Financiamiento universitario

R. Fischer

En la discusión sobre si la educacin universitaria debería ser gratuita, creo que la mejor respuesta es la de I. Briones y S. Urzúa, aparecida hace una semana en la sección Tribuna de El Mercurio. Contra los que quieren educación superior universal y gratuita financiada con un impuesto específico responden:

«La lógica detrás es miope y técnicamente deficiente. Primero, la propuesta no analiza las consecuencias del impuesto específico en las decisiones de los educandos. ¿Cuál es la externalidad negativa que lo justifica? ¿No aumentará la segregación al promover un éxodo desde la educación superior pública a la privada? Segundo, mezcla universalidad con gratuidad, conceptos completamente distintos. Y tercero -lo que motiva esta columna-, no reconoce que la progresividad de una política depende no solo de quien la pague o beneficie, sino que también a qué otros grupos se podría haber beneficiado con los recursos utilizados.»

El segundo punto es el que me interesa destacar, independientemente de la forma en que se financia el costo de la universidad gratuita. Aún con educación gratuita, no todos querrán educación universitaria: es costoso para ellos destinar años a estudiar cuando preferirían trabajar. Además, obligarlos a estudiar sería un costo inútil para la sociedad, y una imposición a personas que han alcanzado la edad en que pueden decidir por sí mismos que hacer con sus vidas. Por lo tanto, por muy gratuita que sea, la educación universitaria no será para todos –sin considerar los que no han tenido esa oportunidad en el pasado–, y sería injusto que la sociedad pagara los estudios de una parte, especialmente una que terminará con mayores ingresos que el promedio nacional (por mucho que se impusiera un costo a los universitarios, como en la propuesta criticada por los columnistas, hay costos de eficiencia y de mala asignación de los ingresos tributarios, como señalan los columnistas).

En 1997, en el Centro de Economía Aplicada del Depto. Ing. Industrial de la U. de Chile, discutimos el problema de como financiar en forma justa los estudios universitarios. Algunos de nosotros (P. Gonzalez, A. Mizala, P. Romaguera y yo) publicamos una propuesta. No la encontré en mi computador, pero en cambio encontré mi contribución, que adjunto más abajo. Creo que esa propuesta –que se parece  una propuesta de Beyer  en el Congreso– resuelve buena parte de los problemas de financiamiento universitario en el sentido de:   i) permitir que todos los que lo deseen puedan estudiar, ii) reducir el riesgo de los estudios, iii) los que tienen éxito pagan por sus estudios, iv) se subsidian implícitamente carreras con bajos ingresos pero alta valoración social, v) al tener un costo el estudio, la decisión de hacerlo enfrenta los incentivos correctos. Lo que nos faltó fue incorporar fue un mecanismo para limitar el alza de los costos de las carreras, como lo hace otra propuesta de Beyer. En todo caso, tanto la propuesta de Beyer como la nuestra de 1997 son mucho más justas y equitativa que las propuestas de los izquierdistas reaccionarios (o sesentones) que se han tomado la Casa Central, de nuevo.

Anexo: Propuesta de 1997 (Se deben actualizar lso ingresos utilizados en el ejemplo)

Becaprop
Propuesta de 1997 para financiamiento universitario. Se deben actualizar los ingrsos.

¿Nos habremos equivocado?

R. Fischer

Un argumento para reformar la educación en Chile es que la libre elección de los padres sobre el colegio de sus hijos es una elección poco informada. Muchas investigaciones muestran que los resultados de los colegios, una vez filtrados los factores socioeconómicos, no difieren entre ellos. Por ello se sostiene que deberíán eliminarse los colegios subvencionados pagados, pues lo único que hacen es crear segregación. También yo he repetido la primera parte del argumento como un papagayo.1 Pero, ¿Y si estuviperamos equivocados y los padres si saben lo que están haciendo al poner a sus hijos en esos colegios? En tal caso, tendría que cambiar el discurso de políticas públicas en educación (aunque los sesentones no lo harán)2.

