Una de las recomendaciones de la Comisión Engel es la de elegir los directores de obras en las comunas mediante la Alta Dirección Pública. Esto parece una buena recomendación, pues es bien conocida la ineficiencia y las normas desactualizadas que rodean las Direcciones de Obras municipales. En suficientes casos como para indicar que es un problema endémico, se ha sospechado o demostrado la existencia de corrupción en estas Direcciones.
El procedimiento para nombrar al director de obras es clásico en la burocracia más anticuada, y por lo tanto es cara a las agrupaciones funcionarias. Cuando el vigente jubila o fallece, lo reemplaza el funcionario más antiguo que cumpla los requisitos. No importa cuan bien se haya desempeñado, ni su capacidad, ni ningún otro atributo que no sea la antigüedad. A esa espera en cargos de la Dirección de Obras se le denomina «carrera funcionaria». Si todo lo que se requiere para ser Director de Obras es la antigüedad, independiente de su inteligencia, capacidad para decidir situaciones complejas, capacidad para realizar cambios positivos en la normativa, u otras actuaciones, tal vez deberíamos reemplazar toda la Dirección de Obras por un sistema experto.
El mall de Castro
En palabras del Presidente de la Asociación de Directores de Obras:
Esto cambia las reglas del juego. Tengo arquitectos que están haciendo carrera profesional para ser, algún día, director de obras (…) Todos los funcionarios están haciendo una carrera, y su meta es llegar a ser director, jefe de departamento.Cuando plantean que va a llegar alguien desde la Alta Dirección Pública, en que cualquier persona puede postular, eso nos parece que va en sentido contrario a esta carrera funcionaria.»
Y muy bien que así sea.
Ps. Me quedé pensando en la carrera funcionaria. En las fuerzas armadas la antigüedad también es importante, pero en cada rango hay más miembros que en el rango superior, así que para avanzar en la carrera militar es necesario ser seleccionado. El oficial que asciende es seleccionado por algún aspecto (aunque tal vez no siempre éste sea el mérito). En el caso de la carrera funcionaria en una dirección de obras, el número de arquitectos es pequeño, así que –salvo pocas excepciones– debería haber solo uno con cada antigüedad. Esto significa que todos llegan al cargo de Director de Obras; es solo cosa de esperar.
La imagen que tengo es la de un tren que retrocede empujando lentamente los carros hacia un acantilado, como en las películas. Cada vagón sabe que será cabecera del tren por unos momentos antes de desaparecer. No es necesario hacer méritos para llegar a la encabezar el tren.
Tren descarrilado en un puente en Paulsboro, NJ. (AP Photo/Cliff Owen)
Estamos acostumbrados a pensar que la burocracia solo puede ser estatal, pero la empresa privada puede al menos igualarla en burocracia. Un ejemplo es lo que me pasó hoy. Mi microempresa de consultoría recibió, como pago por un servicio, un vale vista virtual en un banco. Cuando fui a retirarlo, con poderes actualizados, en el Banco me dijeron que necesitaba una autorización para poder hacerlo. Por lo tanto, tuve que ir a una Notaría para notarizar un documento en que yo mismo autorizo a mi mismo a retirar el vale vista. Debe ser una de las cosas más tontas que he tenido que hacer en mi vida.
Documento notarial, firmado por R. Fischer, quien autoriza a R. Fischer a retirar un vale vista.
El Mercurio trae hoy la noticia de que el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia ha condenado a 25 ginecólogos de Ñuble por colusión.1 Los condenados se habían agrupado en una agrupación gremial, terminado sus convenios individuales con las ISAPREs, haciendo que los pacientes tuvieran que atenderse en forma particular y definiendo un precio mínimo para sus consultas.
El resultado es que el valor de las consultas ginecológicas en la Región aumentaron en un 69% y que el número de consultas cayera a un tercio. Además, la cantidad de partos atendida por un ginecólogo cayo de 93 a 73%. Claramente el bienestar de las mujeres de Ñuble fue perjudicado por el comportamiento de los ginecólogos. La condena del TDLC aparece como totalmente justificada. El DFL 211, en su artículo 3 condena:
«Los acuerdos expresos o tácitos entre competidores, o las prácticas concertadas entre ellos, que les confieran poder de mercado y que consistan en fijar precios de venta, de compra u otras condiciones de comercialización»2
Recapitulando, un grupo de médicos que trabajaban para las Isapres se pusieron de acuerdo para elevar el pago que recibían, y eso fue condenado por el TDLC.
Lo que me intrigó es que los ginecólogos de Ñuble se comportaron como un sindicato externo a la empresa. Si hubieran sido empleados (y no contratados externos) por las Isapres, el TDLC no habrían intervenido, y la Dirección del Trabajo habría defendido entusiasta el derecho a elevar el costo de los servicios ginecológicos de las mujeres de Ñuble.3
«Dirección del Trabajo logra acuerdo en negociación colectiva de “Las Vacas Gordas»», La Nación 16/9/14
Tenemos un problema conceptual serio en la forma en que nuestra legislación trata a los sindicatos. ¿No es inconsistente que una conducta gremial que produce daños a la sociedad es condenada, y en caso de un sindicato consideramos que una conducta sustancialmente equivalente es digna de apoyo del Estado?
