Tasas de interés de muy, pero muy largo plazo

R. Fischer

Anoche leí un artículo en que estudiaban las tasas de interés que se usan para evaluar el muy largo plazo: más de 80 años. Ese es un tema importante, porque las políticas que se usen para enfrentar el calentamiento global dependende cuanto valoremos el futuro, y eso viene dado por las tasas de interés de largo plazo. Por ejemplo, si usamos una tasa de 5% anual, el valor de un bien 100 años en el futuro es menos de un centésimo de su valor actual. Por lo tanto, cualquier gasto en reducir el cambio climático cuyos efectos se noten en 100 años debería retornar más de 100  (aproximadamente 131) veces el gasto, para que convenga hacerlo. Si la tasa es de 6%, debe retornar 339 veces para que convenga, si es de 4% solo se requiere que el gasto actual retorne 50 veces: así de sensible es el retorno de largo plazo a la tasa de descuento. El problema es cómo determinar la tasa de largo plazo. Giglio, Maggiore  y Strobel usan un método muy ingenioso. En Inglaterra y Singapur muchas propiedades no se venden, sino que se entregan en contratos de muy largo plazo (leaseholds): contratos de 100, 250, o 1000 años en el caso inglés. Estos contratos se pueden vender, hipotecar, arrendar, renovar, etc.

Leasehold999
Un leasehold que se vende con 999 años de contrato.

Los autores usan contratos a los que aún les quedan más de 80 años hasta que expiren. Lo que hacen es comparar el valor de estos contratos con el de propiedades con características similares que se venden como propiedad (es decir en forma perpetua, los freeholds). La diferencia es una medida de lo que se valora el futuro más allá del fin del contrato. Así se tiene una buena medida de las tasas de descuento para períodos muy largos. Encuentran que el valor de un contrato al que le restan 100 años es un 10-15% más bajo que el de una propiedad equivalente en freehold. y que cuando restan 125-150 años, el descuento es de un 5-8%. Es solo cuando le quedan al contrato más de 700 años que no se perciben diferencias entre el contrato de plazo finito y la propiedad perpetua. Según los autores, esto sugiere que la tasa de descuento de largo plazo no puede ser más que 2.6% anual. ¿Cómo se compatibiliza con las tasas más altas que se usan en el corto y mediano plazo, es decir los 5 años usados en prestamos comerciales o los 30 años de las hipotecas? Según los autores, se debe usar descuento hiperbólico, en que el corto plazo tiene una alta tasa de descuento que luego se acerca a la de largo plazo. La siguiente expresión muestra el descuento del futuro:

\frac{e^{-\rho t}}{1+\kappa t}

 con \kappa=12\% y \rho=1.42\%, valores que ellos estiman como la mejor aproximación. La figura muestra el valor de $1 t años en el futuro.

LongTermRatescrop
Valor de $1 peso a ser recibido t años en el futuro

 

Una anécdota

La mayoría de las propiedades que entregan en leasehold deben hacer un pago anual, pero este normalmente es irrisorio, y es un recuerdo de tasas mucho mayores en el pasado (cuando la inflación era poco común). Por ejemplo, la siguiente propiedad era originalmente un contrato de 999 de 2006, al que ahora le quedan «solo» 991 años. Cada año el propietario del leasehold debe pagar  una renta de 1 libra esterlina.

Leasede9991años
Una propiedad a la que solo le quedan 991 años de contrato y que debe pagar una a libra esterlina anual.

 

Metrogas, de nuevo

R. Fischer

En un posteo anterior calculé que Metrogas había tenido una rentabilidad sobre activos de 12% en 2013. Lo que no advertí es que la empresa había revalorizado sus activos fijos en un 14% durante el año. Si se hubiera usado una cifra alternativa, por ejemplo el valor de los activos del año anterior ($ 786 MMM) más la inversión del año ($34 MMM), se tendría una rentabilidad de 13.2%.

La empresa está sujeta a una orden del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia que regula el precio si la rentabilidad es excesiva. Es prudente, por lo tanto, revalorizar los activos para reducir la rentabilidad observada. Esto podría explicar que el valor de los activos de la empresa sean un 50% mayor que la inversión acumulada: hay USD 1.081 MM en inversión acumulada  pero los activos suman USD 1.622 MM.

GasometroMetrogas
El gasometro de Metrogas: uno de los activos que se ha revalorizado.

Un dilema lechero

R. Fischer

Esta nota corresponde a las noticias raras del día. Si tuviera más tiempo la haría una sección permanente.