Tuve esta duda al conocer los resultados del Simce de inglés. Como se esperaba, los colegios particulares tienen niveles muy superiores a los colegios subvencionados y municipales.  Pero los colegios sibvencionados tienen resultados que más que doblan los de colegios municipales (15% alcanzan un nivel de suficiencia contra 7%).

Estos datos, estoy casi seguro, no han sido utilizados en estudios de calidad de los colegios hasta ahora. Lo que esto sugiere es que tal como el nivel de inglés de un colegio no es percibido por los estudios que comparan la calidad de los colegios, pueden haber otras variables que los investigadores en educacipon no han considerado pese a ser relevantes en la educación de los  hijos. Supongamos por ejemplo que los padres valoran, no solo el inglés que pueden recibir en un colegio subvencionado pagado, sino también  otros aspectos no incrporados por los investigadores, como los deportes, o la disciplina (y no tomarse el colegio), la música o algún otro curso o habilidad. Y supongamos que con razón, los padres advierten que estos factores –especialmente el inglés– serán importantes en el futuro de sus hijos.

Los padres no estarían pagando solamente para segregar a sus hijos, como afirman los expertos en educación (aunque nada impide que también sea un factor), sino para que sus hijos reciban estos beneficios no medidos por los expertos.3  En tal caso debería cambiar el discurso de políticas públicas en educación. Ya no sería a cero costo educativo eliminar los colegios subvencionados pagados. Estaríamos quitándoles a los padres el derecho a conseguir la mejor educación posible  para sus hijos (a diferencia de una elección de colegio que solo serviría  para segregar, sin tener efectos educacionales).

Por lo menos es un tema que se debe discutir más de lo que se ha hecho hasta hora y los expertos en educación deben aclarar si han considerado este factor en sus análisis. No veo como podrían haberlo hecho, sin embargo, pues solo se han hecho dos mediciones del nivel de inglés escolar con un procedimiento estándarizado.

Notas:

1. Nunca estuve de acuerdo con el segundo argumento,  porque la estructura continua que se ha generado desde colegios pagados a subvencionados con pagos cada vez menores hasta desaparecer tal vez reduce la segregaciónn entre los gurpos de altos ingresos y los demas, respecto a una solución en la que solo existen colegios particulares privados y estatales.

2. Estoy pensando apelar como sesentones a todos esos jóvenes que luchan por volver a las políticas públicas de los años 1960, aunque tal vez convendría designarlos como la izquierda reaccionaria.

3. Los expertos estarían en el caso del borrachin que una noche busca las llaves bajo el farol: «¿Que buscas?» «Mis llaves.» «¿Estás seguro que se te cayeron aquí?» «No.» «¿Y porque buscas ahí entonces?» «Porque hay luz».

Por qué no una Asamblea Constituyente I: Historia

R. Fischer

Se discute sobre una Asamblea Constituyentes y en espacial sobre los procedimientos con los cuales ella podría implementarse «legalmente». La pregunta importante, a mi parecer, es si necesitamos una Asamblea de este tipo. Hay razones históricas, de teoría de la democracia y de ausencia de necesidad que indican lo contrario.1

En general, las naciones solo tienen Asambleas Constituyentes tras una crisis mayor: una derrota militar, un desastre económico o una revolución. En nuestro país, que disfruta de una economía sana, de orden público (salvo excepciones), de un grado de confianza o desconfianza en sus instituciones similar al del resto de los países de América Latina,  y que tampoco teme desastres en el horizonte (salvo una Asamblea de este tipo), no existe esta necesidad. El requeirmiento de una Asamblea Constituyente es una necesidad artificial, una creación de abogados constitucionalistas ansiosos de dejar una marca, de grupos pequeños organizados con intereses oscuros (como diría nuestro Rectoxr) y de algunos políticos que no han reflexionado sobre su significado.