2. Esto es un reflejo del Código de Justiniano que incorporó el siguiente decreto de Zeno de Bizancio (483 CE):
«Está prohibido que personas se combinen en reuniones ilegales para acordar que mercaderías no se puedan vender bajo un precio mínimo.»
Zeno de Bizancio (425-491CE)
3. Antes del acuerdo colusivo, el 85% de las consultas eran con bonos de las Isapre, lo que se redujo a un 1% después. Los ginecólogos de Ñuble dedicaban un 85% de su tiempo a trabajar para las Isapres.
Nota: Este artículo lo escribí en 5/9/2014, pero se me olvidó revisarlo y publicarlo. Esto lo advertí hoy, cuando escribía sobre el mismo tema y quise citar esta nota.
R. Fischer
En mi clase de hoy decidí chocar un poco a los alumnos, y les recordé una frase del Rector Zolezzi de la Universidad de Santiago de hace pocos días. El rector dijo (no tengo la cita precisa) algo así como:
«las políticas que apoyamos en materias de educación están basadas en nuestra firme creencia que la inteligencia está uniformemente distribuida en las distintas capas sociales.»
El punto –le dije a los alumnos– es que no hay ninguna evidencia para la afirmación rectoril, y la ciencia apunta en la dirección opuesta. Zolezzi puede ser un creyente, pero no está pensando este tema como académico.
El error del Rector
El rector se equivoca si consideramos el efecto combinado de los siguientes factores. Primero la heritabilidad de la inteligencia, que es de entre el 45 y el 80%.1 Segundo, que en general, personas más inteligentes tienen mayores ingresos a lo largo de su vida.2 Veamos como funciona el mecanismo.
Supongamos que tenemos una distribución totalmente igualitaria en la generación 0, y que la inteligencia congénita se distribuye según una distribución normal. Esta generación se educa en forma totalmente igualitaria. El resultado del proceso educativo debería ser una amplificación (o al menos no un decrecimiento) de las diferencias de inteligencia congénita. Es decir, los más inteligentes (en promedio, ya que hay varianza debido a suerte, u otras variables que afectan la relación entre inteligencia y nivel educacional) alcanzan mayores niveles educacionales si están sujetos a la misma calidad de la educación. Dado que la educación aumenta los ingresos, la generación 0 se distribuye de manera que los más inteligentes tienen, en promedio, mayores ingresos.
Otro elemento importante en el modelo es el «assortative mating», es decir que las parejas tienden a tener niveles educacionales similares.3 Por lo tanto, los más ricos, educados e inteligentes se casan entre sí y esto se repite en otros grupos diferenciados por nivel de ingreso.
Y como la inteligencia es parcialmente hereditaria, sus hijos –generación 1– tendrán niveles de inteligencia correlacionados positivamente con los de los padres. Por lo tanto en los grupos de más altos ingresos habrá proporcionalmente más jóvenes de la generación 1 que son inteligentes que en los grupos de menores ingresos.
Recapitulando
Partimos con el caso extremo de individuos con los mismos ingresos pero distintos niveles de inteligencia. Les aplicamos la misma calidad de educación, y el resultado es una diferenciación de ingresos asociados a inteligencia. Dado que la generación 1 hereda la inteligencia de los padres, habrá una proporción mayor de jóvenes de la generación 1 inteligentes en los grupos de mayores ingresos. Solezzi se equivoca.
Esto no significa que no hayan muchísimos jóvenes inteligentes en los grupos de menores ingresos. El análisis es probabilístico y solo dice que si uno se restringe al 10% de mayores ingresos (por ejemplo), la distribución de inteligencia de ese grupo en la generación 1 estará desplazada a la derecha comparada con la misma generación en un grupo de menores ingresos. Pero puede haber mucho traslapo entre ambas distribuciones, y por lo tanto muchas personas brillantes en estos grupos. Uno de los principales desafíos de las políticas educacionales debería ser detectarlos y ayudarlos a aprovechar esos talentos.
Notas:
1. Ejemplos: M Trzaskowski1, J Yang, P M Visscher and R Plomin, Molecular Psychiatry 2014, Davies (y muchos otros) Molecular Psychiatry 2011, B. Devlin, Michael Daniels & Kathryn Roeder, Nature 1997, Deary (y muchos otros), Nature 2012, entre muchos. Ver también el artículo de Wikipedia sobre Heritability of IQ.
2. La evidencia en este tema es bastante más escasa pese a lo intuitivo de la idea. O. Ashenfelter y Rouse (NBER 1999) muestran que los efectos pasan a través de la educación, es decir que si se incluye el nivel educacional (que si impacta en ingreso), la inteligencia no tiene efecto adicional. Pero Watkins, Pu-Wai y Canivez (Intelligence 2007) muestran que la inteligencia impacta positivamente los resultados académicos, así que igual la inteligencia afecta los ingresos futuros. Judge, Hurst y Simon (2009, Journal of Applied Psychology) muestran que la inteleigencia está positivamente asociada al ingreso (y también a tener deudas). Zagorsky (Intelligence 2007) encuentra una relación directa entre inteligencia e ingreso, y también la posibilidad de tener problemas financieros.
