¡Patagonia sin Represas! y la verdad a medias

R. Fischer

Recibí la inserción de ¡Patagonia sin Represas! que comenta el Informe CADE sobre desarrollo eléctrico, denominado «Informe deCADEnte» (Nota: Formé parte de la CADE). El comentario del organismo ambientalista está lleno de verdades a medias, citas truchas y opiniones que no se sustentan en el Informe CADE. Fue diseñado para dejar la sensación de que el Informe CADE es «continuista», «obcecado» y «antidemocrático».

La inserción de ¡Patagonia sin Represas! es lo que se llama en Estados Unidos un «attack ad», y lo usan los políticos en sus campañas electorales, cuando están en problemas para ser reelegidos y es necesario jugar sucio. Evidentemente esa es la situación de ¡Patagonia sin Represas! frente al informe CADE y claramente este «attack ad» tiene resabios de su origen en el infame mundo de las campañas políticas de Estados Unidos. Para verificar esto, vamos por partes:

1. Según ¡Patagonia sin Represas!, el CADE mantiene el rol subsidiario del Estado, y no le da un rol director en el sistema eléctrico. Pues bien, efectivamente el Informe mantiene el rol subsidiario del Estado, que a fin de cuentas, está en la Constitución. Pero ¡Patagonia in Represas! omite que en el Capitulo de Sociedad y Desarrollo Eléctrico se recomienda un:

«A. Sistema Participativo de Discusión de la Política Energética de Largo Plazo

    Estudiar en profundidad las experiencias de participación en la definición de políticas a nivel internacional.
    Evaluar la instauración de un esquema de participación con las siguientes características principales:

i. Periódicamente (por ejemplo cada 4 años), los Ministerios de Energía y de Medio Ambiente convocarán a un análisis de la política energética de largo plazo.
ii. La convocatoria incluirá el análisis de los principales tópicos bajo discusión en la sociedad en el período en cuestión y que se plasman en políticas de largo plazo. En el caso actual, por ejemplo, se incluiría la estructura de la matriz energética y eléctrica, la política de estímulo para ERNC, política de eficiencia energética, la evolución de los estándares de sustentabilidad ambiental en el sector eléctrico, potenciales de distintas tecnologías, etc.
iii. La convocatoria incluirá a organizaciones académicas, centros de investigación, organismos públicos, asociaciones empresariales, asociaciones de consumidores, entre otras.
iv. El foco del ejercicio sería la evaluación del estado del sector y las políticas, y presentar y discutir las políticas y aspectos críticos para el desarrollo de largo plazo; sería responsabilidad del Ejecutivo presentar una evaluación inicial del sector, y las políticas propuestas, y convocar a la discusión; esto debe realizarse con un alto grado de transparencia: establecer sistemas de información que permitan que el público general pueda conocer los trabajos y resultados del análisis.
v. El ejercicio debe contemplar la participación ciudadana, de modo que en distintas etapas del trabajo se exponga a través de medios abiertos los análisis, sus fundamentos y supuestos y se puedan recibir las observaciones de la ciudadanía.
vi. Los resultados deben exponerse en diferentes foros abiertos, incluyendo presentaciones en diferentes regiones, el congreso, universidades y redes sociales, entre otros ámbitos.»

2. ¡Patagonia sin Represas! señala que el mayor subsidio del sistema eléctrico es el acceso gratuito al agua es un subsidio a las hidroeléctricas y que el CADE no lo menciona. Aparentemente el redactor de la inserción no leyó el Informe CADE, pues se señala:

  • «El régimen exento de tributos por uso del recurso hídrico contrasta con el régimen vigente en Chile para otros recursos naturales. En el caso de los derechos de agua consuntivos con fines agrícolas, existe un tributo implícito de afectación local por la vía de las contribuciones diferenciadas sobre terrenos agrícolas con riego. Esto no es el caso de los derechos no consuntivos.
  • La normativa genera incentivos a explotar el derecho en forma ineficiente, y eventualmente se podría incluso simular su uso o transferir el derecho con el sólo propósito de evadir o reducir el pago progresivo de la patente.»
  • y recomienda que se estudie:

  • «Se estudie la revisión del estatus tributario de los derechos de agua no consuntivos.»
  • y en el resumen ejecutivo se especifica:

    «Además, para situar a los derechos no consuntivos a la par de otros derechos de propiedad, esta Comisión sugiere que se le apliquen pagos de contribuciones a beneficio de las comunas en la cuenca afectada por los derechos, de acuerdo al valor
    económico de estos derechos.»

