Mi colega Leo Basso convocó a una reunión de académicos para discutir sobre la situación de la Facultad. La idea era que una reunión presencial sería menos agresivo que los intercambios de correos, en los que se pasa rápidamente al enojo y a la descalificación. Durante las dos horas de la reunión se plantearon muchas posiciones, pero al final la que primó fue que solo hay una cosa en la que todos estamos de acuerdo: el paro debe terminar.
Las razones son muchas: algunos porque creen que le hace mal al movimiento estudiantil (esos son los más de izquierda), otros porque creen que le hace daño a la Universidad, un tercer grupo porque durante el verano viajan a realizar sus trabajos de investigación y el paro podría impedírselo. En algunos caso se mezclan todos estos motivos. Nos preguntamos como convencer al CEI, pero ahí afloró nuestra dificultad par enviar un mensaje consensuado. Los de izquierda están por dar un mensaje de apoyo a todo lo que piden, pero sin paro. Yo, y supongo que algunos otros, pedimos el ceso del paro sin condiciones.
Quedamos en reunirnos con estudiantes el lunes. Ojalá ayude.
El Centro de Estudiantes de Ingeniería (CEI) emitió el siguiente comunicado:
Compañeras y compañeros:
Desde el CEI estamos tratando de realizar un catastro para saber qué clases se van a realizar durante los días en que los estudiantes estemos en paralización de actividades. Para ello, necesitamos que las personas que sepan que se va a realizar alguna clase, u otra actividad académica, nos envíe un mail con:
a) Ramo
b) Departamento
c) Sala
d) Nombre del(a) Profesor(a)/Auxiliar
al correo cei@cei. cl .
Este catastro nos será de utilidad para evaluar qué podemos hacer para evitar la pérdida de clases por parte de aquéllos que dejen de asistir a las mismas, y en el mejor de los casos, evitar que se realice la clase.»
Ante esta invitación al espionaje y al soplonaje, Raul Gouet escribió que le parecía gravísimo el comportamiento el CEI. Un dirigente del CEI (Centro de Estudiantes de Ingeniería) le respondió como sigue:
«interesante profesor que por un lado se habla de que el paro es estudiantil por lo que los estudiantes tienen que ver sus formas de respetar el paro y por otro lado el estamento con el cual nunca hemos buscando generar un conflicto este defendiendo a los encapuchados de la democracia.
los encapuchados de la democracia son aquellos que no votan, que no participan del 70% de quorum, que no siguen a las mayorías, que son grupos crepúsculos que les gusta atentar contra la democracia y que mas aun, son los que generan conflictos y perjudican a los que si creen en la democracia, ademas producen enfrentamientos injustificados para una comunidad como la nuestra entre estudiantes democráticos y ellos que no quieren seguir norma alguna y se escudan en que son la minoría no escuchada, pero que ademas no participa de ninguna instancia democrática. seguro que son los mismos que después ni siquiera tienen conciencia social o los que después se van a la U de los andes. los encapuchados de la democracia beauchefiana. como parte del centro de estudiantes:
– esta es mi opinión personal, no del ccee.
– si duda de la frase » y en el mejor de los casos, evitar que se realice la clase.» , esta se refiere a que no estén las condiciones porque no existen alumnos
si duda de nuestras intenciones, le ruego solicitar una respuesta formal, a la cual nos reuniremos como centro de estudiantes y le haremos llegar a vuestra oficina una respuesta oficial.
saludos»
Es interesante resaltar las frases que usa para describir a los que se oponen al paro:
«los encapuchados de la democracia son aquellos que no votan, que no participan del 70% de quorum, que no siguen a las mayorías, que son grupos crepúsculos que les gusta atentar contra la democracia y que mas aun, son los que generan conflictos y perjudican a los que si creen en la democracia,»
Lo que se acerca peligrosamente al fascismo de izquierda, tanto en el tono –llamar encapuchados a los que no se han tomado nada, que no tiran piedras ni destruyen el mobiliario urbano yque ciertamente no usan capucha– como en el razonamiento de que no estar con ellos es ser antidemócrata. Supongo que se refiere a las tristes democracias populares.
Estos dirigentes estudiantiles dan vergüenza por su incapacidad para reflexionar sobre lo que escriben. Y da pena lo que piden y el daño que le hacen a la Universidad.
En los comentarios a un posteo en Marginal Revolution aparece uno, de Frederic Mari, un bloguero económico de izquierda. Ante la pregunta sobre que tipo de dictadura preferiría un libertario, si una de izquierda o de derecha, responde:
«Still, theoretically, I think right wing dictatorships are still the right choice. After all, they at least support SOME rights, though, yes, mostly around property. Left wing dictatorships not only cancel personal safety rights and political rights, like RW ones, but also property rights on top.