3. Ver por ejemplo, Pencavel (1998, American Economic Review) o F. Torche (Demography 2010).
Una de las buenas noticias en el sector eléctrico (han habido bastante en los últimos meses luego de varios años de malas noticias) es que el ingreso de ERNC ha sido natural, en base a costos, a diferencia de muchos países en que ese ingreso responde a los subsidios, lo que eleva los costos del sector para la sociedad. Podemos verlo en la figura siguiente, proveniente del Informe Systep del Sector Eléctrico de Enero 2015:
La obligación legal es la línea negra, y es esa la que gatilla un subsidio implícito, pues las generadoras deben pagar USD30 por MWh de energía por debajo de ese límite. Claramente el límite se ha sobrepasado con creces, y la entrada de ERNC se debe en gran parte a que son rentables sin subsidios.
También es notable la entrada de solares, la que aumentará rápidamente con el gran número de proyectos en construcción. Otra sorpresa son las centrales a biomasa, que podrían transformar a Celulosa Arauco en el tercer generador del pais. Es posible que la regla de 20/25, que se veía ajustada, pueda convertirse en 20/20 sin intervención legal.
Algunas fuentes ERNC, como la solar o eólica, son intermitentes o discontinuas, lo que es una desventaja. Pero si se dispone de un sistema de transmisión robusto (que tiene, además, ventajas de competencia al facilitar la entrada), es posible usar las centrales de embalse de la zona centro sur para acomodar estas variaciones.
Más aún, se podría exigir que futuras centrales de pasada tengan pequeños embalses (con capacidad para generar desde algunas horas a un día) de manera de poder contribuir a amortiguar las variaciones diarias de la generación solar, además de las variaciones de más corto plazo de la generación eólica.
Tal vez esto tranquilice a los que se oponen a la intervención de ríos, pues no solo generarían energía renovable y limpia, sino que complementarían generación solar y eólica.
Hace algún tiempo apareció un artículo algo irónico escrito por sociólogos sobre la estructura interna de la economía académica. A su vez, un un blog de izquierda intelectual comentó el artículo y sugirió que la supuesta superioridad de la economía entre las ciencias sociales –reflejada en sus salarios– era de alguna manera artificial. El artículo generó más de quinientos comentarios, lo que demuestra la sensibilidad que provoca el tema entre las otras ciencias sociales. La mayor parte –tal vez el 90%– de los comentarios eran totalmente negativos sobre la economía como ciencia y sobre los economistas. Este episodio me dió la idea de escribir una nota sobre la visión crítica de la izquierda intelectual sobre la economía.1
El Economista desnudado por los sociólogos
Los críticos
Desde la crisis de 2008, existe una corriente crítica a la economía, al menos como se practica y se enseña en las universidades. En Europa existe un movimiento, iniciado por estudiantes franceses, para que en las universidades se enseñe una nueva economía, o alternativas olvidadas y a las que la academia les presta poca importancia. Recientemente apareció la revista electrónica Real World Economics Review que publica trabajos en esa línea. En nuestro departamento, , por petición de los estudiantes, disponemos de cursos opcionales que incluyen otras formas de mirar la economía. En este trabajo intentaré analizar algunas de las críticas y explicar por qué creo que muchas de ellas están erradas y que se podrían hacer críticas similares a ciencias que pensamos ciencias duras.
No es la primera vez que se plantean alternativas a la economía convencional. En los 80 se creó el Santa Fé Institute. Prometía revolucionar la economía, que según sus proponentes, usaba conceptos anticuados que debían ser reemplazadas por herramientas matemáticas distintas y el enfoque de sistemas complejos. Desde entonces, el Instituto ha hecho algunas contribuciones, pero nada remotamente a la altura de las promesas originales. En el caso de la revista francesa, los artículos que he mirado me han parecido o convencionales –y semi-interesantes–, o críticas simplonas (como este artículo: “Demand Theory is Founded on Errors”, J. Barzilai).
¿De dónde viene la pasión contra la economía? Una parte es política: hay personas a las que no les gustan los resultados a los que llegan los economistas (la “dismal science” de Carlyle). Tal como hay gente que no cree en la teoría de la evolución por razones religiosas, hay quienes se oponen a la economía porque sus conclusiones chocan con creencias ideológicas. Otra oposición tiene una raíz política: proviene de quienes desconfían de los técnicos y creen que todas las opiniones tienen el mismo valor para determinar cómo se deben hacer políticas públicas. Por último, hay quienes rechazan que los economistas se olviden del proceso y solo miren los resultados. Adam Smith escribió que el panadero no prepara el pan por buena voluntad hacia los compradores sino por egoísmo. Para estos críticos nada bueno puede salir del egoísmo, y no aceptan que “no importa si el gato es blanco o negro: lo que importa es que cace ratones” (Deng Hsiao Ping).
