by factors such as education, family environment and environmental hazards.” (Gray and Thompson, “Neurobiology of intelligence: science and ethics”, Nature Reviews in Neuroscience, 5, 471-482 (June 2004)

Entro otros hechos, la pobreza afecta el rendimiento en los tests de inteligencia (Nisbett, Richard E.; et al , “Intelligence: New findings and theoretical developments”, American Psychologist, Vol 67(2), Feb-Mar 2012, 130-159; Debbie A Lawlor et al, “Early life predictors of childhood intelligence: evidence from the Aberdeen children of the 1950s study”  J Epidemiol Community Health 2005; 59: 656-663, entre muchos). Y sabemos que las familias encabezadas por madres solteras tienen menores ingresos que las familias con padre y madre.

Por lo tanto, en principio se debería esperar peores resultados en los tests de inteligencia. No he visto estudios que hayan encontrado una dependencia explícita entre inteligencia y el hecho de ser madre soltera, pero parece dificil pensar en un mecanismo mediante el cual ser hijo de madre soltera compense los efectos sobre las mediciones de inteligencia debidos a los menores ingresos de esas familias.

Lo sorprendente del caso es que Otero tenía una interpretación “de izquierda” de la evidencia de los estudios sobre la inteligencia, pero fueron ellos los que más lo atacaron.

Una conversación con Ivar Ekeland y la propuesta de un nuevo estatuto para la Universidad

Ekeland
Ivar Ekeland

R. Fischer

Ivar Ekeland dio una charla sobre mercados financieros la semana pasada en nuestro departamento. La charla fue interesante, y luego Roberto Cominetti y yo salimos a cenar con Ekeland. Ekeland es un matemático (y economista matemático) destacado, teniendo un principio con su nombre: el Principio Variacional de Ekeland.

 

Ekeland me interesaba porque cuando aún no ingresaba al programa de doctorado –y casi no sabía de economía–, compré un libro suyo sobre economía matemática y que pude entender poco. Pero quedé intrigado con Ekeland desde entonces. Ekeland me contó luego que fue su primer libro.

En el restaurante, Roberto y Ekeland comenzaron conversando sobre problemas combinatoriales del tipo: “una conductor sin documentos tiene que ir desde un punto a otro, sabiendo que hay un policía en revisando documentos, y que hay varias rutas posibles, en una de las cuales está el policía. ¿Cuál es la estrategia óptima?” Supongo que es un tema de conversación entretenido en cenas de matemáticos. Interesante, pero no demasiado para un lego.

ParisDauphine
Nuevo campus de la Universidad de Paris-Dauphine

Luego conversamos sobre el gobierno universitario, tema sobre el que Ekeland es experto, haiendo sido Rector de Paris-Dauphine, una de las mejores universidades francesas (además, me parece a Ekeland le interesa y practica la política. Roberto ha sido Senador de la Universidad, así que también sabe del tema.

Debo mencionar aquí que Roberto y yo conducíamos así que no pudimos tomar m{as un vaso de vino al comienzo de la cena (esperando que luego de dos horas el nivel de alcohol hubiera bajado),  por lo que Ekelando tuvo que hacerse cargo del resto de la botella. Tal vez eso explique sus respuestas.

La pregunta era sobre el grado de democracia en las universidades. ¿Cómo deberían gobernarse las universidades? Yo proponía que las universidades eran meritocráticas, por lo que ni estudiantes ni administrativos deberían tener más que voz en el gobierno de la U. Que tampoco me gustaba el gobierno por los académicos, porque operan como un sindicato, y además se fosilizan. Y que por lo tanto, prefería un gobierno universitario del tipo norteamericano, con un predominio de los egresados de la universidad, y con un Consejo Directivo. Sin concordar totalmente, Roberto también se oponía al cogobierno en la universidad.

Para nuestra sorpresa, a Ekeland le gustaba el sistema de cogobierno universitario, como el de la propuesta de nuevo estatuto universitario. Primero, porque reduce el poder de los académicos, que de otra forma no se preocuparían de ofrecer buenas clases –los estudiantes los obligarían–. Pero le respondimos que eso no es necesario en un sistema universitario competitivo y en que los estudiantes pagan. No dar buenas clases significa perder estudiantes y eso es malo bajo un sistema competitivo de universidades. Recordé lo malo que habían sido muchos profesores cuando la universidad era casi gratuita, y lo poco que les interesaban los estudiantes.

Ekeland nos dio otro argumento. Según el, como Rector de una universidad casi no tenía poder. Pero como era elegido en parte por los estudiantes, tenía el apoyo de buena parte de ellos. Entonces cuando debía negociar aumentos de recursos para la universidad con el Ministro, podía amenazar con echar los estudiantes a la calle. Y eso es algo que temen los ministros en Francia.

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Protesta estudiantil en Francia

Roberto y yo casi no podíamos creerlo: ¿ese era el sistema de asignación de recursos universitarios en Francia? ¿La amenaza de manifestaciones estudiantiles?

No quise recordarle a Ekeland que pese a su nivel cultural y científico, Francia no tiene universidades ubicadas entre las veinte mejores del mundo bajo ninguna clasificación conocida (aunque Paris-Dauphine está entre las 20 mejores, pero solo en matemáticas). Y las mejores instituciones francesas  son en general las Grandes Écoles,  que se rigen por estatutos distintos de los de las universidades. ¿Serán malos los resultados por el cogobierno? O lo serán por la existencia de las Grandes Écoles?

Una cena interesante.

Nota:

1. 1 No he podido averiguar si las Grandes Écoles  tienen cogobierno, pero incluso si lo tienen son tan selectivas (las más importantes toman solo un 1% de todos los estudiantes franceses), que la demagogia debería tener menos espacio.