I cannot think of a category of rights a LW dictatorship would authorize but not a RW one. Thus RW > LW as soon as we admit that having some rights is better than having none.»
Otra manera de verlo es que en los antiguos países socialistas la única manera de conseguir cosas especiales: entradas a un espectáculo, un buen departamento, una buena educación, etc, era teniendo contactos y cultivándolos en un esquema de favores y obligaciones. En un mundo capitalista, los contactos también sirven, pero siempre existe la alternativa de pagar por las cosas buenas. Es un grado más de libertad, y los libertarios deberían preferirla.
«The primary function of any bank is to secure the savings of small depositors and the continued operation of the payments system. But these objectives have been secondary, not even to the demands of shareholders – bank shareholders have incurred heavy losses – but to the provision of extraordinary levels of pay for the most senior employees.»
Recién fueron publicadas las grabaciones de llamadas telefónicas entre altos ejecutivos del Anglo Irish Bank, durante la crisis de 2008. Estos ejecutivos le mienten al supervisor bancario sobre la extensión de la insolvencia del banco, y se ríen de la credulidad del público. Es decir, Kay tiene toda la razón.
Es por eso que una Comisión Parlamentaria en el Reino Unido propuso penas corporales par banqueros que anteponen sus intereses personales a los del banco que dirigen.
Tal vez en materia bancaria la competencia excesiva sea demasiado peligrosa, como N. Inostroza, F. Ramirez y yo mostramos en un trabajo reciente.
¡Por fin! El Rector renuncia a la pasividad y reacciona ante el rechazo de la mayor parte de la comunidad universitaria a las tomas y otros actos de violencia. Cito de su última carta a la comunidad universitaria:
«Los actos de violencia ocurridos en recintos universitarios son inaceptables y causan gran daño para el futuro de la Universidad y el cumplimiento de sus compromisos republicanos y democráticos. Son actos que han generado gran molestia entre los miembros de la comunidad debido a que la convivencia se ha visto seriamente alterada, afectando elementos esenciales de nuestro ethos.
La violencia erosiona y destruye nuestro espacio, perfora las paredes que los contienen y permite que se altere su naturaleza. Se nos hace muy difícil, y a veces claramente imposible, defender las libertades que requerimos y exigimos cuando actos violentos ocurren dentro de nuestros recintos universitarios, y nos vemos enfrentados al dilema de aceptarlos o reprimirlos. Las tomas violentan nuestra convivencia interna y debilitan la fuerza de nuestra voz cuando defendemos con firmeza y convicción nuestro derecho a la crítica, a la movilización pacífica y a la autonomía universitaria,[…]»
La elipsis corresponde a un frase que parece haber sido incorporada para evitar críticas, pero que debilita la carta:
«frente a la violencia de actos de represión que no aceptamos contra nuestros estudiantes, académicos y funcionarios.»
De todas formas, siga así , Sr. Rector. La mayor parte de la comunidad se lo agradece.
Algunos dirigentes estudiantiles reclaman el co-gobierno, o la triestamentalidad, en todas las instancias de la Universidad. Esto significa la participación de académicos, estudiantes y personal administrativo en el gobierno de la Universidad. Creo que eso es un grave error. En realidad, no me gusta que ninguno de estos grupos gobierne la universidad y elija a sus directivos.
1. Por qué no triestamentalidad
Los estudiantes actúan movidos por intereses de corto plazo que no miran a la universidad más allá de los 5-7 años de su carrera, y no valoran para nada, o casi nada, la creación y la investigación. Sus dirigentes utilizan la universidad con fines políticos, y no ven más allá. Como un ejemplo, en una reunión a la que asistí hoy, cuando se les preguntó a los dirigentes cuáles eran los objetivos que perseguía el paro, mencionaron: como problemas los ratones en el entretecho de alguna facultad, la sub-contratación de guardias y la triestamentalidad. ¿Es esto una visión coherente para un paro que le produce un daño tan grande a la Universidad?
Pero como no me gusta discriminar y ofender solo a los estudiantes, analicemos a los otros grupos. La participación de los académicos en el gobierno de la universidad, tiene al menos la ventaja de que miran (o deberían mirar) el largo plazo y la calidad académica, lo que es apropiado para este tipo de una instituciones. Pero los académicos persiguen también intereses particulares, y su gobierno tiende a funcionar con los objetivos de un sindicato, en el sentido de proteger a sus miembros a expensas de la institución. Eso se ve en las propuestas del Senado para igualar los salarios entre Facultades, la creación de la carrera docente, y otras propuestas de ese absurdo organismo. Otro ejemplo es un académico que apoya los paros hasta que comienzan a interferir con los viajes a conferencias que tenía planeado para las semanas de vacaciones.1
Respecto a los administrativos, a ellos los mueven los intereses gremiales, es decir, los apropiados a su rol laboral. Desde un punto de vista funcional no les interesan –claro que esta generalización admite muchas excepciones– los temas académicos, y la universidad es para ellos un trabajo, aunque por supuesto muchos están orgullosos de trabajar en una institución como la U. Tampoco veo motivo para que participen en su gobierno.