Las críticas
Con esta introducción, veamos algunas de las críticas a la economía como ciencia. Primero, su falta de capacidad predictiva. Se da el ejemplo de la inhabilidad para predecir la crisis de 2008, o las dificultades para predecir la actividad económica de mediano plazo. Efectivamente, la macroeconomía no tiene esa capacidad predictiva, y los macroeconomistas pueden cometer errores enormes, como en 2008.
La crisis de 2008 y los economistas
Sin embargo, en plazos cortos, de uno a tres meses, las equivocaciones son pequeñas y han mejorado en el tiempo, salvo en el caso de quiebres (como en 2008). Podemos compararla con la geofísica y la meteorología, cuyos anuncios el año pasado de un 2014 normal en lluvias solo se cumplió en la zona centro sur, mientras se mantuvo la sequía de Rancagua al Norte. Asimismo, las predicciones meteorológicas detalladas apenas alcanzan una semana con cierta seguridad. Pero no se critica a ambas ciencias por su incapacidad para predecir en plazos más largos (y eso que no dependen de decisiones de gobiernos que se mueven erráticamente por razones políticas). Además, esta crítica olvida que en microeconomía se puede predecir los efectos de aranceles, de impuestos específicos, de monopolios, colusión, de distintos mecanismos de protección del crédito, de leyes laborales, entre muchos otros.
Otras críticas se centran en la falta de realismo de los supuestos básicos de la economía. Tiene poco realismo, opinan, suponer que los consumidores maximizan utilidades o que sus decisiones son racionales. Pero todos quienes han hecho cursos de mecánica recordarán la primera Ley de Newton: un cuerpo mantiene una velocidad constante mientras no sea alterado por una fuerza externa. ¿Es esto un supuesto realista? Pese a ello permite entender el mundo y analizar fenómenos simples pero importantes, así como construir modelos más complejos sobre esa base conceptual. Es ésa la forma en que se deben entender los principios económicos.
Respuestas y conclusión
Esto no significa que la economía académica no tenga defectos: muchas investigaciones son mediocres. Pero esto es algo que ocurre en, creo, todas las ciencias. Y la economía académica responde: hace algunos años se criticaba que las revistas publicaban demasiados trabajos teóricos, y basta abrir una buena revista para notar el cambio. Otra crítica era la dificultad para reproducir los resultados de trabajos publicados: ahora las mejores revistas exigen que los datos y metodología estén disponibles en un sitio público. Otra respuesta a las deficiencias de la economía como ciencia es la economía experimental (de laboratorio y de campo). Otra línea nueva es la economía del comportamiento, que intenta explicar el comportamiento de individuos que toman decisiones que no parecen racionales. Por último, la economía conversa bien con la sociología y las ciencias políticas, que han adaptado parte de su metodología. En Investigación de Operaciones y Ciencias de la Computación también se estudian problemas de raíz económica.
En resumen, la economía funciona como otras ciencias, y como en otras, hay una multitud de problemas abiertos y discrepancias con las predicciones de los modelos. Si en una ciencia se pudiera predecir todo, ya no habría razón para seguir investigando.
La importancia de los sociólogos
Notas
1. No conozco críticas análogas de la derecha intelectual a la economía, tal vez porque no es tan activa en blogs.
Manuel Agosín, decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, ha elaborado una segunda versión de Estatutos Alternativos, con una grado bastante mayor de elaboración que mi versión. Como en todos los cosas que elaboran grupos de académicos, uno es puntilloso, y aunque en general creo que la versión Agosín es mejor que la versión que presenté hace unos días, tengo algunas diferencias.
Este es un tema que debe ser aburrido para muchos lectores, y trataré de volver a temas más económicos en el futuro. Agrego el texto con algunos comentarios.
Ideas para un nuevo Estatuto de la Universidad de Chile
Objetivos de la Universidad de Chile
La Universidad de Chile es una institución de educación superior que tiene por únicos objetivos los siguientes:
Formar a los líderes futuros de los sectores público y privado, en los campos de las ciencias, la tecnología, las ciencias sociales y el arte;
Formar a los profesionales de excelencia que el país necesita para su desarrollo económico y social;
Realizar investigación de alta calidad mundial en ciencia, tecnología y ciencias sociales, que sea de relevancia para el país y su desarrollo;
Promover las artes, en todas sus expresiones;
Educar a los futuros educadores del país en todos sus niveles y realizar investigación de punta en educación;
Compartir su acervo cultural y científico con todos los ciudadanos interesados;
Realizar estas tareas de manera pluralista en lo social y político y sin discriminaciones de ningún tipo, ni por origen socioeconómico, credo religioso o preferencia de vida; y
En general, responder a los intereses de largo plazo de la nación.
Objetivos de la modificación de los Estatutos
Se requiere de un cambio estatutario para que la institución pueda cumplir en forma más completa con sus objetivos. Los objetivos de esta reforma debieran ser dos:
Entregar al Estado de Chile el control y la dirección de la Universidad.
