Historia del Pensamiento Económico: Austríacos

R. Fischer

Luego de una primera experiencia , relativamente buena, aunque agotadora, con el curso de «Historia del Pensamiento Económico», tendré que hacerlo de nuevo durante la segunda mitad del semestre. Durante la primera versión del curso, que intenta repasar tanto los orígenes de las ideas modernas, como presentar a pensadores menos conocidos, terminé con Marx. No es que Marx sea desconocido, sino que sus ideas económicas no son muy conocidas por nuestros estudiantes.

Esta versión he decidido realizar un cambio, reduciendo el espacio que le di al periodo más antiguo (Aristóteles a Turgot) en una clase, para dejar un espacio para enseñar las ideas de los economistas austriacos, otra doctrina influyente pero poco conocida en nuestro país.

En el curso no presento el origen de las ideas marginalistas (Jevons, Menger, o Walras, ni las ideas de  Keynes. En medio semestre no dispongo del tiempo,y porque sus ideas o al menos lo que ha quedado de ellas, es parte del acervo de nuestros estudiantes. Pocos economistas nacionales se oponen a políticas contracíclicas, caracteristicas del pensamiento Keynesiano, por ejemplo. Y creo que casi todos los economistas nacionales conocen el pensamiento marginalista o las ideas básicas de equilibrio general.

Los austriacos

EconomistasAustriacos
Friedrich Hayek, Carl Menger, Ludwig von Mises, Ludwig Lachmann, Murray Rothbard, Israel Kzner y Eugen von Böhm-Bawerk

No soy un experto en el pensamiento de los austriacos, pero creo que es apropiado describirlos como conservadores en materia económica, creyentes en que la demanda (y no la oferta) es fundamental y que la economía tiende al equilibrio del pleno empleo si no es alterada por intervenciones del Estado.

Otra característica de los economistas austriacos es que descartan el uso de la estadística y la modelación matemática en economía. Un ejemplo, entre muchos otros, es de Ludwig von Mises, quién en «The Theory of Money and Banking«, se refiere al uso de los números índices (medidores de inflación, por ejemplo) en forma despectiva:

«The inadmissibility of the methods proposed for measuring variations in the value of money does not obtrude itself too much if we only want to use them for solving practical problems of economic policy. Even if index numbers cannot fulfill the demands that theory has to make, they can still, in spite of their fundamental shortcomings and the inexactness of the methods by which they are actually determined, perform useful workaday services for the politician.»

Esta es probablemente la razón por la que hay pocos austriacos en buenas universidades, ya que en ellas se premia la investigación, y dado su enfoque es de tipo doctrinario y dogmático (no tengo intención de ser ofensivo con este uso de ambos vocablos), hay poco espacio para investigar y publicar en revistas académicas.1 Tal como sucede con  los economistas marxistas, los escritos de austriacos modernos hacen muchas citas a los grandes referentes: Böhm-Bahwerk, von Mises, von Wieser, Hayek y más recientemente Kizner y Rothbard.2

Ideas características

Desde un punto de vista económico, las ideas más características de los austriacos me parece son:

  1. La idea del capital como «los bienes que sirven como medio para la adquisición (producción) de bienes.«, según Böhm-Bawerk.
  2. La idea de que los procesos productivos son más eficientes cuando contienen más etapas intermedias hasta poder llegar al producto final (roundaboutedness).
  3. Bancos con un doble rol de intermediarios entre ahorrantes y demandantes de créditos y como creadores de dinero (por eso muchos austriacos se oponen a la banca que no tiene el respaldo completo de reservas):  «The business of banking falls into two distinct branches: the negotiation of credit through the loan of other people’s money and the granting of credit through the issue of fiduciary media, that is, notes and bank balances that are not covered by money.», v. Mises, Theory of Money and Banking.
  4. El mercado y el orden espontáneo, utilizados por Hayek para demoler los argumentos de Oskar Lange en cuanto a la factibilidad de un «socialismo de mercado», y en  general, para criticar cualquier intervención del Estado en la economía.
  5. El origen de las crisis económicas, en particular, las nocivas consecuencias de la intervención contracíiclica (pueden ser efectivas en aminorar la crisis, pero crean condiciones para mayores crisis en el futuro).
  6. 6. La demoledora critica de Böhm-Bawerk a los fundamentos económicos de la economía de Marx, en particular, el trabajo como origen del valor.
  7. La posibilidad de competencia entre dineros emitidos por distintos bancos privados y los problemas causados por los bancos centrales y su monopolio en la creación del dinero.

