Amenazas a la web

Tim Berners Lee, el inventor del primer navegador de internet, escribe un artículo sobre las amenazas al desarrollo de la web. Es un artículo interesante, que muestra que es un sistema vulnerable –en términos de ser un sistema abierto y libre–.

Afortunadamente, tanto la FCC (en EE.UU.) como la nueva Ley chilena proponen el tratamiento neutral de internet por parte de los proveedores. De otra manera, quedaremos a merced de la voluntad de los operadores en términos del contenido al que tendremos acceso en internet. Además, Berners Lee condena sitios cerrados como Facebook, Linkeln, e iTunes por ser aisaldos de la red. Vale la pena.

Oportunidades de trabajo para economistas

Marginal Revolution nos dirige a esta página con una descripción de la demanda por economistas en las empresas tecnológicas. Además de Varian en Google, está Preston McAfee en Yahoo, junto a un grupo de economistas y teóricos de juegos.

Varian ha desarrollado métodos para maximizar el ingreso de publicidad de Google mediante ingeniosos mecanismos para asignar espacio en la pantalla de los usuarios de búsquedas. En el intertanto, ha obtendo resultados interesantes sobre comportamiento de los usuarios y consumidores –tiene acceso a una base de datos excepcional–. Por su parte, McAfee ha podido demostrar el efecto de la publicidad en las deciones de compra, con aplicaciones directas a la última línea.

En general, parece haber un amplio campo para microeconomistas, especializados en temas de incentivos, e información asimétrica. ¿Quién decía que la teoría económica no tiene utilidad? Bueno, tal vez la teoría macro…

Una bicicleta europea

La crisis irlandesa prosigue, pese al paquete de recate ofrecido por los Europeos y el FMI. Irlanda ha hecho muchos esfuerzos para tratar de resolver sus problemas, pero cada vez los problemas son peores. El desempleo ha aumentado, provocando emigración de los jóvenes, se han reducido los gastos del gobierno sin poder reducir el déficit, que cada vez crece más: este año podría llegar a un increíble 32%.

El déficit tiene dos causas principales: primero, los irlandeses tuvieron la mala idea de diseñar su sistema impositivo sobre los impuestos a la propiedad. A medida que los valores de las propiedades cayeron, también lo hicieron los ingresos del gobierno (por eso, a pesar del enorme aumento del gasto fiscal, el pesupuesto seguía equilibrado en la etapa de precios inmobiliarios crecientes). A ello se agrega la decisión de garantizar la deuda de los principales bancos, quebrados debido a préstamos hipotecarios. La figura siguiente (proveniente de Jacob Funk Kirkegaard del Peterson Institute for Interenational Economics) muestra el tamaño de la garantía irlandesa a sus bancos en comparación con la de otros países:

Es poco probable que Irlanda pueda recuperarse sin una depreciación, porque los préstamos no reducen su deuda, y la reducción en el gasto fiscal no es la respuesta apropiada para una rápida salida de una crisis. El déficit presupuestario normalmente se reduce con crecimiento. Una alternativa sería que se le perdonara deuda, pero esto se ve difícil. Al final, la ayuda a Irlanda también es interesada: los mayores compradores de papeles y deuda de los bancos irlandeses son bancos ingleses y alemanes. Para ver a quién le interesa que Irlanda no capote, el siguiente gráfico (de la misma fuente que el anterior) es útil:

Prestarle a los irlandeses, pese a que no pueden recuperarse a menos que abandonen el euro –al menos temporalmente– para poder competir con Alemania, es una forma de bicicletear las pérdidas, hasta que Irlanda caiga en default. Un ex-Taoiseach tiene una visión más optimista de Irlanda.

Capacidad de ejecución

Una de las ironías de la burocracia gubernamental es que se premia gastar los recursos asignados en los presupuestos anuales, y se castiga el ahorro fiscal Si un Ministerio descubre que uno de los proyectos que tenía planificado desde el año anterior ya no tiene sentido ante las nuevas condiciones, y no hay tiempo para preparar una reasignación del pesupuesto, será castigado a menos que prefiera dilapidar los recursos realizando el proyecto inútil.

Esto explica las conclusiones del reciente informe que presentó Corfo y que reporta El Mercurio. Según el informe, el 95% de los 92 programas de Corfo estudiados tenían deficiencias en su diseño y el 93% no contaba con sistemas de seguimiento e indicadores de impacto. Pero la ejecución era buena: un 82% de los proyectos gastaba toda la plata que se le asignaba.

¿En que mundo podría la ejecución ser un buen indicador de resultados? Si acaso los proyectos están bien diseñados y tienen sistemas de segumiento, medición de impacto, y existe capacidad de reacción ante estos indicadores, sería perverso no gastar todos los recursos asignados en el presupuesto. En cambio, si no se cumplen las condiciones anteriores, la sola entrega de recursos garantiza malos resultados y probable corrupción del sistema.

