¿Para qué un Senado Universitario?

R. Fischer

SenadoUniversitario

En ocasiones anteriores he criticado al Senado Universitario, en lo que se refiere a sus declaraciones públicas. La pregunta más importante, sin embargo es ¿por qué tenemos un Senado Universitario?

En su momento , quienes lo proponían sugerían que era una manera de tener una representación de la universidad como un todo, elegida por sus miembros. Pero aquí hay un error conceptual. La Universidad ya tenía una representación democrática en los decanos, que forman el Consejo Universitario. Es razonable que las universidades norteamericanas, en que los decanos se designan, exista un Senado que represente a los académicos, pero en nuestro caso tenemos dos instituciones, Consejo y Senado, que se interfieren mutuamente.

El Senado, con poco que hacer, se dedica a regular hasta el extremo los detalles más nimios, y busca permanentemente formas de aumentar su poder. Más abajo doy ejemplos de estas afirmaciones. Además, el Senado es un ejemplo de triestamentalidad y de  los problemas que eso causa al buen gobierno universitario. La triestamentalidad es una de las causas por las que el Senado tardó en condenar la toma de la Casa Central, y que cuando lo hace la declaración sea débil, porque debe satisfacer a los representantes de los estudiantes.

El Senado y la microrregulación

Con pocas tareas de importancia asignadas, el Senado se ha encargado de burocratizar los procedimientos universitarios, porque establecer reglas es una de sus atribuciones. Recordemos que la burocracia no es una desconocida en la Universidad, pero el Senado ha conseguido aumentarla.

Un ejemplo son las nuevas reglas para elegir director de departamento. El director de Departamento es elegido por pocas personas, ya que el claustro es a lo más de unas decenas de electores en un departamento razonable. En mi departamento, esto siempre se había hecho por consenso, luego de que un Comité de Búsqueda encontraba a alguien dispuesto a llevar esta pesada carga. El Reglamento ahora indica el siguiente calendario de actividades electorales:

1. Publicación del claustro electoral:  8 de julio de 2013

2. Plazo para presentar objeciones a la Nómina del claustro respectivo:  12 de julio

3. Publicación de la nómina definitiva del claustro: 17 de julio

4. Plazo presentación de candidaturas ante la Junta electoral local: 18 julio

5. Publicación de la nómina provisional de candidatos:  19 de julio

6. Plazo para presentar objeciones contra las candidaturas: 22 de julio

7. Proclamación definitiva candidatos: 23 de julio

8. Fecha de la votación Primera Vuelta: 25 de julio de 2013

9. Fecha Eventual Segunda Vuelta: 29 de julio de 2013

Al ordenar un procedimiento de esta complejidad para algo tan sencillo como elegir un director de departamento, el Senado se inmiscuye en un área que debería dejarse a las Facultades, o a los departamentos mismos, cada uno con sus idiosincrasias. Es absurdo que en departamentos con 30-40 votos en total  (contando votos parciales) se use un procedimiento de esta complejidad. Y por supuesto, el Senado se inmiscuye también en cuántos votos deben tener los votantes, cuántos consejeros se eligen, etc. Risible.

Ansias de poder del Senado

Como toda institución de esta índole trata de aumentar su poder, el Senado entra en frecuente conflicto con el Consejo Universitario. El Consejo Universitario está conformado por los decanos (representantes elegidos) , el rector elegido, representantes de estudiantes –elegidos– y dos consejeros nombrados por el Presidente (también elegido).  El Consejo universitarios, menos político que el Senado, porque al menos los decanos enfrentan problemas reales en sus facultades, no le da mucha importancia al Senado.