Los austriacos son especiales admiradores de los franceses J. B. Say («Sobre el mercado de los bienes«) y de F. Bastiat («La ventana rota» y «Una petición de los fabricantes de bujías«), por su idea de equilibrio de la economía del primero y por lo nefasto de las políticas de desarrollo industrial del segundo.3

En las próximos días voy a describir en más detalles estas ideas características de los austriacos.

PS: Los austriacos, especialmente von Mises, tienden a  ser, dogmáticos, como he mencionado antes. Por ejemplo, en Socialism: an Economic and Sociological Analysis (1922), critica la idea de que si los trabajadores participan en la utilidades de la empresa, tendrán más incentivos al esfuerzo:

«The friends of profit-sharing think it would spur the worker on to a more zealous fulfillment of his duties than can be expected from a worker not interested in the yield of the undertaking. Here too, they err. Where the efficiency of labour has not been diminished by all kinds of socialist destructionist sabotage, where the worker can be dismissed without difficulty and his wages adjusted to his achievements without regard to collective agreements, no other spur is necessary to make him industrious.»

Es decir, ni siquiera concibe la posibilidad  de que los incentivos tengan efectos sobre el esfuerzo y atribuye cualquier idea de ese tipo a idealistas que no tienen los pies en la tierra. Por su parte Böhm-Bawerk, criticando el análisis del valor-trabajo  de Marx, escribe:

«I have seldom read anything to equal this for bad reasoning and carelessness in drawing conclusions.»

Tal vez esto sea una característica de la argumentación germano-parlante, ya que Marx también cae en ese tipo de  descalificación (ver la nota 3, más abajo).

Notas: 

1. Nuevamente, en esto se parecen a los economistas marxistas. Lo mismo ocurre con las divisiones entre austriacos, que recuerdan por su virulencia, a aquellas en el pensamiento marxista. Además, muchos austriacos tienen especial animadversión hacia la escuela de Chicago.

2. Hayek (y Kizner) se diferenció de la línea de seguidores de Mises, como Rothbard, en aceptar la metodología económica neoclásica. Hay un pequeño grupo de austriacos que han modelado las ideas principales en términos matemáticos.

3. Marx incorpora a ambos en la categoría de economistas vulgares y los trata en una forma especialmente despreciativa  («…trivialities of a J. B. Say», note 40, Capital 1. «… Bastiat, the most superficial and therefore the most adequate representative of the apologetic of vulgar economy:…», preface to the First Edition, Capital I), a diferencia de Smith y Ricardo.

Licitación de suministro a distribuidores

R. Fischer

Eduardo Bitran está muy preocupado por el mal diseño de  las licitaciones de suministro eléctrico de las distribuidoras. Aparentemente la Comisión Nacional de Energía (CNE) ha decidido no continuar con  licitaciones de corto plazo (5 años). Su objetivo era  para salvar el mal rato de nuestro desadaptado sistema eléctrico. La CNE propone volver a licitaciones de largo plazo,, en este caso de once años, con el peregrino argumento de que esto podría aumentar le interés de las empresas por participar en licitaciones, dado que dos primeros llamados han sido declarados desiertos. Pero también les garantiza precios elevadísimos que se mantendrían por un largo período, y como no hay entrada de nuevas firmas con generación convencional,, esto no produce ningún beneficio en términos de inversiones.

Bitran tiene una idea que originalmente me pareció exótica, pero que luego de pensarla más, podría ser razonable. A los precios actuales, las ERNC son competitivas. El problema es que no pueden participar en las licitaciones porque se les pide que garanticen la generación eléctrica en todas las horas. Esto es algo que no pueden entregar: las centrales ERNC eólicas y solares porque no son despachables.  La idea de Bitran es tener licitaciones de suministro en que solo se comprometa energía (y no potencia). Es decir, lo que prometen es que durante  el período de medición van a generar energía, pero no se comprometen hacerlo en forma continua, o según la demanda de los consumidores.