Lo interesante del caso es que no se premia a los Ministerios por los programas bien diseñados o con buen seguimiento, sino solo por la plata que gastan. Por supùesto, es más fácil medir esa variable, pero es la variable equivocada.

Obras en aeropuerto

Uno de los problemas en las concesiones es que son difíciles de adaptar a cisrcunstancias cambiantes. Si por ejemplo, la demanda crece muy poco y los ingresos del concesionario caen, hará muchos esfuerzos de lobby para conseguir regalías del Estado. España muestra un caso; en forma unánime, el Parlamento (a propuesta del ejecutivo) acordó subsidiar a las concesionarias de carreteras por la caída en la demanda producto de la crisis económica. Esto es sorprendente, porque la situaciçon económica española muestra un enorme déficit, y porque no parece que exista una obligación legal de proveer un salvavidas a los concesionarios.

Por el contrario, si la demanda crece en exceso, es un problema modificar el diseño de las obras para acomodar el aumento en la demanda. La dificultad radica en la contraparte, la que cobrará caro por las obras que se requieren. Por ejemplo, podría cobrar mediante un alargamiento del plazo de la concesión (el caso del aeropuerto de Santiago, AMB). Este alargue puede ser muy valioso, porque hay poca incertidumbre enla demanda y las obras de adpatación son poco costosas. La alternativa es recomprar la concesión antes del final del plazo, de manera de reconcesionar o que el Estado realice las obras a su costo (y reciba los ingresos futuros de la concesión). En tal caso es necesario tener una regla predeterminada (en el contrato de concesión) para definir el valor de recompra. De otra forma, será muy conflictiva la recompra, pues el valor de la concesión remanente dependerá de variables tales como el crecimiento futuro de la demanda, la cual originará conflictos. El método VPI resuelve ese problema al definir un valor de recompra como el remanente de ingresos que faltan por recaudar, menos los costos de operación y mantenimiento predefinidos. El métodp es apropiado para carreteras y otras obras en las cuales el manejo de la demanda no es importante.

En todo caso, en el caso del aeropuerto AMB la demanda de diseño se ha alcanzado mucho antes del fin de la concesión, condenando a los usuarios a experiencias cada vez más tercermundistas. Y aún quedan cuatro años de concesión. Por lo tanto, es imprescindible construir obras adicionales antes del término de la concesión, para responder al crecimiento de la demanda. Una posibilidad es alargar la concesión a cambio de las obras, una mala alternativa por los problemas mencionados arriba. Segundo, el Estado podría adelantar el fin de la concesión, pero esto requeriría negociaciones difíciles con el concesionario. Otra posibilidad es que el Estado encargue las obras, a su propia cuenta (tal vez llamando a una licitación indpeendiente, de ser posible), y que luego traslade los costos de la inversión al futuro concesionario. Esta es probablemente la mejor alternativa para resolver un problema que se volverá agudo en poco tiempo.

Precios de commodities

El Financial Times tiene una columna de Lex sobre la evolución de los precios de los commodities. Según Lex, los precios de los cmmmodities están dados por la actividad china, y a medida que los chinos toman medidas para reducir la inflación, esto reducirá la actividad económica y por lo tanto la demanda por commodities. Esto ya lo advierten los mercados, que han reaccionado con fuertes caídas en los precios frente a los anuncios chinos de inflación. La figura (de Lex en el Financial Times) muestra lo que ha ocurrido:

Solo la semana pasada estábamos preocupados por los efectos del alza en el precio del cobre sobre la diversificación exportadora. Más aún, muchos especialistas locales anunciaban que estos elevados precios, e incluso más altos, se mantendrían. Es posible que si, pero solo si los dólares se devalúan. A este blog le parece difícil que precios de US$ 4-5, en términos de poder adquisitivo constante, puedan ser sostenibles.

Presiones en China

Una de las cosas difíciles de explicar de China es por qué los chinos seguían acumulando dólares pese a que se sabía que estos se devualarían. Se entiende que tal vez las empresas públicas estén dispuesta a ir al sacrificio, en aras de las políticas del gobierno, pero ¿cuál podría ser el motivo para que empresas privadas estuvieran dispuestaas a aceptar dólares que se sabía se depreciarían? Un artículo del Financial Times da una pista: las otras opciones para invertir de los chinos eran tan malas como invertir en dólares. Estas políticas del gobierno chino están generando inflación, pero al mismo tiempo, hacen poco atractivo invertir en renmimbi. Según el FT, entre estas políticas inflacionarias están:

First and foremost is the loose monetary policy the Chinese government has been pursuing for the last seven years. M2, a measure of the money supply, has risen more than three times in this period. This combination of negative interest rates and massive credit increase is the most direct contributor to China’s frothy property sector and broad inflationary pressures. Excess liquidity aside, rising labour costs (driven largely by demographics) and commodities prices are the other powerful long-term variables driving China’s higher inflation equation.