    Podría seguir enumerando las citas a medias, evasiones, olvidos y otros artilugios usados por ¡Patagonia in Represas! para descalificar el Informe del CADE, pero este artículo se alargaría demasiado. Solo quiero referirme a un último punto del comentario de ¡Patagonia sin Represas!, porque es tan burdo: en el punto 4 de su comentario al Informe CADE señala:

    «La CADE omite las políticas de conservación de energía y menosprecia las potencialidades de la eficiencia energética (EE) que aparece como un elemento marginal del desarrollo eléctrico, planteando estrategias livianas, sin metas ni compromisos concretos.»

    Es fácil responder a esta acusación. Primero, los escenarios del CADE contemplan medidas de eficiencia energética, como se señala en el capítulo 3, «Escenarios para la Matriz Eléctrica Futura». Segundo, la Sección 7.1 del Informe está dedicada a la Eficiencia Energética (tiene 6 paginas, es decir, no se menosprecian sus potecialidades). Ahí se comienza señalando que:

    «Después de la fase inicial de mediados de la década pasada, de introducción de la EE en la agenda política y como tema público, es conveniente consolidar la Eficiencia Energética como política pública, teniendo presente que debe compatibilizarse con el mantenimiento de una política de precios de la energía que refleje sus costos económicos, y con una apertura de la economía que permita la incorporación de nuevas tecnologías.»

    Luego se discute de sus costos y potencialidades:

  • «Aunque gran parte de la explotación del potencial de Eficiencia Energética tiene costos unitarios muy por debajo de otras fuentes energéticas, la inversión en Eficiencia Energética debe ser compartida por el sector público y el sector privado representado por los cientos de miles de consumidores y clientes finales.
  • La EE es claramente la forma ambientalmente más benigna de generar energía, en sus aspectos globales (emisiones CO2) así como locales. El consumidor final, al practicarla, reduce las externalidades negativas de otras fuentes energéticas. Se está lejos de internalizar todos los costos de estas externalidades, aún en los países más industrializados.»
  • Más aún, para mostrar la importancia que se le dió a la Eficiencia Energética, se recomienda:

    «Los temas claves y urgentes en temas regulatorios o que significan proyectos legislativos a la brevedad son:

  • Retomar la discusión sobre el rol de las distribuidoras eléctricas y de gas, específicamente sobre una ley de desacople y metas de eficiencia energética, para lo cual el Ministerio de Energía preparó una propuesta a principios de 2010.
  • El financiamiento a mediano plazo de la Estrategia oficial de EE. Aunque se reconoce que los presupuestos son anuales, la discusión presupuestaria debe orientarse a la Estrategia.
  • Los requerimientos a los grandes consumidores de energía.
  • MEPS (mínimum energy performance standards) y/o prohibiciones de ciertos productos tales como las ampolletas incandescentes.
  • Es recomendable que los planes de eficiencia energética cuenten con los adecuados presupuestos que le permitan llevar delante de buena forma los programas.»
  • Mi conclusión es que con este comentario al Informe CADE, ¡Patagonia sin Represas! queda deslegitimada pierde legitimidad. No se ha comportado como es una ONG seria, con la que se puede discutir sin caer en descalificaciones, evaluando cuidadosamente los argumentos de la otra parte. Ciertamente hay cosas que criticar en el Informe CADE, ya que es el resultado de acuerdos entre miembros con distintas opiniones en casi todos los temas (otro punto en que ¡Patagonia in Represas! se equivoca al describir la Comisión como homogénea). pero tal discusión no puede realizarse con una ONG como ¡Patagonia sin Represas!, ya que que no juega limpio. Desearía que en el futuro ¡Patagonia sin Represas! critique en forma balanceada, y que por lo menos haya leído –y entendido– el Informe que critica.

