Tasas de pobreza

El conflicto por las tasas de pobreza no deja de tener ribetes ridículos, al menos al entender del autor de este blog. El gobierno asegura que la pobreza aumentó en los últimos años, y la oposición asegura lo contrario, y los argumentos se basan en las diferencia entre las cifras de CEPAL y las del gobierno.

Pero los datos fundamentales son los mismos, y la diferencia se debe al deflactor utilizado. El gobierno utiliza el deflactor que ha usado siempre, así que no se le puede acusar de arbitrariedad. Su deflactor es el aumento en el precio de los alimentos, dada su importancia en la canasta familiar de los hogares de menores ingresos (algo similar a lo que alguna vez se trató de hacer con el IPC de los pobres).

La CEPAL, advirtiendo que el precio de los alimentos en el período subía mucho más que otros bienes, y considerando que las personas, incluso las de menores ingresos, consumen otras cosas, incorporó otros factores en el deflactor, para reflejar mejor el cambio en el bienestar de los pobres. Los dos son métodos apropiados: uno mantiene la consistencia histórica y permite comparaciones entre períodos, pero no refleja que el bienestar no depende solo de la comida. El de CEPAL refleja mejor las diferencias en la pobreza entre países, con una mejor medida de lo que significa ser pobre, pero hace más difíciles las comparaciones entre períodos, debido a los cambios en la metodología.

Derechos de propiedad

La mayor parte de los economistas reconocen que derechos de propiedad bien establecidos ayudan al desarrollo económico. El caso chino es interesante, porque su rápido crecimiento no parece estar aparejado a derechos de propiedad, o al menos como se entienden en el mundo occidental. Independientemente de este contraejemplo, la fe de los economistas en las bondades de los derechos de propiedad no parece haber sido sometida hasta ahora a un examen estadísticamente riguroso.

En un trabajo reciente aparecido en el NBER (Property Rights and Financial Development: The Legacy of Japanese Colonial Institutions) Dongwoo Yoo y Richard H. Steckel ofrecen un caso convincente de los beneficios que ofrece un sistema de derechos de propiedad de la tierra rural.

Según los autores, un buen sistema de derechos de propiedad tiene los siguientes componentes: un catastro de las tierras y sus propietarios, un sistema de identificación de las personas y mapas zonales mostrando los límites de las propiedades, junto a un mecanismo que mantenga al día la información. Aquellos sistemas que solo tienen algunas de sas componentes dejan de ser útiles al poco tiempo, al quedar obsoleta la información que contienen. Con derechos de propiedad seguros, los propietarios pueden acceder al crédito que les permite invertir en sus propiedades y aumentar su productividad.

El ejemplo que usan los autores es fascinante, porque consideran el Japón imperial de principios del siglo 20. Japón había desarrollado un sistema de propiedad moderno con el Shogun Toyotomi Hideyoshi en el siglo XVII. Hideyoshi lo estableció para poder imponer impuestos a los campesinos sin tener que depender de los señores feudales –cuyo poder independiente fue la causa de las guerras civiles que se terminaron con Hideyoshi–.

Cuando Japón comenzó a modernizarse en el período Meiji, el imperio se expandió, conquistando Corea, Manchuria, Taiwan y algunas islas del Pacífico. En todas partes implantó sus sistemas de derechos de propiedad, parapoder recolectar impuestos en forma eficiente.

En las islas existían sistemas de propiedad comunitarios, en que los derechos de propiedad no son seguros, son múltiples y dependen en buena medida de decisiones de los jefes de los clanes. Los Japoneses invirtieron muchos recursos en desarrollar sistemas de propiedad similares a los que conocían en Japón, lo que fue muy productivo para el gobierno colonial, en términos de impuestos.

La Segunda Guerra Mundial hizo que el proceso se interrumpiera, por lo que hay islas con y sin derechos de propiedad moderna e incluso la más interesante, Palau, tiene zonas con y sin derechos de propiedad eficientes. Se trata, por lo tanto, de un experimento natural que permite evaluar directamente el valor de un sistema de derechos de propiedad moderno. Se debe tener en cuenta que los americanos, que se hicieron cargo de las islas, mantuvieron los sistemas de propiedad rural que existían: modernos o tradicionales.