Alinear el control y dirección de la institución con la asignación de recursos por parte del Gobierno.
Entregarle a la Universidad la libertad para que pueda ser el líder nacional en docencia, investigación y extensión.
Carácter de la institución
La Universidad de Chile es una institución pública sin fines de lucro cuyo único dueño es el Estado de Chile, pero que se maneja en su quehacer diario en forma independiente del control político o administrativo por parte del Gobierno de la República y sujeto a las restricciones y obligaciones que le impone este estatuto.
Este estatuto determina su forma de gobierno, los poderes de las diversas autoridades de la Universidad y los requisitos de rendición de cuentas por su cometido académico y financiero.
Consejo de la Universidad de Chile
La Universidad de Chile tendrá como órgano superior y representante de la Nación a un Consejo, que será el encargado de velar por el cumplimiento de la Misión de la Universidad y de asegurar su calidad. El Consejo estará compuesto por cinco miembros, todos ciudadanos distinguidos y licenciados o ex alumnos de un postgrado con grado de Magíster o Doctor de la Universidad de Chile. El Rector de la Universidad será miembro ex oficio del Consejo, con derecho a voz pero sin derecho a voto.
ComentRF: Realizar el pregrado es más importante para la sensación de pertenencia requerida en un Consejo de esta naturaleza que los postgrados, por lo que restringiría la membrecía en éste solo a los licenciados de la U. de Chile.
Designación de los miembros del Consejo de la Universidad de Chile
Cuatro miembros del Consejo serán elegidos por el Presidente[1] de Chile, con la aprobación de cuatro séptimos del Senado de Chile.
El quinto miembro será elegido por el Presidente de Chile, entre dos candidatos propuestos por el Senado Universitario. Si el Presidente decide no elegir entre los candidatos propuestos por el Senado Universitario, el proceso se repetirá.
El Presidente del Consejo será elegido por el Presidente de Chile entre los cuatro miembros que fueron aprobados por el Senado de Chile. El representante del Senado Universitario no podrá ser Presidente del Consejo.
Los miembros del Consejo durarán diez años en sus funciones y se renovarán cada dos años, de a uno por vez. Podrán ser removidos solo por causa justa y con la aprobación del Senado de Chile, con la misma mayoría calificada que lo eligió.
Misión y Prerrogativas del Consejo de la Universidad de Chile
En sus decisiones, el Consejo promueve los intereses de la Universidad y su Misión.
El Consejo asegura que las actividades de la Universidad respondan a criterios administrativos, legales y financieros transparentes y que permitan asignar responsabilidades. Esta función incluye la contratación de auditorías a la Universidad o a sus unidades.
El Consejo aprueba el Presupuesto anual global y de las unidades de la Universidad, las cuentas anuales de las Autoridades Superiores y el Plan estratégico quinquenal de la Universidad y de sus unidades.
El Consejo aprueba las reglas de gobierno y de gestión internas de la Universidad y de sus unidades.
El Consejo elige al Rector y Autoridades Superiores de la Universidad (Prorrector, Vicerrectores y Decanos). Para ello, deberá usar sistemas profesionales de búsqueda, en las que podrán participar los profesores, ex alumnos y estudiantes. Las autoridades superiores elegidas por el Consejo no necesariamente provendrán de la Universidad de Chile y podrán ser nacionales o extranjeros.
ComentRF: Un servicio profesional de búsqueda no puede trabajar con personal externo. Los académicos, estudiantes, y funcionarios ya participan con una Comisión nombrada por el Senado antes del nombramiento de las Autoridades Superiores.
El Consejo decidirá fundadamente las remuneraciones de las Autoridades Superiores de la Universidad (incluyendo sus bonificaciones de salida), considerando sus efectos de mediano y largo plazo sobre la Universidad y el cumplimiento de su Misión, y la viabilidad de poder contratar Autoridades Superiores con las características deseadas por el Consejo. El Consejo publicará los criterios utilizados para establecer las remuneraciones de estos cargos. Estas remuneraciones podrán ser diferenciadas entre Facultades, siguiendo los criterios anteriormente enunciados.
Las Autoridades Superiores, incluyendo el Rector, son nombrados por períodos fijos de cinco años y pueden ser reelegidos una vez, luego de una evaluación cuidadosa por el Consejo.
El Consejo puede remover, por causa fundada, a las Autoridades Superiores de la Universidad.
Antes de nombrar o remover a una Autoridad Superior de la Universidad, el Consejo tendrá una reunión, sin público, con una Comisión elegida por el Senado de Chile, en la que podrán participar profesores, estudiantes y ex alumnos designados por el Senado Universitario, para escuchar sus opiniones.
El Consejo sesionará al menos una vez al mes, y hará una cuenta pública anual del estado de la Universidad y del cumplimiento de su misión.
A estas reuniones podrán ser invitadas las Autoridades Superiores de la Universidad, para proveer información y contexto.
Las Autoridades Superiores están obligadas a proveer la información que se requiera para el buen funcionamiento del Consejo. En particular, deberán entregar al Consejo un informe anual de las unidades de las que son responsables.