    Nota: Agradezco la sugerencia de Rodrigo Palma de introducir estos cambios y por recordarme que he caído en lo mismo que ¡Patagonia sin Represas!: descalificar al interlocutor.

    Frases vacías

    R. Fischer

    En el discurso de los estudiantes, políticos, empresarios y muchos académicos se usan frases vacías, que no tienen más sentido que demostrar la adhesión a algunas ideas, sin que ellas puedan expresarse claramente. Hoy John Kay en el Financial Times escribe sobre las frases hechas (a lo Bouvard y Pecuchet), a propósito de la muerte de Vaclav Havel, uno de los pocos personajes públicos que se opuso permanentemente al abuso del lenguaje. Escribe:

    «George Orwell identified the corrupting influence of discourse based on the repetition of pre-packaged phrases. A corrupting influence not just on language but on society itself. He described the speaker who “has gone some distance towards turning himself into a machine”, observing: “The appropriate noises are coming out of his larynx, but his brain is not involved as it would be if he were choosing his words for himself.” We often hear such speakers at business conferences and on political platforms.»

    y no puedo dejar de recordar a las personas que citan la misión de la Universidad de Chile (las misiones de las instituciones son a menudo ejemplos perfectos de este tema). Estoy pensando en el artículo 3 de nuestra misión, que es una visión megalomaníaca del rol de la universidad en el país:

    «Artículo 3°. Es responsabilidad de la Universidad velar por el patrimonio cultural y la identidad nacionales e impulsar el perfeccionamiento del sistema educacional del país. En cumplimiento de su labor, la Universidad responde a los requerimientos de la Nación constituyéndose como reserva intelectual caracterizada por una conciencia social, crítica y éticamente responsable y reconociendo como contenido de su misión la atención de los problemas y necesidades del país. Con ese fin, se obliga al más completo conocimiento de la realidad nacional y a su desarrollo por medio de la investigación y la creación; postula el desarrollo integral, equilibrado y sostenible del país, aportando a la solución de sus problemas desde la perspectiva universitaria, y propende al bien común y a la formación de una ciudadanía inspirada en valores democráticos, procurando el resguardo y enriquecimiento del acervo cultural nacional y universal.

    ¿Qué significa «responder a los requerimientos de la Nación»? ¿Cómo determinamos sus requerimientos? ¿Quién, aparte de nosotros mismos, nos constituyó en reserva intelectual de la Nación? ¿Qué significa y quién determina la amplitud de «el más completo conocimiento de la realidad nacional»? etc. ¡Frases hechas!

    Vergüenzas del Senado Universitario

    R. Fischer

    He sido crítico del gobierno estamental de las universidades en diversas ocasiones, porque las universidades son instituciones específicamente meritocráticas y por lo tanto no se aplican los criterios de igualdad de derechos que son necesarios para que sea apropiado un gobierno democrático. En los párrafos finales de un posteo anterior hice una propuesta de un sistema de gobierno universitario, que me parece más apropiado a las especiales circunstancias de la Universidad de Chile.

    Para confirmar el error de tener un Senado Universitario, consideremos una decisión de este organismo, que descubrí en un articulo del Profesor Tejeda, de Diseño, que apareció en El Mostrador:

    «[…] en 2010 el Senado de la Universidad de Chile modificó el Reglamento de Estudiantes eliminando el artículo en el cual se establecía como falta gravísima el hecho de impedirle el paso a otra persona de la comunidad.»

    Como lo señala el profesor Tejeda, esto impide actuar contra las tomas, pese a que son actos que violentan el principio de que nadie puede impedir el paso de una persona de la comunidad universitaria en un espacio público de ésta. Y después de que pequeños grupos organizados se toman los espacios, con lo que impiden la convocatoria de otras posiciones en ellos, quienes los apoyan hablan de pluralismo en la universidad, todo esto avalado por el Senado Universitario.

