El voto voluntario de nuevo

R. Fischer

Hace pocos días escribí sobre el voto voluntario. Mi argumento en contra del voto voluntario es de de moral pública y no tiene relación con sus efectos políticos. Pero es interesante preguntarse sobre sus efectos políticos. Uno de los vocales de mi mesa comentaba que el  voto voluntario favorecía a la derecha, ya que era  más organizada que la Concertación. Repliqué que eso podía ser verdad en el caso de las elecciones con neto corte político, como las de parlamentarios o presidente, pero que en las votaciones comunales las motivaciones eran distintas y no se podía asegurar que ese sería el efecto. Tuve razón, pero por las razones equivocadas.

Los sorprendentes resultados de la elección muestran que el voto voluntario tiene una ventaja en la que no había reparado: renuevan la política. Con el voto obligatorio, si a alguien no le interesa la política, no vota. Solo los motivados (y más informados) votan. Cuando el voto es obligatorio, personas no informadas deben votar. Al encontrarse con la papeleta, el único candidato sobre el que conocen algo es el alcalde. Como prefieren lo conocido a lo desconocido, votan por el actual alcalde. De ser válido el argumento, el voto obligatorio favorece el status quo, de una manera que no es deseable.

Mi experiencia como vocal

R. Fischer

Por tercera vez me tocó la (mala) suerte de ser nombrado vocal en la mesa 15 de Santiago centro. De los cinco vocales asistieron cuatro, dos de ellos sin experiencia.  Uno de los vocales neófitos había jubilado, y trabajaba ocasionalmente como guardia o como vendedor de feria. Se quejaba de alta presión y de diabetes, pero este achaque debe haber sido leve. El otro vocal nuevo llegó enfermo, quejándose de dolor en todas las extremidades, incluso en los dedos de las mano. Fui elegido Presidente, lo que afortunadamente es un trabajo con menos obligaciones que en el pasado: ya no es necesario ir al día siguiente a la elección a entregar documentos a las oficinas electorales.

El Instituto Superior de Comercio ha sido remodelado después del terremoto y posee baños muy buenos. Las salas son de tipo clásico, con techos altos, de unos 5 o 6 metros, dos patios interiores y una escalera central que se divide en doa al subir al segundo piso. Los pisos son de maderas que,a mi escaso conocimiento, parecen finas. La mesa 15 V queda en el segundo piso y en nuestra sala habían otras dos mesas, una de ellas muy organizada –parecían un club de rayuela–. A las 8:15 de la mañana nos constituimos y poco después estábamos en funcionamiento. Lo primeros votantes fueron unos viejitos a los que tuvimos que hacer esperar. Luego la actividad bajó mucho.

Mis compañeros de mesa. El secretario al centro.

Los vocales neófitos no habían traído almuerzo, así que los dos con más experiencia dividimos nuestras provisiones entre todos. Es notable la solidaridad que se produce en las mesas, entre personas que no se conocen.

Nos entretuvimos conversando, hojeando el diario, paseando por los pasillos. En nuestra mesa habían supuestamente 347 votantes, la mayoría ancianos, lo que podíamos deducir por el número de RUN, que iban desde el 1 millón al 7 illones, con algunos 10 millones.

Llegó a votar un anciano de 96 años, con RUN 1.199.xxx-x, en silla de ruedas, pero claramente en muy buenas condiciones intelectuales. Votó muy poca gente, solo 77 en nuestra mesa, es decir poco más del 20%. Solo votaron 3 de 120 mujeres que aparecían en el Padrón electoral, y algo similar ocurrió en las otras mesas. Habían 69 candidatos a concejal, lo que daba poco más de un voto por candidato. Los pobres votantes buscaban alguien conocido en la sábana que era el voto.