El presupuesto de la Universidad debe incorporar los recursos necesarios para el buen funcionamiento del Consejo, incluyendo recursos para búsquedas de Autoridades Superiores.
Debido a la importancia del cargo, la pertenencia al Consejo de la Universidad de Chile será remunerada. Esta remuneración será equivalente a un cuarto de la remuneración de un Senador de la República, y formará parte del presupuesto de la Universidad. Asimismo, el Consejo será dotado de un presupuesto para la contratación de personal de colaboración y ese presupuesto formará parte del presupuesto de la Universidad.
El Consejo no interviene en la operación normal de la Universidad, la que está a cargo del Rector y de las Autoridades Superiores.
El Rector y las Autoridades Superiores
Las Autoridades Superiores no pueden ser miembros del Consejo de la Universidad de Chile. El Rector sí lo será, pero sin derecho a voto.
ComentRF: No me parece apropiado que el Rector sea miembro del Consejo, ya que en éste puede discutirse, por ejemplo, su remoción.
El Rector, en conjunto con las Autoridades Superiores, propondrá el Plan Estratégico de la Universidad y sus unidades cada cinco años.
El Rector está obligado a proveer los recursos necesarios para el funcionamiento del Consejo, incluyendo servicios de respaldo y sala de reuniones.
ComentRF: Los recursos para su funcionamiento están descritos en el capítulo anterior. Solo debería mantenerse, creo, la provisión de una Sala de Reuniones.
El Rector y Autoridades Superiores conservarán sus prerrogativas actuales, mientras ellas no entren en conflicto con las que corresponden al Consejo de la Universidad de Chile, en cuyo caso se considerarán revocadas.
Senado Universitario
El Senado Universitario tiene el rol de representar a la comunidad universitaria, en particular en la designación y remoción de miembros al Consejo de la Universidad de Chile y en la nominación y remoción de Autoridades Superiores.
La participación en los comités de búsqueda de Autoridades Superiores por parte de profesores, estudiantes, personal de colaboración y ex alumnos será canalizada a través del Senado Universitario.
ComentRF: Si se trabaja con empresas profesionales, éstas no pueden incorporar a profesores, estudiantes y otros en el proceso de búsqueda.
Asimismo, propondrá al Rector, de manera no vinculante, cambios en la forma de organización de la Universidad, la creación de nuevas unidades o carreras, y cualquier otro tema que considere relevante. Para dichos efectos, tendrá una reunión mensual con el Rector y podrá solicitar una reunión con el Consejo de la Universidad cuando lo estime pertinente.
La composición del Senado Universitario reflejará la necesidad de que todos los grupos de personas interesados en la Universidad estén representados: profesores, estudiantes, personal de colaboración y ex alumnos.
El Senado Universitario no tendrá facultades para aprobar reglamentos, cambiar estatutos y ninguna otra facultad que pudiera entrar en conflicto con las atribuciones del Consejo de la Universidad de Chile.
[1] “El Presidente” es, en este estatuto, un término genérico que puede referirse al Presidente o a la Presidenta en ejercicio. De igual manera, las expresiones “Rector”, “Prorrector”, “Vicerrector” y “Decano” se refieren también a sus homónimos femeninos.
Anteayer postée una propuesta de nuevos Estatutos para la Universidad de Chile. En ellos habría un Consejo de la Universidad, externo a ella, poseedora de los poderes superiores (como nombrar al Rector y Autoridades Superiores, facultades presupuestarias y otras). Este esquema tiene la ventaja de darle a la Comunidad Nacional el control de la Universidad. Ya no sería la Comunidad Universitaria el dueño de la Universidad, como lo hará la propuesta triestamental. En cambio, se garantiza que la Universidad de Chile sirve a los intereses de la sociedad en su conjunto.
Pero hay una ventaja adicional: bajo el esquema actual, cualquier reforma interna que afecta negativamente los intereses de grupos internos de académicos será rechazada, por vital que sea para mejorar la Universidad.
Esto no mejora con la triestamentalidad. Los funcionarios con poder político también antepondrán sus intereses a los de la Universidad. Los estudiantes también tienen intereses egoístas: la mayoría no se interesan en temas de política estudiantil o universitaria, porque tienen otros intereses y los prefieren a los de la Universidad y de la Sociedad (es decir, son egoístas). Esto deja el campo libre a los activistas, quienes están más interesados en objetivos políticos de mayor alcance que la Universidad y la sacrifican a este interés. Es decir, bajo sistemas mono- o triestamentales, casi todos los miembros de la Comunidad Universitaria actúan (o no lo hacen) por motivos al menos parcialmente egoístas, sin preocuparse de la Universidad y su rol cuando sus otros intereses están presentes.
No veo nada reprochable en esto; es natural que las personas sean egoístas gran parte del tiempo, y el problema solo aparece cuando lo olvidamos y diseñamos políticas bajo el supuesto de que las personas son permanentemente altruistas, y no solo en raras ocasiones. Es lo que ocurre cuando el diseño de gobierno de la Universidad se basa en académicos/funcionarios/estudiantes altruistas. Un par de ejemplos nos muestran el costo que eso representa para la Universidad y el país.