    Una toma como la de la Casa Central viola las obligaciones de los estudiantes contenidos en el Reglamento de Estudiantes, ya que el Título II, artículo 3, donde dice:

    Artículo 3

    Son deberes de los estudiantes:

    1.- Respetar la institucionalidad y contribuir a la convivencia universitaria, teniendo presente los principios orientadores señalados en el Estatuto que les sean aplicables; […]
    4.- Respetar a todos los miembros de la comunidad universitaria.
    5.- Cuidar el patrimonio y respetar los emblemas universitarios; […]

    Una señal de respeto por los emblemas de la Universidad.

    Supongo que el Senado Universitario, sesionando en Diagonal Paraguay, va a eliminar el Artículo 3, inciso 5, en la próxima sesión.

    Ciudades fantasmas en China

    R. Fischer

    Hace un tiempo escribí sobre las ciudades fantasma en China. Son gigantescos desarrollos inmobiliarios que están desocupados o casi, malls enormes vacíos, calles sin autos y vendedores de propiedades desesperados.

    Un desarrollo inmobiliario en Ordus, Mongolia interior

    En su último artículo en el NYT, Krugman teme que puede haber una gran crisis en China, producto del colapso de la burbuja inflacionaria. Según las cifras –que Krugman asume no son demasiado creíbles– un 35% del producto chino se destina a consumo, y un 50% se destina a inversión. Buena parte de esa inversión va al desarrollo inmobiliario, y eso es preocupante, como lo muestran los desarrollos inmobiliarios vacíos.

    Si desean ver más detalles, se puede mirar el video realizado por un periodista australiano de Dateline. En su sitio hay más fotos y enlaces a Google Earth para los que quieren ver como se ven estos desarrollos desde el aire. En el video, el periodista dice que esta puede ser la mayor burbuja inmobiliaria del mundo, poniendo en ridículo a la burbuja española o irlandesa. Vale la pena mirarlo y asustarse.

    Centralización

    R. Fischer

    En el Encuentro de COPSA que he mencionado antes, el ex Ministro MOP Carlos Hurtado, a quién le gusta ser algo iconoclasta, atacó la idea de la descentralización. Según Hurtado, hay muchas ventajas de la centralización del país. Al concentrar el capital human o en un lugar, este se potencia. A veces he compartido esta idea. Una de las preocupaciones de las Regiones es que están perdiendo su capital humano, atraído por las ventajas de vivir en la ciudad con mayor cantidad de capital humano del país.

    A diferencia de otros factores, el capital humano tiene economías de escala externa: es más productivo mientras más hay. Efectivamente, a nivel global, las ciudades más grandes y con mayor concentración de capital humano son mucho más productivas que ciudades menores. Aún no se alcanzan los límites del tamaño de las ciudades desde el punto de vista productivo, lo que no significa necesariamente fábricas, pues la producción en cuestión puede ser de contenidos o de servicios.

    Hay ciudades grandes que no funcionan bien, pero eso ocurre en las que han crecido recientemente por la migración desde el campo. Esto debería ser una etapa transitoria hasta que puedan acomodar el aumento en la población. Es decir, con el tiempo, en las grandes ciudades se construyen viviendas sólidas, redes de servicios y de transporte colectivo eficiente y otros proyectos para acomodar a sus residentes. Una vez hecho esto las ciudades grandes son tremendamente atractivas y por eso migran a ellas los jóvenes talentos de las regiones.

    Hay otra cosa interesante: las grandes ciudades son seguramente menos ofensivas para el medio ambiente que tener la misma población distribuida en pequeños villorios improductivos. Una población dispersa requiere mas energía para el transporte y no tiene ninguna de las ventajas de economías de escala que tienen las grandes ciudades en cuanto a tratamiento de aguas servidas y desarrollo de redes de distinto tipo (de transporte, sanitarias, de telecomunicaciones, etc). Además, como los habitantes de pueblos y villas están más cerca de la naturaleza, en agregado tienen más efectos negativos sobre sobre el entorno. En el campo es donde se caza, no en la ciudad. Las ciudades pueden destruir su vecindad, pero es una zona relativamente pequeña en comparación con la degradación ecológica que produce una población distribuida por el país.