Ralco
Embalse Ralco

Normalmente, esto sería un error, porque dejaría al sistema frágil frente a fallas de potencia. Pero actualmente tenemos potencia excedentaria, debido a las numerosas centrales diésel del SIC. Además, se tienen los embalses de la zona central que también pueden aportar potencia en caso de necesidad. Los estudios muestran que hasta un 10% de energía no despachable la puede absorber el sistema sin que se eleven los costos globales (en el Norte esto no es posible sin una interconexión con el SING). Además, los problemas producidos por las sequías son por fallas de energía (que estaría asegurada con esta licitación) y no de potencia.

PlantaSolar
Primera planta fotovoltaica en Chile

Esto significa que, dado que estas licitaciones de suministro son por alrededor de un 10% de la demanda del SIC,  sería viable tener este tipo de licitaciones. El costo marginal de la energía caería, porque durante las horas que producen estas ERNC, su costo marginal es cero y desplazan la producción de centrales más caras. Esta alternativa tendría efectos negativos sobre la rentabilidad de las empresas de generación convencionales, pero estoy seguro que pocas personas van a lamentarse por ello.

Lo mejor es que las unidades fotovoltaicas se pueden instalar en plazos muy cortos y ya tienen aprobados sus estudios de impacto ambiental. ¡Además, se cumplirían temprano las metas de participación de ERNC!

La CNE debería recapacitar, volver a licitaciones cortas, y pensar en una licitación de suministro de energía y sin potencia.

Los efectos del copyright

R. Fischer

No soy favorable a los extremos a los que ha llegado la defensa de la propiedad intelectual  (PI) en las últimas décadas.  Como lo he mencionado antes (aquí, y aquí), existe una opinión con cada vez más apoyo, que muestra que una defensa extrema de la PI tiene efectos nocivos sobre la innovación y reduce el bienestar social.

En el caso de las obras de arte, protegidas por el derecho de autor (a menudo la única forma de propiedad que los artistas respetan), su extensión a una cantidad enorme de años por el Mickey Mouse Act  de 1998 ha tenido efectos exactamente contrarios a lo que aseguran los defensores de esos derechos. A diferencia de lo que alegaban los lobbistas de Disney, los libros bajo copyright desaparecen del mercado, a menos que se transformen en bestsellers perennes (Hemingway, por ejemplo). La siguiente figura, que proviene del trabajo de P. Heald de la U. de illinois lo muestra:

CopyrightFG3

La figura muestra como se distribuyen las 2317 ediciones nuevas aparecidas en Amazon en otoño boreal de 2012. Muestra la década  en la que publicaron los libros, normalizados por la cantidad de libros publicados en cada década en relación a la década de 1990.  Más del 50% de las nuevas ediciones corresponde a libros publicados entre 1900 y 1920. La caída a partir de la década de 1930 ocurre porque el Mickey Mouse Act es aplicable a partir de 1923, No comenzarán a liberarse libros nuevamente hasta que hayan pasado 95(!) años de su publicación, es decir, a partir de 2018.  El resultado del Act  es que el porcentaje de libros publicados en los últimos 80 años que está en prensa es bajísimo.

La conclusión es que hay que reducir la duración de los derechos de autor y en general, se deben debilitar los derechos de propiedad intelectual.

Gracias, Not Exactly Rocket Science.

Marx: El capitalismo revolucionario y los sesentones


R. Fischer

Las sociedades pre-capitalistas eran sociedades en las que las costumbres, la estratificación social, eran casi permanentes, y a menos que ocurrieran circunstancias excepcionales, como guerras, la vida de las personas no cambiaba por generaciones.

El capitalismo destruye todo eso: el dinero destruye la división de casta entre los nobles y las demás clases sociales.  En principio, no importa el origen de las personas sino cuánta riqueza tienen,  y en principio, cualquiera puede llegar a ser rico –pero para ser noble había que haber nacido noble–.1  Las relaciones entre personas no se definen por las costumbres, sino que por el dinero.

