Variacioncompensada's Blog

Minería y capital de riesgo

junio 11, 2010
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Aparentemente el Ministro de Minería estaría pensando crear un mecanismo para promover el capital de riesgo en exploraciones mineras para la pequeña y mediana minería. La pregunta es ¿para qué? El mercado minero debe ser uno de los más competitivos y con más acceso a capital en el país. La industria tiene todo tipo de participantes: empresas que se especializan en exploración, mineras medianas y pequeñas que explotan proyectos de ese tamaño, firmas proveedoras y contratistas, y grandes empresas mineras. No parece haber necesidad de promover el capital de riesgo en la industria.

Esto no significa que las pequeñas empresas no enfrenten problemas de acceso al crédito, pero eso es una característica de las pequeñas empresas, que no tienen activos que sirvan como aval o reputación y flujos que aseguren que se pagará el préstamo. Esto no se resuelve con subsidios encubiertos a capitalistas de riesgo para que inviertan en negocios en los que de otra forma no lo hubieran hecho.

Si realmente se desea hacer algo por le minería, es mejor dedicar esfuerzos a corregir los problemas de definición de propiedades mineras, para evitar la superposición de derechos. Uno de los grandes riesgos que enfrentan los propietarios mineros es que sus derechos no están bien protegidos en la legislación minera, porque la posibilidad de inscribir derechos superpuestos sobre otros puede significar grandes gastos en abogados. El GPS permite delimitar con precisión la localización de las propiedades que se inscriben, y no es aceptable que sigan ocurriendo problemas de dobles inscripciones de terrenos mineros.

Se trata de medidas menos vistosas que la de crear empresas de capital de riesgo minero, pero sus efectos serían más valiosos para el sector.


Un estudio sobre la educación universitaria

junio 11, 2010
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Gracias a Marginal Revolution, el siguiente artículo aparecido en el último Journal of Political Economy ( aquí se puede encontrar una versión abierta).

El articulo muestra varias cosas interesantes sobre la educación universitaria, en este caso en la Academia de la Fuerza Aérea de los EE.UU. (como se trata del rendimiento en cursos tipo cálculo, el hecho de ser una academia militar no es relevante). El universo del estudio eran más de 10.000 estudiantes entre 2000 y 2007. Se estudiaron los cursos introductorios en una materia y que tienen varias secciones paralelas, con controles comunes. Los resultados más interesantes tienen muchas implicancias para la política educative en las universidades:

1. Un profesor que cuyos alumnos obtienen buenos resultados relativos (al resto de las secciones) en uno de estos cursos tiene efectos negativos sobre los resultados posteriores en el programa.

2. Las encuestas a los alumnos están negativamente correlacionadas con los resultados posteriores en el programa.

3. Las clases hechas por profesores jóvenes, especialmente sin doctorado, tiene efectos negativos sobre los resultados posteriores en el programa.

Por lo tanto, es razonable suponer que la administración de la universidad solo debería utilizar las encuestas de los alumnos cuando éstas son muy negativas o muy positivas respecto a un profesor, y en tal caso investigar a que se debe el resultado. De otra forma, podrían cometerse errores serios. Además, es interesante que profesores con postgrados son más efectivos en los cursos, aunque obtengan peores evaluaciones. Estos resultados validan los criterios y políticasutilizados en algunos departamentos académicos, com el Departamento de Ingeniería Industrial de la U. de Chile.


Valor agregado de las exportaciones

junio 11, 2010
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Es común oír que nuestro país tiene el problema de exportar productos con poco valor agregado. Se nos dice que solo exportamos recursos naturales o sus derivados: cobre, hierro, molibdeno, salitre, salmones, frutas diversas y productos forestales. Se nos da el ejemplo de los países de Asia, que tienen menos desigualdad y crecen más rápido, sin disponer de recursos naturales. En cambio nosotros casi no tenemos productos industriales de exportación, a menos que consideremos la celulosa como un producto de alto valor agregado. Solo podemos exportar productos industriales a nuestros vecinos, a menudo porque tenemos ventajas arancelarias.

Se podría seguir enumerando nuestras deficiencias económicas, en opinión de esos críticos. Y no son críticos sin importancia, pues su influencia ha hecho que dediquemos bastantes recursos a tratar de resolver este problema. Por ejemplo, Corfo ha creado el Programa Nacional de Clusters para concentrar nuestros esfuerzos de innovación tecnológica en algunos sectores en los que supuestamente tenemos ventajas. Esto no es fácil: Australia, que también exporta recursos naturales, lleva 60 años intentando agregar valor a sus exportaciones, a enorme costo, pero sin obtener resultados satisfactorios.

Pero tal vez el problema no sea tal. Si se piensa que disponemos de abundantes recursos natuearles, y relativamente poco trabajo y capital, especialmente capital humano, es razonable que nuestra economía aproveche sus recursos abundantes, tal como los países asiáticos aprovechan el trabajo, que es su recurso abundante.

Invertir nuestro escaso capital en tratar de desarrollar en forma forzada una industria nacional es un error caro. Por ejemplo, en forma natural se ha desarrollado un sector de servicios bastante sofisticados en apoyo a la minería, a la salmonicultura y a otras industrias de exportación. Es lo que se llama encadenamiento hacia atrás del sector exportador, a diferencia del encadenamiento hacia adelante, tratando de agregar valor a nuestras exportaciones. Esta última estrategia siempre ha fracasado, a menos que resulte naturalmente, por decisiones propias de los exportadores.

Además, tenemos algunos sectores bastante sofisticados, al menos a nivel Latinoamericano: el sector distribución y los servicios, como los que sirven a la industria exportadora. Estos sectores han tenido éxito en otros países, sin recibir ayuda del Estado. En conclusión, no parece una buena estrategia la de esforzarse por incorporar valor agregado a las exportaciones, a menos que ello sea algo que las empresas exportadoras desean hacer por si mismas.

Esta discusión será continuada y profundizada en el futuro