    Habiendo decidido que las grandes ciudades son deseables –y en Chile seguramente solo puede haber una– ¿porqué interesa descentralizar? Una de las respuestas es estratégica: el país requiere ser poblado por motivos de defensa del territorio. Además, gran parte de la producción física en el país proviene de regiones con baja densidad de población. Otro argumento tiene que ver con el hecho que las decisiones descentralizadas son más informadas de las características y necesidades locales. Existen por lo tanto esta y otras muchas razones para descentralizar.

    Se trata de un tema difícil, y acaso las dificultades para descentralizar el país se deben a que no es un tema tan simple como a menudo imaginamos. Tal vez hay una presión del imaginario nacional a descentralizar –porque parece más justo con las regiones– y sin embargo, los costos económicos lo hacen inviable.

    El ministro y las penas del infierno

    R. Fischer

    En el primer encuentro de la Asociación de Concesionarios de Infraestructura, el Ministro de Obras Públicas hizo un discurso –normalmente trato de evitar las ceremonias de apertura llegando atrasado, pero la conferencia comenzó tarde así que no hubo escapatoria–. Fue un discurso relativamente ameno e informado.

    Lo que si me llamó la atención es que el ministro se refirió a la empresa Azvi, que debió abandonar la concesión de La Serena-Vallenar de la Ruta 5, al descubrir que el Banco de Inversiones (Scotiabank) que contrató, había cometido un error de 27% en sus cálculos. Aparentemente la empresa no pudo conseguir financiamiento una ve que se descubrió el error. La empresa abandonó el proyecto, y tuvo que pagar la boleta de garantía por US$ 10 millones, que el Estado se embolsó, contra el costo de retrasar el proyecto en acaso medio año (porque hay un procedimiento expreso de relicitación cuando esto ocurre). La misma empresa Azvi, sin embargo, ganó otros proyectos sin cometer errores y los llevará a cabo, algo que le parecía inaceptable al Ministro, quién parecía proponer que Azvi debía ser excluida de participar en el sistema de concesiones.

    Pero si el MOP establece mediante el contrato que el costo de abandonar un proyecto son US$ 10 millones, ¿no debería ése ser el único castigo? Si estima que el costo social del retraso es más elevado, el MOP puede cambiar los contratos y elevar el monto exigido en la boleta de garantía, y no es necesario un castigo adicional.

    La Ley está bien diseñada en ese aspecto: se castiga en forma preestablecida y se relicita de manera expedita, con el objeto de no retrasar en exceso el proyecto. Elevar el costo por abandonar un proyecto, prohibiendo que la firma pueda participar en nuevas concesiones puede reducir el número de participantes en nuevas licitaciones, y con ello la competencia, lo que seguramente es peor.

    Lealtad mal entendida

    R. Fischer

    Una de las cosas que aprendemos desde niños es que acusar es malo, y que hay pocas actos que son peores. En los colegios, los niños están dispuestos a contar las travesuras de sus compañeros, pero no a dar los nombres, incluso cuando no hay ningún interés de los padres en transmitir la información a la dirección del colegio. Si algún compañero de oficina rompe la ley, nadie se atrevería a acusarlo (salvo una excepción que se verá más adelante). Incluso puede ser mal visto cuando los vecinos acusan ruidos molestos provenientes de una fiesta. Parecería a veces que nuestra sociedad es una especie de mafia, donde la omertá (código de silencio) es el valor más apreciado.