Es por eso que a los conservadores, aún hoy, no les gusta el capitalismo y prefieren formas económicas comunitarias. Recordemos que la Democracia Cristiana nace de la Falange una rama semi-fascista desgajada del Partido Conservador, Son un grupo conservador, y siempre han estado a favor de sistemas cooperativos y en contra del capitalismo. Asimismo, la UDI a menudo tiene posiciones inconsistentes, porque  en su interior trata de ser capitalista y conservador, dos posiciones antitéticas.

MarxEngels

Esto explica que en el Manifiesto Comunista, Marx y Engels escriban:

“La burguesía ha desempeñado, en el transcurso de la historia, un papel verdaderamente revolucionario.”

Y que el capitalismo

“Desgarró implacablemente los abigarrados lazos feudales que unían al hombre con sus superiores naturales y no dejó en pie más vínculo que el del interés escueto, el del dinero contante y sonante, que no tiene entrañas”

El capitalismo, para Marx, es un solvente natural de las relaciones sociales rígidas del pasado:

“Las relaciones inconmovibles y mohosas del pasado, con todo su séquito de ideas y creencias viejas y venerables, se derrumban,”

A Marx no le gusta el capitalismo, pero tampoco la sociedad que existía antes y que éste destruyó.

A dónde voy con esto: los sesentones

Una de las cosas que me preocupan de un triunfo del ala izquierda de la Nueva Mayoría (los sesentones o izquierda reaccionaria) es que desean un país  tapizado de corporaciones. En eso se parecen a los conservadores. No les gusta la desigualdad –salvo que existe una clase dominante (formada por quienes tienen el poder político en un caso, por políticos-aristócratas en el otro)  en un caso por motivos morales, en el otro, porque se pueden confundir las clases. Los sesentones están dispuestos a sacrificar movilidad social,  si  a cambio se consigue menos desigualdad.

Por ejemplo, los sindicatos (con afiliación automática y sin reemplazo en huelgas) agrupados en ramas industriales son corporaciones. Ellos negociarían con gremios de empresas agrupadas en ramas, otra corporación. Las decisiones en el mundo que los sesentones desean se toman según ñas fuerzas enfrentadas, o por razones políticas, lealtades a grupos y otras razones no económicas.  La transparencia no tiene espacio, pues las decisiones no se toman basadas en razones que se pueden explicar. Ya no son los méritos de las personas los que deciden lo que reciben de la sociedad, sino sus afiliaciones a estos grupos.2

Santiago60
Santiago de los 60 (3)

Es el Chile de los 50 y 60 o la Italia desde la posguerra, pero especialmente desde el gobierno Berlusconi. Bajo los estándares actuales, el Chile de los 60 era irremediablemente corrupto (aunque no nos dábamos cuenta entonces). Había espacio para serlo, en un país lleno de reglas arbitrarias producto de luchas de poder o transacciones de apoyo entre corporaciones. No lo sabíamos entonces, porque la idea de transparencia no existía. Los senadores manejaban estudios y negocios relacionados con la legislación que aprobaban, las empresas acudían a los políticos para que cambiaran las reglas en su favor, y había muchas reglas.

Era un mundo pre-capitalista de favores, en que el que no estaba conectado –política, social o de otra manera– no solo estaba en desventaja (como ocurre hoy), sino que no tenía ninguna posibilidad. Aunque apenas lo conocí, no es un mundo al que querría volver.

Es por eso que cito a Marx.

Nota:

  1. Claramente esos son los ideales. En el mundo real  es más difícil llegar a ser rico si se parte pobre, y por otro lado, la nobleza era más permeable de lo que se supone.
  2. Nuevamente aquí estoy hablando de ideales en esta sociedad deseada por el ala izquierda, y es relativa a una sociedad capitalista.
  3. Foto de Patricio Guzman Campos. Aparece en su libro Chile en la retina: fotografías 1957-1973.