ConsejoUniversitario
Consejo Universitario de la U. de Chile

El Senado se queja porque:

«Desde el año 2006, época en que entró a regir el nuevo Estatuto de la U. de Chile y en que se instaló el Senado Universitario como nuevo órgano superior, tanto la Dirección Jurídica como la Contraloría Universitaria han interpretado restrictivamente lo señalado en el artículo 25 letra a) del Estatuto, reduciendo el número de los reglamentos que se permite aprobar al Senado Universitario y, como consecuencia, ampliando aquellos que corresponderían al Rector y Consejo Universitario.»

y por lo tanto recurrió a la Contraloría General de la República porque el Consejo:

«ha entorpecido el quehacer de este órgano triestamental y provocado que algunos reglamentos y modificaciones reglamentarias aprobadas no hayan sido dictados hasta la fecha, como es el caso de las Modificaciones al Reglamento General de Carrera Académica, aprobado el 29 de septiembre de 2011; las Modificaciones al Reglamento de Administración Presupuestaria y de Administración de Fondos,» (negritas en el original)

El Consejo Universitario tenía buenas para oponerse a la Modificaciones, cuyo efecto final será alejar a la Universidad de la meritocracia, en favor de la mediocridad académica.  En un fallo desastroso para la Universidad, el Contralor  le ha dado la razón al Senado:

«El Contralor General de la República, Sr. Ramiro Mendoza, establece que el Artículo 25 letra a) del Estatuto «entrega al Senado Universitario la atribución de aprobar los reglamentos directamente aludidos en el cuerpo legal» y, en segundo lugar, «cualquier remisión general a esa potestad», en la medida que se ajuste a la finalidad última del inciso primero del artículo 24, que «asigna como tarea fundamental del Senado Universitario el establecimiento de las políticas y estrategias de desarrollo institucional» (negritas en el original)

¡Pobre Universidad de Chile!

Votaciones en la FCFM

R. Fischer

El una votación de dos días, lunes 8 y martes 9 de julio, se obtuvo la siguiente votación a  favor del paro en la Facultad: 57% a favor de continuar el paro, con un 54% de quórum.  Ese mismo día los dirigentes comunicaron informalmente que el paro se acabaría el viernes 12 de julio.

EntrenadorAnimalesCirco
Dirigentes estudiantiles como entrenadores de animales.

Dicho y hecho. El viernes la votación en contra del paro fue: 62% en contra, con un quorum fue de 40% (respetable para un solo día de votación). Esta es la imagen que dejan los estudiantes que cambian sus preferencias como les ordenan:PerrosdeCirco

Vino y esnobismo

R. Fischer

CataVinos

No soy un experto en vinos, pero he tratado de aprender, sin demasiado éxito, sobre tipos y calidades. Pero solo puedo distinguir vinos en categorías gruesas: muy malo (litreado), vinos normales y tal vez los muy buenos. En cepas, creo poder distinguir entre merlot y cabernet sauvignon o carmènere, o entre pinot  y cabernet sauvignon o  carmènere, pero no se si puedo hacerlo entre merlot y pinot.  Acaso pueda distinguir entre blancos y tintos con los ojos cerrados, pero muchos experimentos muestran que las personas se equivocan, así que no tengo seguridad en ese punto.

Pero estos son solo conocimientos básicos. No soy capaz de reconocer la increíble cantidad de adjetivos que se adhieren a distintos vinos, salvo en los casos obvios: frutal, encorchado, agrio. Reconozco diferencias entre distintos vinos en términos de aroma, pero no soy capaz de describirlos en palabras, ni recordarlos más tarde.

Not exactly Rocket Science me envía a un artículo del Guardian sobre la capacidad para evaluar vino de los supuestos expertos. Se hicieron experimentos (de la vida real, en competencias de vino) que demuestran la casi nula capacidad para reconocer vinos caros y baratos y la poca reproducibilidad de los resultados. Un vino bueno en un concurso era un vino malo en otros concursos. Después de leer el artículo creo entender porque he tenido tantas dificultades en mi limitada investigación de ese mundo.