    Hay una excepción: se puede traicionar a alguien si con eso se ayuda a otro grupo al que la persona pertenece. Por ejemplo, un empleado público que pertenece a un partido político puede acusar a otro empleado por alguna falta grave, si éste pertenece al partido rival, sin que la ruina social le caiga encima. En ese caso hay categorías de pertenencia, y a menudo la lealtad al partido político puede pasar por encima de la pertenencia de ambos al sector de empleados públicos. Esto es particularmente obvio en el caso de los parlamentarios, que tienen pocos complejos con acusarse mutuamente de delitos o faltas que si fueran ciudadanos comunes serían consideradas delaciones inaceptables (lo grave es la acusación, y no la falta, que se excusa más fácilmente).

    ¿Porqué se me ocurrió este tema? El origen viene de pensar en la delación compensada en los casos colusivos en Chile. A menudo, los empresarios que pertenecen a carteles de grandes también forman parte de los mismos círculos sociales, por lo que si uno delata a otro para reducir su castigo, podría ser desterrado socialmente (el inglés es mejor: ostracized), lo cual tiene un costo personal elevadísimo. En esas esferas, el castigo máximo es lo suficientemente pequeño –US$30 millones– para que se considere que el acusado en un caso de colusión debería aguantarse y arriesgarse a tener que pagar, y no denunciar a sus socios en el cartel.

    Esa no es la única causa por la que los carteles no se denuncian, pese a nuestra recién reformada ley de competencia. También está la doctrina de los Fiscales (no el Fiscal Nacional Económico, sino los del crimen) que buscan sanciones penales por el delito de cartel, y no aceptan la delación compensada. Dado que confesar puede llevar al confeso a la cárcel, éste tiene pocos incentivos para hacerlo, aunque con ello salve a su empresa de la ruina.

    Si pertenecer a un cartel tuviera una pena aflictiva, y si ésta pudiera reducirse o eliminarse mediante la delación de otros participantes, es probable que habrían más delaciones. Es socialmente más aceptable –aunque acaso  solo un poco– traicionar por evitar la cárcel que traicionar por dinero. Además, al ser el castigo más costoso para el empresario que perder una multa en dinero, los incentivos directos a delatar son mayores.

    Es interesante notar que en los Estados Unidos la delación es más aceptada. Por ejemplo, en la Universidad de Virginia, si un estudiante copia, y alguien lo advierte y no lo denuncia, es a su vez culpable. El castigo, si se demuestra que no acusó debiendo hacerlo, es ser expulsado de la universidad por un tribunal formado por estudiantes, con fiscales y defensores, y con un jurado que decide la suerte de ambos acusados.

    Privilegios para las universidades estatales.

    R. Fischer

    Estudié y trabajo en la U. de Chile. Mis padres, hermanos y primos estudiaron en ella. Por lo tanto, le tengo afecto a la U. y valoro lo que significa para el país. Pero la pregunta que me interesa ahora no tiene que ver con el afecto, sino con los privilegios especiales que muchos académicos creen que merece. Esta es una de las cosas que me mmolesta. porque cuando se entregan privilegios, se excluye en forma arbitraria a los demás. En particular, se anula la la competencia entre universidades, lo que es clave para su desarrollo.

    En el Panel sobre el futuro de la UCh que mencioné ayer, uno de los panelistas describió el «Nuevo trato» que exige la UCh. Son $200.000 millones anuales que irían a la UCh. por ser la UCh. Claro, se dice que la UCh. asumiría una serie de labores, pero la pregunta no es solo ¿de dónde salió una cifra tan enorme (que parece cubrir los costos del hospital, que ya son pagados casi en su totalidad por Fonasa)? sino también ¿No es una frescura de la U. de Chile exigir un privilegio especial de este tipo?