Se alega que la constitución actual es una creación de Pinochet y que por lo tanto su origen estaría viciado.2  El argumento me recuerda el del pecado original de San Agustín: los hombres desde su concepción serían pecadores, pues el Pecado de Eva se transmite a través del sexo y nos hace a todos en cierta forma ilegítimo si no contamos con la ayuda de la Iglesia. Tal vez  porque es un país católico, este argumento tiene más resonancia.  Pese a que la Constitución se ha reformado en numerosos aspectos, sigue teniendo un origen manchadoy por lo tanto solo una recreación podría limpiar este pecado .

En tal caso, ¿cuánto más ilegítima debe ser la Constitución de Japón, escrita bajo las órdenes del General Mac Arthur, cuando Japón estaba invadido por las tropas aliadas?  Salvo nacionalistas extremos, no es ésta una causa para cuestionar la legitimidad de su constitución, ni parecen los Japoneses estar descontentos con ella. La constitución americana, que disponía que para efectos de definir la población con la que se asignaba el número de representantes de un estado, los esclavos valían por 3/5 (pese a que no votaban), debía ser ilegítima, y no habría bastado con la enmienda 13  para corregirla, según el criterio de nuestros asambleístas.

No estoy de acuerdo con la motivación cuasi-religioso del argumento de la ilegitimidad y lo entiendo solo como un resabio conservador de sus proponentes.2 La constitución que vale es la que tenemos y es necesario evaluarla en su forma actual, y modificarla si nos parece errada.

(Sigo con los argumentos de teoría de la democracia y de ausencia de necesidad en la tarde.)

Notas

1. Debo aclarar mi inexperiencia en varios de estos temas, así que estoy preparado para pasar vergüenza si algún lector encuentra errores. Me parece un tema suficientemente importante como para que una persona medianamente culta pueda opinar sobre el tema.

2. Una de las cosas que sorprende es lo reaccionarios que es la actual izquierda en Chile: en casi todas las materia se desea volver a los 60, como si ellos hubieran sido, en términos bíblicos, la tierra de la prometida de la leche y  la  miel

Algo más sobre Beyer, el SII y los estudiantes

R. Fischer

Creo que el Senado faltó a sus obligaciones como jurado en el caso Beyer, tal como lo piensan muchas personas. Destituimos sin motivos a un excelente Ministro (probablemente el mejor en décadas) porque buena parte del congreso se somete vergonzosamente a la dictadura de los dirigentes estudiantiles.1  Fue una muestra de los peores aspectos de la política.

Pero mi tema es otro. No puedo entender porque Harald Beyer fue defenestrado por no verificar que las Universidades eran sin fines de lucro. Habría pensado que la responsabilidad por esta verificación recae en el Servicio de Impuestos Internos. En mi esquema, el SII, luego de un examen de los libros de las universidades, denunciaría la existencia de lucro (encubierto) al Ministerio de Educación, que habría tenido que tomar medidas ante una información creíble y proveniente de una fuente oficial.

Mi escasa experiencia en una corporación académica sin fines de lucro es que las revisiones del SII son exigentes. El SII impone todo tipo de restricciones a lo que se puede hacer con los recursos recibidos (en particular, los contratos con partes relacionadas son sometido a un estricto examen para que los recursos no escapen por ahí). ¿Por qué no estaban las universidades, en esta materia, supervisadas  SII? Que conste que esto es una pregunta aplicable a los directores del SII de los últimos 20 años, al menos.

Una segunda dificultad con el lucro en educación es la siguiente. Supongamos que una persona iluminada tiene un proyecto novedoso de universidad (sin fines de lucro). Dado que require recursos, acude a un banco para conseguir financiamiento. Supongamos que –milagrosamente– el banco le ofrece un crédito para construir las instalaciones, pero le pide una tasa elevada para compensar por el riesgo de este proyecto. En tal caso, el pago del crédito sería completamente razonable y la alta tasa de interés no indicaría que hay lucro.