A las 17:00 el ritmo de votantes era de uno cada 15-30 minutos, y deseábamos cerrar, pero la Ley lo prohíbe, lo que creo es un error: diez horas son demasiadas. Las mesas se cierran a las 18:00, y en ese momento hay que –pobre secretario– escribir cuatro copias de numerosos documentos, además de firmar todos los votos y escribir “No Votó” en cada uno de los más de 250 casilleros del Padrón electoral que estaban vacíos. Hay que contar los votos no utilizados,

El recuento es un lío porque en el caso de concejales hay que hacer montoncitos separados por agrupación electoral, pero no había espacio donde ponerlos. Lo hicimos con dos apoderados mirando,  sin tener ninguna queja, ningún voto objetado, sin la menor discusión. En mi experiencia de tres votaciones, siempre ha sido así.

Luego del recuento y de firmar numerosos documentos, sobres sellados, hay que llevar todo a los distintos oficiales electorales. Esa es la peor parte del procedimiento, porque los vocales están cansados de al menos 11 horas en las mesas y el recuento y deben hacer fila para esperar que los atiendan. Los oficiales revisan el contenido de las cajas con materiales, una medida idiota, que retarda el procedimiento y que no se hacía antes.

En otra oficina el representante del Ministerio del Interior escribe lentamente, exasperantemento lento, recibos de recepción de otro formulario. En total, en esta etapa se pierde más de una hora inútil. Para entonces, mi vecino aquejado con su enfermedad me había contagiado su virus y tenía dolor de cabeza, algo de fiebre, y estaba mareado. No tenía deseos de esperar a un burócrata. Llegué a casa bastante enfermo, con lo parece haber sido un virus de un día, pues ya me siento mejor.

Esto penando cambiar mi domicilio electoral…

PS: Se me olvidó agregar una cosa. Los resultados salen con una rapidez que sorprende a muchos observadores, considerando lo primitivo de los medios empleados. Lo que olvidan es que considerando 46 mil mesas en el país, y cuatro vocales por mesa, el proceso electoral es escrutado por un gigantesco computador paralelo con más de ciento cincuenta mil procesadores (humanos).

 

Admisión a las grandes universidades

R, Fischer

Hace poco, Gillian Tett del Financial Times escribió un artículo sobre los defectos del proceso de admisión en las universidades más famosas de los Estados Unidos: el Ivy League, especialmente Harvard, Yale y Princeton, más Stanford y alguna otra de la costa oeste.

Yale

El artículo es una fuerte crítica al proceso de admisión, que ella sugiere está contaminado por las donaciones  de multimillonarios y por la sobreabundancia de descendientes o parientes de ex alumnos (los  denominados herederos). Esto llevaría a un alumnado segregado del resto de la sociedad.  Tett observa que esta discriminación hacia alumnos conectados y ricos conlleva un beneficio para las universidades: no tienen problema para financiarse, porque reciben grandes donaciones por admitir a los herederos. Contrasta estas universidades con las del Reino Unido que, según ella,  no discriminan al alumnado, pero que están en peor situación económica.1

Oxford

The Epicurean Dealmaker destruye el ariculo de Tett, que según el es probablemente el resultado de demasiadas fiestas y conversaciones con la élite de Manhattan, obsesionadas con el tema de admisiones de sus hijos. Primero, muestra que la proporción de herederos en las tres principales universidades es un 13% del alumnado, lo que es similar a la proporción de alumnos que pertenecen a familias cuyos hijos son los primeros que asisten a la universidad (12%). Además, muestra que el 95% de los estudiantes en esas universidades son brillantes y pertenecen al 10% superior de sus clases, por lo que no están entrando los porros, solo por el hecho de ser herederos. Incluso con notas perfectas y elevados SAT, las probabilidades de ingresar a esas universidades es bajísima, ya que pueden darse el lujo de elegir entre muchísimos estudiantes en iguales condiciones.

Según Epicurean Delamaker, el objetivo de estas universidades es crear un estudiantado vibrante y diverso en múltiples dimensiones tales como etnicidad, origen, ingreso familiar, talentos, etc. Ser heredero es parte de las preferencias, pero en un lugar poco importante del proceso: solo sirve para distinguir a dos potenciales alumnos iguales en numerosas variables de mayor interés para las universidades de élite.