¿Es bueno fomentar la propiedad de la vivenda?

R. Fischer

La pregunta es si debería fomentarse que las personas sean dueñas de las casas en las que viven. El Financial Times tiene una columna de Adam Posen sobre el tema.

El sueño de la casa propia
El sueño de la casa propia

Posen nota que en el Reino Unido hay una nueva política en que el gobierno apoya la compra de casas mediante garantías, y que en los EEUU las personas pueden descontar de sus impuestos los intereses de sus hipotecas. Estas políticas han conseguido que esos países tengan porcentajes de familias propietarias de sus viviendas de un 65-70%. ¿Es esto una buena política?

El columnista hace notar que el porcentaje en Francia, Alemania y Japón es del orden de 50-60%, y que México, Nepal y Rusia tiene porcentajes superiores al 80%. Es decir, el porcentaje de hogares que son propietarios no indica democracia, bienestar o ninguna variable asociada claramente a bienestar.

Posen enumera las múltiples formas en que las políticas de fomento de la propiedad inmobiliaria es nociva. Primero, estas políticas distorsionan las decisiones de ahorro, forzando a las personas a invertir gran parte de sus recursos en un activo sujeto a diversos riesgos: de incendio, terremoto, de caída en su valor, y que en el largo plazo no debería rentar más que en otros activos.

HousePricesAmsterdam
Construcción propia usando los datos del Índice Herengracht de Piet Eichholtz

Para verificar esto, veamos los precios ajustados por inflación en Amsterdam durante los últimos 350 años. Solo se observan alzas y caídas temporales en los precios, pero lo sorprendente es la constancia en el valor en el largo plazo. Puede haber períodos largos de altos precios, pero estos son seguidos por otros largos períodos de precios bajos. Es decir, la rentabilidad de la inversión inmobiliaria es baja y seguramente paga solo el arriendo que se habría pagado por esa propiedad. Esto significa también que invertir en una propiedad no tiene sentido más que como una forma de forzar el ahorro (porque si no se paga la hipoteca se puede perder la casa)  y que es falsa la frase que dice que «arrendar es botar la plata».

Posen nos recuerda que las inversiones en vivienda son poco productivas, por lo que desviar los ahorros de las personas hacia la propiedad inmobiliaria usando políticas de gobierno es un error. Habría sido preferible invertir una mayor proporción de los ahorros en activos líquidos. Altas tasas de propietarios de vivendas reducen la movilidad ante condiciones adversas. Es necesario vender la casa que se posee para poder migrar a una región que demanda trabajo. Si los precios de las propiedades han caído por las condiciones adversas, no se podrá pagar la hipoteca al vender la vivienda, o si no hay hipoteca, no se podrá comprar o arrendar una casa en una zona con más actividad económica.1

Además, Posen señala que como las personas tienen una proporción tan alta de su riqueza en sus viviendas, apoyan medidas que tienden a elevar sus precios distorsionando la economía. Esto significa apoyar propuestas regulatorias que elevan el precio de sus hogares: restricciones constructivas, zonificación y otras similares. Todas estas medidas castigan a las familias jóvenes que  no pueden comprar casas tan caras y que no encuentran propiedades en arriendo.

En países como el Reino Unido, las propiedades en el sur del país tienen valores tan altos (equivalentes a  decenas de años de ingresos promedio) que los hacen imposibles de comprar por los jóvenes,  salvo si tienen la suerte de ser nietos de propietarios de viviendas. Esto contribuye a aumentar la desigualdad de riqueza. Es decir, hay muchos motivos para no establecer políticas para promover la propiedad inmobiliaria.

Nota

1. Hace años que pienso que en zonas mineras en decadencia, como Lota, El Salvador y otros lugares, el gobierno debería abrir un poder comprador de viviendas, para que las personas que quieran migrar a zonas de más actividad puedan hacerlo, teniendo recursos como para poder comprar o arrendar en su nuevo destino. Una política de este tipo puede ser menos costos en el largo plazo que esquemas de subsidios permanentes a zonas deprimidas. Además es mejor para el bienestar de las personas que puedan buscar nuevas oportunidades.