Crimen y desigualdad

R. Fischer

La relación entre crimen y pobreza o una distribución del ingreso regresiva parece evidente, pero no lo esa tanto cuando se miran los datos de los países desarrollados. He mencionado antes que el crimen ha caído en los EE.UU. a niveles de principios de los 60, pese  a la mayor pobreza y una desigualdad similar a la de los años 20. Lo mismo ha sucedido en todo el mundo desarrollado, pero es particularmente evidente en el Reino Unido. Por ejemplo veamos la evolución del Gini:

GiniUK2

Salvo el año 2010/2011, el Gini ha subido dramáticamente desde principios de los 80, y según el diario Independent, ha alcanzado los mayores valores desde los años 30.1 Han habido muchas explicaciones para este fenómeno, que se repite en (casi) todos los países desarrollados.2 Algunas explicaciones acusan al cambio tecnológico, otras a la reducción de impuestos de los 80, a la mayor importacia del sector financiero, al comercio con los países abundantes en trabajo (esta me parece clara), u otras.

La pobreza también ha aumentado. La figura siguiente muestra  el número de personas que vive con menos de un porcentaje del ingreso mediana del país. Los que má suben son los que no alcanzan el 40% del ingreso mediana:

Poverty
Proviene de http://www.poverty.org.uk/reports/mpse%202010%20findings.pdf

¿Y que ha pasado con el crimen? Según el Financial Times, el crimen ha caído en todo el mundo desarrollado, pero especialmente en el Reino Unido. El número de crímenes del año pasado cayó en un 8%, según la policía (5% según la Oficina Nacional de Estadísticas). La figura muestra la caída en el número y por categorías de crímenes.

CrimeUK
Cifra de crímenes proveniente del artículo del FT citado antes

Se puede concluir que no existe una relación clara entre pobreza/desigualdad y crimen, pese a lo intuitivo que resulta creer en una relación de ese tipo.  La explicación puede ser que no hay relación entre pobreza/desigualdad y crimen, o que si la hay, pero hay otros factores que oscurecen la relación. Por ejemplo, porque hay demasiados criminales presos, o porque las edades de la pobreza en Europa son edades en las que no se cometen crímenes (ancianos y niños). Pero estas son hipótesis, y hasta que se tenga mejor información, no se puede establecer una relación clara entre el crimen y la desigual distribución de ingresos.

Notas:

1. En http://www.poverty.org.uk/summary/uk.htm, la figura muestra un Gini que llega a 0.40.

2. En Chile, por el contrario, ha caído, aunque poco, de 0.54 a 0.51.

Nombres y notas

R. Fischer

El siguiente gráfico muestra parte de los resultados en el bachillerato en Francia. El Bac es la prueba tradicional (¡fue establecida por Napoleón!) al egresar del liceo, y es la que permite acceder a la universidad. En el eje vertical aparece el número de individuos con ese nombre de pila que tomaron el Bac en 2013. El eje horizontal muestra la proporción de personas con ese nombre de pila que obtuvo un «Très Bien«, es decir 16  o más puntos de veinte.

NamesandGrades

Kevi Drum, autor del artículo en Mother Jones señala que hay dos cosas notables en la figura. Primero, el escaso número de jóvenes que se llaman Kevin que obtuvo un «Très Bien«. Es un tema relevante para Mr Drum. La segunda debe encontrarla el amable lector. Un hint, sin embargo, es el comentario de thus blogged Anderson:

«Yeah, what kinda freak names his daughter «Gregoire»?»

El segundo comentarista escribió:

«Best response award.»

Gracias, Marginal Revolution.

Cosas buenas de la Facultad

R. Fischer

FacultadAntgua

Aunque soy bastante crítico de muchos aspectos de la Facultad, hay otros motivos por los que estoy orgulloso de ésta (tal vez sea el motivo que me molesta tanto cuando encuentro defectos en ella). Una lista corta de algunos de los aspectos positivos:

1. La calidad intelectual de algunos académicos (en un promedio general alto), que me hacen sentir privilegiado de que me acepten como colega.

2. La capacidad de trabajo e inteligencia excepcional de muchos de nuestros estudiantes.

3. Los resultados de algunos proyectos de investigación.

4. La buena educación en la mayor parte de los académicos y en muchos estudiantes dispuestos a escuchar opiniones que difieren de la suya.