Las políticas chinas de tasas negativas de retorno e inflación han creado una burbuja en activos, especialmente inmobiliarios, y los actuales esfuerzos para contener la inflación, subiendo tasas, podrían hacer colapsar la burbuja.
El anuncio de combatir la inflación fijando precios no va a funcionar, salvo tal vez en el corto plazo.

Deficit en los EE.UU.

El déficit no parece ser la preocupación principal de los americanos (las encuestas lo consideran en tercer lugar entre los temas importantes, luego del 1. empleo y economía; y 2. la salud). Pese a ello es importante en el mundo económico y el de negocios.

El New York times ha creado un simulador de medidas que podrían reducir el déficit, para que los lectores puedan jugar a ver qué medidas se necesitan para terminar con el déficit. Así se puede ver si los cortes que anuncia un congresista o candidato populista tienen algún efecto o simplemente son gastos menores, asociados a beneficios estratégicos importantes que se perderían. Un ejemplo clásico son los esfuerzos por eliminar la ayuda a países pobres (independientemente de que pueda estar mal asignada, es un ítem demasiado pequeño para tener un efecto).

Aparentemente, muchas personas encuentran difícil usar el simulador para reducir el déficit, por los comentarios que han aparecido en la blogosfera. Al autor de este blog no le fue difícil hacerlo. Para ello tomó medidas que a menudo tendrían el efecto adicional de reducir distorsiones o de aumentar la cohesividad social. Otra cosa, por supuesto, es la economía política para poder pasar las medidas.

Medidas (y sus ahorros al 2020)

1. Impuesto ajustado por riesgo a los bancos. Como los rescates bancarios los paga la sociedad in toto pero los beneficios van a los ejecutivos y dueños, es razonable un impuesto que castigue la toma de riesgos: US$ 103 B.

2. Un impuesto al carbono. Tiene todas las ventajas de reducir externalidades y generar ingresos: US$ 71 B.

3. Impuesto a las ventas de 5%. Esto es tal vez más discutible, y se podría reemplazar por alguna otra medida incluida en el simulador. Por ejemplo, limitar crecimiento de gastos de Medicare, o subir la edad a la que se aplica Medicare. Si se hicieran ambas (la primera es más difícil), el ahorro sería el doble de lo que genera un impuesto a las ventas. En todo caso, este impuesto generaría US$281 B.

4. Eliminar el descuento de intereses sobre créditos hipotecarios para personas de ingresos altos. Tiene solo ventajas: US$54 B

5. Eliminar loopholess reducir impuestos para empresas y personas. Ahora bien, como las medidas propuestas generan un superávit al 2020, reduciría la tasa general de impuestos lo justo para equilibrar el presupuesto sin excedentes. US$ 315 B.

6. Un impuesto adicional de 5.4% a los ingresos muy altos (más de US$1 millón anual). La única consideración es que este impuesto debería estar ajustado al índice de precios. De otra manera podría generar ingresos excesivos y sería menos equitativo. A quiénes creen que esto afectaría los incentivos, siguiendo la lógica de Mirlees, existe mucha discusíón sobre la importancia del efecto real de un impuesto moderado sobre los incentivos. Basta recordar que las épocas de oro de los EE.UU. han tenido impuestos mucho mayores. US$ 95 B.

7. Eliminar las reducciones temporales de impuestos de Bush. Que sean temporales efectivamente. Es un 2% adicional para ingresos sobre US$ 250.000 anuales. Es una tasa marginal, no total. Entiendo que sería acumulativo con el impuesto anterior. US $ 115B.

8. Retornar el impuesto a la herencia a los niveles de la era Clinton. No queremos crear dinastías. US$ 104B.

9. Hacer más estrictas las reglas para recibir seguridad social por inhabilidad física. Suma poco, pero parece que hay bastante fraude en este tema, tal como en Chile. US$ 17B.

10. Elevar la edad para recibir seguridad social a los 68 años. Es verdad que la esperanza de vida de las personas de menores ingresos es menor que la de personas de mayores ingresos, pero a éstos ya les hemos subido los impuestos. US$ 71 B

11. Reducir el descuento al empleador por planes de seguro para sus empleados. Tiene todos los incentivos correctos. Induciría una reducción en el alza en los costos de la salud. Además, no se aplica a bajos ingresos, cubiertos por Medicaid. US$ 157 B

Y eso sería todo: el déficit desaparece. No es tan difícil si las restricciones políticas no exisieran. Y claramente los incentivos y la cohesividad social mejorarían. Debemos recordar que la mayor parte del crecimiento en los ingresos en los EE.UU. se concentró en el 1% de mayores ingresos. Por lo tanto, pueden pagar más que los muy bajos impuestos actuales.