Supongamos ahora que el banco rechaza financiar el proyecto porque es muy riesgoso. Un amigo del iluminado se compadece de su situación y accede prestarle los recursos que necesita, pero le pide que se los devuelva con el interés correspondiente, incluyendo el pago por el riesgo del negocio (igual que el banco en el caso de más arriba). Para ello, establecen un contrato entre la universidad y el generoso amigo.

De acuerdo a los parámetros usados para identificar lucro, ¿sería esto un contrato aceptable? Porque si no lo es, será imposible crear nuevas universidades.  Si los dirigentes estudiantiles consiguen su propósito de eliminar el lucro en toda la educación, este criterio impediría crear nuevos colegios y jardines infantiles. ¿Es esa limitación al derecho a una educación libre lo que desean los estudiantes? ¿O es que la igualdad-homogeneidad es más importante que la libertad?

Mi conclusión es que los dirigentes estudiantiles aprovechan estos slogans («abajo el lucro») por su atractivo superficial, sin reflexionar  más profundamente sobre sus consecuencias. Me recuerdan a Boouvard y Pecuchet y sus frases hechas.

1.  Los estudiantes probablemente no van a ir a votar (y si lo hicieran votarían por esos mismos  candidatos, independientemente de su votación por Beyer).

Algunas preguntas sobre el escándalo INE

R. Fischer

Los problemas del INE me hacen volver a escribir después de algún tiempo sin hacerlo, por la presión del tiempo y dos cursos. Como se sabe, los problemas fueron destapados por una empresa financiera que tuvo dudas sobre el INE y contrató a un consultor para ver si había un problema. Éste ncontró problemas en el cálculo del IPC en el sector vestuario, a los que luego se sumaron electrónicos, arriendos y servicio doméstico.

Peor aún, hay problemas con el Censo, ya que aparentemente la nueva metodología censalno fue bien implementada y un número excesivo de hogares no fueron encuestados. El problema es que el Director del INE no quiso reconocerlo, mintiendo al público. Es lo que se deduce de la entrevista en CIPER a una de sus (renunciadas) funcionarias de confianza, Mariana Alcérreca. El Sr. Labbé, aparentemente más casado con la imagen de sus censo que con la institución, no quiso nunca reconocer los errores. Todos sus intentos para reparar los problemas tuvieron peores efectos, como lo muestra la  entrevista. Es probable que el censo tendrá por lo menos que ser reprocesado para devolver la confianza en su sresultados.

En cuanto al IPC, en una interesante entrevista aparecida hoy en El Mercurio, Eduardo Engel explica los errores de la metodología del INE. Engel declara que el error podría subestimar el INE en hasta más de un 1% anual, es decir, ¡tal vez un 80-100% de su valor anual!, y agrega que esto podria explicar algunos fenómenos  macroecónomicos inexplicables , como el  rápido crecimiento sin presión sobre los precios. Las consecuencias en un país con tantos contratos indexados al INE es importante. Y ahí vienen mis interrogantes:

  1. El Banco Central tiene la responsabilidad de supervisar el funcionamiento macroeconómico y debería haber sospechado que algo pasaba. Me preocupa que el BC no haya detectado estas deficiencias del INE antes, porque ellas afectan sus políticas.  Se requiere una explicación del BC. No es satisfactoria que el Banco se escude en la división de responsabilidades y su confíanza en el INE para todas las cifras de inflación. El BC tiene los recursos para poder analizar inconsistencias en las cifras que recibe y para contratar estudios para verificar las cifras (como lo hizo la empresa del sector financiero). O si no, ¿para que tenemos departamentos de estudios en el Banco Central ? Al menos hay responsabilidad de los Jefes de la División de Estudios del BC desde el 2009. A los que advertían de burbujas inmobiliarias tal vez hay que creerles más.
  2. La recomendación de Eduardo Engel de crear un INE independiente y con recursos, siendo necesaria, no es suficiente. Es imprescindible que la entidad tenga obligaciones de transparencia positiva sobre su metodología, para que no vuelva a ocurrir que existe poco conocimiento de los procedimientos, metodologías  y datos que usa el INE. El secretismo del INE debe desaparecer, para que no vuelvan a ocurrir estos problemas: si Labbé hubiera temido que sus procedimientos podrían ser revisados por el público, no habría osado ser tan (digamos) flexible con sus cifras y anuncios.