Lo más ingenioso de la crítica a Tett es la conclusión. Dado que la élite de Manhattan es bastante homogénea, compiten entre ellos por los puestos en las universidades de élite asignadas a esta categoría ( viven en Manhattan, ricos, colegios caros). Por lo tanto los colegios caros, tutores, actividades extracurriculares y otros esfuerzos para que sus hijos sean admitidos termina siendo una competencia al interior del grupo y un gasto inútil.

Nota: Esta afirmación de Tett sobre la poca discriminación en el Reino Unido es errada, al menos en lo que se refire a Oxford y Cambridge, las equivalentes en el Reino Unido. Un estudio reciente sobre familias de distintos niveles de ingresos (con nombres raros, para así hacerlos fáciles de seguir en el tiempo), muestra que los ricos del año 1800 en el Reino Unido siguen siendo relativamente ricos hoy. Esto quiere decir que la movilidad social en Inglaterra es muy baja. La probabilidad de entrar a Oxford a Cambridge hoy, habiendo pertenecido a una familia rica en 1800 es 11 veces mayor que la de una persona normal (con un apellido común).  Nada más saber que una persona estuvo en OxBridge en 1800 (sin conocer su riqueza) lleva a que sus descendiente tengan una probabilidad tres veces mayor de asistir a Oxbridge. En realidad el articulo da para un posteo completo sobre la persistencia de la desigualdad, y no solo para una nota al pie.

Voto voluntario

R. Fischer

El domingo, por primera vez  los chilenos votarán sin obligación de hacerlo. Se ha discutido mucho sobre esta materia, tanto desde el punto de vista práctico-político como desde el punto de vista de los principios. Me interesa más la segunda opción.

En mi opinión,  quiénes prefieren la voluntariedad del voto tienen buenos argumentos desde un punto de vista de la libertad de las personas, un enfoque que siempre me ha parecido atractivo. Por otro lado, me parece que la sociedad tiene derecho a exigirle tareas a los ciudadanos, especialmente, como en este caso, una obligación liviana y que tiene el mérito de tratarnos a todos por igual.

La obligación de votar nos hace sentir parte de una comunidad de personas que han decidido vivir en Chile (no soy favorable al voto de quienes no tienen algo  que perder con sus decisiones –es decir quienes no tiene no alguna conexión con Chile, salvo una  nacionalidad definida legalmente). Pese a una preferencia hacia un Estado que no se entromete en la vida de las personas, salvo mínimos cuidadosamente restringidos y definidos para reducir externalidades, me parece que en este caso la obligación de votar es una política deseable.

Mesa y votantes

He sido nombrado vocal, como lo he sido en dos ocasiones anteriores. Es un esfuerzo mucho mayor que el de ir a votar. Debo ir a un ensayo este sábado y luego dedicar todo el día domingo a esta labor. Así y todo, no me molesta tener que hacerla. En cada ocasión anterior  me ha fascinado observar el funcionamiento de la democracia al nivel más fundamental–en la base–. Además, siempre impresiona cuán seriamente se toman esta tarea los miembros de la mesa. Toda la ceremonia del voto y del recuento tiene un ambiente de solemnidad republicana.

Pese a estos argumentos, cambiaré mi domicilio antes de la próxima elección. No lo había hecho antes, pese a no vivir en el lugar en que voto, por olvido  y descuido. El motivo es que quiénes son nombrados vocales en esta ocasión lo serán nuevamente en dos ocasiones adicionales. Ya he hecho mi tarea republicana en tres ocasiones, y creo que es hora que otros ciudadanos conozcan como funciona la democracia.

Una buena noticia: los nuevos trasplantes han llegado al país

R. Fischer

Hace dos años hice un enlace a una páginas que describían un nuevo tipo de trasplante para ayudar a personas con problemas en su sistema intestinal. Estos trasplantes reemplazan la flora bacteriana de los enfermos por la flora de personas sanas.El artículo señalaba que los resultados del nuevo tratamiento eran espectaculares y que los pacientes, aquejadas por problemas digestivos crónicos que les impedían llevar una vida normal, podían sanar en menos de un día.