Pedagogía
Antigua Escuela de Pedagogía
Es claro que el país necesita buenos profesores y que la Universidad de Chile tiene una gran oportunidad de crear una Escuela de Pedadogía. Allí se podría entregar toda la formación de profesores de educación primaria. En el caso de estudiantes que ya poseen licenciaturas de la U. de Chile en áreas como castellano, ciencias o matemáticas, se les puede ofrecer un postgrado en educación que los habilite para enseñar en la educación secundaria. Estos serían profesores con conocimiento de sus materias y preparados para la docencia.
Dado que no tenemos casi nada en pedagogía, tenemos la ventaja de partir sin lastres, contratando bien, diseñando un buen programa de estudios, con menos burocracia y rigideces que las unidades más antiguas de la Universidad. Además. la U. de Chile tiene una ventaja sobre otras universidades: la raíz laica y nacional de la Universidad de Chile es un imán para atraer a los jóvenes idealistas que se necesitan como profesores.
Sin embargo, pese a que esta idea se discute desde hace años, no se concreta. Hay grupos de interés que desearían que una Escuela de ese tipo fuera parte de sus unidades, y no que sea independiente. Es decir, partiría con un bagaje de académicos y de planes de estudio que no han sido exitosos. Otros, peregrinamente, desean recuperar la UMCE como antigua Escuela de Pedagogía, lo que sería aún peor, dada la calidad demostrada. En esa discusión se pierden las oportunidades de servir al país. Bajo un sistema en que el Rector y el Decano es elegido por académicos, el primero se va a oponer a una medida que afecta a sus votantes, y el Rector no deseará enfrentarse a ellos.
La Escuela de Derecho
La Escuela de Derecho era una de las joyas de la Universidad de Chile. Sus estudiantes están entre los mejores y tienen algunos de los profesores más destacados del país. Pese a ello, es una Facultad que se derrumba lenta e inexorablemente. Algunos de sus mejores profesores la han abandonado, otros no son titulares pese a sus merecimientos, solo por razones de política interna. El plan de estudio está inadaptado a las tendencias modernas, en particular por su duración. No tiene investigación ni plan de desarrollo ambicioso, y sus instalaciones son pobres, considerando los recursos que aportan sus estudiantes.
Las organizaciones estudiantiles de la Facultad de Derecho, pese a que viven diariamente las deficiencias de la Facultad, pretenden solucionar los problemas del país, sin ser capaces de ocuparse de los propios. El año pasado, la molestia del alumnado fue tal que se eligió en el Centro de Estudiantes a una lista improvisada e irónica. Al finalizar su período, la percepción es que ese gobierno no fue peor para los intereses de los estudiantes que los Centros de Alumnos de corte político. Es decir, los intereses egoístas de los miembros de la Comunidad Universitaria impiden los cambios que se necesitan urgentemente.
Conclusión
Estos dos ejemplos muestran la importancia de poder intervenir con un mecanismo legítimo desde el exterior de la Universidad, actuando en su favor y el de la Comunidad Nacional. Para ello se requiere un Consejo de la Universidad de Chile, que tenga en cuenta los intereses del país y no solo los de la comunidad interna.
El Senado ha propuesto un nuevo Estatuto para la Universidad de Chile, el que aumentaría la importancia del Senado en el gobierno de la Universidad y establecería una participación triestamental de las autoridades de la Universidad de Chile.
Creo que esta propuesta es un error pues contradice el concepto fundamental de una Universidad de Chile al servicio del país. La experiencia histórica, y la teoría de incentivos en organizaciones muestran que este tipo de gobierno solo sirve a los intereses egoístas de ciertos miembros de la Comunidad Universitaria, y que no sirve al país. Es una concepción de gobierno universitario en la que solo una de las partes interesadas en la Universidad de Chile tiene representación en ella, omitiendo completamente el rol de la Sociedad que la financia y a la que supuestamente sirve.
Es la sociedad nacional completa, mediante sus representantes, la que debe decidir el futuro último de una Universidad estatal. Estas son las mejores prácticas en universidades estatales y públicas de California, Australia, Holanda y muchos otros países.
Es por ello que hago la siguiente propuesta, muy preliminar, de algunos de los principios que deberían servir para el mejor gobierno de la Universidad de Chile.1 He tomado como modelo el Code of Good Governance for universities 2013, de Holanda.2
Casa Central de la Universidad de Chile
Un borrador de modificaciones al Estatuto de la Universidad de Chile
Consejo de la Universidad de Chile
La Universidad de Chile tendrá como órgano superior y representante de la Nación a un Consejo de la Universidad de Chile, que será el encargado de velar por el cumplimiento de la misión de la Universidad, y de asegurar su calidad. Éste será un Consejo con cinco miembros distinguidos, todos licenciados de la Universidad de Chile.