En un artículo aparecido hoy en El Mercurio, el presidente de FEDELECHE (productores de leche) señaló que Soprole (filial de Fonterra), compra leche desde Nueva Zelanda a un precio de USD350/ton, pese a que el precio promedio del mercado internacional es de USD 500/ton.  Agrega el Sr. Carrasco:

«Por lo tanto, al exportar producción local a más altos precios y obtener valores más bajos desde su filial, el diferencial que genera resulta ser un buen negocio para la compañía, pero también una señal que no favorece la compra de leche fresca en nuestro país.»

En esto hay algo raro. Según el Sr. Carrasco, los neozelandeses venderían a un precio más bajo que el precio mundial para exportar a Chile, y eso sería un buen negocio para Fonterra.  Algo no calza: ¿qué gana Fonterra con perder los USD 150/ton que podría haber obtenido en el mercado mundial al exportar a Chile?

Vacas Neozelandesas meditando sobre la conveniencia de exportar su leche a Chile
Vacas Neozelandesas meditando sobre la conveniencia de exportar su leche a Chile

En el mismo artículo se le pregunta a Odepa sobre el aumento de exportaciones provenientes de Nueva Zelanda. Según ODEPA, los precios de Nueva Zelanda son levemente menores que los de Argentina, por lo que han desplazado las importaciones provenientes de ese país. Tal vez entonces los precios de leche Argentina son bajos, y para competir Fonterra necesita vender a USD 350/ton. Ese argumento tampoco tiene sentido. Fonterra puede vender en el mercado internacional a USD 500/ton, y no tiene obligación de vender a pérdida la mercado chileno. La lógica de la queja de FEDELECHE me escapa.

La visita de un candidato a Rector

R. Fischer

 

Hoy visitó nuestro departamento Ennio Vivaldi, candidato a segunda vuelta y probable futuro rector de la Universidad de Chile.1 Fue una reunión con relativamente pocas personas, pero había bastante interés en sus opiniones y propuestas políticas.

EnnioVivaldi
Ennio Vivaldi

Ennio hizo un discurso inicial y luego planteó sus ideas, que confirmaron lo que sabía de sus posiciones. Para Ennio, el pasado es mejor que el presente, y el futuro que desea es uno que se parece al pasado: la Universidad de Chile con triestamentalidad, un gran aporte basal del Estado y traspasos de recursos de Facultades poderosas a Facultades débiles.2 Para eso piensa usar el poder del Rector: para apelar a las conciencias.3

Todo el discurso está construido sobre la idea que los últimos 40 años son un intermezzo lamentable en nuestro país. Pertenece a los sesentones (no es un problema de edad, ya que muchos dirigente estudiantiles piensan igual) sino porque cree que esa fue la mejor época de nuestro país, o al menos así entiendo su pensamiento.

Otro defecto de su discurso, aunque esto no es una opinión muy difundida en mi departamento, es que la Universidad de Chile es la hija preferida del Estado de Chile y por eso debería recibir privilegios especiales. Me cuesta digerir la idea de esos privilegios y me parece que a menudo dejan como resultado una universidad más interesada en obtener recursos adicionales del gobierno que de ser académicamente destacada.  A cambio de eso, tenemos que retornar servicios  al Estado que supuestamente nadie podría ofrecer. Creo que en una Universidad –como en cualquier grupo humano con personas inteligentes y que se enorgullecen de su intelecto– hay demasiados intereses, egoístas, políticos o intelecutales como para que esa idea sea práctica a menos que les sea impuesta. Nuestra diversidad impide que haya una posición de la Universidad de Chile, y los consensos a los que se puede llegar son insulsos. El común denominador de nuestras opiniones es pobre.4

Creo que Vivaldi es más académico que Morales y seguramente mejor para la Universidad.5 El problema es que está demasiado influenciado por lo que vivió hace cuarenta años y no ha aceptado mucho de lo cambios desde entonces. Es, en resumen,  un conservador de izquierda. Creo que para la universidad habría sido mejor un renovador liberal.

 

Nota:

1. Por transparencia debo señalar que Ennio Vivaldi está casado con una prima, y lo conozco bien. Usaré su nombre de pila, porque sería incómodo llamarlo Dr. Vivaldi.

2. La triestamentalidad es su preferencia, aunque dijo que no creía que sería aprobada durante su mandato.

3. Estos mecanismos funcionan hasta que los académicos perjudicados comienzan a irse. Ante esto se puede eliminar a la competencia como alternativa válida (actuando en el plano político), o no considerar que la migración de buenos académicos sea un problema, porque  si se van no merecían estar en la U. de Chile.

4. Hace poco tuve esa experiencia cuando participé en el grupo que preparó la posición de la U. de Chile en política energética.

5. Aunque no estoy de acuerdo con muchas ideas de Brieva –que no es un renovador liberal–, creo que su enfoque  más académico y dirigido al futuro era preferible para la Universidad. Ennio es mejor que Morales, pero eso no es suficiente.