El procedimiento cae, me parece, en la categoría de medicina natural. Se trata de un trasplante de caca (o para ser más elegante, de heces) de una persona sana. Esta caca (100 a 400 cm3, es decir, ¡ puede llegar hasta casi medio litro!) debe ser introducida en el cuerpo del enfermo. Originalmente el tratamiento era por vía oral, pero ahora se prefiere, por razones evidentes, hacerlo por vía colon. Es un tratamiento con cierta historia, y se han seguido a pacientes por nueve años y los efectos benéficos continúan.  El Mercurio de hoy trae la buena noticia que este tratamiento ha comenzado a usarse en Chile.

Nuestro cuerpo tiene muchas más bacterias que células, y la mayor parte del ADN en nuestro interior no nos pertenece, sino que es de las bacterias. Somos lo que se denomina un biome, y contenemos una pequeña ecología de bacterias.  Una persona sana tiene una ecología en que las múltiples bacterias controlan sus efectos sobre las personas. Diversos motivos, por ejemplo un tratamiento con antibióticos,  pueden alterar el equilibrio original, y la flora puede contener un exceso de tipos bacterianos nocivos y que persisten, a menos que sean desplazados por otras bacterias. Y para eso hay que introducir bacterias normales desde el exterior. La mejor manera de hacerlo es mediante las heces de una persona sana, pues ellas contienen enormes cantidades de bacterias.

Imagino que es un tratamiento de bajo costo, porque el insumo médico es gratuito.

Sobre el patrimonio de los bancos

R. Fischer

Hace una semana, Manuel Cruzat escribió un artículo en El Mercurio en el que se declaraba preocupado por el bajo nivel de patrimonio en relación a los activos en la banca nacional. Según el, es necesario aumentar el patrimonio de los bancos (capital y reservas) desde los actuales US$20.500 MM a US$33.000 MM para alcanzar un apalancamiento e ocho veces, similar al de los EEUU actualmente –luego de un doloroso ajuste–. Cruzat recuerda que España también mostraba niveles de solidez institucional similares a los chilenos antes de la crisis (11.9% contra 12.3% en Chile), y todo medido de acuerdo con Basilea II.

Hoy Jorge Awad –presidente de la Asociación de Bancos– responde al artículo de Cruzat, defendiendo la solidez de los bancos nacionales. Awad señala que cuando se miran los índices hay que ajustarlos por riesgo, porque un mismo monto de activos puede ser muy especulativo o muy seguro. Para ello existen reglas establecidas por Basilea II y según ellas, la razón de activos a patrimonio es de 7.2 veces en Chile, lo que es bastante más seguro que los que indicarían los números sin el ajuste por riesgo.

Awad tiene razón en escribir que debe considerarse  el riesgo de los activos. El problema que se detectó luego de la crisis de 2008 es que Basilea no funciona, porque los riesgos de un instrumento financiero pueden cambiar rápido e instrumentos que se suponía seguros pueden bajar desastrosamente de  categoría. Por lo tanto, hay una tendencia a abandonar Basilea II, por mucho que les duela a los bancos nacionales,  y volver a medidas más brutas (en el sentido de “no sofisticadas”) de solidez bancaria.

Suiza quedó muy insatisfecha con la experiencia de Basilea II en la crisis. Debido a ello, ha adoptado un esquema de  adecuación de capital que sigue esta nueva tendencia. Para poder operar un banco, el capital, reservas y utilidades retenidas deben ser al menos un 4.5% de los activos. En este total no se consideran ni el goodwill ni activos impositivos futuros. Además, los bancos deben poseer un 8.5% de reservas adicionales, de la cuales eñ primer 5.5% debe ser capital propio y el resto bonos muy seguros u otros instrumentos de alta calidad. Es decir, los bancos importantes en Suiza (UBS y CS) deben mantener un 19% de fondos seguros, de los cuales un 10% corresponde a la forma más segura de fondos: capital propio.

Figura proveniente de Gloor-Sieger, Suiza:http://www.gloor-sieger.ch/finlaw/2011/06/too-big-to-fail-strengthening-financial-sector-stability-in-switzerland/?lang=en

La experiencia indica que la confianza del Presidente de  la Asociación de Bancos, si bien comprensible como la posición de representante de un gremio, no es contagiosa. Tal vez la Super de Bancos y el Banco Central deberían estudiar si es necesesario moverse en la dirección suiza, y volver a usar indicadores muy básicos, pero sólidos, de adecuación de capital.