Una encuesta sesgada

R. Fischer

En nuestra facultad, un grupo que se denomina «Académicos por la Educación Pública«, ha enviado a los académicos de la Facultad una encuesta

«sobre lo que piensan los académicos(as) de la FCFM de las demandas del movimiento estudiantil.»

AcademicosDefensaEducPublica
Foto proveniente de http://www.defensadelcobre.info

Los académicos miembros de la asociación son todos respetables. Se distinguen porque en general apoyan las demandas del movimiento estudiantil, aunque varios hacen una excepción en el tema del cogobierno estudiantil.

En este caso, el problema es la encuesta que diseñaron, la que se basa en las propuestas de los estudiantes. Se poco del tema encuestas, pero claramente sufre de serias deficiencias. Uno de los problemas más serios es que las preguntas tienen varias cláusulas, por lo que es posible apoyar una o dos de ellas, pero no la tercera. ¿Debe uno indicar que está en desacuerdo o de acuerdo? Voy a dar dos ejemplos de este problema:

«3.3 Crear un Nuevo Sistema de Acreditación, obligatorio, con agencias estatales y sin conflictos de interés.»

En mi caso, estoy de acuerdo con la primera parte, discrepo de la segunda –si solo se pueden tener agencias estatales–  y estoy de acuerdo con la tercera clausula. Pero no tengo como expresar esa opinión.

«3.2. Aumento del Aporte Fiscal Directo para las Universidades del CRUCH, con la condición de que cumplan con estándares de democracia, rol público y de excelencia»

En este caso estoy relativamente de acuerdo con la primera parte (al menos para algunas universidades), pero de las condiciones exigidas, solo con la última. Una precondición para recibir recursos adicionales debería ser un compromiso verificable (no meras declaraciones de intención) hacia la excelencia académica.

Como deben saber mis lectores, creo que en la universidad debe mandar la meritocracia y no la democracia. Respecto al rol público de la universidad, luego de ver como se ha usado este concepto para instrumentalizar a la universidad, estoy en desacuerdo. En el pasado buena parte de mis actividades académicas han sido parte del rol público que corresponde a las universidades, así que debería estar a favor de ese rol. El problema es que los dirigentes estudiantiles han desvirtuado ese rol al tomarlo solo en un sentido político, y de ellas, solo las ideas políticas que ellos prefieren, Esto me parece inaceptable. Entonces, ¿qué hago en el caso de esta pregunta? ¿Cómo expreso mi opinión?

Otra pregunta que me parece inapropiada, por otro motivo,  es:

«4.4. Garantizar la libertad de cátedra y opinión»

Como ya se garantiza la libertad de cátedra y de opinión, no se a que responde tal pregunta. Nunca, en los 20 años que trabajo en la universidad, he sabido de un caso en que un académico o alumno no haya podido expresar sus ideas libremente. ¿Quién podría estar en desacuerdo?

Dada la inutilidad de la pregunta, me entran sospechas de que lo que los dirigentes estudiantiles llaman libertad de cátedra y opinión no es lo que yo entiendo por esas palabras. ¿Que otro sentido podría tener esa garantía? Por ejemplo, acaso que los académicos no tienen obligación de coordinarse con sus departamento en los temas que enseñan en los cursos obligatorios del programa? ¿Qué los departamentos no tendrían la posibilidad de asignar cursos a los académicos?

Una encuesta que despierta tantas dudas cuando uno trata de contestarla es una encuesta defectuosa. Creo que los «Académicos por la Educación Pública«, deben rehacer su encuesta.

Más sobre el crecimiento en China, y lo que significa para Chile

R. Fischer

Hace poco escribí un comentario sobre un artículo de Krugman que analizaba los problemas que enfrenta china debido a su exceso de inversión. Según Krugman, en China han comenzado a subir los precios del factor trabajo, por lo que no se puede continuar con la política de promover la inversión y es necesario rebalancear la economía hacia más consumo. Según Krugman,  esto podría ser difícil, y en tal caso el mundo está en problemas.