Las vacunas, nuevamente

R. Fischer

Hace algún tiempo escribí sobre el egoísmo de los padres que no vacunan a sus hijos. El origen de la idea de que las vacunas son peligrosas es un error común: confundir correlación con causalidad.1 Una correlación simplemente indica que dos variables se mueven de tal manera que una cualquiera de las dos permite predecir, al menos parcialmente, el comportamiento de la otra. Esto puede deberse a casualidad, especialmente cuando hay pocos datos, o a la existencia de alguna otra variable que afecta a ambas en forma causal.

La causalidad implica que la relación entre ambas variables tiene una causa, por lo que actuando sobre la que variable causal, se puede tener un efecto sobre la variable derivada. Un ejemplo puede ilustrar la diferencia entre los conceptos. Si observamos que hay una correlación entre hacer deportes y salud por lo que las personas que hacen deportes tienen estadísticamente menos problemas de salud, ¿se puede deducir de esto que la salid mejora si se hacen deportes?

A primera vista parecería que si. Pero consideremos que las persona que hacen deportes son también las que tienen el tiempo libre para hacerlo, y que muchos deportes son caros. Por lo tanto, es posible que la relación causal sea entre mayores ingresos (que permiten tener más tiempo libre y más recursos para hacer deportes) sea la causa de la mejor salud de los que hacen deportes  y que los deportes no tengan ningún efecto sobre la salud. ¿Cuál podría ser la razón por la que el mayor ingreso aumenta la salud si no es por hacer más deporte? Hay muchas posibilidades: mejor acceso a atención de salud, comidas más saludables, menos angustia ya que se tiene resuelta la situación económica, etc.

Creo que los deportes son buenos para la salud, pero la simple asociación estadística entre deportes y salud  no es suficiente para demostrarlo. La mejor forma de hacerlo es mediante una explicación funcional: mostrando como el deporte reduce la formación de depósitos en las arterias, o algún otro mecanismo. Los métodos estadísticos, como la causalidad de Granger ayudan, pero no son suficientes.2

Pero volviendo al tema de las vacunas. Algunos investigadores inescrupulosos o ignorantes encontraron causalidad del tipo que critiqué más arriba, entre  autismo y vacunación, y alertaron de lo que ellos creían era el peligro de las vacunas. Lo escrito más arriba muestra que esas correlaciones no tienen ninguna importancia.3

Un ejemplo de esas falsas correlaciones es la figura siguiente, que muestra la sospechosa relación entre las compras de comida orgánica y el autismo.La correlación entre ambos debe ser de un 99%, pero no significa nada. La figura está tomada de A Quantum Diaries Survivor.

Relación entre  el autismo y el consumo de comida orgánica.
Relación entre el autismo y el consumo de comida orgánica.

La conclusión es que hay que ser muy cuidadoso con la estadísticas médicas, a menos que tengan al menos un intento de explicación causal.

Notas:

1. Esto no significa que las vacunas no tengan riesgos. Se trata de riesgos cuantificados y que se evalúan al momento de emprender programas de vacunación masiva. Estos programas solo se aprueban si la relación entre riesgo y beneficio es suficientemente grande.

2. Hace años que no trabajo en estos temas pero recuerdo vagamente que para demostrar causalidad de Granger se hace un VAR (vector autoregression) con las dos variables, y si los rezagos de una de las variables (A) afectan a la otra variable (B) pero no al revés, se dice que la variable A Granger-causa B. Es una causalidad estadística, sin que necesariamente exista una causalidad funcional.