5. La posibilidad de criticar a las autoridades sin temor a represalias.

Todas estas ventajas tienen sus contrapartidas, y en ocasiones me sorprenden las limitaciones intelectuales de algunos académicos en el tope de su carrera, la ignorancia y flojera de muchos estudiantes,  investigaciones sin interés científico, u académicos que se ofenden ante cualquier critica. Pero eso es de esperarse en una institución tan diversa como nuestra Facultad.

Como estudiante o como académico he pasado más de un cuarto de siglo en ella y he visto como ha mejorado desde mis tiempos de estudiante, Somos, creo, la mejor escuela de ciencias e ingeniería del país, y podemos llegar a ser una institución competitiva m{as allá del nivel latinoamericano. Una Facultad de la que el país podría sentirse orgulloso. Es por esto que reacciono agriamente cuando dirigentes estudiantiles con visión de corto plazo, plenos de arrogancia e ignorantes de la historia, apoyados por académicos que considero irresponsables, ponen en riesgo un futuro que podría ser brillante.

FAcultadNueva
La Facultad hoy

Groupthink

R. Fischer

Una de las cosas que me sorprende es la obediencia de los estudiantes. Hasta ahora un elevado porcentaje (57% en la última votación semanal, terminada ayer) están a favor de continuar el paro. Pero hoy cunde la voz de que el paro se termina este viernes, en la próxima votación.

Bienvenido sea el fin del paro. La pregunta es ¿cómo se puede predecir con tanta exactitud que ese 57% a favor del paro se transformará en una mayoría en su contra este viernes? ¿Son tan obedientes los estudiantes que votan como les mandan votar, y si una semana votan a favor del paro, la próxima votan en contra si se lo ordenan? Rara esta obediencia de borregos en quienes según un entusiasta colega «son espectaculares y saben muy bien lo que quieren.»Ovejas

Otra reunión con estudiantes

R. Fischer

Otra reunión con los estudiantes, otras dos horas de escuchar lugares comunes. Además, relativamente pocos estudiantes y muchos académicos. Conté catorce académicos, y tal ve cincuenta estudiantes en mi sala. Tal vez por un problema muestral, a diferencia de otras salas, no observe casi oposición al paro entre los estudiantes en mi sala. Por supuesto, había muchas propuestas en favor de un semestre movilizado, pero nadie de ese grupo de estudiantes adoptó la posición de los académicos, que me parecieron unánimes en estar contra el paro.

Hubo uno o dos estudiantes que hablaron contra el paro, pero me parece que estaban en contra desde el comienzo. Pero no lo hizo ninguno de los dirigentes estudiantiles, los que abundaban en mi sala y se distinguen (o tal vez no se distinguen) por repetir casi lo mismo cada vez que toman la palabra.

Nuevamente había mucho mirarse el ombligo, mucha referencia a la Misión de la U. de Chile, muchas frase del tipo «hacer universidad», mucho ciencia aplicada a Chile.1 Me pregunto que estarán pensando los astrónomos o los físicos teóricos. Me recordó un poco la época de Lysenko en la Unión Soviética: solo la ciencia antiimperialista es válida, ya que la ciencia vale solo si es concordante con la ideología.

Es obvio que hay mucho entusiasmo, pero también una increíble arrogancia acoplada a una ignorancia y desconocimiento de la historia monumentales. El mejor momento fue cuando un estudiante de segundo año nos informó que la Fech estaba diseñando una propuesta de reforma tributaria, aprovechando el conocimiento de estudiantes de derecho y de ingeniería comercial.

Sería difícil que el Centro de Economía Aplicada del DII –uno de los mejores centros de investigación económica del país– se atreviera a hacer una propuesta tributaria, debido a la complejidad del tema. Se requiere tener especialistas que no poseemos. ¡Pero estos estudiantes que apenas conocen el tema traerán una propuesta!

Esta fiebre antitecnocrática (creer que desde la ignorancia se pueden generar programas tan respetables como los de quienes han dedicado tiempo y esfuerzo a investigar temas complejos) tiene resabios –guardando las distancias– de otros movimientos anti-intelectuales, tanto en la derecha del Sur norteamericana y algunos movimientos franceses (el Poujardisme) como entre los Khmer Rouge, los Guardias Rojos en China y otros movimientos de extrema izquierda.