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Shanghai Tower

En un articulo hoy en el Financial Times, Yukon Huang afirma que Krugman está equivocado, Según el autor, China está siguiendo la estrategia de Japón, Taiwan y Corea para evitar la «Trampa de los Ingresos Medios» que ha afectado a los países latinoamericanos y les ha impedido alcanzar el desarrollo. También esos países asiáticos comprimieron el consumo hasta que alcanzaron altos niveles de ingreso y solo entonces rebalancearon sus economías hacia más consumo.

Dado un rápido crecimiento generado por altas tasas de inversión y ahorro en el trío de países asiáticos, las personas percibían un aumento en su bienestar pese a que solo percibían una fracción pequeña de los frutos del crecimiento, y no estaban descontentas. Solo más tarde se relajaron las restricciones y se permitió que los ciudadanos pudieran recibir una fracción mayor del producto nacional. Es una explicación del desarrollo de esos países que me parece razonable. Sin embargo, me pregunto si el mundo tiene la capacidad de absorber la producción de una China que sigue ahorrando a tasas tan elevadas, ya que China es mucho mayor que Japón.

¿Porqué no podemos usar esta estrategia de crecimiento en América Latina? Creo que la dificultad es que debido a nuestra abundancia de recursos naturales, la distribución de riqueza es mucho más desigual. Por lo mismo, las presiones redistributivas son mayores, y esto significa consumir más y por lo tanto rebalancear nuestras economías demasiado temprano, con lo que la fase de crecimiento rápido se detiene. Es lo que está pasando ahora en Chile.1

MineraEscondida
Minera Escondida

¿Y porqué no nacionalizar los recursos naturales para así reducir la desigualdad? Ahí los problemas de incentivos asoman su cabeza: una economía con muchas empresas de recursos naturales estatales –especialmente en democracia– va a ser ineficiente,  por lo tanto también crecerá menos. Nuevamente, no salimos de la trampa de ingresos medios.

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Desigualdad de ingresos

Creo que hay solo dos posibilidades para un país como Chile. La primera es que los líderes políticos del próximo gobierno le mientan a la población y retrasen el proceso redistributivo que han prometido por una media década. Es el tiempo necesario para que Chile alcance el umbral de ingresos de un países desarrollado, a tasas de crecimiento similares a las actuales.

Alternativamente, el gobierno podría usar la misma política, pero siendo sincero: y convenciendo al país que el desarrollo implica una alta tasa de ahorros y que la redistribución solo podrá tener lugar en los mismos cinco años. Prefiero esta alternativa, pero ¿osaría algún gobierno hacerlo? De otra forma, es posible que sigamos en la trampa de ingresos medios por mucho tiempo  con el costo que eso significa para el futuro.

Nota:

1. El FUT, por ejemplo, es un fuerte incentivo al ahorro y la inversión. Eliminarlo significa crecer menos en el largo plazo y por lo tanto contribuye a la Trampa de los Ingresos Medios. Una alternativa es la de A. Velasco: eliminar la distorsión que significa ser un préstamo sin interés del Fisco que tiene el FUT actual, cobrando por el préstamo implícito que contiene. Pero lo que China tiene (y Japón, Corea y Taiwan tenían) son subsidios aún más importantes a la inversión. Es decir si se quiere seguir la estratega de esos países debería mantenerse algo como el FUT –eliminando los trucos por los que el FUT permite consumir sin pagar impuestos–.

Casa Central

R. Fischer

Los estudiantes que se habían tomado la Casa Central han decidido entregar el edificio. En sus declaraciones comentando la salida, el Presidente de la Fech no se refirió para nada a las peticiones del Rector, Consejo Universitario o Senado Universitario para que abandonaran este monumento nacional.

CasaCentralTomada
Casa Central tomada

Esto deja clara la poca influencia que tienen estas instituciones sobre la dirigencia estudiantil, que no actúa motivado por lo que le conviene a la Universidad, sino que por intereses completamente ajenos a esta. Estos motivos les parecen suficientemente importantes como para sacrificar la Universidad, que se ha transformado en un instrumento de sus convicciones políticas.1

Estos hechos dejan en evidencia que la idea de la triestamentalidad contiene un error conceptual. Los intereses y objetivos de los estudiantes y especialmente de sus dirigentes pueden ser legítimos, pero no pueden confundirse con los que interesan a la universidad. Y como la dirigencia es incapaz de separar estos objetivos, no debe participar en las decisiones que importan a la universidad más que en un sentido consultivo, en materias que los atañen directamente. Su lucha política debe realizarse fuera de la Universidad.