    Leyendo hoy una carta aparecida hoy en El Mercurio, se puede entender de donde sale esta arrogancia de la UCh. frente al país (Nota: aclaro, por transparencia, que el autor de la carta es de un pariente político). La carta se refiere al uso de los campos clínicos, es decir de los hospitales, como lugares para educar en forma práctica a los estudiantes de las carreras de salud. Los campos clínicos son un recurso escaso, ya que hay una gran cantidad de programas de estudios relacionados con la salud, muchos de ellos de universidades privadas. La forma de asignar estos campos a los distintos programas ha dado lugar a conflictos en los cuales los privilegiados (las universidades que tradicionalmente entregan estos programas y tienen acceso a los campos clínicos, pero en especial la UCh) defienden sus privilegios, intentando evitar el acceso de la nueva competencia. Veamos pues la carta:

    «En su artículo «Reforma educacional: todos se declaran perdedores», el señor Pedro Uribe Jackson, rector UNAB, considera que la indicación en la partida Salud del presupuesto 2012 «que da preferencia a los planteles CRUCh para el uso de campos clínicos de los hospitales públicos» representa «una discriminación injustificada hacia los alumnos de universidades privadas». Una obvia interpretación alternativa sugiere que la indicación en cuestión pretende, por una parte, valorar y refrendar las relaciones entre universidades y servicios hospitalarios que se enraízan en una historia y se proyectan en un compromiso estratégico; y, por otra, evitar que tales compromisos académico-asistenciales se transformen en un remate al mejor postor de cupos en hospitales para estudiantes de carreras de la salud.»

    He marcado con itálicas algunas frases. En este párrafo se hace referencia a la historia, como uno de los aspectos que hacen que la UCh. debe ser tratado en forma distinta de las demás. La carta prosigue:

    «Por ejemplo, si se desconoce el carácter público de la Universidad de Chile es imposible entender sus lazos indisolubles con el sistema de salud público, la lealtad que le han guardado sus académicos, la asertividad de sus estudiantes, la imagen de identidad que despierta en el país entero y la resiliencia increíble mostrada en las condiciones más adversas.»

    Aquí se afirma una característica de esencia, que hace imposible que las otras universidades se puedan comparar con la U. de Chile. No todas las universidades pueden ser iguales: algunas son y serán siempre incomparables (en el sentido de que no se pueden medir con la misma vara, o inconmensurables). Y la carta concluye señalando que los que van a universidades nuevas., o privadas, deberían haberlo pensado mejor, porque su educación será peor (pues no tendrán acceso a los campos clínicos del Estado):

    «Si algún estudiante de alguna hipotética universidad privada se sintiera discriminado en su acceso a hospitales, mal podría culpar de ello a una indicación de la partida Salud del presupuesto 2012. Por el contrario, debería dirigirse a quienquiera irresponsablemente le hubiera ofrecido una carrera del área de la salud sin contar con instituciones asistenciales donde desarrollar su práctica clínica.»

    El párrafo final refleja una arrogancia que debe ofender a los estudiantes de otros planteles. Es decir, si no pudieron entrar a la U. de Chile, tendrán que tener una peor educación, no porque sus profesores sean más malos, ni porque ellos (los estudiantes) son menos capaces, sino porque no se les dará acceso a los campos clínicos, porque por principio no pueden tener acceso a ellos.

    Como lo he mencionado antes, no me gustan las diferencias de esencia. Me recuerda la argumentación de los aristócratas franceses de fines del siglo XVII (antes de la Revolución), cuando enfrentaban el ascenso de los burgueses en todas las áreas. En un paralelo universitario II hice esta comparación, pero me gustaría resumirla con un cuadro que presenté en el Panel sobre el futuro de la U. de Chile.

    Estoy seguro que el autor de la carta en cuestión rechaza los argumentos de la aristocracia para defender sus privilegios frente al avance de los burgueses, pero los reproduce en su propia argumentación. Podrá buscar todos los «compromisos», los «lazos indisolubles» y otras virtudes que hacen que la U. merezca privilegios especiales, pero al final terminan siendo argumentos sobre la esencia, y por ello no se distinguen de los argumentos de los aristócratas franceses.

    Una buena noticia

    R. Fischer

    Los estudiantes que se tomaron la Casa Central de la Universidad de Chile están pintando y limpiando su frontis. Es una buena noticia que le devuelve algo de dignidad a la U. El hecho de reparar algo del daño que le han causado a la Universidad no los exculpa, peo al menos es un punto en su favor.