Entre los académicos que asistieron y que participaron, creo que todos,  salvo yo, apoyaban las demandas estudiantiles.  No haré comentarios sobre sus intervenciones. Al menos no en esta ocasión.

Notas:

1. Voté en contra de la forma que tomó la Misión de la Universidad de Chile cuando se votaron los estatutos en la Casa Central en 1997.

Sobre el fin del caso Farmacias

R. Fischer

CartelFarmacias
Las cadenas de farmacias (gracias, La Tercera web)

Un comentarista me sugiere escribir sobre el acuerdo entre los acusados y el Fiscal logrado en el caso Farmacias, que los condenó a pagar $255 MM. Muchos deben haber estado decepcionados por que no fue posible sancionar con cárcel a los acusados, en un caso que ya había resultado en la condena  de dos cadenas de farmacias a pagar casi US$ 30 MM cada una (Ahumada, que delató el cartel, solo recibió una multa de US$ 1MM) .

ColusionFarmacias
Precio diario de un medicamento, la s tres cadenas. El salto indica el momento de colusión. Fuente: FNE.

En realidad, era de esperar ese resultado, pues el Fiscal utilizó el articulo 285 del código penal del siglo XIX para intentar condenar a los acusados, artículo que nunca –o casi nunca– ha sido usado en 150 años. No es una figura legal destinada a castigar carteles. El artículo dice

«Art. 285. los que por medios fraudulentos consiguieren alterar el precio natural del trabajo, de los géneros o mercaderías, acciones, rentas públicas o privadas o de cualesquiera otras cosas que fueren objetos de contratación, sufrirán las penas de reclusión menor en sus grados mínimo a medio y multa de seis a diez unidades tributarias mensuales.»

Débil artículo para castigar el delito de colusión. Es por ello que el Fiscal prefirió llegar a un acuerdo. La pregunta es ¿porqué no hay una figura penal específica asociada a los carteles? En realidad, hay pocos países que la tienen, y de ellos el único que sistemáticamente  lo usa para encarcelar personas es EE.UU. En el Reino Unido creo que han habido dos casos. Y creo que eso es todo, al menos en los países en que uno puede tener confianza en la justicia (pueden haber dictaduras o gobiernos semi-dictatoriales que usan estas leyes para encarcelar opositores).

Cuando la Unión Europea creó sus sistema anti-monopolios, no incluyó figuras penales, acaso por la influencia de países como Alemania, que hasta la década de los 50 del siglo pasado consideraba legales los acuerdos colusivos, y una empresa podía ir a un tribunal para hacer respetar el cartel.

A su vez., el modelo europeo tuvo mucha influencia en nuestra reforma al DFL 211 en 2004, y se excluyó la cárcel para este delito (existía antes, pero solo de un modo hipotético, ya que nunca se usó). Al descubrirse el caso Farmacias, se modificó nuevamente la Ley, para permitir que la FNE ordenara allanamientos, intercepciones telefónicas y la delación compensada, lo que supuestamente permitiría descubrir nuevos carteles.

La delación compensada, que es una herramienta utilísima para detectar carteles, vio anulados sus efectos cuando el Fiscal penal decidió perseguir el  cartel de las Farmacias mediante el artículo 285 del código penal. El problema es que el fiscal persiguió a todos los ejecutivos involucrados, incluyendo los que habían participado en la delación compensada ante el TDLC. Esto significa que la delación compensada no protege de la cárcel, y por lo tanto no provee incentivos a delatar carteles.

Cuando se detectó que en el mercado de los pollos había fuerte evidencia de un cartel, el escándalo llevó a crear una Comisión de Competencia para analizar como reformar la Ley (de la cual formé parte). En su informe se hicieron varias propuestas que Eduardo Engel considera valiosas, pero no se consiguió llegar a un acuerdo en el tema de cárcel para el delito de colusión (y coordinándola con la delación compensada) . La Comisión se dividió por la mitad.