Deuda personal en los EE.UU.

P. Krugman tiene una figura impresionante en su blog. El gráfico muestra el aumento en la deuda de los hogares en los Estados Unidos desde la década de los 80.

El incremento desde el año 2000 es impresionante. Luego de la baja de tasas posterior a la crisis dot.com, los precios de las propiedades aumentaron por una burbuja, e hizo que los hogares se sintieran ricos y consumieran por sobre su ingreso, aumentando su deuda. Nada nuevo en este análisis.

La deuda ha comenzado a descender, pero aún está muy por encima de valores razonables. El problema es que el ajuste requiere una reducción en el consumo (o un aumento del ingreso), pero la reducción en el consumo disminuye la demanda agregada que enfrentan los productores, lo que tiende a reducir salarios y empleo, lo que hace caer el ingreso de los hogares. La «desapalanquización de la economía» tiende a amplificar los efectos de la crisis original sobre el empleo.

La salida: aumentar las exportaciones, o al menos reducir las importaciones, las que se reemplazarían con producción doméstica. Pero para eso los chinos deben exportar menos. A su vez, esto requiere una apreciación de la moneda china (o una depreciación del dólar). Los EE.UU. están haciendo este ajuste con el QEII, ya que los chinos no cooperan.

El resultado será que si los chinos no aumentan su consumo de importaciones de los EE.UU. (en realidad las importaciones pueden provenir de cualquier parte, ya que los flujos se equilibran), sus 2.5 billones de dólares en reservas van a valer mucho menos cuando quieran usarlas.

Pero los chinos no pueden esperar que el valor del dólar se mantenga: lo que está ocurriendo es una forma del price-specie flow mechanism de Hume, en el siglo XVIII, cuando combatía las ideas del mercatilismo.

Apuestas imprudentes

John Kay, en el Financial Times, comenta negativamente sobre un nuevo producto financiero destinado a inversionistas pequeños. Se trata de un bono asociado al FTSE (un índice accionario inglés) estructurado de una manera compleja. Las reglas son las siguientes:

  • Si al primer año el FTSE está por arriba de su valor al momento de la compra, el comprador recibe un retorno de 10%.
  • Si al segundo año FTSE está por arriba de su valor al momento de la compra, el comprador recibe un retorno de 20%

y así sucesivamente hasta el quinto año, en que se paga un 50% de retorno. Pero hay una trampita. Si al final del quinto año el FTSE está por debajo del valor al momento de compra, se le devuelve al comprador el valor original, sin intereses ni reajustes, salvo que en algún momento de los cinco años el FTSE haya estado por debajo del 50% de su valor al momento de compra, en cuyo caso, no solo no hay intereses, sino que se castiga parte del capital del bono.

Kay señala acertadamente que este es un producto cuyo valor es imposible de evaluar para un comprador normal y que solo los especialistas en un banco de inversiones, trabajando duramente, pueden determinar el valor correcto de este producto. Por lo mismo, supone que es un producto malo para los compradores, porque el costo de desarrollo del producto para los emisores debe ser cargado a los compradores, por lo que el retorno ajustado por riesgo debe ser negativo. Más aún, Kay asegura que los únicos que compran este tipo de productos so los que no los entienden. Nadie compraría ese producto para diversificar riesgo, por ser demasiado complejo evaluarlo, habiendo alternativas más simples contra riesgos como los del del FTSE, por lo que es un producto solo para pichones tentados por las altas tasas.

Kay agrega que por ese motivo, proveer de mayor información sobre el producto no es suficiente protección para los pequeños inversionistas. Incluso con toda la información, un inversionista pequeño no tiene cómo evaluar el precio al que este producto es rentable. Por lo tanto, es un producto que no se debería ofrecer a estos inversionistas, según Kay, agregando que hay muchos otros casos en los que se protege a los consumidores prohibiendo un producto o restringiendo su uso. Por ejemplo, en el caso de los alimentos, no se nos entrega el análisis de Sesma sobre el producto, sino que se permite o no se permite su venta. Lo mismo ocurre con los automóviles: no se nos entrega un informe de seguridad, sino que no se permite la venta de vehículos que no cumplen ciertos estándares mínimos de seguridad.

Será poco libertario, pero disponer de un ente oficial que restrinja la venta de productos poco seguros para el consumidor reduce los costos de transacción y por lo tanto le da profundidad a los mercados. La regulación oficial no puede ser sustituída por oficinas privadas de aseguramiento de calidad, aunque pueden ser un complemento. Las organizaciones privadas pueden ser corrompidas fácilmente (el caso del Better Business Bureau en los EE.UU. es aleccionador). La autorregulación, sin respaldo de regulación estatal, es ineficiente, como lo demuestran no solo la experiencia, sino también modelos téóricos, como los de Javier Núñez.