Maravillas de la biología

R. Fischer

Una adolescente que no lavaba cuidadosamente sus lentes de contacto tuvo problemas de dolor y enrojecimiento de  sus ojos y fue al oftalmólogo. El examen del líquido  en la cajita donde desinfectaba sus lentes de contacto reveló la existencia de tres tipos de bacterias y un tipo de ameba. Lo interesante es lo que había al interior de la ameba.

El ojo de la adolescente antes y después del tratamiento. El enrojecimiento se debe a la keratitis inducida por la ameba. Foto de Cohen G, Hoffart L, La Scola B, Raoult D, Drancourt M. Ameba-associated keratitis, France [letter]. Emerg Infect Dis [serial on the Internet]. 2011 Jul [date cited]. http://dx.doi.org/10.3201/eid1707.100826
En la ameba habían cuatro organismos. El  primero es una  nueva especie de endobacteria. La segunda es un bacilo similar a una especie conocida deendobacilo de las amebas. La ameba contenía asimismo un virus gigante (estos virus pueden llegar a ser mayores que algunas bacterias) . Por último, la ameba contenía fagovirus, es decir virus que son parásitos de otros virus, en este caso, del virus gigante.

El virus gigante se reproduce siendo fagocitado por la ameba, tomando control de su sistema y usándolo para hacer copias de si mismo, eventualmente destruyendo a la ameba. El fagovirus se aprovecha y toma el control del proceso reproductivo del virus gigante, desviándolo de su objetivo. En vez de producir virus gigantes, la ameba produce fagovirus antes de morir, pero el fagovirus por si solo no puede tomar control de la ameba, para eso requiere el virus gigante primero. Es decir, el fagovirus en un parásito del virus gigante, que es un parásito de la ameba, que es un parásito en el ojo de la adolescente.

Peor aún, los investigadores descubrieron partículas genéticas más pequeñas que se introducen en el material genético del fagovirus para ser copiados también. Estos transpovirus son parásitos del fagovirus. ¡Increíble!

El problema de los jueces de nuevo

R. Fischer

En un artículo que escribí hace poco critiqué algunas decisiones de la Corte Suprema. Me parecía que había olvidado la deferencia que se le debe a los proceso administrativo-técnicos y que estaba fallando en fondo y no sobre deficiencias de procedimiento, como debe hacerlo. En una conversación con Nicole Nehme, ella no estuvo de acuerdo, señalando que salvo pocas excepciones, la Corte Suprema ha sido deferente a los procesos técnico-administrativos. N. Nehme no creía que el caso Castilla y otros similares se hicieran más comunes en el futuro.

Su argumento es que el caso Castilla tenía debilidades (no deficiencias) que le dieron espacio a un juez más activista que el promedio. El cambio en la denominación ambiental de “contaminante a “molesta”  por un Seremi recién nombrado sonó sospechoso, pese a que era procedimentalmente correcto.

Los jueces sienten que, legítimamente, deben evitar que la administración sea manipulada cuando están en juego derechos fundamentales.  Además, la presentación de los oponentes a Castilla parece haber sido muy efectiva.  Por último, en esta ocasión hubo una composición distinta de la 3a Sala de la Corte, lo que tuvo impacto. N. Nehme estima que Castilla, por lo tanto, no demuestra una tendencia de activismo judicial.

Espero que tenga razón.