Designación
Cuatro miembros del Consejo serán elegidos por el Presidente de Chile, con la aprobación de 4/7 del Senado de Chile.
El quinto miembro será elegido por el Presidente de Chile, entre dos candidatos propuestos por el Senado Universitario. Si el Presidente decide no elegir estos candidatos, el proceso puede repetirse una vez, con otros dos candidatos.
El Presidente del Consejo será elegido por el Presidente de Chile entre los cuatro miembros que fueron aprobados por el Senado de Chile. El representante del Senado Universitario no podrá ser Presidente del Consejo.
Los miembros del Consejo durarán diez años en funciones y se renovarán cada dos años. Podrán ser removidos solo por causa, y con la aquiescencia del Senado, con la misma votación que lo eligió.
Misión y Prerrogativas
En sus decisiones, el Consejo promueve los intereses de la Universidad y su Misión, lo que incluye los intereses de las unidades y personas que pertenecen a la Universidad.
El Consejo supervisa que las actividades de la Universidad responden a criterios administrativos, legales y financieros que son transparentes y que permiten asignar responsabilidades. Esta función incluye la contratación de auditorías a la Universidad o sus componentes.
El Consejo aprueba el Presupuesto anual, las cuentas anuales de las Autoridades Superiores y el Plan estratégico quinquenal de la Universidad.
El Consejo aprueba las Reglas de Gobierno y de Gestión internas de la Universidad.
El Consejo elige al Rector y Autoridades Superiores de la Universidad (Prorrector, Vicerrectores y Decanos). Para ello podrá usar sistemas profesionales de búsqueda. Las Autoridades Superiores elegidas por el Consejo no necesariamente provienen de la Universidad de Chile.
El Consejo decidirá fundadamente los salarios de las autoridades superiores de la Universidad (incluyendo sus bonificaciones de salida), considerando sus efectos de mediano y largo plazo sobre la Universidad y el cumplimiento de su Misión, y la viabilidad de conseguir Autoridades Superiores con las características deseadas por el Consejo. El Consejo publicará los criterios utilizados para establecer las remuneraciones de estos cargos. Los salarios en estos cargos pueden ser diferenciados, siguiendo los criterios anteriores.
Las Autoridades Superiores, incluyendo el Rector, son nombrados por períodos fijos de cinco años, y pueden ser reelegidos una vez, luego de una evaluación cuidadosa por el Consejo.
El Consejo puede remover, por causa fundada, a Autoridades Superiores de la Universidad.
Antes de nombrar o remover a una Autoridad Superior de la Universidad, el Consejo tendrá una reunión, sin público, con una Comisión elegida por el Senado, para escuchar sus opiniones.
El Consejo sesionará al menos una vez al mes, y hará una cuenta pública anual del estado de la Universidad y del cumplimiento de su misión.
A estas reuniones pueden ser invitados Autoridades Superiores de la Universidad, para proveer información y contexto.
Las Autoridades Superiores están obligadas a proveer la información que se requiera para el buen funcionamiento del Consejo. En particular, deben dar un informe anual de las unidades de las que son responsables.
El presupuesto de la Universidad debe incorporar los recursos necesarios para el buen funcionamiento del Consejo, incluyendo recursos para búsquedas de Autoridades Superiores.
La pertenencia al Consejo de la Universidad de Chile será remunerada, debido a la importancia del cargo. Esta remuneración será equivalente a ¼ de la remuneración de un Senador de la República, y formará parte del presupuesto de la Universidad.
El Consejo no interviene en la operación normal de la Universidad, la que está a cargo del Rector y Autoridades Superiores.
Andrés Bello, primer Rector de la Universidad e Chile
El Rector y Autoridades Superiores
El Rector, y las Autoridades Superiores no pueden ser miembros del Consejo de la Universidad de Chile.
El Rector, en conjunto con las Autoridades Superiores, propone el Plan Estratégico de la Universidad y sus unidades cada cinco años.
El Rector está obligado a proveer los recursos necesarios para el funcionamiento del Consejo, incluyendo servicios de respaldo y sala de reuniones.
El Rector establecerá un procedimiento para “”whistleblowers” , es decir, para quienes denuncien violaciones a las regulaciones de la Universidad.
El Rector y Autoridades Superiores conservarán sus prerrogativas actuales, mientras ellas no entren en conflicto con las que corresponden al Consejo de la Universidad de Chile, en cuyo caso se consideran no existentes.
Senado de la Universidad de Chile
Senado
El Senado Universitario tiene el rol de representar a la comunidad universitaria, en particular en la designación de miembros al Consejo de la Universidad de Chile, y para las reuniones con el Consejo para representar su opinión respecto a la nominación y remoción de Autoridades Superiores.
El Senado Universitario no tiene facultades para aprobar reglamentos, cambiar estatutos y ninguna otra facultad que pudiera entrar en conflicto con las atribuciones del Consejo dela Universidad de Chile.
Notas
1. Es una propuesta preliminar, y no tiene otros responsables.
2. En todos los casos, donde dice Presidente de Chile, puede leerse Presidenta de Chile.