3. Cuando joven alguna vez me contaron que la razón para el aumento en las tasa de Alzheimer desde mediados del siglo 20 era producto del uso de utensilios de aluminio en la preparación de comidas. Y claro, ambos comenzaron al mismo tiempo, pero la razón para quie no s eobservara Alzheimer antes es porque antes de la década los 50 relativamente pocas personas llegaban a las edades avanzadas en las que se adquiere la enfermedad. Además, se confundía el Alzheimer con otras formas de demencia senil (la retrogresión mental de muchos ancianos se menciona en Shakespeare)

La tasa marginal de impuestos para una jefa de hogar

R. Fischer

Me gustaría disponer de un gráfico que me indicara cual es la tasa marginal de impuestos que enfrenta, por ejemplo, una jefa de hogar de bajos ingresos, con niños. Así sabríamos si las estructura actual de subsidios está bien estructurada. Algo así como la figura siguiente para los EEUU:

Tasa marginal de impuestos en los EEUU.

Es notable que en la figura hay un rango de ingresos (alrededor de los US$20.000) en que los impuestos marginales son de casi un 100%.

Mi impresión es que nuestros subsidios a la extrema pobreza también están tan mal diseñados, y hace que a esas personas no les interese trabajar, pues las tasas de impuestos que enfrentan –al retirarse los subsidios– por los ingresos adicionales son demasiado altas.  Es un problema de la focalización excesiva de los subsidios e incentiva el desempleo.

Para evitarlo es necesario mirar lso subsidios en una forma global y no por áreas del gobierno como se hace ahora. Para eso hay que construir gráficos como éste.

Nota: Esto no tiene nada que ver con el problema de la falsificación de datos en las fichas CAS.

Graicas por el grtáfico a The Grumpy Economist (John Cochrane)

¿Es razonable el argumento de Argentina?

R. Fischer

Uno de los argumentos usados por quiénes defienden la posición de Argentina de negarse a pagar a los acreedores «buitres» es que los inversionistas sabían lo que hacían, y que el premio por riesgo de la deuda argentina cuando compraron sus bonos significa que deben aceptar que haya un default y asumir las consecuencias (un haircut de 70%). Es lo que escribe Mario Blejer hoy en el Financial Times: 

«But if investors are willing to accept higher risks in order to cash in on the additional spread, they cannot renege on the potential cost when the risk of default becomes a reality. Default, in this context, is not a crime but a legitimate, if unfortunate, part of the game. It is not consistent to benefit from a risk-taking premium and insist on full payment in all circumstances. The legal protection extended to bondholders by Judge Griesa goes against the very nature of risk-taking. If all holdouts are eventually paid in full, the entire price-setting mechanism in sovereign bond markets is rendered inconsistent.»

Este es un argumento falaz. Quienes aceptaron la oferta de Argentina de pagarles un 30% de lo que les debía, o quienes vendieron a fondos buitre han sufrido los costos. Quiénes mantuvieron sus bonos originales han enfrentado el costo de oportunidad de sus recursos retenidos, algo que también vale para los fondos buitre, los que además han enfrentado el costo de abogados para presentar su caso.

Por lo demás, los bonos en disputa no contienen clausulas de acción colectiva que obligan a todos los tenedores de bonos a aceptar una oferta si una mayoría suficiente la acepta. Al no incluir esta clausula, el riesgo del bono es menor que el de un bono que las incluye. Por lo tanto, las personas que compraron los bonos sujetos a  la clausula de acción común recibían (o debían pagar) más que los poseedores de los bonos que están en disputa, Bajo el mismo argumento de Blejer, usado en su contra, sería injusto que los tenedores que no aceptaron la repactación perdieran una clausula que les significó recibir una tasa menor que las de los tenedores de bonos con clausulas de acción colectiva.