Políticas de gobierno y partidos de gobierno

R. Fischer

En algún momento he escrito sobre el sorprendente hecho que los gobiernos recientes tienden a producir políticas públicas que son del agrado de la oposición y que desagradan profundamente a sus adherentes. Eso explica los autoflagelantes de los gobiernos de la Concertación, molestos con esos gobiernos porque:

  1. Los presupuestos eran responsables,
  2. Muchas políticas estaban basadas en argumentos económicos intachables,
  3. Se focalizaban los subsidios,
  4. Habían muchos acercamientos a la empresa privada.
  5. Redujeron los impuestos a los altos ingresos

Este fenómeno explica el odio que tiene la izquierda más dura hacia los partidos de izquierda establecidos (incluyendo especialmente al partido comunista), a los que consideran traidores. Este gobierno  también ha decepcionado a sus adherentes, porque

  1. Ha mantenido un deficit permanente
  2. Ha introducido subsidios poco focalizados (el 7% a la tercera edad, el apoyo financiero al 90% de los estudiantes universitarios, el postnatal con tope de 67UF).
  3. Ha elevado los impuestos a las empresas, y no ha reducido los impuestos a los altos ingresos.
  4. No ha hecho nada conservador en términos de medidas en favor de la moral consevadora, y más bien  ha sido liberal en esos temas.

Supongo que pronto aparecerán grupos conservadores  que atacarán a los gobiernos de la Alianza (si dura más de un período) por haber traicionado  sus principios.1.

La explicación parece ser sencilla: los gobiernos tienen asegurado una parte del electorado, la que los apoya para ser elegidos  (la molestia con el gobierno  tendría que ser enorme para que un conservador votara por la Concertación y viceversa en el caso de un izquierdista). Por lo tanto, el dilema político del gobierno es como atraer los votos y el apoyo de quiénes están indecisos, que se encuentran más al centro, y por eso hay que impulsar políticas más centristas de lo deseado por los partidarios.

Asimismo, si se desea aprobar leyes, al menos algunas de éstas –las de quórum calificado– deben tener apoyo de la oposición, y eso requiere leyes que les parezcan atractivas. Por último, esas políticas tienen la ventaja de enredar a una oposición que pierde sus banderas de lucha (usando un cliché).

Nota: 1. El odio a los partidos establecidos viene de antiguo y ya Marx denuncia el infantilismo revolucionario. Al asociar esas tendencias con la juventud Marx predijo bien: entre los estudiantes de la FECH,  la Alianza PC-PS está a la derecha en el espectro partidista.

Inmigración temporal

R. Fischer

El Ministro de Agricultura pretende aprobar un proyecto de Ley que facilitará la entrada de temporeros extranjeros en la agricultura. Según el Ministro, hacen falta 40.000 personas para trabajar en la recolección, y para ello nada mejor que importar trabajadores del extranjero en forma temporal.

Primero que nada, es necesario reconocer que la vida de los agricultores no es fácil debido al bajo precio del dólar y el alza en no transables, como el salario de los trabajadores agrícolas. Por lo tanto es comprensible que se piense en mecanismos para reducir el costo laboral y hacer más competitiva a la economía. El problema es que los trabajadores extranjeros empujarán hacia abajo los salarios de los temporeros nacionales. Este efecto se traspasaría a los salarios de trabajadores no calificados del resto de la economía. Esto no es lo que desea un país con una mala distribución de los ingresos.1

¿Que alternativas se les pueden ofrecer a los agricultores? Tal vez como en Francia, se podría popularizar la idea de que estudiantes universitarios participen en la recolección, los que luego podrían financiar el resto de sus vacaciones con las remuneraciones (además, entiendo que es entretenido para ellos, con la misma sensación de comunidad  juvenil que en los trabajos voluntarios  de verano).   Esto aumentaría la oferta de trabajo en la etapa crítica del año.

Asimismo, existen tecnologías que reducen la demanda de mano de obra durante la cosecha y recolección, las que deberían comenzar a usarse, porque los agricultores tendrán que acostumbrarse a la idea que el valor de la mano de obra ha dejado de ser una ventaja competitiva.  El gobierno también podría ayudar, intentando reducir la presión del gasto público, que eleva el precio de los no transables, aunque eso siempre es difícil en años electorales.

Notas:

1. Por supuesto, se podría decir que los inmigrantes estarían mejor que si no pudieran venir temporalmente. Me parece que no hemos llegado aún al grado de desarrollo ni de ingresos de los trabajadores no calificados tal que podamos practicar ese tipo de solidaridad internacional. ¡Además, es un tipo de solidaridad financiada por los trabajadores de menores ingresos!