Frontis Casa Central sin capucha
2. Una alternativa
Habiendo criticado a todos los estamentos, ¿tengo alguna proposición? El foco en la triestamentalidad y el co-gobierno nos ha hecho olvidar a un estamento vital: los egresados. Los egresados no tienen más interés en la universidad que por su prestigio e imagen de largo plazo. Desean que la universidad donde obtuvieron sus títulos profesionales sea reconocida como la mejor universidad del país- El prestigio de la universidad los beneficia, pero no tienen intereses mezquinos –al menos en relación a la universidad–. Algunos colegas me dirán que los egresados no entienden la mecánica y el funcionamiento de la universidad. Pero es es también válido para la mayor parte de los estudiantes, académicos y administrativos. En particular, muchos académicos viven en un mundo aislado, creyendo que los problemas de su pequeña unidad académica son lo únicos que importan.
Así las cosas, me gustaría un sistema en que el Presidente de la Nación y el Senado de la República designaran a un Consejo, formado por un par de académicos distinguidos, un par de hombres de negocios importantes que están en la etapa de pensar en la posteridad, acaso un político respetado que desea mantener esa reputación (deben existir algunos) y algún otro. Los primeros, para dar una visión académica de la Universidad, los segundos, para dar realismo a las propuestas y ayudar a conseguir recursos, y el político para dar una dosis de perspectiva política. Una condición sine qua non, además de un perfil destacado, es haber egresado de la Universidad. La idea no tienen nada de original, es lo que hacen las mejores universidades del mundo (ninguna de las cuales tiene cogobierno).
Este Consejo elegiría al Rector –no necesariamente entre académicos de la Universidad– y el Rector junto al Consejo elegirían a los Decanos y definirían las grandes políticas de la universidad. A nivel de departamentos, los directores podrían ser elegidos por académicos, pero con la supervisión del decano. Este esquema de gobernanza universitaria se ha probado en muchas universidades, y los resultados son buenos. Además, la participación de egresados los acerca a la universidad, algo que no ocurre ahora.
Denle unas vueltas.
Nota: 1. A nivel departamental y en algunos casos a nivel de Facultad, puede existir suficiente coincidencia en los objetivos de los académicos como para que el gobierno de académicos funcione bien. Sin embargo, es necesaria la regulación superior, pues la autorregulación (el gobierno por académicos, y menos el triestamamental) no funciona en gneeral.
Esta es la primera vez que declaro públicamente mi intención de voto. Normalmente al votar por un candidato es necesario elegir entre distintas alternativas no demasiado atractivas, cerrar los ojos y votar por el que causa menos desagrado.
El desagrado no es tanto por las ideas de los candidatos, sino por la falta de coherencia intelectual que usualmente tienen las plataformas políticas. Comprendo los motivos para ello: es parte de la vida en política, donde se deben acomodar distintos intereses partidistas, responder a los deseos del público, o a las presiones de grupos organizados. Por lo tanto, voto por algún candidato, pero no estoy tranquilo luego de hacerlo.
El caso de Velasco es distinto, porque sus propuestas responden todas a un esquema consistente, riguroso y lógico, en el que no es necesario excusar errores de análisis. Por lo tanto, en la parte más intelectual, votar por Velasco es satisfactorio.1
Para dar un ejemplo, consideremos el caso del FUT. A mi me parecía que el FUT era una idea elegante para resolver el problema de financiamiento para inversión de las empresas, el que tenía el lamentable problema de ser un mecanismo por el que era fácil eludir/evadir impuestos. Por lo tanto, no me sentía cómodo con la idea de eliminar el FUT, pero tampoco con propuestas que lo mantenían inalterado, y parece ser difícil eliminar el forado fiscal que genera. Velasco (o alguno de sus asesores) tuvo la brillante idea de observar que el FUT es, en rigor, un préstamo del Fisco. Por lo tanto, es una distorsión que ese crédito no pague intereses,. Como mínimo deben pagar el costo para el Estado de los recursos que éste deja de obtener, i.e., el impuesto adicional que se habría pagado al retirar las utilidades retenidas. Es una solución ingeniosa al problema del FUT, aunque seguramente igual habría que ver complementarla con otras medidas para evitar nuevas trampas al sistema.