Pero el argumento de Blejer es incluso más débil, como lo señala uno de los comentaristas a su artículo:

«There is something wrong with Argentina’s attitude to debt which I have heard or read from several Argentines since the 2002 default, and is evident here in the remark that «if investors are willing to accept higher risks in order to cash in on the additional spread, they cannot renege on the potential cost when the risk of default becomes a reality». It seems that Argentines take the view that their creditors were paid to take the risk of default and so Argentina is less obliged to strive and make sacrifices to avoid default. Thus, the Argentine risk premium becomes endogenous, and there is a risk that it ceases to be viable for any rational investor to lend to Argentina.» (itálicas agregagas)

Egoísmo puro: padres que no vacunan a sus hijos

R. Fischer

Una de la nefastas modas que nos ha llegado desde los países desarrollados, es la de no vacunar a los niños. La excusa es que algunas componentes de las vacunas pueden tener efectos nocivos sobre los niños, o que en algunos casos hay reacciones adversas, o que las vacunas producen autismo. Entonces ¿para que arriesgar a los hijos?

Es verdad que las vacunas tienen riesgos, pero estos son mínimos en comparación a los riesgos de las enfermedades evitadas. Más aún, la razón entre el riesgo contra la protección que ofrecen las vacunas es uno de los criterios más importantes en su adopción. Otros riesgos más esotéricos no han sido jamás verificados y en algunos casos quienes siembran la alarma tienen intereses en ello. Es el  caso de la acusación de que  la vacuna contra el sarampión, paperas y rubeola (MMR) causaba autismo. El Dr. Wakefield, su principal denunciante, fue eliminado del registro médico del Reino Unido por faltas contra la ética y conflicto de intereses.

Tampoco es cierto que la industria farmacéutica forma un grupo de presión que apoya las vacunas. Hasta el reciente caso de la vacuna contra la meningitis, el gasto total del país en el programa de vacunación es de US$ 65 MM al año, una suma que, sin ser despreciable, es relativamente baja en comparación con el gasto total en fármacos y en el sistema de salud. En realidad a la industria farmacéutica le interesa mucho más los fármacos de uso recurrente que las vacunas infantiles, porque éstas eliminan la enfermedad de la sociedad.

El punto esencial de las vacunas es que no necesitan ser ciento por ciento efectivas si un porcentaje suficiente de la población está vacunado. Para poder persistir,  las enfermedades deben saltar de una persona a otra, y si un porcentaje suficiente de la población esta protegido, aún con una vacuna que no es 100% efectiva, la enfermedad no puede transformarse en epidemia, y cada caso es aislado. Es lo que se conoce como el efecto manada.

Efectividad de la vacuna contra la rubeola luego de su introducción

Los padres que no vacunan  a sus hijos son doblemente egoístas. Primero, porque ponen en riesgo a sus hijos, y segundo, porque no contribuyen al efecto manada, y en cambio se aprovechan de los bajos índices de enfermedad  debido a que familias menos egoístas han vacunado a sus hijos. Cuando el suficiente número de niños deja de estar vacunado, reaparecen brotes epidémicos de la enfermedad, lo que ha ocurrido varias veces en distintos países.

Lo peor es que hay niños que tienen sus sistemas inmunes comprometidos (por ejemplo, por tratamientos contra algunas enfermedades, o por las drogas contra el rechazo de trasplantes) y no pueden ser vacunados, por lo que deben confiar en el efecto manada. Cuando esos padres egoístas evitan vacunar  sus niños y reducen la efectividad del efecto manada, ponen  en riesgo las vidas de estos  niños con inmunodepresión.

Por último, una figura que muestra la reducción en el número de muertes de bebés por diarrea luego de la introducción de la vacuna contra el rotavirus. Antes de su introducción, en México habían picos anuales de muertes con cada temporada de rotavirus.1

Muertes por diarrea entre infantes de 11 meses en México.

Notas: 1 El artículo de Mathew Herper me dio la idea de escribir este artículo. El gráfico es de la Fundación Gates. Gracias a Ed Yong.