Palau

Los autores realizan un estudio econométrico, pero lo resultados son muy convincentes: en Palau, la única isla con derechos de propiedad bien desarrollados, pese a ser similar en todos los aspectos a otras islas, que poseen sistemas de propiedad tradicionales (comunitarios), el ingreso per capita es dos veces y media superior. Más aún, existen diferencias en Palau, con sus zonas con derechos de propiedad modernos mucho más ricas que las áreas en que los japoneses no terminaron el trabajo, o donde se quemaron los archivos durante la guerra.

Vista de Palau

El estudio hace reflexionar al autor de este blog sobre el error cometido en Chile al mantener o peor aún retroceder a un sistema de propiedad comunitaria en las tierras de los pueblos originarios. El efecto será condenar a la pobreza a la población indígena rural, pues no tendrán acceso a crédito bancario. Eso ya se observa en la mayor pobreza de las zonas que poseen más tierras bajo el sistema de propiedad tradicional comunitaria.

Al menos siempre existe la opción de migrar a las ciudades.

Un último pensamiento. ¿Tiene nuestro sistema de propiedad rural mapas con los deslindes de todas las propiedades en una zona? ¿Cómo se explican los conflictos en la propiedad rural y en la minera?

Irlanda y los alemanes

Matt Yglesias hace un excelente punto sobre las acusaciones de irresponsabilidad que le hace la prensa alemana a los irlandeses:

[…] the German press seems to be creating a bit of a dream world in which “irresponsible” Irish business activity is to be contrasted with “prudent” German business activity, and Germans are properly resentful in a nationalistic way about being asked to “bail-out” said Irish. In reality, the Irish government is in crisis because Ireland’s banks are in crisis. Ireland’s banks are in crisis because they invested too much money in property ventures that have gone bust—that’s irresponsible. But the nature of the crisis is that Irish banks owe a lot of money to various creditors, a great many of whom are French and German banks. Which is just to say that French and German banks made, through the intermediary of the Irish banking system, a bunch of irresponsible investments in Irish real state. That’s the exact same thing as what the Irish banks did.

En efecto, los irlandeses están asumiendo la deuda de los préstamos de emergencia de Alemania y el Reino Unido es para salvar a los bancos alemanes e ingleses.

Costos y políticas de salud

Ahora que la comisión que analiza las políticas de salud está llegando al término de su trabajo, es interesante reflexionar sobre los efectos de políticas de salud. En EE.UU., el porcentaje del gasto destinado a salud es mucho mayor que en el resto del mundo desarrollado, como puede verse en la figura siguiente, aparecida en The Atlantic (gracias a Marginal Revolution):

Lo interesante del caso es que el gran salto en los costos de salud se produce en la década de los 80, luego de que Reagan eliminara todos las deducciones de impuestos asociadas al estilo de vida, salvo las médicas. Si se le restan los efectos (en promedio un 35% de subsidio) de la deducción de impuestos, se obtiene la siguiente figura que muestra la distorsión introducida por la deducción de impuestos a los gastos de salud:

Moraleja: ¡Cuidado con las deducciones de impuestos!

Entre paréntesis, la Comisión de Salud propone destinar un 6% de la cotización de salud a comprar un plan básico de salud. el plan cubriría el Auge más algunos otros costos de salud. Esto permitirá que todos accedan a este plan básico con el 6% (habría un importante subsidio cruzado, pero si se hace cuidadosamente eliminaría la cautividad en las Isapres y el alza de costo por los factores de riesgo). El resto de la cotización, más la cotización voluntaria –no deducible– iría a comprar cobertura adicional. Al autor de este blog le gusta la propuesta. En 1995, propuse reemplazar el sistema chileno por una alternativa similar a la de la Comisión (no es una idea original):

Hence the law should force workers to contract a Minimum Medical Plan with an insurance
provider. This Plan should only cover catastrophic diseases and chronic conditions, but not routinary medical expenses.