Algo similar sucede con su análisis de política exterior, de educación, y de algún otros sector que olvido. Son propuestas consistentes y bien pensadas. Tengo diferencias sutiles con sus propuestas en temas de innovación, pero un problema menor. Y como además concuerdo con sus propuestas valóricas, es el primer candidato con el que me siento lo suficientemente cómodo como para declarar públicamente mi intención de voto.
Claro que es improbable que gane.
Nota: Debo aclarar que lo conozco más o menos bien desde hace años, lo que podría afectar mi análisis. Por contrapartida, tuve cierta desconfianza cuando declaró su candidatura, temiendo que se adaptara a ensuciar ideas con el fin de agradar a los votantes.
Un colega a quién respeto, aunque tenemos muchas diferencias políticas, escribió un mensaje justificando las acciones de los estudiantes, del cual extraigo la parte que me interesa analizar:
«Para mi, los siguientes son los aspectos principales:
1) El sistema educacional debe cambiar pero la fuerza del statu quo es brutal
2) Ese cambio no va a ocurrir sin que exista presión ambiental. Y esa, a su vez no existe si no la lidera la Fech y la Universidad de Chile en general.
3) Poner presión ambiental implica movilizaciones y acciones que pueden dañar la imagen de la Universidad.
4) Ergo, el asunto se trata de lograr presión para tener alguna esperanza de que las cosas cambien, pero sin destruir a la UCH en el camino.»
Concretamente, me interesa saber como se interpreta el punto 3. Desde mi punto de vista «acciones que pueden dañar la imagen de la Universidad» solo se puede referir a paros y tomas. Cuando lo intepreté así, miy colega me rebatió, señalando que no se refería a tomas.
El Centro de Estudiantes de Ingeniería nos explica como son las reglas de votación para continuar el paro:
«estimados:
solo para aclarar la situación del estatuto:
– Una votación es valida si existe un 40% de quorum
– si no se alcanza el 40%,la votación se valida si la opción alcanza el 20% del total del universo votante.»
Es decir, basta con que un 20% de estudiantes acuda a votar a favor del paro para que este se mantenga en forma indefinida. La Facultad está casi vacía: muchos estudiantes de provincia se han ido a sus regiones y el costo de asistir a votar es demasiado alto para ellos. Para la mayoría de los estudiantes, el paro consiste en quedarse en sus casas sin mucho que hacer y dándole la razón a los que piensan que es mejor que sus hijos no estudien en la U.
Los estudiantes opuestos al paro –normalmente apolíticos, lo que no tiene nada de malo– están complicados por un problema de coordinación: les cuesta organizarse para ir a votar. Con eso cuenta nuestro ingenioso CEI, de manera de mantener el paro por mucho tiempo con un porcentaje minúsculo de los votos.
Quienes diseñan estos procedimientos son los mismos que se oponen al binominal por ser poco democrático. Si, como yo, estamos de acuerdo con eso, ¿no deberíamos también estar de acuerdo en criticar los procedimientos del CEI? Además, los procedimientos son acordados en asambleas manejadas por pequeños grupos organizados, que actíuan en forma poco democrática.
¿Quién creería, después de haber pasado por la experiencia de estas asambleas, que una Asamblea Constituyente dará origen a una constitución que represente a la ciudadanía y no los intereses de pequeños grupos organizados?
Esto es una curiosidad, pero no por eso deja de ser interesante. China parece ser un pais sorprendente por la facilidad con que se hacen trampas al sistema. Ejemplos recientes son la leche contaminada con melamina y otros químicos, los miles de chanchos cerdos muertos flotando por un río y una banca escondida (shadow banking) que representa el 50% del producto. Es bien conocido también la importancia que se le da en China a los exámenes para la Universidad. Por lo tanto, resulta claro que muchos van a hacer trampas en los exámenes. Es por ello que las universidades norteamericanas tienen poca confianza en los resultados de los GRE (examen estandarizado para acceder al postgrado) provenientes de China.
Lo que no esperaba leer es un protesta similar (en lo agresiva) a las que tenemos en la U., porque en una ciudad china se tomaron medidas efectivas para impedir la copia en los exámenes de ingreso a la universidad. Los que cuidaban la prueba usaron detectores de metales para impedir que los estudiantes entraran con teléfonos celulares y transmisores secretos. A las niñas les revisaban sus partes íntimas. Fuera del colegio, la policía patrullaba para evitar que hubiera comunicación con los estudiantes. Se detectó a dos grupos que habían tomado habitaciones en un hotel frente al salón de exámenes, para ayudar a copiar a estudiantes dando la prueba.
La violenta protesta se debió a que esta vigilancia dejaba en desventaja a los estudiantes de esa ciudad respecto a estudiantes de otros lugares en China.