Siendo repetitivo, observo nuevamente la ausencia de convicción del Senado Universitario y del Rector en los intentos por desalojar la Casa Central. En dos meses y medio una sola declaración del Senado –y esa bastante tibia– sobre el tema. El Rector, por su parte, debió actuar como Catón el viejo y concluir todos sus discursos con la frase: «La Casa Central debe ser desalojada». No hacerlo y seguir actuando como si la toma de la Casa Central fuera un evento sin importancia constituye una falta a sus deberes como Rector. El símbolo de la Universidad no debería ser abusado sin una respuesta firme del Rector. Es notorio el contrasta con su reacción ante la légitima entrada de carabineros en la Casa Central persiguiendo encapuchados-delincuentes.

Nota:

1. Hay ocasiones en que es necesario instrumentalizar una institución en aras de un objetivo ajeno a ella. Pero eso debe ser un hecho excepcional, y no rutinario. Es admisible solo cuando no existen otros canales de expresión porque el poder se los ha tomado. Hay buenos motivos para pensar que eso ocurrió durante los 80 y en tal caso estaba justificado utilizar a la Universidad para perseguir fines ajenos a ella. No es el caso ahora, bajo un sistema democrático en que las opiniones no son perseguidas, hay múltiples canales de expresión, y el bienestar de la sociedad aumenta en todas las dimensiones: económicas, salud, educación, artes, y ambientales.

Un ejemplo de cómo construir

R. Fischer

La Dirección General de Aeronaútica Civil (DGAC) decidió modificar el diseño de la nueva torre de control de Calama, porque a alguien se le olvidó revisar que las escaleras tuvieran barandas.

BarandaPuertaAeropuertoCalama
Baranda y puerta de acceso al shaft de la nueva torre de control de Calama (foto E. Stagno).

La misma situación se repite seis veces, a medida que se sube por la escalera.

Problemas chinos

R. Fischer

P. Krugman publicó una columna con razones para temer que China está en graves problemas debido a sus desequilibrios económicos, con demasiada inversión y muy consumo, una situación inusual (en China el consumo es menor que la inversión).

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Shanghai de noche

Krugman usa el antiguo modelo de Lewis en que hay una zona rural con muchos trabajadores que solo producen para la subsistencia. A medida que crecen el sector moderno de la economía, va sacando trabajadores del sector rural, pero por lo mismo no suben los salarios. Esto significa que la acumulación es muy rápida y que hay poco consumo. Para que este esquema funcione, tiene que haber algún sector comprador: los países importadores y el sector inversión.

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Campesino chino

Es un tema que ha preocupado a muchos comentaristas (en mi caso aquí, acá y acullá). pero a mayoría de ellos piensa que habrá una evolución natural hacia más consumo y menos inversión, a medida que se reduzca el sector de baja productividad rural, y los salarios comiencen a subir. Krugman teme que esto sea difícil, porque la economía china está demasiado desequilibrada, debido a políticas de gobierno tendientes a mantener el esquema de altas tasas de inversión.

En realidad, es una pregunta abierta si la economía china puede adaptarse rápidamente. Tiendo a pensar que si, pero sin demasiada convicción. Una parte del ajuste es fácil,  porque a medida que aumenten los salarios, los exportadores de bienes de consumo pueden redireccionar sus productos hacia el mercado interno. Es más difícil determinar si la industria de bienes de inversión puede redireccionarse. Por ejemplo, ¿podrá achicarse la industria de la construcción-inmobiliaria (que ha creado ciudades fantasmas y más ciudades fantasmas)? Si esa industria entra en problemas, los bancos siguen. Eso es lo que teme Krugman.

En todo caso, la respuesta se conocerá pronto.