Presupuestos Argentinos

Una de las formas en que el gobierno argentino consigue recursos para gastos discrecionales es mediante la subestimación de los ingresos fiscales. Por ejemplo, para este año se hizo un presupuesto basado en un crecimiento de 2.5%, contra el 9% que efectivamente ocurrirá. Es verdad que existe el shock positivo de la soya y que los gobiernos no pueden predecir con exactitud las tasas de crecimiento, pero errores de esa magnitud –especialmente porque es un shock positivo– requieren cierta planificación.

Desde el punto de vista del gobierno, los ingresos adicionales no tienen dueño, por lo que se pueden asignar como le place, sin control parlamentario. Ya se han agregado US$11 mill millones (30.3+19 mil millones de pesos argentinos) al presupuesto, preparándose para la campaña del próximo año.

El autor de este blog persiste en equivocarse sobre la capacidad de resistencia de la economía Argentina a la calidad del manejo económico, por lo que no hará predicciones sobre las consecuencias de estos manejos presupuestarios.

Pirámides

En la literatura de gobiernos corporativos, se denomina pirámide a una estructura de constrol societario en que una empresa es controlada por una sociedad de papel con una pequeña mayoría de las acciones (o de las acciones con mayor poder de votación), y la sociedad de papel a su vez es controlada por otra empresa de papel, y así sucesivamente.

Con este sistema es posible controlar una empresa, pese a poseer directamente muy pocas acciones. Esto significa que el controlador tiene derechos a una fracción pequeña de los flujos de dividendos, pero al tener el control, puede recibir beneficios de otro tipo (el denominado tunneling) a expensas de los demás accionistas. La empresa es manejada en el interés de los controladores, lo cual tiende a hacer poco atractivas las acciones de estas empresas y por lo tanto mantiene en el subdesarrollo el mercado accionario. Por este motivo, los mercados accionarios más desarrollados poseen mecanismos para evitar la aparición de pirámides accionarias.

En los Estados Unidos, Roosevelt introdujo cambios tributarios que conducen a la doble tributación de dividendos traspasados entre corporaciones. Asimismo, prohibió que en los servicios de utilidad pública se usaran estructuras piramidales para controlar las empresas. Ya en 1940 el efecto había sido la casi desaparición de las pirámides. En Inglaterra, a partir de 1968 se introdujo un takeover rule que tuvo el mismo efecto.

Ni en Canadá ni en Chile existen medidas contra las estructuras piramidales, por lo que abundan en ambos países. Dado que cada vez más, los fondos de pensiones tienen propiedad en las empresas, sería interesante pensar en mecanismos para reducir el control piramidal de las empresas, permitiendo que el poder accionario refleje efectivamente el control político de las empresas. Dado que la participación en AFP es obligatoria para los trabajadores dependientes, se aseguraría que las empresas se manejen en favor de sus verdaderos propietarios.

La única duda es: ¿quién controla a las AFP?

Expansión del crédito en Brasil

El Financial Times está preocupado por la expansión del crédito en Brasil. Luego de la crisis del Banco Panamericano, pueden haber otros bancos en similares condiciones. Esto se debe a que el crédito ha crecido desde un 22% del producto en 2002 a un 47% en 2010. La cifra es aún pequeña, pero gran parte de la expansión ha ocurrido en el sector socioeconómico D y E, que no han tenido experiencia previa de acceso a crédito.

Es particularmente preocupante el crecimiento en el número de tarjets de crédito (más de 150 millones), lo que le recuerda al FT lo ocurrido en Corea del Sur luego de la expansión de las tarjetas de crédito en 2002, cuando el gobierno tuvo que intervenir para salvar a las instituciones financieras. Estos hechos, acoplados a los altos precios de las propiedades, que eventualmente podrían colapsar, pueden hacer difíciles los primeros aos del gobierno de Roussef. Tal vez por eso, el mercado de valores brasilero casi no ha subido este año, a diferencia de otros países emergentes.