    Nota posterior: Esta entrada fue un error: pasé hace poco por la Casa Central, y volvió a tener la mala imagen de la toma. Da vergüenza y los estudiantes que la tienen tomada deberían ser criticados en permanentemente por las autoridades universitarias y por la FECH. No hacerlo es una irresponsabilidad contra la Universidad que dicen defender.

    ¿Hemos empeorado en educación?

    R. Fischer

    Ayer participé en un Panel sobre las universidades públicas en mi Facultad (más sobre esto en otra entrada), y en ella un colega mencionó lo pésima que era la educación chilena y como no había mejorado nada en los últimos veinte o treinta años. Es el tipo de frases que se usan sin pensar, especialmente cuando, como en el caso de mi colega, están ante un público que comparte su visión ideológica. No lo pude dejar pasar. Chile claramente tiene bajos niveles educacionales comparados con los países más ricos de la OECD, pero buenos a nivel latinoamericano y que están mejorando rápidamente. El informe «Pisa 2009 at a Glance«, nos da una radiografía comparativa de la educación chilena y de como ha cambiado en el tiempo (la prueba PISA es probablemente la que mejor compara los estándares educacionales entre países). En el 2009, en lectura, los promedios por países son los que aparecen en el gráfico (estamos mucho mejor que México y Uruguay, que nos siguen en América Latina):

    En matemáticas nos va un poco peor que a México y Uruguay (algo que debería darnos vergüenza). Hay que notar que aunque tenemos menos niños por debajo del nivel 1 (nivel 1 es el más bajo nivel de competencia) en matemáticas que esos países, en los niveles más avanzados nos va más mal.
    :

    En ciencias estamos mejor que México, pero un poco peor que Uruguay;

    Es interesante observar que Argentina aparece bajo Brasil en el caso de lectura y ciencias, y bajo Chile en todos los casos. ¿Qué ocurre en ese país, antes tan bien educado?

    La siguiente figura muestra porque mi colega estaba equivocado al decir que no habían mejoras en la educación. Veamos cuánto a mejorado Chile en la prueba Pisa de lectura:

    Un cambio de cuarenta puntos en 9 años no es para nada despreciable, y si seguimos mejorando a tasas similares (es algo difícil, porque requiere que los profesores mejoren, y eso puede tardar mucho), en pocos años los niveles de lectura serán mñas cercanos a los del promedio de la OECD. Lo que pasó es que Chile fue el país que más redujo la cantidad de niños (y niñas) con niveles de lectura inferior al nivel 2 (es notable que en Argentina el porcentaje de niños bajo ese nivel aumentó en el período y ahora alcanza a más del 50%, contra el 30% en Chile). También es positivo observar que la relación entre grupo socioeconómico y nivel de lectura ha descendido, aunque sigue siendo mayor que en México, por ejemplo.

    Chile parece que no participó en el Pisa de matemáticas de 2000, así que no se puede determinar si hay mejoras, pero en ciencias Chile subió 10 puntos (un aumento, pero no muy importante, y muchos países mejoraron más).

    En resumen, la educación chilena está mejorando en forma acelerada, pero me temo que es más fácil hacerlo en el área de lectura que en el de ciencias, y es más difícil aún en matemáticas: tenemos un déficit de profesores calificados en esas áreas. Para mejorar rápido, habrá que importar profesores de estas materias desde otros países o desde otras profesiones.

    Nota En un documento reciente de la OECD describiendo la educación en Chile, se encuentra la siguiente figura que muestra que le habría pasado a los resultados del Pisa de ciencias si se hubiera corregido por el nivel socioeconómico, ya que muchos niños en Chile (comparados con otros países de la OECD) provienen de hogares desventajados. Incluso así hay diferencias con el promedio de la OECD, aunque se reduce mucho, y el país termina pareciéndose a Grecia. El gráfico corresponde al Pisa de ciencas de 2006, esperemos que haya mejorado desde entonces.