Los que se oponían a penas aflictivas  tenían argumentos válidos: las dificultades para condenar este tipo de delitos, la interferencia con el juicio civil ante el TDLC, la falta de experiencia con nuestro nuevo sistema, y otros argumentos de orden práctico. Los que estábamos a favor estimábamos que las sanciones pecuniarias, siendo efectivas, no se comparan con el efecto disuasivo que tiene el riesgo de sanciones penales, Esto es válido incluso si el riesgo de una condena sea bajo. M. Harrington en alguno de sus trabajos escribe que es por este motivo que hay carteles globales que no operan en los EE.UU. John Kay, a quién me gusta citar, escribe:

«One unequivocal lesson of the war against corporate misbehaviour is that sanctions against individuals have far greater impact than sanctions against organisations. The look of relief on the part of some American managers guilty of antitrust infringements when their British lawyers explained the consequences is engraved in my memory. The executives knew that in the US not only might the company be liable for damages and fines but they themselves could face jail. They learnt that in the UK the worst outcome likely to be experienced was that they would be told to stop. The fear of the prison cell undermines corrupt organisations by encouraging guilty people to turn on each other.»

La delación compensada acoplada cuidadosamente al riesgo de sanciones penales sería una combinación muy efectiva en la lucha anticarteles. Tal vez finamente la tendremos cuando se descubra el próximo caso de colusión que impacte a la opinión pública.

Planes de desarrollo eléctrico

R. Fischer

El Financial Times de hoy trae un artículo sobre las dificultades que enfrenta el Reino Unido para definir un plan de desarrollo eléctrico. El Departamento (Ministerio) de Energía y Cambio Climático se enfrenta a la posibilidad de escasez de energía en el futuro mediano, llegando incluso a cortes de energía. Ello pese a que el Reno Unido utiliza planes de desarrollo eléctrico, tal como solicitan algunos para Chile.

Según el artículo, problemas similares se repiten en Alemania, Australia, India Estados Unidos y en casi todo el mundo. Uno de los problemas es que diferentes sectores políticos tienen distintos objetivos en política eléctrica: objetivos ambientales, de costos y de seguridad energética. Otro problema es la velocidad del cambio en el sector. En el Reino Unido, bajo las políticas actuales, los precios de la energía serán excesivos si la producción de gas de esquisto resulta comercialmente viable, lo cual es probable. Además, hay otras tecnologías emergentes que hacen difícil planificar para el largo plazo sin incurrir en el riesgo de errores que elevarían el costo de la energía por décadas. El tercer problema en el Reino Unido (y en Alemania) es que su sector energía mezcla platas privadas y públicas. En ese caso, un política poco clara disuade las inversiones privadas, porque dependen de inversiones públicas.

La propuesta del autor es proponer transparencia y la creación de un CADE (Comisión Asesora de Desarrollo Eléctrico) permanente, lo cual me parece una respuesta algo limitada a un problema tan serio. Entre los comentarios al artículo me gustaría rescatar –entre varios– el siguiente:

«As an energy regulator in the US I was curious about one of your stated objectives for the electricity sector «long-range planning» and its difficulty «impossible» if shale gas is set upon the power sector. My question is: if you have a market based approach, why is there «long-term planning» being done by anyone other than the companies themselves? If you don’t put it on shareholders then you will have to guarantee some rate stability for the companies. Experience suggests this is inefficient in the long run and counter to environmental policy. I know this underpins one of your points (conflicting policy goals) but I suggest the time in the UK (and the US) is well upon us when we need to mean what we say about competitive energy markets (by that I mean electricity). It must stop being «half regulated and half competitive».

El autor –que es un regulador sectorial de los EE.UU.l– señala que si se tiene un sistema basado en el mercado, debe permitirse que las empresas se equivoquen y tengan pérdidas. Eso es mejor que tener un gobierno que garantiza los precios para las empresas porque si el gobierno se equivoca, los costos recaen sobre toda la población y no solo sobre los accionistas en las empresas eléctricas.